miércoles, 17 de diciembre de 2008

Detalles

Muchas veces me quejo de que mi niño no es detallista, no me hace regalos o no se acuerda de fechas especiales.

El sábado del puente nos fuimos a pasar el día a Barcelona. El estaba todo el rato diciéndome que entrara en las tiendas, que me probara lo que me gustaba, que me comprara algo.
Yo no quería entrar a todas porque sé que a él no le gusta mucho, si no va a comprarse algo para él se aburre. Pero todo el rato me animaba y me iba diciendo, quieres entrar aquí?, no entras en esta? Venga va.
Y eso que había muchísima gente.

Me compré un vestido para Nochevieja, muy mono. Yo estaba encantada probándome, y mirándome en el espejo lo bien que me quedaba. Estaba supercontenta, claro, para algo soy adicta a las compras, jajaja.

Pero lo mejor es que él estaba encantado de verme tan contenta, me preguntaba si me lo estaba pasando bien, me decía que me brillaban los ojos y se me veía muy sonriente y muy bien.

Para mí era genial, pasar el día allí que me encanta, de tiendas, buscando sitios nuevos para comer, y sobre todo en su compañía. Cómo no iba a estar feliz.

Supongo que me he acostumbrado a las cosas materiales como casi todo el mundo, y por supuesto que valoro lo que no es material, pero parece que a veces se me olvida que no todos los regalos tienen que venir en una caja con lazo.
Para mí, el simple hecho de que estuviera contento viéndome contenta, de que me animara a entrar en todas las tiendas que quería, que tuviera la paciencia de esperar colas y aguantar la marabunta de gente que había, ya es un regalazo.

Si lo pienso bien, tiene muchos detalles conmigo, aunque no coincidan con mi cumpleaños o con el día que nos conocimos. Lo bueno es que no haya que esperar a un día especial, sino que cualquier día sea especial.

No podré esperar que me compre algo, que venga el día de Reyes con un regalo, pero sé que en cualquier momento hará algo solo para que yo me sienta bien, para verme contenta.

domingo, 14 de diciembre de 2008

No quiero ir a trabajar

De vuelta de las minivacaciones y de vuelta casi al trabajo. No quiero ir mañana!

Entre la baja y la semana de vacaciones hace un mes que no voy, y además de la pereza que normalmente ya te da después de un finde, imaginaos después de un mes, no tengo ninguna gana de ver a nadie de allí.

Vuelvo cabreada, indignada, porque han cuestionado que realmente me encuentre mal. Una compañera le dijo a mi amiga que había oído cómo el director decía a mi jefa que lo mío había sido una pataleta. Es por una putada que me hizo, a mí y a cinco personas más, y le pusimos una denuncia. Ahora cree que pillé la baja por rabia. Justo al día siguiente de pedir el alta me llamaron para pasar una revisión de la Inspección médica, ordenada por él, claro, para que me diesen el alta.

No tengo ninguna gana de que venga a preguntarme nada, sé que es tan cobarde que no me dará la cara, pero mi jefa sí me preguntará, y no pienso callarme nada.
Me da asco tener que volver a verles la cara, a ellos y a los demás, porque ya no me fío de nadie.
El día anterior a cogerme la baja también tuve una movida con una compañera por las vacaciones, y me fastidió porque no me esperaba de ella esa reacción, se puso muy borde. Así que como véis no me hace ninguna ilusión volver.

Por otra parte y contando algo mejor las vacaciones han estado genial. Como siempre me sirven para salir de aquí y desconectar, para hacer cosas diferentes.
Mi sobrino está hecho un gamberro, es una monada, y también el más borrico cuando le da el punto. No tengo paciencia para los críos, pero es muy mono.

El viernes volví a mi casa, para pasar el finde con mi niño, aunque ya sabía que el viernes no quedaríamos porque tenía cena del trabajo. Pero me encantó volver a casa, estar yo sola y a mis anchas, volver a dormir en mi cama grande, tener a mi gato pegado al lado en el sofá y poder ver lo que quisiera en la tele.

El sábado quedamos para ir a comer, y luego nos pasamos la tarde en la cama, durmiendo y sin dormir, y cuando nos levantamos estuvimos viendo la tele. Hoy se ha ido a la hora de comer, pero tenía tantas ganas de verle y de estar con él. Estaba muy contenta de volver para verle. He estado muy bien aunque haya sido poco tiempo, y me gustaría tanto que mañana pudiese despertarme a su lado para que me diese ánimos para pasar el día.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Adicta a las compras

Hola, me llamo Sally y soy adicta a las compras.

Lo reconozco, es superior a mí, no lo puedo evitar. Me encanta salir, mirar las tiendas, pensar qué tal me quedaría esa camisa o ese vestido, con qué me pegarían esos zapatos, etc.
Es superior a mí, salgo a la calle y no soy capaz de no entrar en una tienda aunque sea a mirar, pero ya no solo ropa, sino maquillaje, colonias, cremas, lo que sea. Y los libros. Me encantan los libros. Yo disfruto hasta comprando en el Carrefour.

Desde luego no voy bien de pasta, gasto bastante, para qué negarlo, y cada vez la Visa es más grande y llevo el mes peor.
Ayer fui a la caja y ví que ya tenía que empezar a tirar de Visa, y me deprimí. Y empecé a pensar, vale no te compres nada más, hasta enero ya nada, que aún tienes que comprar los Reyes y todo.
Y lo repetía y lo repetía. Y mientras iba autoconvenciéndome de que ya no podía usar la tarjeta para nada más, pasé por una tienda y dije, ostras cuánta ropa de fiesta, a ver.

Y el ángel me decia, no entres no entres. Y el demonio por encima del otro hombro me decía, por mirar no pasa nada, mira cuántas cosas nuevas.

Y nada más entrar veo el vestido que me gustaba y ya no encontraba. Lo cogí, me metí al probador y me quedaba tan mono, que no puede remediarlo. Treinta euros más para la Visa.

Pero ya he parado, ahora sí que ya no puedo ni entrar a mirar. Tendré que esperar y empezar a escribir la carta a los Reyes Magos :P

lunes, 1 de diciembre de 2008

Deshojando la margarita

Me quiere. No me quiere. Parece que sí. Parece que no.

Y así estoy todos los días. Unos pienso que si no me quisiera no estaría conmigo, no haría planes, no pasaríamos tanto rato juntos y no me estaría llamando a todas horas. Otros pienso que si me quisiera los planes no serían solo de vacaciones, que no tendría ningún reparo en que me fuera con él y sus amigos alguna vez, en que le hablaría de mí a sus padres.

Pero siempre volvemos a lo mismo, hacer todo esto para él representa ser una pareja y es algo que le agobia, mientras que yo pienso que si estás muy bien con alguien por qué tiene que agobiarte saber que estarás siempre con esa persona.

Y ya sé que siempre estoy con lo mismo de las presentaciones, quizá le doy más importancia de la que debería, y encima no soy de las que me gusta estar siempre metida en familias y demás.

Es algo así como cuando te rompes una pierna y de repente ves a un montón de gente con la pierna escayolada. Será que te fijas más porque tú estás igual, pero pasa. Pues a mí me está pasando eso, últimamente solo oigo y veo gente que acaba de empezar una relación con alguien y ya les han presentado a los amigos, a la familia, a quien sea. Sin ningún reparo, con ilusión, porque les apetece que conozcan a esa persona especial. Y no dejo de preguntarme, qué pasa conmigo? O qué pasa con él?

Sé que tengo que respetar esa decisión suya, que si no quiere decir que es mi pareja y hacer todo esto en el fondo es porque sabe que se agobiaría y todo terminaría. Y no quiere perderme. Pero si tan claro lo tiene por qué no quiere gritar a los cuatro vientos que me quiere, como a mí me apetecería hacer?

Entonces vuelvo a deshojar la margarita, a darle vueltas, a preguntarme qué pasa aquí? Quién es más raro de los dos o quién de los dos se está obsesionando más con sus ideas.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Sin novedades

Estos días no he actualizado porque la verdad no sé qué contar. No hay grandes cambios, y además llevo dos semanas de baja con lo que apenas salgo de casa. Así que aparte de engancharme a Gran Hermano, no he hecho mucha cosa.

La baja es porque llevo la espalda bastante fastidiada, me duele desde las cervicales hasta la ciática, depende del día, así que nunca sé dónde me va a tocar. La médica me dijo que podrían ser nervios, y seguramente será eso, porque en el trabajo llevo como un año bastante malo. Aún así, me mandó análisis y una radiografía, que no sé cuándo llegará, porque funciona tan bien, que no me pueden dar cita desde hace dos semanas porque están cambiando la forma de dar citaciones y está todo parado. Y de momento no parece que esté arreglado, así que con un poco de suerte igual coincide la radiografía con el día de mi jubilación. Mira que detesto ir de médicos, pero claro, llega un momento que no te libra nadie.
La semana que viene tengo que ir a que me den hora también para empezar la rehabilitación, así que como véis estoy hecha una octogenaria. Seguro que hay muchas que están mejor que yo, jajaja.

Esta tarde tengo que ir otra vez a la médica a ver si me alarga la baja o me da ya el alta. Yo la verdad que ojalá siga, porque además que no estoy bien del todo, el solo hecho de pensar en volver a aquel sitio me pone más de los nervios. No entraré en detalles porque sería una historia larga y aburrida. Y difícil de explicar.

Y con mi niño pues como siempre. Como dice la canción de Amaral, a veces lo mataría y otras en cambio me lo quiero comer.
A veces dice cosas que me encanta oir y otras cosas que preferiría que no pensara. Como por ejemplo el otro día que me dijo que así como estamos podemos durar toda la vida, pero que el solo hecho de pensar que seamos pareja y tener unas obligaciones le agobia, y seguro que no duraríamos nada, y sería por él, porque le entrarían los agobios y se terminaría. Que a veces lo piensa y le sabe mal por mí, pero que tampoco quiere terminar y sabe que con el hecho de decir que soy su novia todo saldría mal. Que ya sabe que es algo raro, una relación diferente, pero bueno.

El domingo tuve que ir a buscar a mi amiga a la estación y desde su casa hay un camino más directo, pero que está muy oscuro y es un poco malo. Así que le dejé allí y me fui, como siempre insistió en que le hiciera perdida cuando llegara a casa. Y le dije que iría por el camino que conozco, que aunque es más largo iba más tranquila. Al día siguiente me dijo que había empezado a pensar que a ver si me había ido por el otro camino, que si me pasaba algo, que se puso nervioso pensando que se sentiría tan mal como si le pasara algo a sus padres. Que no sabía qué haría si de repente un día a mí me pasaba algo, o me moría.
Pues supongo que es una forma de decir te quiero mucho. Por qué tiene que ser tan poco tradicional para alguna cosas? jajaja.

A veces me pregunto qué hago con él, si realmente me compensa, si realmente estoy bien, y otras me pregunto qué haría yo sin él. Solo pensar que pueda faltarme me entra un no sé qué en el estómago.

Así que esto es todo amigos, de momento no hay nada nuevo por aquí.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Aprenderé?

El viernes fui a buscarle como siempre, y nos quedamos a cenar en casa. Nos apetecía tener una de esas cenas románticas, como él dice, tranquilos, con la música suave de fondo y a la luz de las velas.

Mientras yo preparaba la cena, él se duchaba, y cuando salió vino a la cocina, me abrazó y me dijo, tenía ganas de estar contigo. No dejaba de abrazarme muy fuerte, y de darme besos, igual que yo a él.

La cena fue genial, me contó cosas del viaje ya más detalladamente y después estuvimos en el sofá bebiendo, riendo, y haciendo las típicas tonterías hasta que terminas en lo que tienes que terminar :P

Qué ganas tenía! Los dos teníamos ganas, y es que dos semanas se hacen tan largas...

El sábado salió un día precioso, de sol, muy buena temperatura. Perfecto. Así que nos fuimos a caminar un poco por un pueblo de playa que hay no muy lejos de aquí. Estuvimos por la playa, mojándonos los pies, y cuando se hizo la hora de comer nos fuimos a nuestro sitio preferido del pueblo de al lado. Hacen unas paellas buenísimas, pero cómo estaba cerrado tuvimos que cambiar el plan.
Después nos fuimos a jugar un rato, muchas risas. Y ya nos fuimos a casa, a descansar un rato y cenar pronto, porque el domingo él tenía que ir a trabajar y entraba a las seis de la mañana. Así que la noche no pudo alargarse mucho.

Pero fue un día genial. El domingo tenía que venir a traerme el coche y recoger sus cosas y ya se quedó hasta la noche.

La verdad que no sé por qué me rayé tanto el día anterior con lo que me dijo, porque todo ha ido tan bien como siempre.
Lo que pasa que él es muy radical diciendo las cosas, y a veces puede sonar más fuerte de lo que realmente quiere decir. Me ha repetido cientos de veces que si no hace nada por ahí es porque piensa en mí y no quiere hacerlo, pero entre que él habla de esa manera y yo enseguida le empiezo a dar vueltas a todo, pues me monto unos dramas que no veas. Si yo aprendiera a no darle tanta importancia o tantas vueltas a las cosas estaría más tranquila. Pero parece que eso es misión imposible en mí.

Aunque aquí siempre muestro mi lado más débil, el más miedoso o el más romántico, también tengo mi carácter, el fuerte, el que no aguanta ciertas cosas. Pero las discusiones que tenemos muchas veces no las cuento aquí, porque enseguida se pasan y ya no merece la pena nombrarlas. Pero también las hay, también yo tengo reacciones que a él no le gustan nada, digo o hago cosas que él no soporta, y al final también me las perdona. Hablamos de lo que no nos gusta del otro, pero los dos llegamos a la conclusión de que no podemos cambiarlo, así que tenemos que aguantarnos tal y como somos.

Así que aunque a veces aquí lo pueda parecer, por las cosas que cuento, ni soy el corderito de Norit ni él es el malo de la película. A cada uno lo suyo, hay que ser justos, y de la misma manera que yo cuento cosas que me han molestado de él, si él contara su punto de vista en otro blog la mala o la rara sería yo. Pero supongo que es lo normal, cada uno habla de lo que siente, y que cada persona siente diferente.
Así que el que no sea una borde constante con la gente que quiero, o que el orgullo me parezca la forma más tonta de perder a alguien, no quiere decir que no me valore o no me quiera.

Si aprendiera a quedarme con lo que hay realmente, con que llevamos tres años juntos de la forma que sea, como pareja, o como amantes o como lo que sea. Que hemos hecho un millón de cosas juntos y tenemos ganas de otro millón. Que cuando estamos juntos lo pasamos muy bien, discutimos, pero siempre nos arreglamos.

Pero debe ser verdad que me gusta comerme la olla, que parece que no puedo ser feliz o algo así y siempre tengo que darle vueltas a lo que sea.

Así que lo dicho, me quedo con este finde que ha sido muy bonito, y con que estamos preparando una escapada para el próximo o para el puente, ya veremos.

Ya veremos cuánto dura esta decisión, seguro que dentro de dos días estoy lloriqueando otra vez por algo que ha dicho jajaja. Aprenderé alguna vez?

jueves, 20 de noviembre de 2008

Una de cal y otra de arena

Ayer por la tarde quedamos porque tenía que darle una cosa, y nos vimos un rato en el coche.
Estuvimos hablando y le dije que hoy me quedaba sola en casa, que mi amiga se iba. Me dijo que entonces podía venir a dormir. Genial.

Estábamos abrazados y le pregunté que querría hoy, refiriéndome a la cena, y él me contestó: Estar contigo.

Claro está que me quedé como una boba y aún le abracé más fuerte y me lo comía a besos.

Al final no viene hoy porque su madre le puso mala cara, así que esperaremos hasta mañana.

Hace un rato me ha llamado, y estábamos hablando de cómo había ido el día y lo de siempre. Y me ha dicho, bueno mañana nos vemos por fin las caras no? Y los cuerpos, le he contestado.
Total que bromeando con ese tema ha dicho que si quería tenía otra invitación.

Hay una compañera de trabajo que se ve que va detrás de él, y últimamente se está acercando más. El siempre me dice que pasa, que le cae muy bien la chica, que es muy simpática pero que no le ve nada. Siempre estamos bromeando con eso, y me dice que tranquila que no pasará nada.
Pero últimamente ya repite mucho que con lo que él era antes, que se habría ido sin ningún problema, que ahora ya no hace nada y parece gay. Que ni en Alemania con la de tías que se acercaron intentó nada, y es que está tan soso que ni eso le atrae.

- Entonces no haces nada porque te estás volviendo soso? Yo no tengo nada que ver?
- Hombre, supongo que algo tendrás que ver
- O sea, que el día que se te pase la sosería o digas ya estoy harto te tiras otra vez a todo lo que se menea porque yo no pinto nada.
- Si llega ese momento ya se verá, pero hoy por hoy no es así, por tí o por lo que sea.
- Pero a tí no te gustaría que te hiciera algo así, que me fuera con otro.
- Si te vas solo por sexo no, pero si sientes algo más, sería una tontería que lo desaprovecharas no? Es que si yo creyera que con esta chica podía haber algo te diría, mira me he enamorado y quiero intentarlo, pero como no es así.

Así que realmente todo lo que yo creía que estaba avanzando, que se comportaba por mí, en parte es porque está en plan sosoman. O eso o es incapaz de reconocer que lo hace por mí en gran parte. Y por supuesto si conoce a alguna que le haga tilín no tendrá ningún reparo en largarse y ahí te quedas. Igual que pasó la otra vez. Igual que si le digo yo, mira que me he enamorado de otro, pues una lástima pero oye, sigue tu vida.

Una vez más, y por mucho que lo parezca, que me lo digáis y que quiera creer que es diferente volvemos a las mismas. Ni está enamorado de mí, ni lo estará.

Después de esto no he podido evitar quedarme seria, y me preguntaba si estaba bien, si me pasaba algo. Yo decía que no, para qué vamos a discutir si no salimos nunca del mismo círculo vicioso. Me preguntaba si ya estaba con mis tonterías. Mis tonterías son que no quiero perderle, que quiero que se enamore de mí y reconozca las cosas, que no bromee con estas cosas, y si no son broma, no quiero ni oirlas.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Confesión

Habéis tenido algún amor en vuestra vida que no hayáis podido olvidar? Habéis conocido lo que suele llamarse al amor de vuestra vida?

Yo sí, y me gustaría decir que es mi niño, que es quien he estado esperando siempre, con quien siempre he soñado. Pero no. El amor de mi vida solo estuvo seis meses. Le conocí, viví los momentos más felices de mi vida, se cumplieron sueños, y se fue.

Fue de las primeras personas que conocí por el chat. Hubo un momento de mi vida que yo no salía, me quedaba en casa sola, después de otro fracaso, pero bueno, ese lo superé rápidamente, otro día lo cuento. El caso que empecé a chatear, le cogí el gusto, y para mí era una forma fácil de conocer gente debido a mi timidez. Como siempre había de todo, pesados, colgados, babosos y gente interesante con la que podías mantener una conversación.

Una tarde empezamos a hablar, y estuvimos varias horas sin parar, la verdad que coincidíamos en muchas cosas, nos reímos, muy bien. Nos dimos el messenger y continuamos hablando cada tarde. Me mandó una foto, y pensé que tampoco era nada del otro mundo, normalillo, pero bueno, me apetecía quedar con él. Así que me fuí una tarde para donde él vivía y por fin nos vimos las caras y nos oímos la voz. Cuando le ví por primera vez le dije, eres más alto de lo que pensaba, (1,92), y pensé que también era más guapo de lo que parecía en la foto. La tarde fue genial, con los típicos nervios de la primera vez que ves a alguien, pero muy divertida.
Cuando nos despedimos me dijo que si no le iba a dar un beso. Y nos dimos un beso muy tímido, muy corto, muy de estar de los nervios. Esto había sido un jueves, y el domingo estaba él aquí para verme.
Fuimos a pasear por el faro, y me preguntó si prefería que me diesen la mano o me cogiesen de la cintura. A mí me daba igual, nunca nadie había hecho eso conmigo, por las circunstancias que fueran nadie paseaba conmigo de la mano.
Me cogió de la mano y ya no supo salir conmigo sin dármela. Fue allí donde nos dimos nuestro primer beso, el de verdad. Y fue allí donde empezó la historia más bonita que he tenido en mi vida.
El también era bastante tímido, y hacía tiempo que no salía con ninguna chica. Dijo que yo le había devuelto las ganas de salir, de estar con alguien. Decía que yo le había enseñado a besar. Y debe ser verdad, porque mejoró mucho con el tiempo, jajaja.
Siempre me llamaba, me decía cosas bonitas, me abrazaba, me besaba en medio de la calle. Decía que le gustaba ir conmigo y pararse para besarme delante de todo el mundo.
Una vez me pidió que le grabara un cd con mis canciones favoritas, las que más me gustaran. Y se lo llevó, lo escuchó, y cuando llegó a casa me dijo que le había gustado mucho. Entre ellas estaba "La fuerza del corazón" de Alejandro Sanz, dijo que se había emocionado al escucharla, que nunca se había parado a pensar que eso se podía sentir.
Otro día que estábamos en el coche frente al mar, una noche de luna llena puso ese cd mientras estábamos juntos.
El era muy detallista, muy romántico, muy tierno. Era la pieza del puzzle que encajaba perfectamente.

Se dormía abrazado a mí, y cuando se despertaba me volvía a abrazar y me decía que no quería irse.
Los findes decía que prefería venirse conmigo antes que irse con sus amigos.

Pero siempre decía que él no se veía atado a nadie, que no se veía formando una familia, que era un lobo solitario. Y al cabo de los meses empezó a decir que tal vez no funcionara lo nuestro. Que deberíamos dejarlo.
Hasta ese momento fue romántico, los dos abrazados en el sofá, escuchando canciones, llorando y diciendo que le daba mucha pena, pero no creía que pudiera estar con nadie.
Empezó a venir menos a verme, justamente en ese momento cogió mononucleosis y tuvimos que estar un mes sin vernos, aunque todos los días hablábamos por teléfono.
Aunque todo se enfriaba no acabábamos de romper.

Un día fuí a verle yo, estuvimos paseando y se supone que habíamos cortado ya, pero me dijo que se le hacía raro no cogerme de la mano. Y me la dió. Y seguimos estando cariñosos. Cuando ya iba a coger el tren empezó a llover y tuvimos que echar a correr porque si no, no llegaba. El sémaforo se puso rojo y ahí nos besamos. Fue el último beso.
La despedida en la estación fue muy triste. Cuando aún estaba en el tren me envió un sms diciendo que le había gustado mucho el beso bajo la lluvia.
Yo estaba convencida de que él tenía sus neuras, y que se le pasaría y seguiría todo como siempre.
Pero no fue así. Realmente dejamos de vernos, ya no me llamaba, y tuve que hacerme a la idea de que se había terminado. Fue unos días antes de San Valentín.

Hablábamos de vez en cuando, pero ya no era lo mismo. En verano, vino un día a verme para ir a la playa, y fue el último día que lo ví. Aunque no me imaginaba que sería el último.
Desde entonces ha habido algún mail, algún sms, alguna vez le llamaba, pero muy pocas veces ya.

El se fue a hacer un master a Andalucía, estuvo unos meses por allí. Después me dijo que había conocido a otra chica, mayor que yo, que tenía una hija y vivía en Valencia. Me enteré que iba a una comunión allí, y supe que era la de la hija de esa tía. El nunca había querido venir a Zaragoza conmigo, y de repente va a una celebración familiar de alguien que acaba de conocer.
Me dolió mucho, me rompió más el corazón si es que quedaba algún pedazo por romper.
Luego estuvo trabajando en Madrid, y ahora vive con ella y la hija en Valencia. Así que ahora tiene una familia al completo. No está mal para un lobo solitario no?

Ese día me hundí por completo, me dolió tanto que si supiera el daño que me hizo vendría a pedirme perdón de rodillas.

Yo nunca he podido olvidarle, no hay día que pase que no piense en él, en lo que hará, en si realmente será feliz, y en por qué no pudo serlo conmigo si tan bien estaba.
El era lo que yo siempre buscaba en un tío, y también se fue. Tampoco quiso estar conmigo. Claro que había cosas que no me gustaban de él, pero eran tan pocas.
Cuando llega su cumpleaños le envío un sms para felicitarle, y en Fin de Año le mando otro para desearle lo mejor. El me responde y me manda un saludo o un abrazo, nunca un beso.
Hace poco soñé con él, y le dije que aunque fuera en sueños me había gustado verle, le pregunté qué tal estaba. Pero esta vez no respondió. Supongo que ya no tiene ganas de decirme nada, no creo que se olvide de mí, pero desde luego no me recuerda tanto como decía que haría.

A veces ya no sé si lo idealizo, o si me acuerdo tanto porque mi niño es todo lo contrario a él. En todo caso nunca me olvido de J.
Tampoco sé si lo que siento ahora por mi niño es una especie de obsesión y sigo enamorada de alguien que ya no estará nunca. Pero creo que lo que he pasado, he sentido y siento por mi niño no es fruto de una obcecación.

Todavía me sigue doliendo haber perdido a J, y que haya hecho su vida con alguien que no sea yo cuando tantas veces me repitió que quería estar solo siempre.

Todavía guardo el medio sobre de azúcar que partió en dos y guardamos para que no nos olvidáramos el uno del otro. Dónde estará su mitad?

lunes, 17 de noviembre de 2008

Mensajes

El jueves me llamó desde el aeropuerto antes de irse, solo para decirme que ya le quedaba poco para subir al avión y despedirse de mí.

El viernes a mediodía me llegó un mensaje suyo. Yo flipando, porque casi nunca escribe sms, así que me hizo mucha ilusión. Decía: " Sally, disfrutarías aquí madre mía".
Yo toda contenta porque se estaba acordando de mí. Pensé, seguro que está en la zona de tiendas, jajaja.

Yo no dejaba de pensar en él, lo he pasado genial en Zaragoza, pero solo pensaba en lo que haría si estuviese conmigo allí.

El sábado por la noche recibo otro mensaje. " Hola qué tal cómo va Sally? Me lo estoy pasando bien pero la verdad es que me hubiese encantado que estuvieses aquí conmigo. Pronto nos veremos. Besos"

Me quedé con la boca abierta y con una alegría infinita, me daban ganas de saltar y no podía dejar de sonreir. Sábado por la noche y quería que estuviese con él!!

El domingo volvió a enviar otro sms porque necesitaba que le diera una cosa urgente para el lunes. Así que quedamos que cuando yo llegara de viaje se la pasaría. Así que aunque fue poco rato, porque tenía que levantarse hoy muy pronto, pudimos vernos. Pude darle un beso, unos cuantos, y abrazarle. Me contó cosas del viaje, aunque muy por encima porque estaba cansado, me dio un par de cosas que me había traído de allí, y aunque parece ser que tuvieron mucho éxito con las alemanas porque les encantaba el acento español y todas iban locas detrás de ellos, me dijo que no había pasado nada, algún baile con alguna, no lo negaba, pero nada más. Tampoco me lo diría si hubiese pasado algo, pero me lo creo.
Tengo que aprender a confiar en él, por mucho que me cueste. Pero también se lo merece.

El finde cuando nos veamos me contará más cosas, podremos hablar más tranquilamente, y le tendré para mí sola, para abrazarle, achucharle y hacer el amor con él todo lo que quiera. Qué ganas de que llegue el sábado!!

jueves, 13 de noviembre de 2008

Riiinnng

- Hola guapa, qué haces?

- Nada aquí, viendo la tele

- Qué te pasa Sally?

- Nada, que estoy tristona porque te vas

- Pero si me voy cuatro días, que tampoco me voy a la guerra.

- Ya, pero te voy a echar de menos, además no podré hablar contigo ni nada.

- Yo no, no me acordaré de tí nada

- Ya lo sé. Te portarás bien?

- Ya sabes que sí. Pero estos dos miedo me dan, porque se pondrán pesados y me querrán liar.

- Pues que no te líen. Si te dicen que te enrrolles con alguna tú piensan en mí diciéndote no me hagas esto por favor, no me hagas daño.

- Eso, me acordaré de esa carita de cordero degollado que me pones

- Sí, te acuerdas de mi foto de aquella excursión. (Una que estoy que parezco borracha) Bueno, de esa mejor no, jajaja.

- No mejor no, que si no me lío con cinco a la vez, jajaja.

- Mejor acuérdate de la foto de la cena de gala del crucero, que estaba bien guapa.

- Sí, o me acordaré de tu cara esta mañana, de los gestos que hacías.

- Tú piensa en mí y pórtate bien.

- Mañana en cuanto los vea les voy a decir que a mí me dejen en paz, que ellos como si se quieren tirar a 8o tías, pero a mí que no me digan nada y me dejen a mi bola. Aunque ya se lo dejé claro a uno de ellos la última noche que salimos, pero se lo volveré a repetir.

- Bueno, pasátelo muy bien

- Quieres que te traiga algo?

- Síi, lo quieras, lo que veas que creas que me gustará.

- Bueno, cuídate mucho vale? No hagas tonterías de las tuyas

- Vale, un beso muy grande. Llámame antes de irte vale?

- Vale, venga un besote enorme.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Tres años

Hoy hace tres años que nos conocimos, y aprovechando que él tenía fiesta hoy, yo también la he cogido y nos hemos ido por ahí.

No es que hayamos hecho nada de especial, hemos ido de compras, porque necesitaba algo de ropa para el viaje, y luego a comer a un sitio que nos gusta mucho, en un pueblo aquí cerca, y nos hemos puesto hasta las cejas.

Luego hemos ido a jugar un rato, para bajar la comilona, pero cómo se nota que ahora no vamos todos los días y hemos perdido la forma. No hemos aguantado casi nada. Vaya paliza!

Después le he acompañado a pasar la ITV, y ahí ha empezado a hacerse raro el día. Hasta entonces todo había ido muy bien, pero una vez allí se ha puesto nervioso porque le ha parecido ver a su ex, y ya estaba muy incómodo. No hacía más que decir que quería irse de allí cuanto antes, y luego seguía hablando de lo mal que lo había pasado.
Se ha tranquilizado un poco ya y me ha acompañado a recoger mi coche que estaba en el mecánico. Y no nos hemos podido despedir muy bien porque la calle donde está es muy mala para aparcar y estábamos los dos en doble fila y mal.

Mañana se va a Alemania hasta el domingo con sus amigos, así que este finde no nos vemos. Hasta el próximo nada. Se me va a hacer eterno, y eso que sé que el finde también yo lo pasaré muy bien porque me voy a Zaragoza y celebraré mi cumpleaños en casa, veré a mi sobrino, que tengo ya muchas ganas y no pararé de hacer cosas.

Voy a echarle mucho de menos, sobre todo se me va a hacer raro no hablar todos los días con él. Porque aunque no nos veamos hablamos dos o tres veces al día, y ahora estaré por lo menos tres días sin oir su voz, sin poder contarle nada. Os parecerá exagerado, pero me va a parecer que está más lejos de lo que estará realmente.

Así que en este día ha habido un poco de todo. Me ha gustado porque lo hemos pasado juntos, hemos estado muy bien, pero también me he puesto triste porque se va.
Ojalá me eche de menos cuando esté allí, aunque no sé por qué me da que se lo pasará tan bien que no tendrá tiempo ni de pensar en mí, jajaja.

Seguro que se acuerda en algún momento.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Como siempre

Mi querida Tam, que por fin ha vuelto por este mundo bloggeril, me decía en su comentario que no actualizaba hace mucho, que contara cosas.

Pero es que no sé qué contar porque no hay ninguna novedad. Todo sigue igual, lo bueno y lo malo.

Los momentos que pasamos juntos van muy bien, son geniales, seguimos haciendo planes para viajar, para hacer escapadas cuando podamos, etc.

Y él sigue diciendo cosas como que no cree en el amor, que no quiere vivir con nadie, que en el fondo me envidia por sentir que quiero verle cada día, que se siente halagado, pero que a él no le entra en la cabeza querer ver a alguien cada día, que eso le agobia. Yo le digo, pero si muchas temporadas nos hemos visto todos los días. Sí, pero no las 24 horas, en plan vivir juntos y eso.

Sigo sin entender algunas cosas, otras lo intento, pero siguen haciendo que me coma la cabeza.

Por ejemplo, en verano empezamos a dormir separados porque hacía mucho calor y era más cómodo, pero ahora que ya no hace calor tampoco quiere dormir conmigo. Dice que si no se agobia, que necesita espacio y en la cama los dos no podemos ni movernos. Y realmente es así, es muy incómodo cuando estás durmiendo, pero a mí me gusta despertarme y ver que le tengo al lado.
Por la mañana me levanto y me meto rápidamente en la cama, le abrazo, y ya nos quedamos ahí el rato que sea abrazados, hablando, riéndonos, mimándonos o haciendo el amor. El me dice que le gusta cuando me meto en la cama y le abrazo.
Mi amiga dice que no le dé tanta importancia, que cuántas parejas que duermen juntas no tendrán ganas ni de verse la cara después. Que eso no significa nada.
Entonces por qué me siento tan mal cuando salgo de la cama para irme a la otra? Es como si quisiera apartarme de él, aunque lo que realmente vale es lo que pasa cuando estás fuera.

Estuvimos hablando de Nochevieja, si nos íbamos a algún sitio para pasarla juntos. El problema es que no tenemos mucha pasta y para esas fechas es todo más caro. Yo le dije que si no, me iba con él y sus amigos a la casa rural, pero ya empezó a decir que no, que sería incómodo, que mejor cada uno con los suyos. Le repito que no entiendo esa negativa a que me conozcan, que me siento como si se avergonzara de mí, como si no quisiera que me viera nadie. El dice que si se avergonzara no saldría de casa conmigo, pero que él es así, que nunca ha llevado a ninguna chica a su grupo, que lo de ella fue algo diferente porque las circunstancias también lo fueron, y ya la conocían todos, pero que si no nunca ha llevado a nadie. Yo sigo insistiendo en que no lo entiendo, y él sigue insistiendo en que estoy obsesionada con que me presente a sus amigos.

Este finde ha sido raro, hemos tenido momentos de estar bien, y otros de discutir, o al menos de enfadarme yo. Y es que entre que yo estaba más sensible de lo normal, y él estaba más agobiado de lo normal, pues de vez en cuando saltaban chispas. Parece que cuántas menos cosas quiero oir, más me dice él, es tan tocapelotas que le encanta llevarte al extremo para hacerte saltar, y seguir con la broma. Como le digo siempre a él le parecerá gracioso, pero tiene que saber cuando parar. Luego dice que si soy blanda que me creo cualquier cosa que me dice. El es una persona muy segura de sí misma y se cree que todo el mundo es igual, a él le da igual lo que le digan, pasa de todo, pero yo no soy así.

Esta semana se va cuatro días con sus amigos, yo le digo que se porte bien, que me fio menos de ellos que de él, porque ellos le animaran a que se líe con alguna y al final caerá. El dice que no, que las cosas han cambiado mucho, que ni quiere liarse con nadie, y que aunque lo quiera hacer entonces piensa en mí y se le van las ganas, porque no quiere hacerme daño ni arriesgarse a perderme. El último día que salió con un amigo suyo parece ser que le animaba a que se liara con una que le estaba rondando, y él decía que no. Conociendo su pasado el otro se extrañaba, pero él decía bueno ya sé que soy gilipollas pero no quiero. Sabe que tiene que decir eso para que le dejen en paz, que prefiere decir que es tonto por no irse con una tía que hacerlo.
Así funcionan las cosas entre "machos". Qué le vamos a hacer.

El está genial conmigo, se le nota, se lo pasa genial, si no, no me llamaría después de haber pasado el finde juntos sólo para decírmelo.
Pero aún así, yo estoy al 100% por él y él al 70. Más o menos. El caso es que yo estoy superenamorada de él, y él está conmigo. No digo que no sienta nada por mí, no digo que no me quiera, pero es cierto que no está enamorado, que no sé si algún día lo estará. Que hay cosas que no creo que lleguen a cambiar, si acaso tendrá que pasar mucho tiempo. Y yo a veces me siento como si esto no fuera a ninguna parte, y me pregunto qué hago con un tío como él, tan escéptico, tan poco detallista, nada romántico, poco apasionado y tan rarito.

Esta semana no ha sido muy buena, he tenido algún problemilla en el trabajo, llevo arrastrando ya tiempo ciertas cosas y estoy muy desmotivada y quemada. Pero tampoco soy la única que está en esa situación, muchos compañer@s míos están igual. Mal de muchos...

Y a pesar de todo lo malo que he contado, mi niño es lo único que salva la semana.

martes, 28 de octubre de 2008

Un día casi como cualquiera

Hoy es mi cumpleaños. Y casi que está siendo como otro día cualquiera, excepto por el regalo que me ha hecho mi amiga y la tarta de chocolate que me ha comprado para celebrarlo.

Este año no me ha llamado mucha gente, no sé, es raro. A veces pasa que recibes llamadas que ni esperabas y otras que no recibes ni las que esperas. A estas horas aún hay gente que no me ha llamado, está claro que se han olvidado.

Le dije a mi niño para quedar esta tarde, ir a cenar o algo. Pero esta mañana me ha dicho que a lo mejor salía tarde de trabajar, que si no me importaba lo dejábamos para el viernes. Yo le he dicho que si no podía vale, pero que la cosa era quedar hoy que es mi cumple. Ha dicho que bueno, que saldría a la hora y ya nos veríamos. Pero a esta hora no me ha dicho nada, así que no sé si se le ha liado la cosa en el trabajo o qué.

Encima está lloviendo, ha hecho un día asqueroso y eso me deprime. Será que estoy acostumbrada a celebrar mi cumpleaños, recibir regalos y que sea un día especial. Pero hoy no me estoy sintiendo como otras veces, no siento nada especial. Ni siquiera me siento más vieja, jajaja.

martes, 21 de octubre de 2008

Las fotos

Las madres no son tontas. Y la mía no iba a ser menos. Hace un tiempo que se olía que tenía alguien por ahí, pero como yo no soy de contar nada en casa no sabían nada.

El año pasado, cuando fuimos a Menorca, tuve que decir que me iba con un amigo, porque siempre me había ido de viaje con mi amiga y claro, esta vez ya no colaba. Entonces empezó a interrogar a mi hermana, porque conmigo no se atreve :P

Mi hermana le dijo que sí que estaba con alguien, pero que sí quería saber algo que hablase conmigo.

Ya poco a poco me iban preguntando cosas, pero como enseguida corto el tema, pues con mucha tranquilidad.

Luego vino el viaje a Roma, y salió el tema de ya enseñarás las fotos. Con la excusa de que las tengo en el ordenador y todo eso al final no las enseñé. Yo sabía que era por cotillear a ver cómo era él y todo eso.

Tampoco podía decir que no había hecho fotos porque de sobras saben que a mí me encanta hacer fotos y álbumes y además me encanta enseñarlas, igual que me gusta ver la de los demás.

Y llegó el crucero. Y claro, ese tipo de viaje si vas con un tío parece que ya son palabras mayores.
Y otra vez, a ver las fotos, a ver las fotos.

Hice una limpieza de fotos tremenda, porque además tenía casi 500 y no era plan. Mi madre enseguida me dijo que seguro que había quitado todas las que salía él para que no lo vieran. Jajaja, cómo me conoce. La verdad que quité bastantes, dejé alguna para que no cantara, pero bueno.
La vergüenza que pasé fue brutal. Ya sé que es una tontería, pero a mí estas cosas con mis padres siempre me han dado mucho corte, no me han conocido ni una pareja en toda mi vida. Desde que salí con un chico cuando iba al instituto y de eso hace ya la tira de años, no habían vuelto a saber nada. Algo se imaginarían, supongo, pero nada oficial.

Cuando le enseñé la foto de la cena de gala, que esa sí que estaba en papel, lo típico. Ay pues es muy alto, muy majo, bla bla bla. Y vale que me encanta que diga eso, pero se me comía la vergüenza. Por qué? Pues no lo sé. Porque soy así de gilipollas.

Y mira que me digo, hija, a tus años y aún estás así? Pues sí, y creo que con mis padres seré así toda mi vida. Es algo superior a mí.

Pero bueno, ahora ya han visto las fotos, y ya está. Es normal que quieran verlas para saber con quién va su hija, y no es normal que yo no cuente nada, porque al fin y al cabo no es nada malo y me sabe mal que sientan que no tengo confianza en ellos para contar estas cosas. Pero así soy yo, y no creo que pueda cambiar a estas alturas. Es algo superior a mí.

domingo, 19 de octubre de 2008

Paintball

Y otra vez volvemos a la rutina de la semana. Otra vez mañana lunes, a trabajar y a esperar que llegue el viernes para poder verle.
Cuando quedábamos por las tardes no se me hacía tan pesada la semana, tenía el aliciente de que nos íbamos a ver, y las mañanas en el trabajo se hacían menos pesadas, incluso aguantar a la estúpida de mi jefa era más llevadero. Pero ahora los días se me hacen tan largos y tan pesados.

Este finde ha hecho mal tiempo otra vez, así que no hemos salido de casa. Entramos el viernes por la tarde y hasta que se ha ido no hemos vuelto a salir. Y aunque me había pasado la semana encerrada porque he estado mal de la garganta y muy enfriada, no me ha importado quedarme también el finde, porque si él está conmigo es mejor. Hablamos, nos reímos, comemos y bebemos, y puedo estar pegada a él mientras vemos pelis en la tele.

El viernes fue a jugar a paintball con los de su empresa, y le gustó tanto que me dijo que teníamos que ir. Yo le dije que solo somos dos, que seguramente habría un mínimo de gente para ir. Cuando llegó a casa envió un mail a sus amigos para ver si querían ir algún día. Yo le dije que si fallaba alguien que me apuntara, que también me apetecía probarlo. Pensé que caería en saco roto, como siempre, y que no me diría nada o me diría que no, que sería incómodo, en fin, lo de siempre.
Pero esta vez dijo, en serio te apuntarías?

- Pues claro, ya te he dicho que sí que me apetece.
- Pues vale, ya te diré, si vienen chicas te digo para venir, pero si solo vamos a ir tios, pues no sé.
- Hombre si solo vais tios no voy, que tampoco pinto nada allí.

Me alegré porque por una vez, parece que dijo que sí. Claro que ya se verá si llega el momento. Es como un trauma que tengo, porque ninguno de los tíos con los que he estado me ha mezclado en su mundo, y me pregunto por qué.
El no quiere ni conocer a nadie de mi entorno ni me lleva al suyo. Ayer salió un tema y me contaba que hace varios años conoció a una chica que vivía por el norte y se iba todos los findes a verla, porque le gustaba mucho la zona donde vivia también, y que hasta llegó a conocer a sus padres, que su madre le hacía unas comilonas que no veas.
Yo le dije que vaya morro, que conmigo ni siquiera quería venir a casa. Que mi madre también le daría de comer muy bien.

- Ya estamos con lo de siempre. Hace mucho tiempo de esto y no sé, ahora soy diferente, paso de estas cosas, no me gustan ya lo sabes.

Dejé el tema porque no quería amargarme la noche. Pero siempre me quedo con la cosa de que no quiera venir a casa de mis padres, o de mi hermana, ni me presente a nadie de su entorno.
Yo no digo que organice una comida familiar o algo así, que además no quiero, que me muero de la vergüenza, solo querría sentir que si alguien me ve no pasa nada, que diga quién soy y ya está. Igual en el caso contrario. Tampoco estoy loca por presentarlo en mi casa porque me da mucho corte, bastante vergüenza pasé cuando enseñé las fotos del crucero, pero esa es otra historia que os cuento mañana. Pero simplemente me gustaría que si le digo de pasar el finde en Zaragoza no me diga que vayamos a un hotel, que solo me faltaría teniendo tantos sitios para quedarme tener que pagar.

No sé, puede que haya algo en mí que a la gente le avergüenza cuando me conoce en persona, y por eso nadie me ha presentado a nadie. O he conocido a los más raros, o la rara soy yo.

Intento no darle importancia a esto, pero es que hace tres años que estamos más o menos juntos, y uno de ellos ha sido ya libres completamente. Cuando estaba con ella lo podía entender, pero ahora no me entran en la cabeza estas tonterías. Pero como él dice, cada uno es como es, y lo aceptas o lo dejas. El también aguanta cosas de mí que no le gustan y que no aguantaría a otra gente.
Así que mejor me dedico a pensar en lo bien que lo pasamos juntos e intento olvidarme de mis traumas, y mis paranoias.

lunes, 13 de octubre de 2008

Maratón de películas

Este finde ha sido de los que me gustan. De los que mi niño viene el viernes por la tarde y no se va hasta el domingo a última hora.

El sábado nos fuimos a caminar por la mañana por un sitio muy bonito que hay aquí cerca, volvimos pronto y ya estuvimos toda la tarde en el sofá viendo películas. Lo mismo que el domingo, que solo me moví del sofá para preparar los espaguetis, el resto del día lo pasamos bajo el edredón acurrucados y saltando de película en película.

Otra vez me dijo que tenía ganas de verme, y yo estaba supermimosa, no paraba de abrazarle y mimarle, y él encantado y tan mimoso como yo.

Ayer al despedirnos me dijo que lo había pasado genial, que estaba muy guapa este finde. Lo que puedo tomar como un buen cumplido porque he estado bastante pocha con la garganta y no han sido mis mejores días. Mala cara y mucho cansancio.

Se fué sobre las ocho y a las diez y media me llamó por teléfono para decirme otra vez que lo había pasado muy bien, que se había quedado todo el día pero que lo había hecho muy a gusto, porque le apetecía aprovechar y estar conmigo, que no se arrepentía por no haber adelantado nada del trabajo. Su idea era irse el domingo por la mañana pronto para avanzar alguna cosa.

Cada vez que me abrazaba y me apretaba tan fuerte yo no podía dejar de sonreir, porque creo que esa es su manera de decirme te quiero. Y me ha apretado mucho este finde.

jueves, 9 de octubre de 2008

Entre semana

Echo de menos ir a jugar cada tarde, ir al cine e hincharnos de palomitas y chucherías, pasear por la playa.

Y es que desde que lleva horario partido ya no quedamos entre semana. Se me hace tan larga.

Por eso recuerdo momentos y detalles que me hacen sentir bien. Como una mañana en el barco que se despertó y me abrazó muy fuerte. Aún estábamos en la cama, yo dormía y me despertó sentir su brazo apretándome. Le pregunté qué le pasaba. Me dijo que había tenido una pesadilla, había soñado que discutíamos y yo me iba, y cuando venía a buscarme no me encontraba, había desaparecido.

Recuerdo cuando ayer me dijo por teléfono que se acordaba mucho del crucero, que lo había pasado muy bien.

Y pienso que si mañana no puede venir a casa nos veremos el sábado, y que ya solo quedan dos días para volver a abrazarle, para volver a vivir momentos preciosos que recordaré la siguiente semana cuando vuelva a echarle tanto de menos.

domingo, 5 de octubre de 2008

Vacaciones en el mar


Ahora que he vuelto a la rutina, que esas vacaciones en el mar parece que queden tan lejos, vengo a contaros que todo ha ido genial.

El crucero me ha gustado, aunque es verdad que no volvería a hacer otro hasta dentro de un tiempo. Pero es una experiencia diferente, unas vacaciones diferentes a las que suelo hacer, y sobre todo ha sido en la compañía que quería hacerlo, con quien llevaba tanto tiempo esperando.

He de reconocer que hubo ratos aburridos, ninguno de los dos somos personas que nos guste mucho mezclarnos con la gente y participar en actividades, y se pasaba mucho rato en el barco sin nada que hacer, pero aún así, ha estado bien. Supongo que me costó adaptarme un par de días, pero al final, no quería volver, quería quedarme en el barco y seguir despertándome junto a mi niño, ver el mar a todas horas, y sobre todo que te dieran todo hecho, no tener que pensar en nada.




Los sitios que vimos me han encantado, solo conocía Venecia, el resto ha sido todo nuevo y me encanta conocer nuevos mundos.







Quizá no fue tan romántico como esperaba, porque mi eterno problema es que veo muchas películas y quizá esperaba que allí se me declarase bajo las estrellas, que se me quedase mirando fijamente y me diese un largo y apasionado beso de película. Pero no. Las estrellas casi no se veían porque estaba bastante nublado algunas noches, hacía un frío que pelaba en cubierta y tanto aire que no podías ponerte muy romántico, jajaja.

Sin embargo no me importa porque siempre me abrazaba, me decía casi todos los días que estaba muy guapa, me cogía de la mano, y me echaba miradas cómplices cuando había más gente. Me decía que le gustaba verme contenta, que lo estaba pasando genial.

Una noche que no había nadie en cubierta, ya sabéis por qué, me abrazo y nos pusimos a bailar, poco rato, pero fue tan bonito.

Creo que aunque no ha habido la declaración que yo soñaba,este viaje nos ha unido mucho más, y así me lo dijo cuando volvimos.

El siempre estaba con la broma de que al volver nos separaríamos porque estaría agobiado, y me confesó que ha sido al revés. Que le han dado más ganas de verme, y desde luego este finde, ha vuelto a ser como hacía mucho tiempo. Cariñoso, preocupado por mí, dulce.
Me dijo que él creía que le pasaría lo mismo que el año pasado, que aunque las comparaciones son odiosas, pero que el crucero con ella fue el principio del fin. El primer día que bajaron del barco y estuvieron solos visitando una ciudad casi se sacan los ojos, cada uno quería hacer una cosa. El resto de días se juntaron a otra pareja y eso fue lo que les salvó. Cuando volvieron no tenía ninguna gana de verla. Pero este año se lo ha pasado genial conmigo todos los días, prefería que fuésemos solos que con gente, y encima cuando volvimos tenía muchas ganas de verme.



Así que cada día que pasa, como es normal en estos casos, recuerdo más todo lo bueno del viaje,
que fueron muchas cosas, me olvido de los pequeños roces y discusiones, que también hubo, claro, y me dan más ganas de volver a irme con él donde sea. Hemos estado 8 días juntos, la primera vez que estamos tanto tiempo juntos a todas horas, y se me ha hecho cortísimo. A medida que avanzaban los días ambos estábamos mejor y mejor.

He vuelto más enamorada que nunca, si es que se puede estar más. He vuelto con más ganas de estar con él para siempre, cada minuto.


Y por supuesto con menos ganas de volver a trabajar y a la rutina. Estas dos semanas se me han pasado volando, vuelvo el martes a trabajar y no quiero ni pensarlo. Solo puedo pensar en lo único que pienso últimamente, en que me toque la primitiva y dedicarme a viajar y viajar, a ver todo el mundo. A escaparnos los dos y descubrirlo juntos.

Atardecer en Mykonos

domingo, 21 de septiembre de 2008

Meme y despedida

Mañana por fin me voy!! Parecía que no iba a llegar nunca y ya está aquí. Tengo unas ganas locas, la verdad, y para celebrarlo os voy a dejar un meme que hizo Carn y que me ha gustado.

Es el meme de canciones, parece que hay que contestar con alguna canción de quien elijas. Yo he elegido a Amaral, como no, mi favorita. Pero ha sido más difícil de lo que pensaba, hay tantas canciones que no sabía que poner al final, jajajaja.


Bueno, ahí va:

Eres hombre o mujer? "Qué será" Si tú eres mi amigo, qué más da ser chica o chico, si tú eres mi hermana, qué más da ser negra o blanca.

Descríbete: "Concorde" Me siento pequeña pero nunca más confiada. Como fue, qué tal la sensación de ver cómo ardían por tí mis manos en el fuego, ya nada será igual, es el final de la inocencia. (Será que me he llevado muchas decepciones con la gente y con la vida en general).

Qué sienten las personas acerca de tí? "Botas de terciopelo" Dices que tengo el cenizo y me persiguen las tormentas, pero no tengo la culpa de no ver problemas venir. Dices que tengo la cabeza como un saco de centellas, pero te gustan mis pies mojados. (No sé lo que piensan de mí, supongo que me ven defectos, pero hay cosas que les gustan)

Cómo te sientes? "Lo quiero oir de tu boca" Y aquí me encuentro amarrada a mi suerte en este puerto de incertidumbres, con una astilla del mástil del barco atravesándome el alma. Y si me duele dejar que me queje para escuchar tu consuelo, lo quiero oir de tu boca partida, por donde escapan los besos.

Cómo describirías tu anterior relación sentimental: "Tarde para cambiar" Era todo tan hermoso que no podía durar, en la flor de nuestras vidas con tanto amor para dar. (Realmente fue muy bonito, y todavía me duele)

Describe tu actual relación: "De la noche a la mañana" Fue como un beso de amor, la mordedura en el cuello me quemaba, la condena comenzaba, por los siglos de los siglos, de la noche a la mañana. ( Y es que hay gente que es como un vampiro :) )

Dónde quisieras estar ahora? "En solo un segundo" Fuera sopla el viento, fuera está lloviendo, un aullido aterrador. Yo te observo mientras duermes, respirando dulcemente, en la calma de esta habitación.

Cómo eres respecto al amor? "Sin ti no soy nada" Sin ti no soy nada una gota de lluvia mojando mi cara. Mi mundo es pequeño y mi corazón pedacitos de hielo. ( Qué se le va a hacer, me entrego tanto...)

Cómo es tu vida? "El blues de la generación perdida" Dices que solo soy una veleta a la que el viento se lleva sin querer, dices que solo soy una cometa que se eleva y que un día va a caer. ( Es que soy así, un día me siento genial y otro todo lo veo negro. Una veleta sentimental, jajaja)

Qué pedirías si tuvieras solo un deseo? "Una pequeña parte del mundo" Si me pides un deseo, detener el tiempo para aclarar mi pensamiento, para renacer de nuevo, una flor en el invierno, si pides un deseo. ( Y aún así no sé si me aclararía, jajaja)

Cita o frase famosa "Cómo hablar" Si volviera a nacer si empezara de nuevo, volvería a buscarte en mi nave del tiempo ( Es bastante famosa no? además yo volvería a buscar a mucha gente)

Despídete: "Al Final" La vida no fue igual sin ti, conmigo aquí no estarás solo. Ya sé de que sirvió vivir, si al final lo tengo todo.



Y así me despido hasta la vuelta de mi maravilloso, soñado y esperado crucero. Mañana cojo el avión a Venecia y espero por la tarde estar allí ya. Ya os contaré cuando vuelva.

Y voy a prepararme ya las cosas, que me he líado mucho con el meme :P

Chaooo

lunes, 15 de septiembre de 2008

Respuesta

En realidad esto iba a ser una respuesta a los comentarios, pero como creo que me iba a extender un poco lo haré en un post.

Por qué lo aguanto? Buena pregunta.
No sé, en realidad no creo que lo aguante, porque siempre salto y se produce una reacción por su parte. Pero sí que lo perdono. Creo que hablando se entiende la gente, y si veo un arrepentimiento por su parte ya me vale.

Desde luego veo en él un grado de inmadurez bastante elevado, aunque tiene gracia que él muchas veces me dice que soy infantil, ja ja. Estas cosas que tiene, este no saber lo que quiere y dar mucho sin dar nada, en fin, todas esas cosas le hacen a él bien infantil.

Por otra parte ya no creo hace mucho en los príncipes azules, aunque siga soñando con ellos, no creo que haya una relación perfecta, ni nadie que quiera gritar que te quiere. Yo lo haría, pero soy infantil y romántica en el fondo :P
Sé que hay tios más cariñosos, más entregados o más o menos enamorados, pero en el fondo como cualquier persona no dejan de ser egoistas y nadie da más de lo que quiere dar.

Será que ya estoy muy escarmentada, será que nunca he tenido una relación lo que se puede decir normal, siempre ha habido algo que ha hecho que sea diferente, que tenga que esconderme o que no llegue a saber lo que tengo.
Será que ya me han dicho más veces que no quiero novia ni nada estable y al tiempo han acabado con novia, relación, y hasta hijos postizos.

El caso es que hoy estoy muy contenta, que desde que nos reconciliamos he vuelto a subir a mi nube y de momento estoy bien, que solo bajaré para montar en el barco que me lleve lejos de aquí por una semana y disfrutar de mi crucero que llevo esperando un año.
Justamente hace un año por estas fechas estaba llorando porque se iba con ella y no sabía cómo acabarían las cosas. Yo, de momento, me voy preparando la maleta, que ya no me queda nada.

Tanto he llorado, y sigo haciéndolo, es verdad, que ya no quiero pensar. Quiero aprovechar cuando estoy bien, disfrutarlo, porque sé que llegarán más lágrimas.
Y bien pensado, con otros tíos que no me escondían, o no eran tan raros también llegaron lágrimas.
Parece que no me libre de ellas, ni de ellos, porque parece que tengo un imán especial para los tíos raritos.
O puede que la rara sea yo.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Viernes por la noche

El viernes quedé para salir con mi mejor amigo, y él había quedado con los suyos. Cuando se enteró que salíamos los dos, dijo que igual se lo pensaba y no salía, porque se sentiría muy incómodo sabiendo que yo también estaba por ahí y podríamos encontrarnos. Porque seguro que yo no dejaba de mirar a ver qué hacía y que pasaba.
Le dije que eso era una chorrada, pero que hiciera lo que quisiera porque yo iba a salir igualmente, a mi bola y a pasármelo bien.

Al final me dijo que iba a salir, pero que si le veía tampoco estuviera encima todo el rato, que nos saludábamos y ya está, pero que yo no dijera quién era a mi amigo ni él diría quien era yo a sus amigos. Le dije que ya estábamos con las tonterías, que no pensaba pegarme a él porque yo salía con D y a estar con él, pero que tampoco hacía falta que me escondiera. Que si ya saben la historia de que está con alguien qué más daba que supieran que soy yo.
Total, discusión porque yo no entiendo su postura y él no entiende la mía.

Yo quedé con D, fuimos a cenar y después a hacer la ronda de los pocos sitios que hay por aquí. Normalmente nunca nos hemos visto, pero esta vez nos encontramos desde el primer momento.

El primer sitio al que fuimos es con música pero más de estar sentados y hablar, más tranquilo. Yo estaba con D hablando cuando le ví entrar, estaba justo al lado de nuestra mesa y no se dio cuenta, incluso le preguntó a él si estaba libre la banqueta, y se sentó con todo su grupo justo al lado. Yo le veía perfectamente. El no decía nada, ni miraba ni nada. Parte de su grupo se fueron y se quedó él con otros dos amigos. D me decía que fuera al baño, porque así pasaba por delante y me veían fijo. Le dije que vale, pero que mirase a ver si me miraban o qué hacían. Parecíamos quinceañeras. Lo hice, sin mirarle siquiera pasé por delante contoneándome todo lo que pude y más chula que un ocho y sin decir nada. D me dijo que me habían mirado los tres, claro y que me había visto seguro. Pero no me dijo nada. Así que nos fuimos a otro sitio.

Estábamos nosotros dos bailando y haciendo el ganso cuando de repente le veo entrar y creo que no me ve, así que pensé que pasaría de largo. Cuando de repente me lo encuentro delante, me da dos besos y me dice, no te he visto antes, hasta que no te has ido no me había dado cuenta de que estabas ahí.
- Seguro
- No en serio, te he visto cuando ya te levantabas para irte.
- Bueno vale vale.

Ya se fue, yo estaba pasándomelo muy bien y no quería amargarme la noche, así que seguí a la mía.
Salimos para ir a otro pub, y mientras nosotros ibamos andando tranquilamente riéndonos y haciendo el chorras, ellos tres venían por detrás. Pasaron por al lado sin decir nada y se metieron al garito. Al principio no le ví, luego me di cuenta que estaban al lado. Yo ya estaba bailando y a mi bola y pasé de decir nada. Vi que se cambiaban de sitio, y cuando pasé por delante para ir al baño me paré a hablar con él.
- Qué tal?
- Bien, mejor que tú que anda que no vas taja.
- Qué va, si voy bien, lo suficiente para ver que no me quieres ni saludar
- Bueno venga mañana hablamos
- Ya me estás echando?
- Que no mujer, pero mañana te llamo y hablamos
- No te puedo dar un beso?
- Venga Sally, mañana hablamos

Ahí ya no pude más, me fui pero ya me dolía tanto que no quisiera ni que estuviera delante, no entiendo por qué tiene que avergonzarse de mí de esa manera. El no lo ve así, dice que simplemente no le gusta si sale con sus amigos estar con otra gente, pero yo veo que si ni siquiera puedo acercarme a él es porque se avergüenza.

Ya estaba mal, tenía muchas ganas de llorar y le dije a D que nos ibamos. Antes me acerqué a él y le dije que no hacía falta que me llamara mañana. En cuanto salí me eché a llorar, no lo entendía. Cuando llegué a casa le puse un sms diciéndole que me había ido llorando porque veia que se avergonzaba de mí, que ya estaba solo y se divirtiera.

Me eché a dormir y me quedé como un tronco, porque aunque no estaba borracha sí que había bebido lo mío. Entonces oí el teléfono, y vi que era él, no le contesté. Llamó otra vez y tampoco. A la tercera se lo cogí, y me dijo que si podía venir a casa. Le dije que no que lo dejara que daba igual. Siguió insistiendo y al final dijo, venga que voy. Entonces ví que me había puesto un sms. Parece que como no le contestaba me llamó.

Así que se plantó en casa, me dijo que por qué me enfadaba tanto, le dije que porque no quería ni verme delante de sus amigos, y dijo que no es eso, que se había acercado a saludarme, pero que antes no me había visto y ya sé cómo es y todo eso.

Lo hablamos, me pidió perdón, me abrazaba, me dijo que había venido porque no quería que estuviese mal, en fin que hablamos y al final lo arreglamos como os imagináis.

El sábado se quedó en casa hasta las nueve de la noche, tenía que irse a la suya, pero estuvo estirando todo lo que pudo. Nos levantamos tarde claro, porque entre unas cosas y otras se nos hicieron las siete de la mañana casi, y la verdad que estuvimos muy bien, muy mimosos otra vez, hablando mucho y con la sensación de que la mala racha se ha terminado.

Esta mañana me ha reconocido que sí ,que es muy raro para estas cosas, que no hay quien le entienda, pero bueno.
Esperemos que si otra vez volvemos a encontrarnos de esa manera no se vuelva a repetir.

Esta relación ha sido rara y diferente desde el principio, y no sé cómo seguirá, desde luego no tiene nada de normal, o de típica. Mi amigo D conoció a una chica hace tres meses y están tan bien que ya casi viven juntos. Yo llevo casi tres años con mi niño y aún no quiere que nadie me vea.
Mejor no me pongo a analizarlo porque no merece la pena. Me quedo con los ratos buenos, con que se preocupa por mí. Ya sé que sería mejor que no me hiciera daño para no tener que arreglarlo, pero si lo hace más vale que me demuestre que lo siente, creo yo.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Sin novedades

La verdad que no tengo mucho que contar, por eso no he escrito nada, pero mis fans me reclaman, jajajaja.

Desde mitad de agosto nos hemos visto poco, parece que todo se hubiese enfriado porque él está entre agobiado por el trabajo y aburrido, como dice. Llevamos todo este tiempo sin hacer el amor, dormimos separados cuando viene porque hace mucho calor y está poco mimoso.
Pero eso sí, con muchas ganas de ir al crucero. Parece que allí todo se vaya a arreglar.

Yo he tenido días de bajón, días buenos y días malos, como siempre. Y también tengo ganas de irme de vacaciones a ver si es verdad que todo será tan perfecto.

Ahora él lleva unos días más agobiado todavía con el trabajo, para colmo estuvo malo el finde pasado y estaba bastante hecho polvo.

En fin, que nada de especial. Pero ya se sabe, la vida tiene temporadas mejores y otras peores.

Yo estoy bien, tranquila, al menos hoy :P y ya estoy empezando a pensar en las excursiones del viaje, en el equipaje y todo eso.
Solo queda una semana y cuatro días!!

lunes, 1 de septiembre de 2008

Y qué...

Y qué si estoy loca por amar a alguien más intensamente de lo que me ama.

Y qué si me muero por verle aunque solo haga cuatro días que no le veo. Para mí son una eternidad.

Y qué si mi forma de querer a alguien es sin concesiones. Soy de blanco o negro, qué le vamos a hacer. Las escorpiones somos así.

Y qué si me quejo cuando estoy mal. No lo hace todo el mundo?

Y qué si dependo de él? Yo dependo de toda la gente que quiero, lo que no significa que mi vida se pare cuando no están, pero desde luego no está completa.


Así que este finde aunque le haya echado de menos una barbaridad, tengo que decir que me lo he pasado genial, porque afortunadamente tengo más gente, sé hacer más cosas y me apetece hacerlas. Claro que me hubiese gustado estar con él, pero si no está yo sigo. Claro que él es mi prioridad siempre, pero por eso le quiero más que a nada en el mundo.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Qué me pasa?

Cuando estoy sin verle le echo de menos muchísimo.

Espero que me llame, que llegue el momento de verle.

Y cuando lo hace y a veces dice algo que me fastidia acabamos discutiendo y me dan ganas de mandarle allí donde sabéis.

Cuando pasa un rato, estoy deseando que me llame otra vez para poder hablar tranquilamente, porque no soporto esta sensación de no saber si se ha enfadado mucho o no está pensando en nada.

A veces me desquicia, pero siempre tengo ganas de correr a abrazarle.

martes, 26 de agosto de 2008

Nada especial

Aquí estoy después de muchos días, no es que haya hecho nada especial, más bien al contrario. Desde que volvimos de Roma han sido los días más sosos, los que menos hemos salido y los que menos hemos hecho nada.

Nos vemos todos los días, quedamos para ir a jugar a fútbol un rato y para ir a la playa. Pero los findes nada de especial, entre que ha hecho mal tiempo, o que un día salió y luego se pasó el día durmiendo y este último que vino mi hermana a verme con el chiquitín, pues la verdad, que poco hemos hecho. Pero estamos muy bien. Me llama todos los días desde el trabajo, nos vemos por la tarde y me vuelve a llamar por la noche. Ayer me llamó un poco antes de salir de trabajar porque le había pasado una cosa en el trabajo y se había puesto nervioso. Llamó para contármelo, para desahogarse. A mí estas cosas me hacen ilusión, ya véis que tontería.
Los dos tenemos muchas ganas de ir de crucero, él está muy ilusionado por él y por mí, dice que ya veré que me va a encantar, que además es superromántico, y eso que él no lo es, pero que cuando estás allí en cubierta, mirando las estrellas, es algo especial. Lo que me hace pensar que el año pasado mientras yo lo pasaba tan mal, él estaba en plan tierno con ella. Pero luego pienso que ahora está conmigo, que nos vamos a ir juntos.

La verdad que cada día estoy más colgada, cada día siento más cosas si es posible. Y creo que él también. Aunque decir colgado en su caso es un poco exagerado. No creo que lo esté. Siente muchas cosas por mí, está muy bien conmigo, pero de ahí a enamorarse, en fin, que volvemos al cuento de siempre.

Hoy mismo discutía con él porque llevo diciéndole hace mucho que a ver si alguna noche salimos de fiesta, y él dice que no le gusta salir por aqui. Le digo que sale con sus amigos, y dice que es diferente, que conmigo no es lo mismo. Pero también lo pasamos bien, le contesto.
Es verdad que a veces le llaman para salir y no quiere, pero me molesta que no quiera ir nunca conmigo. Dice que ya saldremos en el crucero. Tengo que esperar a las vacaciones o a alguna escapada para ir de fiesta con él? Dice que soy una acaparadora, que lo quiero todo, que no me conformo con todo lo que hacemos. A mí me encanta, pero también quiero salir porque me apetece y me apetece hacerlo con él. También quiero que me vea guapa a mí, que me vea arreglada más a menudo, y no siempre sudada y con las zapatillas de deporte, o con los pelos de playa.

El lleva una temporada mala, de desgana, y solo piensa en el viaje para desconectar de todo. No le apetece hacer nada más que ir a jugar para sudar y ponerse en forma. Siempre habla del crucero , parece que entonces va a cambiar todo. Pero luego habla de la depre que le entró el año pasado cuando volvió, y que fue el principio del fin con ella. Lo ha repetido tanto que hace dos días le dije que se me estaban pasando las ganas de ir, porque parece que cuando volvamos se va a ir todo a la mierda, y para que todo se estropee prefiero quedarme en casa. Me dijo que no fuera tonta, que eso pasó porque con ella ya estaba regular y tenía muchas dudas, que conmigo está muy bien, no tiene ningún problema y que seguro que se deprimirá por volver a la rutina pero nada más.

Como este finde él ha quedado para salir con su mejor amigo y el sábado tiene un cumpleaños, yo aprovecho y me voy a Zaragoza. No sé si lo dice de verdad o para picarme, pero cada vez que le digo que le echaré de menos me dice que nos vendrá bien un finde separados, que nos vemos todos los días. Yo no necesito separarme de él, sobre todo siendo que el finde pasado tampoco nos vimos, y que la próxima semana empieza el horario normal y ya no podremos quedar cada tarde como hasta ahora.

Yo solo quiero que entienda, que sea capaz de ver todo lo que hago por él, todo lo que siento por él. Que no quiero acapararle, solo hacer millones de cosas con él, porque estoy bien a su lado y me lo paso genial. Que es la persona que más me importa en el mundo, que soy capaz de dejar lo que sea por estar con él, que si me pide algo no me lo pienso y lo hago, que muevo cielo y tierra por complacerle y no porque esté sola y quiera salir con alguien.
Supongo que lo ve, si no, no estaría conmigo, pero a veces me da rabia que no me devuelva lo mismo que le doy.

lunes, 11 de agosto de 2008

Contenta

Hoy estoy muy contenta. Por fin hemos podido reservar el crucero, ya hemos dado la mitad de la reserva y si no pasa nada, el día 22 de septiembre nos vamos!!

No he estado tan contenta el finde o el resto de semana. Como siempre en mi montaña rusa, con mis altibajos, mis dudas. Parece que me guste agobiarme. Pero no es así, la verdad que me gustaría estar siempre como hoy, que no hay casi nada que pueda hacerme dejar de sonreir y de ilusionarme.

Ultimamente mi niño está más distante, casi no me abraza, no hacemos el amor, siempre está cansado y muerto de sueño. Dice que es el calor, que le agota. Pero yo también paso calor y no dejo de sentir esas ganas de abrazarle, de estar con él, de besarle cada vez que le miro y veo lo guapo que está.

Como siempre voy a la par que mi germaneta, y llevo unos días planteándome si esto es lo que quiero, si no sería mejor dejarlo, porque a veces me canso de sus contestaciones, de que no sienta lo mismo que yo, en definitiva.
No sé qué futuro tengo con él, ni con nadie, pero no me gusta oirle repetir que no quiere pareja, que está muy bien así, que no quiere estar con nadie.
A veces habla de nosotros en un futuro, pero como que todo sigue igual que ahora. Otras veces dice que qué será de nosotros en un tiempo.

Sé que me quiere a su manera, que soy muy especial para él. Hasta me dijo el otro día que si alguna vez tuviera una hija le pondría mi nombre. No sé si alegrarme o no, porque eso significa que estará con otra persona. Aunque ni él ni yo queramos tener hijos. Mejor me lo tomo como un detalle y no le hago caso no?

En fin, que como siempre no dejo de pensar estas cosas, que a veces estoy harta, y a veces siento que mi corazón explota solo de mirarle. (Mira, parezco la Carrá :P)

Lo importante que hoy estoy contenta por el viaje, y los dos tenemos muchas ganas de que llegue.

domingo, 3 de agosto de 2008

Vacaciones en Roma

Hace una semana estaba en Roma, paseando por sus calles, con los pies un pelín destrozados ya, para qué mentir, y buscando un sitio para cenar que fuese romántico, pero casi es misión imposible en una ciudad que está abarrotada y mucho más en el mes de julio.
Aunque dicho así suene fatal, la verdad es que fueron unos días maravillosos.

Lo mejor, pasar cinco días enteros con mi niño, compartir con él todos esos momentos y estar en los sitios que más ilusión me hacía con él. Yo sabía que esta vez iba a ver una Roma diferente a la que vió el año pasado con ella.

A mí siempre me ha atraído mucho todo lo de romanos, las ruinas, su forma de vivir, en fin, estas cosas. Y el Coliseo para mí ha sido siempre una obra impresionante por su tamaño para la época, por su construcción, por todo lo que representaba. Siempre le hablaba a él de esto, y me dijo que tampoco le había gustado mucho, que le había dejado bastante indiferente cuando estuvo. Pero esta vez, no le ha dejado indiferente, desde luego lo ha visto de otra manera, y estando dentro, que la otra vez no entró, desde luego sí que le impresionó. Solo con eso me siento satisfecha.



Y no es porque haya estado conmigo y lo vea todo más romántico, más de color de rosa, pues ya se ha encargado de repetirme que para quien crea en el amor desde luego Roma está llena de sitios románticos, pero que él cada vez está más convencido de que eso no existe. Vimos unos novios haciendo el reportaje de boda y decía, otros que han caído y meten la pata.

Pero bueno, ahí estaba él abrazándome cuando paseábamos, disfrutando conmigo y alegrándose de verme tan bien. El viernes cuando hablamos nada más salir de trabajar ya me dijo que me había cambiado la voz, que se me notaba más alegre. Lo mismo que el siguiente viernes, cuando ya estábamos en casa. Dijo que volvía a ser la Sally de siempre, más tristona y apagada. Y es que con la vuelta volvieron todas las preocupaciones, las vueltas a mi cabeza, la vuelta a la rutina en definitiva.

El salió con los amigos el viernes por la noche y yo me quedé en casa, con muchas ganas de salir de fiesta y dándole vueltas a lo que haría o dejaría de hacer. Al día siguiente me preguntó cómo estaba, si había pensado en él.

- Pues claro, no he hecho otra cosa
- Pero para bien o para mal?
- Pues de todo, la verdad que me he rayado mucho, pero bueno
- Ay, es que tú siempre igual. Si ya sabes que no busco nada, y además no me apetece liarme con nadie.
- Ya, pero tus colegas igual te insisten y no sé, que me es muy dificil confiar en tí.
- Pero ellos ya saben que estoy con alguien, y ya les dije que ni me busquen pareja porque estoy muy bien así y no quiero tenerla ni me digan nada porque no quiero meter la pata.

No me ha gustado volver, llevo otra vez mal desde entonces por eso, por tener que volver al trabajo, por sentirme tan encerrada.
Parece que no me haga ilusión ni los días que he estado fuera, ni el crucero que hemos prereservado hoy ni nada. Pero sí que me lo hace, en serio, simplemente tengo la depre postvacacional.

Y volviendo al tema del post, que debería ser alegre y no lo que está saliendo, Roma estuvo genial. Sí que discutimos y había veces que no lo aguantaba, pero es normal cuando estás todo el día en la calle pasando calor, cansada y con ganas de beber o comer.

No me olvido de las risas, ni de sus abrazos, ni de las veces que hicimos el amor en la habitación, ni de su paciencia conmigo, ni de la noche en el Coliseo.
No me olvido de su deseo de ser un emperador en esos tiempos, o de cómo nos imaginábamos a la gente paseando por los foros o gritando a los gladiadores.
No me olvido de esas cenas en las callejuelas estrechas adornadas con plantas y esa luz tenue y amarillenta.
No me olvido de cómo me miraba mientras yo disfrutaba de algo y me decía, Ay la Sally, qué bien se lo pasa, y me abrazaba o me daba un beso.

Vimos un montón de sitos, remamos en el lago de Villa Borghese, comimos helados y granizados por todos los rincones, escuchamos ópera y música clásica en la Piazza Spagna por la noche, descubrimos Ostia Antica una ciudad casi intacta. Se quedó extasiado en la capilla Sixtina y reconoció que el Coliseo sí que impresionaba.
Hicimos tantas cosas que no cabrían en un solo post, pero os pongo unas fotos para que veais algunos de los sitios que estuvimos.



En Ostia Antica, en los restos de una taberna.



En el paseo del Gianicolo, para sentir que tienes Roma a tus pies.

En la Piazza de Santa María in Trastévere, unos de los rincones más típicos de Roma.

En Villa Borghese, otra vista impresionante de Roma desde las alturas.



En la plaza del Panteón, aunque haya tanta gente yo soy la de amarillo :P

jueves, 24 de julio de 2008

Dónde están?

A veces me quejo de que mi niño no me dice cosas bonitas, que me mete mucha caña. Me quejo de lo poco cariñoso que es en general, de lo poco apasionado que se muestra.

Pero está aquí, conmigo.

Dónde está D, que tantas ganas tenía siempre de hacerlo conmigo? Que me decía siempre lo guapa que era?

Dónde está J, que siempre tenía palabras bonitas, detalles conmovedores, que siempre cogía mi mano para pasear?

Los dos se fueron, tampoco quisieron ser mi pareja, tampoco dijeron nunca te quiero ni me presentaron a su gente. También me hicieron llorar.

Dos años y medio hace que mi niño está ahí. Con su carácter a veces imposible, con sus rarezas, con su novia, sin ella. El quiere pasar sus vacaciones conmigo, quiere hacer cenas especiales conmigo, él se queda mirándome y me dice que tengo los ojos bonitos. Eso si me suena sincero, porque si me tiene que decir que me he engordado o que llevo el pelo fatal me lo dice. No es de halago continuo, que es lo que nos gusta a todas. Por eso cuando te dice alguna cosa sabes que lo dice de verdad.
Ahí está diciéndole a sus amigos que no quiere enrrollarse con la tía que se le está insinuando porque está con alguien especial y no quiere liarla. (Eso me contó que pasó la noche de la boda).

Y por qué entonces hoy me siento tan melancólica, tan insegura, tan perdida?

Acaso no es mejor valorar las acciones y no las palabras?

martes, 22 de julio de 2008

Tensión

Hace un rato estaba a punto de ponerme a escribir un post diciendo las ganas que tenía de besarle, que echaba de menos abrazarle y darle besos. Y eso que nos vimos ayer.

Pero me he entretenido haciendo otra cosa y me ha llamado y después de la conversación he acabado cabreada como últimamente.

Hoy ha salido muy tarde de trabajar, no hemos quedado al final por eso. Me ha llamado desde el trabajo primero para decirme que seguramente saldría más tarde, luego que aunque fuera más tarde quedábamos que le apetecía ir a jugar, y luego para decir que mejor lo dejábamos que ya si no nos entreteníamos mucho. No me ha importado porque la verdad que hoy a mí no me apetecía mucho ir, me duele bastante la cabeza y estoy cansada.

Nada más llegar a casa me ha llamado, yo tenía muchas ganas de hablar con él para comentarle lo del viaje tranquilamente pq esta mañana cuando me ha llamado para preguntarme no hemos podido hablar mucho. He hecho la reserva antes de irme a trabajar.

Le pregunto qué tal el día y me empieza a hablar de cómo le ha ido, que mal, que está agobiado, preocupado, que tienen mucho lío, en fin, lo de siempre, él habla y habla y yo escucho y le digo mi opinión. Cuando termina empiezo a contarle lo del viaje, y notaba que no me estaba haciendo mucho caso, debía estar mirando algo en el ordenador. Le pregunto:

- Pero me estás escuchando?
- Sí

Sigo hablando y no me contesta. Le digo

- Podías poner un poco de emoción en el tema no? que te estoy hablando de las vacaciones
- Ay hija, pero no ves que estoy aburrido, que acabo de llegar de trabajar? Ya te llamo luego y me cuentas.
- O sea que me llamas para soltarme tu rollo como siempre y cuando te quiero contar algo que me hace ilusión no puedo.
- Bueno, luego te llamo.

Pero es que ayer pasó igual, me llamó, me preguntó si ya había encontrado hotel, le dije que esperaba a última hora por si veía otra oferta y me dice bueno ya hablaremos que ahora estoy aburrido.

Siempre a la suya. Yo ya no sé si es que el tema este de los nervios me hace aguantar menos o es que ya no aguanto nada. Últimamente siempre es así, acabamos discutiendo, él está más raro, no sé por qué, quizá yo ya no estoy como siempre, no quiero saltar más por no discutir, pero a veces me dan ganas de decirle que no quiero estas tonterías. Pero sé que me arrepentiría antes de terminar la frase.
Estoy tan histérica que cualquier cosa se me hace un mundo y me hace saltar, no soporto a nadie,cuando consigo estar relajada cualquier cosa que se tuerce me hace volver a ponerme nerviosa.
Estaba tan contenta pensando en el viaje y ahora otra vez me pregunto si todos los días en Roma serán así, porque no quiero. Solo quiero tranquilizarme, volver a tener mis kilos y kilos de paciencia que me hacen vivir más tranquila.

Ya no sé si él es el egoísta por ir a la suya o si lo soy yo porque quiero que se centre solo en el viaje que es lo que ahora me apetece hacer.

En el fondo sé que cuando nos vayamos todo irá bien, siempre que salimos de la rutina nos tranquilizamos y nos va bien. Alguna discusión habrá seguro, pero se nos pasará. Espero.

lunes, 21 de julio de 2008

Para vosotras

Ultimamente no escribo mucho, y es que llevo una temporada un poco mala.

Aunque a veces no lo parezca por lo que cuento, realmente no estoy siempre en esa nube que describo. Tengo días malos, y muy malos, estoy fatal de los nervios por el trabajo, por muchas cosas, y entre ellas mi niño. También hay reproches, cosas que me cansa oir, que me cansa aguantar. Palabras que me duelen aunque me diga que no es en serio, que me fije en los hechos, que ya sé cómo es. A veces me canso de esperar algo que no llega. De oirle decir que no quiere pareja, que está muy bien así, que una pareja solo trae exigencias y obligaciones. Y me canso de decirle que no tiene por qué ser así, pero que me da igual como lo llame si seguimos como estamos.

Pero hoy no quería hablar de lo mal o lo bien que lo paso. Quería deciros que os he echado de menos, que no sabéis cuánto me he alegrado de leer vuestros comentarios, que me encanta sentir que realmente os alegráis por mí, igual que os preocupáis y hasta os enfadáis si hace falta.

Sé que últimamente ni siquiera he pasado a vuestras casas mucho, a veces os leo aunque no pueda entretenerme a comentaros porque no tengo mucho tiempo.
Me apetece contaros un montón de cosas, buenas y malas, pero al final estoy tan cansada que ni entro.
Está siendo una semana muy rara, de altibajos, de ataques de nervios, de llorar, de enfados, pero también de risas, de disfrutar y de hacer planes.

La semana que viene nos vamos a Roma, así que con vuestro permiso os abandonaré unos cuantos días más :P

Gracias por estar ahí, quizá no lo imagináis pero me ayudáis mucho, sé que siempre encuentro el apoyo que necesito cuando estoy mal, tal vez por eso es tan fácil contar aquí las penas.

Así que no penséis que me olvido de vosotras porque la verdad es que ya no podré hacerlo nunca.

Gracias a Tam, mi germaneta, porque siempre me dice lo que necesito oir, sea bueno o malo, es mi alma gemela y sabe cómo me siento en cada momento.
A mi niña Carn, que todos los días tiene un momento para pasar a saludarme y hacerme sonreir.
A mi querida Hada, y a Candy, que saben muy bien lo que es ser la otra.
A mi loca de Mini que me hace reir con sus historias y me da ánimos para conseguir lo que ella tiene.
A Patry, que me contagia su optimismo. A Nanuck que tb ha conseguido ser feliz después de todo lo que ha pasado.
A Nais, Daniela, Nuria, Eso es lo que se siente, Alicia que están ahí alegrándose de lo que me pasa.
A Luna, que por mal que esté siempre tiene fuerzas para animar a los demás.
A Pablete que siempre tiene una palabra bonita para mí.
Y seguro que me dejo a alguien pero igualmente gracias por estar a mi lado.

viernes, 18 de julio de 2008

Hoy

Hoy quiero decirte que te quiero aunque a veces me den ganas de contestarte que te busques a otra que no se canse, que esté más buena, que no sea tan miedosa, que siempre lleve el pelo perfecto, que no se enfade nunca y no te agobie.

Dices que importan los hechos y no las palabras, que no eres persona de hablar pero sí de demostrar. Y tú me demuestras que te importo, aunque a veces me gustaría oir más a menudo todas esas cosas bonitas que me dices de vez en cuando. Me gustaría no oirte siempre metiéndote conmigo aunque sea en broma.

Hoy quiero decirte que a veces me sorprendes gratamente con tus reacciones, y otras todo lo contrario, y aún así no puedo vivir sin tí.

Quiero que sepas que tu sonrisa me hace sonreir a mí, me hace sentirme la mujer más feliz del mundo. El brillo de tus ojos llena todo mi mundo. Que tú eres lo único que necesito para seguir.

Hoy quiero decirte, aunque te parezca exagerada, que te voy a echar de menos estos dos días sin verte. Que las cosas no son lo mismo si no estás tú. Aunque me digas medio en serio medio en broma que nos va bien descansar un poco el uno del otro.

Por qué tendría que descansar de la persona que me hace sentir lo peor y lo mejor de esta vida?

Hoy quiero decirte que te quiero. Quiero decírtelo siempre.

miércoles, 9 de julio de 2008

Despedida de soltero

El próximo finde se casa un amigo de mi niño, con lo cual este toca la despedida de soltero.

Yo ya temblaba, porque ya sé lo que pasa en estos casos. Pero el domingo me dijo que no sabía si ir o no. Si la hacían él y ella juntos entonces sí porque no pasaba nada, pero que si era él solo no quería ir, porque conociendo a sus colegas lo pesados que se ponen y que seguro que había tías de por medio, prefería evitar cualquier tontería.
A mí eso me alegró mucho, por supuesto, pero no dije nada, de sobras sé las veces que puede cambiar de opinión a lo largo de la semana.
Ayer decía que a ver si le decían ya cuando quedaban y eso, hoy que ya sabe que quedarán a las cinco y poco más, dice que no sabe qué hacer.

Por una parte prefiere quedar conmigo para ir a andar, a hacer ejercicio y aprovechar el sábado y el domingo, porque si no, entre que el sábado sale pronto y al día siguiente estará hecho polvo, dice que se le pasa el finde sin ir a la playa ni nada.
Por otra parte le apetece quedar con sus amigos porque hace tiempo que no los ve.

Yo estoy deseando que no vaya, claro, y no porque esté conmigo, que también, sino por evitar cualquier peligro.

Además hoy debo estar muy rara, porque he cogido un cabreo tonto yo sola por una tontería...

Primero estábamos hablando de la semana de vacaciones que tenemos que coger este mes, que yo le he dicho cincuenta veces cuándo la cogemos, y las he tenido que cambiar otras cincuenta veces. Ahora parece ser que estaba claro que cogíamos la última, pero hoy me dice que igual no puede. Total, que ya le he dicho enfadada que haga el favor de aclararse que yo no puedo cambiarlas cada dos por tres. Hemos seguido hablando normal, íbamos en el coche, y ha pasado por delante una tía que estaba bastante bien, la verdad. De cara normalilla, pero claro, tenía un tipazo, iba con sus leggins marcando culo y ella que sabía que estaba bien, y podía, pues se lucía, como haría cualquiera. Total, que él se ha quedado mirando que hasta ha girado la cabeza y le he tenido que decir que se iba a chocar por mirarle el culo. Y eso es lo que me ha cabreado. Porque siempre se queda mirando tías, yo también miro a tíos, pero yo sé que si me encontrara un tiazo no haría nada, pero si él se encuentra a una tía así que se le pone a tiro, pues no sé lo que haría, por más que me repita que no quiere liarse con nadie, que está bien conmigo y que solo está conmigo.
Y me cabrea que a veces me haga sentir tan fea, porque siempre habla de otras que están muy buenas, y aunque a veces me diga lo guapa que estoy, también me dice cuando estoy horrible.
Me da la sensación que nunca estoy a la altura, que cualquiera es mejor que yo.

No sé, supongo que es la inseguridad que me crea constantemente. El miedo que tengo a que se vaya con cualquiera, porque me dolería si se enamorara de otra pero creo que más si solo se enrrolla una noche.

Ahora me acaba de llamar y me ha dicho que no va a ir de despedida, que prefiere aprovechar el finde y que conociendo el percal prefiere evitar cualquier peligro.

Qué tranquila me quedo.

lunes, 7 de julio de 2008

En la Expo

Hay fines de semana que salen redondos, y este ha sido uno de ellos.

Pasé a recogerle el viernes por la tarde para salir hacia Zaragoza. Llegamos ya por la noche, y rápidamente nos fuimos a cenar, dimos una vuelta y fuimos de marcha. Me lo pasé genial, será que últimamente no salgo mucho y cuando lo hago aprovecho bien.
Volvimos a casa ya casi de día, y hay que ver lo bien que le sienta Zaragoza porque lo hicimos dos veces seguidas y de qué manera.

A la mañana siguiente no pude dormir mucho, tenía que ir a casa de mis padres y a ver a mi sobrino un rato. Así que a la hora de comer volví a casa de mi amiga, que es donde nos alojábamos , y nos fuimos a comer. Después dimos una vuelta por el parque, un rato a las rebajas, y ya por fin a la Expo.

Está genial, a pesar de las colas, el calor y la gente. Pero es lo normal en estos casos y sobre todo un sábado.

Todo está muy bien organizado, el recinto es precioso, hay pabellones que son verdaderas maravillas, y el tema es interesante. Eso sí, hay que perder tiempo leyendo muchas cosas si quieres enterarte bien de muchos datos interesantes y nadie lo hace. Hay tanto que ver que no te paras.

Ojalá esto sirviera para que la gente tomara conciencia de lo importante que es conservar lo que tenemos y aprovechar energías alternativas y menos contaminantes, pero claro, eso no interesa. En fin, que me voy del tema.

Por la noche estaba tan agotada que me fui a la cama.

Al día siguiente más Expo y de vuelta a casa.

Me hacía mucha ilusión ir a Zaragoza con él. Ya vino hace dos años una semana que teníamos vacaciones, y ahora me apetecía un montón que volviera, ir a la Expo con él, llevarle a los restaurantes que le gustaron y a otros que sabía que le encantarían. Fue genial que me abrazara por la calle, que me diera la mano, que me besara y estuviera tan pendiente de mí.

Aunque tengamos nuestras discusiones, aunque a veces se ponga tan pesado que no lo aguante, aunque tenga sus rarezas y sus manías, otra vez he pasado un finde estupendo a su lado, y todo eso se me olvida con cada palabra cariñosa que me dice, o cuando noto que está tan a gusto conmigo que no quiere irse.

Este próximo finde no sé si nos veremos mucho, pero esa es otra historia.

miércoles, 2 de julio de 2008

Con qué me quedo?

Hay algo mejor que estar entre sus brazos?

Quizá que me abrace bien fuerte cuando voy a la cama después de dormir separados por el calor.

O ver su cara sonriente, sus ojos brillando mientras se baña en el mar o la piscina. Se pone tan guapo!

O sentir sus manos acariciándome.

Escucharle decir que estoy muy guapa, que tengo los ojos bonitos o que le gusto.

O sentir cómo se preocupa por mí. Cómo me pide que me cuide mucho siempre.

Hay tantas cosas buenas a su lado que no sé con cuál quedarme.

miércoles, 25 de junio de 2008

Noche de San Juan

Cuando menos te lo esperas llegan las sorpresas. El viernes casi a final de mañana me llamó para decirme que al final le daban el lunes fiesta, que podíamos coger el puente. Así que pregunté si me lo podía coger y sin pensarlo cuatro días de fiesta.

Yo había reservado una habitación en Peñíscola para ir a pasar la noche de San Juan, pensando salir cuando él terminara de trabajar. Pero mira por donde salió mejor, porque al final pudimos ir a pasar el día entero. Y la verdad que han sido dos días geniales. No sé qué tiene ese pueblo que siempre que vamos allí todo resulta perfecto. Cada día que hemos ido ha sido especial y maravilloso.

Me ha encantado despertarme a su lado allí, un lugar tan especial para mi. Me ha encantado volver a pasear con él por esas callejuelas, sentarme en mi rincón favorito con él y disfrutar de la brisa del mar mientras hablábamos de tonterías y nos hacíamos fotos. Me ha encantado comer paellas y fideuas hasta reventar, los brindis con la sangría bien fría, por estos momentos especiales.
Me ha encantado estar sentada en la terraza de la pizzería por la noche, que me mirara a los ojos y me dijera, qué guapa estás. Tienes unos ojos muy bonitos.

Y lo mejor, pasar esa noche mágica junto a él, en la playa, metiendo los pies en el agua y pidiendo un deseo. Ver las hogueras, y que él me abrazara, me cogiera de la cintura y se preocupara todo el rato por donde tiraban los petardos para que no me llegara ninguno. Que me dijera que le estaba gustando mucho todo eso, que nunca había estado en la playa una noche de San Juan. Que mientras veíamos los fuegos artificiales reflejándose en el mar no me soltara, no quitara su brazo de mi cintura y repitiera todo el rato qué bonito era.

Ayer durante la comida estuvimos hablando de nuestra relación. Al final queda claro que si no somos pareja es porque el simple hecho de llamarla así le agobia. Dice que cuando estaba con ella había findes que no le apetecía quedar y ella insistía. Para él era como una obligación y no tenía ganas. Sin embargo conmigo queda casi cada día desde que nos conocemos y nunca le ha parecido una obligación.
Por eso todo funciona tan bien, porque él no siente ninguna obligación, aunque si le sale ocasión de liarse con alguna él piense en mí y diga que no, que no lo hace porque le sabe mal por mí. Eso es como ser pareja no?
Como yo le dije, si eres más feliz así, pues adelante, mientras sigamos haciendo tantas cosas que más da.

Ha sido un puente genial, porque los otros dos días estuvo en mi casa, y los dos últimos han sido la guinda del pastel.
Vamos, que aún estoy en la nube, y no quiero bajar, quiero que llegue el viernes y continuar.

martes, 17 de junio de 2008

En solo un segundo

El viernes salimos cada uno por nuestro lado. El con sus colegas y yo con mi mejor amigo.
Ese día no me llamó, yo le hice una perdida pero no me devolvió la llamada y luego ya se hacía la hora de irme.

A la mañana siguiente tardaba en llamarme, pensé que se habría acostado muy tarde y estaría durmiendo, pero como queríamos ir a algún sitio le llamé a eso de las once. Estaba en la calle, me dijo que había bajado a comprar agua y el periódico para su padre, que me llamaba enseguida desde casa.
Con todo lo que me había comido la cabeza esa semana solo me faltó oir eso. Yo que tantas veces le he oído poner excusas desde mi casa cuando ella le llamaba por las mañanas. Y empecé a montarme la historia. Pensé que se habría ido a algún sitio, que habría pasado la noche fuera con a saber quién. En fin, de los nervios.

Cuando me volvió a llamar, él de lo más normal, todo hay que decirlo, me empezó a contar que le había prometido a su padre que bajaría a por agua y todo eso. No pude evitarlo y le pregunté, seguro que solo has bajado a por agua?
Entonces se puso serio, y me dijo, eso ni se pregunta, me ofende que me lo digas tú. Casi mejor no quedamos, ya se me han ido las ganas.

Le dije que perdonara, pero que entendiera que me costaba confiar en él desde que me había enterado de lo del otro viaje, y que había pasado una semana muy mala dándole vueltas a eso. Y justo cuando decido no darle más pasa esto y me mosquea.

Contestó que si no voy a creer en él pues no hay nada que hacer.

Quedamos en que pasaba a buscarle, y al rato me vuelve a llamar diciendo que no le apetece mucho salir, que le ha sentado muy mal que pensara eso. Seguimos hablando del tema, dijo que no era perfecto, pero yo tampoco que también había hecho cosas que le habían dolido y no me lo recordaba cada poco.
Al final dijimos que mejor nos olvidábamos de todo y empezábamos de cero, y nos fuimos a la playa y a comer una paella.

El día fue genial, igual que todo el finde. Estuvo muy cariñoso, todo volvió a ser como hace unos días.

El domingo él hacía cosas en el ordenador mientras yo leía un libro en el sofá. Se levantó y se sentó conmigo, me abrazó, yo le abracé a él y le besaba por el cuello, él se apoyó en mi pecho y yo le acariciaba y le besaba la cabeza. Me abrazaba muy fuerte y me decía, cuídate eh? y no me soltaba. Y ahí estuvimos abrazados, dándonos besos y caricias, hasta que no pudimos más y acabamos como os imagináis.

Sentí tanto amor en ese momento que creía que iba a explotar , era como si me estuviese saliendo por cada poro de mi piel. Tenía que notarse, salía y nos envolvía, y nos apartaba de todo.

Fue el mejor momento de todo el finde.

Como en la canción de Amaral, me sentía en una burbuja de amor.Aquí os la dejo, porque explica mejor que yo, todo lo que pasaba por mi cabeza y mi corazón. Y todo lo que pasa tantas veces.