lunes, 29 de junio de 2009

Berlín

Esa ha sido la causa de mi ausencia. Esa gran ciudad que me ha tenido absorbida durante unos días, pocos para mi gusto, porque bien me habría quedado muchos días más, pero me conformo con al menos haberla conocido.

Berlín es otro mundo. Nada que ver con cualquier ciudad europea, al menos las que conozco. Es una ciudad que une lo antiguo con lo más moderno, la gente va a su bola, todo está permitido y admitido. Gente muy amable que intenta ayudarte si te ve perdida. Gente respetuosa, educada y sobre todo limpia.
En las orillas del río Spree hay zonas de bares que son como playas, con arena, hamacas o lo que pillen para que te sientes. Tienes una caseta donde te venden la bebida y hay gente de todo tipo. Todo está limpísimo. Hay otras zonas que tienen césped y la gente va allí a beber, a tomar el sol, a pasar el rato. Es el sitio idóneo para que esté sucio y se dejen las botellas y la basura tirada por ahí. Vamos, como suele pasar en cualquier parque de aquí. Pues la gente se levanta con su botella a la papelera y no ves ni una caca de perro por el parque.
Eso sí que lo envidio, la educación que tiene esa gente. No les envidio el clima ni la alegría que tenemos aquí, ni las playas que aquí son de verdad.

Berlín es enorme, no me la imaginaba tan grande. Tiene un parque el doble de grande que Hyde Park en medio mismo de la ciudad, el zoo más completo que he visto en medio de la ciudad, los centros comerciales más grandes que he visto. No he visto a ningún alemán desnudo, para saber si todo es tan grande, jajaja.

En fin, que el viaje estuvo muy bien, volvimos supercansados, pero lo pasamos muy bien.

Eso sí, volvimos con una pequeña crisis. Durante los cinco días que estuvimos allí solo lo hicimos una vez. Siempre me decía que estaba cansado, no funcionó ninguno de mis trucos, ni la indiferencia, ni los mimos, ni ponerme ropa interior sexy. Nada.
A la vuelta me dijo que le preocupaba esta falta de deseo que tenía últimamente, que solo se ponía si yo me disfrazaba de algo, como el día que me vestí de enfermera y se puso como loco, justo el finde antes de irnos.
Volvió a salir el tema de la diferencia de sentimientos, que él me quiere mucho más que a una amiga, que es algo especial, pero no tanto como para ser pareja. En fin, lo de siempre. Que tenemos que dejar que las cosas fluyan. Las estoy dejando fluir hace tres años y medio ya, pero parece que no cambian como a mí me gustaría. Ni cambiarán.

Me quedo con lo bueno de las vacaciones, ya pasé el sábado y el domingo bastante mal, así que voy a aprovechar mi último día de vacaciones en la playa y comiendo paella.

martes, 16 de junio de 2009

Besos

Echo de menos esas largas sesiones de besos en un sofá, en el asiento del coche, o en cualquier rincón.

Esos besos largos, infinitos, cálidos, húmedos. Esos en los que las lenguas pasean por el interior de la otra boca, en las que se muerden los labios, en los que acabas con la barbilla escocida de tanto roce.

Tengo ganas de un buen beso, de uno de verdad, de uno de los que sientes que te desean con todas sus fuerzas.

Echo de menos un beso de verdad.

jueves, 11 de junio de 2009

Cenamos?

Ayer por la tarde le llamé para decirle que no podría ir a jugar, porque me estaba doliendo bastante la espalda y no quiero fastidiarla justo antes de las vacaciones.
Por la noche me dijo que hoy tampoco podríamos quedar porque tenía que quedarse hasta más tarde en el trabajo.

- Así que ya nos nos veremos hasta el lunes, ostras.

Hoy le he puesto un sms diciéndole que si no salía muy tarde podíamos ir a cenar.

Siempre que le digo algo me dice que no, que sale cansado, que no tiene ganas más que de irse a casa y no hacer nada.

Y sorpresa! Me ha llamado y me ha dicho que estaba a cinco minutos de casa, que pasaba a buscarme y nos íbamos a cenar.

Y ha sido como la comida del chino, no sé si porque tenía muchas ganas o porque estaba muy buena pero me ha sentado genial. Pues con él lo mismo, no sé si porque tenía muchas ganas de verle, y eso que solo había pasado un día, o porque estaba guapísimo con su polo morado que solo le había visto en el probador antes de comprárselo, pero me he puesto supercontenta. Ha sido la inyección de adrenalina que necesitaba para terminar la semana.

Mañana me voy a Zaragoza, a celebrar el cumple de mi sobrino que ya ha cumplido dos añazos. Qué rápido pasa el tiempo, madre mía.

Pues ya os contaré el lunes qué tal el finde, que seguro que lo paso genial, pero segurísimo que echo de menos infinito a mi niño.

martes, 9 de junio de 2009

Tranquilidad

Las cosas se calmaron. Al día siguiente. No hizo falta esperar mucho.

Ya no ha vuelto a salir el tema, y no ha vuelto a hablar del tema de dinero ni del ahorro ni nada. De hecho, estuvo diciéndome que a ver si nos íbamos de vacaciones a algún sitio diferente, a la India, a Nueva York, o donde sea. Y ahí le tuve que parar yo los pies diciéndole que no sé cuánto dinero tendría yo de aquí a entonces, que estoy pelada.
Primero vamos a Berlín y luego ya hablaremos.

El finde fue tranquilo.
El viernes fui de cena con los del trabajo y me lo pasé genial, nos reímos mucho y nos desfasamos más todavía. Casi agradezco que a la chica que hizo un montón de fotos con el móvil se lo robaran, porque allí había de todo para hacer un chantaje, jajaja.

El sábado estuve de resacón, y él también porque había quedado con su amigo, así que toda la tarde en el sofá.
El domingo fuimos a caminar un rato y a comer un arroz caldoso que estaba de vicio.

Así que en general todo sigue bien.

martes, 2 de junio de 2009

La vuelta de la tortilla

No se puede hablar con él. En serio, como se le meta algo en la cabeza es que es imposible ni explicarse ni nada.

Me ha llamado hace un rato diciendo que estaba preocupado porque a su padre puede que lo echen del trabajo, y que quería que fuésemos controlando los gastos. Que el viaje lo haremos porque ya está pagado pero que ya tendremos que controlarnos porque si su padre no trabaja tendrá que dar dinero en casa.
Vale, me parece bien.

Pero me ha dicho que ahora ya no sabía ni siquiera si salir el viernes con su amigo. Le he dicho, hombre pues sal, que por que salgas el viernes tampoco pasa nada.

- Es que tú no lo entiendes.
- Hombre, claro que lo entiendo, pero vamos, me refiero que lo que gastes el viernes ya que has quedado tampoco te saca de apuros.
- Como se nota que tú no has pasado por eso y no sabes lo que es estar en el paro.
- Claro que lo sé, que también estuve, y a mi padre también lo echaron y era peor porque entonces éramos los tres pequeños y no trabajaba nadie en casa.
- Pero tú estuviste en paro hace muchos años, y total tenías veinte años o menos, no es lo mismo.
- Vale pero sé lo que es no encontrar nada, no tener pasta, y además he estado contigo todo el tiempo que estuviste tan mal, claro que sé lo que se pasa. Me fastidia que minimices lo mío para hacer lo tuyo más grande.
- Mira, que lo ves todo muy fácil, te crees que si salgo no va a pasar nada.
- No sé si pasará o no, pero desde luego porque salgas no te arruinas.
- Mira déjalo, que al final voy a decir cosas que no siento y va a ser peor, venga adiós
- Pero por qué te enfadas, si no te he dicho nada malo.
- Déjalo que me estoy poniendo nervioso y todo ya, adiós.
- Adiós.

A ver, que no le quito importancia al tema, pero tampoco es para que ahora se quede encerrado en casa a cal y canto, que lo conozco y exagera las cosas más de lo que son. Vale que es una mierda que te echen, y sobre todo a ciertas edades que es más complicado encontrar algo, y sobre todo en este momento. Pero es que él pasa de vamos a gastar a no suelto un duro porque nos vamos a morir de hambre. Y tampoco es eso. Vale que quiera controlar gastos, pero es que él tiene su sueldo, no necesita que lo mantengan, su padre cobrará paro, y su madre también trabaja. Así que la cosa no es tan precaria, me parece a mí, como para dejar de salir ya esta semana.

En fin, espero que se calme un poco, que entiendo su preocupación, pero que no se agobie. Ahora va a cambiar la tortilla, y todo lo que nos hemos movido se convertirá en quedarnos en casa. Pero lo más importante es que no se agobie demasiado porque lo conozco y sé lo que me espera, aguantar la misma cantinela de yo no lo entiendo y vivo muy bien. Como tengo el trabajo fijo ya no tengo derecho a opinar por lo que parece.

lunes, 1 de junio de 2009

Sí, sí, sí, nos vamos a....

....Berliinnn!!!

Por fin, hace años que tenía muchas ganas de ir, y este mes que tengo una semana de vacaciones lo hemos mirado y entre Londres y Berlín nos hemos decidido por este último.
No sé cómo lo haré porque no tengo ni un duro, de hecho el viaje me lo tiene que pagar él, y con lo que me devuelven de Hacienda iré tirando para gastos, aunque tendré que gastar más bien poco.

El finde aquel al final fuimos a Zaragoza, le pregunté a mi madre si se quedaban en el apartamento y me dijo que sí, así que cogimos el coche y nos fuimos para allá. Lo pasamos genial.
El viernes llegamos y nos fuimos a cenar al Gino's, que me encanta, y allí estuvimos hablando.
Volvió a salir el tema de las parejas, y le dije, pero tú qué te crees que es una pareja? Pues hacer todo lo que te apetece con ella, contarle tus cosas, hablar con ella cuando te sientes mal, preocuparte y alegrarte por ella, compartir cosas, pasarlo bien, en definitiva. O sea, todo lo que haces conmigo.
- La asturiana siempre me dice que aunque no lo diga eres mi novia y ya está, si siempre estamos juntos.
- Pues eso. Lo que pasa que tú tienes la idea de que una pareja es un agobio.
- Es que es eso,obligaciones, agobios, exigencias...
- Serán las que has tenido, pero conmigo no es así.
- Pero si yo dijera que eras mi novia estoy seguro de que me agobiaría y no duraría nada contigo. Querría irme.
- Bueno, pues no lo digas, no lo pienses y sigue como estás, que a mí me da igual como me llames si estás conmigo y lo pasamos bien. Algún día ya te darás cuenta de que conmigo has sido más pareja que con nadie, aunque haya sido la única a la que no has puesto la etiqueta.

Después nos fuimos a tomar algo y de fiesta. Lo pasamos genial, y llegué con los pies destrozados.

El día siguiente estuvimos paseando, de compras, y de noche en un cabaret que han vuelto a abrir después de muchos años, El Plata, viendo el espectáculo, que estuvo muy bien, y de fiesta. Y volví a llegar con los pies y el resto del cuerpo destrozado.
La resaca del domingo no hace falta que la cuente.

El resto de semana vamos quedando por las tardes, para lo de siempre, y el día que no quedamos aprovecho a hacer cosas que tengo pendientes, así que no me queda mucho tiempo para escribir. Pero os voy leyendo.

Este finde ha sido más tranquilo. El sábado fuimos a caminar por al lado de un río, pero el camino estaba tan intransitable que volví con las piernas llenas de arañazos. Parecía que me había peleado con un oso por lo menos jajaja.
El domingo tenía que trabajar por la mañana, y cuando terminó nos fuimos de picnic a la playa.

Y ahora ya estoy preparando el viaje a Berlín, que me voy en tres semanas, así que si alguien lo conoce, Pablete seguro que sí, que me diga sitios chulos para ir. Se admiten sugerencias.

Intentaré no tardar tanto en actualizar Carn ;)