miércoles, 25 de mayo de 2011

Fiestaaaaaaaaaaaa!!!

No sé si será por estar con la regla o qué, pero me está dando un bajón terrible.

Y mira que estamos en el tiempo que me gusta, llega el verano y eso me anima. Pero es que precisamente por eso no dejo de oir que ya empiezan las fiestas en las discotecas, festivales de djs, llegan días de fiesta en los que apetece estar por la noche fuera, en que los días son largos y apetece no entrar en casa.
Me apetece viajar, salir y hacer un montón de cosas. Y casi todas se quedan en ganas porque no puedo hacerlas.

Mi niño dice que le gustaría irse de viaje conmigo, está con la asturiana que no sabe si dejarlo o no, están en un plan un poco raro, y yo solo deseo que la deje no para que cambien las cosas, que sé que no lo harán, pero sí para poder salir, para poder irme de viaje, para aprovechar los findes, para divertirme.
Después de esa semana en Menorca en la que todas las noches salía a bailar, a beber, a divertirme, he venido con más ganas que nunca de fiesta, de moverme. Y ahora tengo una ansiedad, unos nervios, un no sé qué que me está volviendo loca.

Quiero salir a divertirme, solo eso. Aprovechar el verano.

martes, 17 de mayo de 2011

Hoy hace una semana

Hoy hace una semana que estaba sentada en la terraza del bar del hotel con otra gente cuando le ví pasar. Me quedé mirándole porque era guapo a más no poder. El me miró a mí.
Pensé, madre mía qué tío más bueno.

Más tarde en la discoteca más miradas. Si yo me volvía hacia él le pillaba mirando, si yo le miraba él me devolvía la mirada. Yo pasaba al baño y al salir ahí estaba.

La segunda noche lo mismo. Me gustaba muchísimo, y quería acercarme, pero no me atrevía. Les dije a unos compañeros que había uno que me gustaba, querían ir a decirle algo ya que yo no me decidía, pero me moría de la vergüenza y no les dije quién era. Igual que una quinceañera.

Jueves. Fiesta blanca. Todos con alguna prenda blanca, aquello parecía una secta, daba un poco de miedo la verdad. Pero si hay algo que me derrite es un tio con camisa o camiseta blanca. Llamadme rara, pero tengo esa debilidad. Veo al tío que me gusta de blanco y me pongo a cien. Me encanta.
Yo llevaba un vestido monísimo. Cuando llegué a la disco todos los compañeros me decían que estaba muy guapa. Yo seguía con las miradas como hacía él. Esa noche había bebido ya un par de copas en la habitación de C, así que estaba más animada. El, más guapo que ningún día, rodeado de tías. Yo me estaba poniendo nerviosa, me sentía celosa y pensaba mira qué panda de zorras!

Luego me dije, a ver Sally, si no te espabilas se va a ir con cualquiera de esas, así que venga.
Así que cuando por fin lo pillé solo me acerqué, le cogí del brazo y le dije, hola. No pensabas decirme nada después de dos días mirándome?
El se quedó un poco flipadillo, y me dijo yo te miraba? Pues no sé, no me he dado cuenta.
Entonces fui yo la que flipé. Igual me miraba pq no le quitaba ojo y pensaba que estaba loca.
Total que nos presentamos y me dijo que estaba con unos amigos y que luego me buscaba.
Pensé que le había asustado y que pasaría de mí, así que me dediqué a bailar con mis compañeros. Pero al final de la noche cuando ya quitaban la música, se acercó y me dijo, perdona que antes haya estado un poco arisco, pero es que estaba con esa gente y me daba no sé qué dejarlos plantados.
-Pensaba que te había asustado y que ya no te acercarías
- Qué va, qué va, si en el fondo me encanta que se me acerque una chica, me siento halagado.
- Bueno es que hay chicos que se asustan si te acercas tú
- Yo no, a mí me gusta, no tiene que ser siempre el chico no?

Y así seguimos hablando un rato, contándonos donde trabajamos, que él conocía a uno que trabajó conmigo, etc. Entonces me dijo que si nos ibamos a dar una vuelta, me acompañó a mi hotel y el resto os lo podéis imaginar.
Me confesó que sí que me miraba todos los días, y que no me decía nada porque como me veía con los chicos no sabía si alguno era mi novio.
Se quedó a dormir un rato conmigo, porque ya eran las seis de la mañana, y se fue a las ocho o algo así. La cama era pequeña, pero dormí como un ángel con él pegado a mi espalda.
Lo pasé muy bien, porque además me pareció un tío muy divertido, aunque a veces parecía un poco raro

Al día siguiente lo ví por la noche en el bar, le pregunté qué tal y todo eso, y me dijo que se iban a ir a la cova, que iban en un autobus que les entraba en el precio de la entrada, yo le dije que quería ir pero no sabía si iba a caber en algún coche.
- Bueno, si nos vemos por allí vale, y si no mañana estaré por aquí.

Al final, después de una pequeña odisea para conseguir coche y llegar, fui con un compañero, el que estuvo más pendiente de mí todos los días. Allí estaba él, le ví enseguida, pero ya estaba otra vez con tías alrededor y venga hablar con todas. Y eso que era tímido me dijo. Ja!

Mi compañero me decía que me acercara, pero yo no quería estar todo el día detrás, no quería agobiarle, pero me estaba agobiando yo de ver cómo pasaba de mí y no dejaba de hablar con las tías que estaba. Resumiendo, que no nos dijimos nada.

Sábado, última noche. Yo estaba más nerviosa conforme se acercaba la hora de ir al hotel. Estaba claro que me gustaba mucho, y no sabía si podría estar otra vez con él o qué pasaría.
Me acerqué a hablar con él un rato, y como le estaban esperando sus amigos le dije, bueno te dejo, luego vengo a despedirme.
- Vale, si me voy yo antes voy yo.
- Pero ven, que ayer en la cova no me dijiste nada.
Entonces empezó a titubear, no sabía qué decir, se puso nervioso.
- David, que no pasa nada tío, que si no te apetecía no tienes por qué venir.
- Si no es que no quisiera, lo que pasa que estaba con esta gente y no sé. Que sí, que podría haberme acercado aunque fuera a decir hola.
- Pues sí, podrías haber dicho hola, qué guapa estás y ya está.
Se rió
-Pues si, pero es que a veces me pasan unas cosas por la cabeza que no sé. Es que soy un mierda.
- No digas eso hombre, que no es para tanto
- Que sí, que es que me pongo a pensar y no sé
- Bueno, si te tengo que contar todo lo que me pasa a mí por la cabeza mejor lo dejamos o pensarás que estoy loca.

Se hicieron las tres y media de la mañana y ya estaba cansadísima, así que me acerqué pensando que si se venía conmigo así podríamos disfrutar más y si no, me iba a dormir que no podía con mi alma, además tenía que levantarme prontísimo pq el autobús al aeropuerto salía a las 7,30 de la mañana.
-Bueno yo me voy ya
- Ah vale, pues nada, ha sido un placer conocerte
- Me acompañas hasta la puerta?
- Es que estoy aquí con esta gente..
- Bueno vale, pues nada, a mí también me ha gustado mucho conocerte, me hubiese gustado poder hacer algo más contigo, pero bueno
- Ya, bueno el año que viene nos vemos
- No sé si vendré.
- Pues si algún día vas por Valencia igual nos vemos

Ahí es cuando pensé, claro, como Valencia tiene dos calles, es facilísimo encontrarse, no te digo. Estaba claro que ya pasaba de mí. Normal, había sido un rollo y ya está. Si no me hubiese quedado tan cortada podría haber reaccionado diciéndole que vale, que me dejase su teléfono por si acaso y si quería venir a verme algún día o pasaba por aquí que me llamara.
Pero lo único que me salió a la desesperada fue decir. No te quieres venir un rato?
- Es que estoy muy cansado y mañana ya madrugo.
- Vale, pues ya nos veremos el año que viene si eso.
Dos besos y adiós.

Y ese fue mi rollo de vacaciones, mi miniamor de verano. Porque si hubiese podido estar más con él me habría encantado. Reconozco que me gustó mucho, hacía tiempo que no me sentía tan atraída por nadie. Y es que físicamente me atraía mucho. Alto, delgado, fibrado, con su casi marcada tableta de chocolate sin exagerar. Rubio oscuro con sus pelos perfectamente despeinados. Ojos marrones, almendrados. Iba moderno e informal. Y tenía una sonrisa que no me extraña que todas estuviesen encandiladas hablando con él. Estuviésemos. Con esa voz suave te hipnotizaba.
Falta un año para con suerte volver a verle, pero me vengo con muy buena sensación. Además, fui la única que me llevé al tío más bueno del hotel. O eso quiero creer.

lunes, 16 de mayo de 2011

Sol, calas, cubatas y David

Así se podría resumir mi viaje a Menorca. Porque aunque he tenido algún momento de bajón por C y por mi niño que sé lo que hubiese disfrutado allí, lo he pasado genial.

La mayor parte del día la pasaba yo sola, algún día me fui a caminar por un camino que rodea la isla, otro lo intenté pero estaba de resaca y había dormido poco así que me volví a la playa a dormir. Otro dia me lo pasé entre la playa y la piscina del hotel, relax total. Lo malo que tenía la sensación de estar perdiendo el tiempo con la de sitios bonitos que hay que ver allí. Si la primera vez que fui me gustó, esta vez me encantó, y por supuesto que volveré, para mí es un paraíso.

Un día quedé con unos compañeros y me fui todo el día con ellos. Algún rato me sentía rara, eran nueve tíos y yo, y ya se sabe la de burradas que pueden decir cuando se juntan, o cómo se ponen cuando ven pasar un rubia. Eso sí, me reí muchísimo.

Otro día fuimos a hacer un excursión en barco que te lleva a ver las calas más bonitas y más famosas de la isla, te enseña algunas cuevas, y comes en el barco. Fue una excursión muy bonita, y aunque a ratos me sentía apartada de C y los demás me dio un poco igual. Disfruté de la isla, del sol, que para eso he venido negra, y de la gente que merecía la pena.

Por la noche me pasaba al hotel donde estaban todos, me tomaba algo con C o con quien estuviese por allí y ya me juntaba con un compañero que me lo pasé genial. La verdad que congenié mucho con él, tampoco habíamos hablado mucho normalmente, pero lo he conocido más y lo pasamos muy bien. Por la noche nos poníamos a bailar y nos reíamos un montón. Una noche nos fuimos a la cova d'en xoroi, que es una discoteca chulísima dentro de una cueva, y por fin disfrutamos de buena música bien pinchada.

Y encima me llevé, aunque fuera por una noche, al tío más bueno que había en todo el hotel. Pero David es un capítulo aparte, lo contaré en otro post.

En resumen, que me he reído, he descansado, he desconectado, he vuelto a disfrutar de esa maravillosa isla, he bailado, he bebido, he tenido resacas pero no de las malas, me han hecho acelerarme el corazón, volverme un poco loca, y pasar una noche, o unas horas, de placer y relax durmiendo como un ángel.

lunes, 9 de mayo de 2011

Malditos anuncios

Estoy harta de que en la tele salgan todos esos cuerpos, ya me da igual Danone que lo que sea, porque salen por todas partes.Todas delgadísimas, sin un gramo de celulitis y con nada que les sobre.

Ycómo me pongo yo en bikini después de ver eso? La verdad, me da vergüenza enseñar mis chichas, mis flacideces y la celulitis que he vuelto a acumular. Qué corte delante de la gente del trabajo!!

En fin, supongo que como todos los veranos, cuando esté acostumbrada a verme se me pasará.

Mañana salgo para Menorca, seis días de relax, y aunque voy con muchas ganas de divertirme no sé qué tal me irá ya que mi examiga K también estará por allí con sus tonterías. No la soporto. Intentaré no juntarme con ella, aunque seguro que la oigo por ahí.

Os cuento a la vuelta.

lunes, 2 de mayo de 2011

Me voy a Menorca!!

Después de unas semanas bastante malas, la verdad, empiezo a animarme un poco.

Me he hartado de estar sola, me he hartado de que la gente pase de mí y de que no se arreglen las cosas. Así que como tenía un billete de avión reservado y pagado para Menorca, de un viaje que anulé con gente del trabajo, al final he pillado vacaciones, un hotel en todo incluido que me sale muy bien de precio y me largo a Menorca!!

Había gente que me decía que era tonta por no ir, que me lo iba a perder y que pasara del mal rollo con K. Y viendo que C está pasando de mí, aún habiendo estando yo mal y que nunca creí que se portara así (pero esto ya lo contaré otro día), pues me juntaré con la gente que me llevo mejor y me iré. Al fin y al cabo allí se juntan 900 personas, alguien habrá con quien congeniar no?

Pues eso, que el próximo martes me voy a intentar desconectar, a hacer algo diferente, a tomar el sol, si se puede, y a divertirme todo lo que pueda.

jueves, 14 de abril de 2011

Planes de finde

Y de más cosas, porque el domingo pasado aburrida como estaba de estar sola, me metí a un foro donde la gente busca compañeros de viaje. Así que puse mi idea, la de un viaje a Thailandia que ya había visto el año pasado y en el que haces trekking por la selva, bajas un río en canoa y montas en elefante, aparte de conocer Bangkok y Chiang Mai.

Ahí está la cosa, si alguien os animáis, pues ya sabéis jajaja.

Y este finde me voy a Zaragoza, a terminar de comprar lo que me falta para casa, a ver al menos una procesión de mi querida Semana Santa de allí, y a salir y casi no entrar en casa. Vamos, lo que hago siempre allí.

Buen finde para tod@s

domingo, 10 de abril de 2011

Maldita Ley de Murphy

Hay una ley de Murphy que dice Si algo puede salir mal, saldrá mal, o algo así. Pues es lo que me está pasando a mí.

Creo que no ha sido buena idea lo de redecorar mi vida ni mi casa, porque la casa cambia, pero no me están saliendo las cosas bien, y mi vida sigue igual de triste, de aburrida y sigo igual de sola o más que antes.

Mientras han estado mi hermana y mi madre bien, porque era algo diferente, y aunque a ratos mi madre me ponía nerviosa (nunca he podido estar con ella mucho tiempo seguido), con mi hermana estaba bien, y podía hablar con tranquilidad, contarle cosas, y no esperar a hablar por teléfono. Han sido tres día de desconexión. Se fueron el viernes por la mañana, todo pintado y todo desordenado y por arreglar. Me fui a la playa a aprovechar mi último día de vacaciones, y me encontré genial. Estaba contenta, ilusionada. Pero fue volver a casa, volver a la normalidad y está claro que el color de las paredes no cambia el color de mi vida ni de mi estado de ánimo.

Me pongo a colgar un cuadro y la pared se abre tanto que es imposible clavar una escarpia ni un cuelgafácil. La barra de las cortinas del balcón no puedo ponerla bien por el tambor de la persiana. La de la ventana creía haber encontrado la solución, pero cuando he ido a poner la barra se me ha caído uno de los enganches. Vuelta a empezar. Y así, cada cosa que hago me sale al revés.

Ayer también me fui a la playa. Otro bajón. Un tiempo estupendo, sol, las terrazas animadas, las tiendas de los pueblos de costa en plena efervescencia de nuevo. Pero no es lo mismo si tienes que ir todos los días sola, si no puedes sentarte en una terraza a disfrutar de una cerveza bien fría con sus patatas bravas o sus chipirones. Si no puedes disfrutar de comerte una paella con una sangría bien fresca. Si pasas por las tiendas y no tienes con quién comentar que ésta es nueva, o que este collar te iría bien con esa camiseta rosa o cómo te gusta todo ese ambientillo.

Pienso en mi niño que estará disfrutando de todo eso con ella como hacía conmigo, en que estoy deseando verle y no sé cuándo podré. Pienso en que C se ha ido con mi archienemiga y ahora no la tengo para nada. De tres veces que le digo para hacer alguna cosa , dos no puede o está ocupada o vete tú a saber. No me esperaba estas reacciones de ella. Antes porque no vivían juntas, y ahora porque viven juntas el caso es que casi no la veo.
Creía que la cosa cambiaría cuando no viviera ya conmigo, que tendríamos alguna tarde fija para hacer algo las dos. Pero parece que no. El martes pasado le dije que quería ir esta semana a Barcelona a mirar unas cosas. Se lo dije con tiempo, para que no tuviese ningún plan de última hora, pues me contestó que no sabía si podría. Es que espera a ver si la otra le da el visto bueno?

Mis amigos, que tanto presumen de esta palabra, me dieron la espalda hace tiempo, justo cuando más los necesitaba porque estaba peor. Solo he recibido reproches y malas contestaciones. Cuando voy allí estamos bien para pasar el rato, la noche del sábado o el rato que nos veamos, eso sí, siempre y cuando yo me adapte a lo que ellos quieran. No piensan en mí para nada. Un ejemplo: La semana pasado que estuve en Zaragoza fui al ballet. Iba sola porque nadie quiso o pudo acompañarme. Salía a las once y pico de la noche, así que les dije que me esperaran para cenar, ya que hay uno de ellos que siempre viene tarde y cenamos a esas horas. Le dije a C que si por casualidad cenaban pronto que me vinieran a buscar y me acompañaran aunque fuera a comer una hamburguesa. Cuando salí en el intermedio del ballet, llamé a C a ver como habían quedado, me dice que iban a cenar en un restaurante cerca de su casa, que no está muy cerca de donde estaba yo, porque así hay uno de ellos que puede ir a cenar porque estaba con lumbago. No iba a salir, pero parece que al final no estaba tan mal. Le digo vale, pero es que entre que voy y todo se me hacen casi las doce y yo me quedo sin cenar, podíais venir al chino, que está más cerca y van casi todos los sábados allí por el que llega tarde, y así a mí me da tiempo de comer algo.
Me enfadé, porque sabiendo que salía tarde pasaban de si podía o no podía cenar. Cuando salí tenía un mensaje que me decía que estaban en el chino. Yo salí que eran las once y media y cuando llegué ya casi habían terminado, así que comí lo que quedaba, o devoré, porque estaba muerta de hambre y ya está, todos contentos.
Lo comenté con mi hermana al día siguiente, me dijo que no habrían cambiado de idea por mí, que habría pasado algo y por eso habían ido al chino. Como a C le había echado un poco de bronca le pregunté si les había dicho de ir allí o qué, y me contestó que había llamado el que viene siempre tarde que le venía mejor aparcar por el centro, y que entonces quedaron allí. Y fueron todos.
Con este panorama intento estar bien cuando voy porque me apetece salir, pero desde luego he perdido toda la confianza en ellos, me han defraudado, porque como dice esa frase, quiéreme cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesite. Y ellos no han estado a la altura. Si he hecho cosas mal, si he metido la pata como hacemos todos, creo que merecía un poco más de comprensión, sobre todo cuando tienes que oír esas exaltaciones de la amistad que hacen casi continuamente. No me creo nada de ellos. No me creo nada de nadie.


Después de este finde lo único que pienso es en salir de aquí, en irme bien lejos, no sé dónde ni qué podría hacer, pero me gustaría cambiarlo todo, ya que está visto que unos colores, que han quedado geniales por cierto, no lo arreglan. Casi me arrepiento de haberme gastado todo el dineral que me he gastado en la maldita redecoración. Con ese dinero me podría haber hecho un viaje estupendo. Aunque ni los viajes ni las decoraciones cambian la realidad.

Y sí, tendría que estar contenta porque he podido hacerlo, porque aún tengo gente que me apoya aunque esté lejos y no pueda hacer nada con ellos, porque puedo irme a la playa, porque tengo una independencia total, trabajo, casa, coche, hasta mi gato que es lo más grande del mundo.
Pero me falta mi niño que es a quien quiero, con quien quisiera compartir todos estos cambios en casa, con quien quisiera seguir disfrutantdo los findes como antes, con quien quisiera seguir haciendo planes de vacaciones. Me faltan mis amigos, y C, que no están cuando los necesito. Me falta que el chico que me gusta me corresponda. Otra ley de Murphy o de quién sea, por qué los que me gustan no me hacen caso? No se supone que si hay una atracción hacia una persona esa persona siente algo parecido? En mi caso muy pocas veces me ha pasado, y total, para como han salido las cosas...