Al día siguiente estuvimos de tiendas, aunque al final no compramos nada, fuimos a tomar vermut, a beber granizado de chocolate, más tiendas, y por la tarde volvimos a casa para descansar un rato. Nos encontramos con mi hermano en casa y, como ya lo ha visto unas cuantas veces porque casi siempre coincidimos, me acompañó a ver el piso que se había comprado. Parece que ha perdido la vergüenza con él. Algo es algo.
Luego yo me pasé a casa de mi hermana para ver un rato a mi sobrino, y él ya se quedó durmiendo un rato. Ya hubiese sido mucho tanta visita familiar jajaja.
Por la noche fuimos a cenar a un restaurante que me había recomendado mi hermana, muy mono, y sobre todo cenamos genial.
Después nos fuimos a la zona de las playas que hicieron el año pasado, actúaba Wally López y nos apetecía fiesta, así que allí estuvimos disfrutando como enanos.
Al día siguiente nos levantamos tarde y nos fuimos al Monasterio de Piedra. Con el calor que hacía el domingo era un sitio donde estar algo frescos, entre las sombras y el agua al menos te podías remojar y refrescar.
Lo pasamos genial, y como siempre se nos hizo corto. Y es que el finde se pasa volando!
Os dejo unas fotos del Monasterio de Piedra, a ver si os animáis y vais a visitarlo que es precioso.

Cascada caprichosa

El lago del espejo

Los Vadillos