jueves, 17 de febrero de 2011

Por fin el finde

Hoy he salido de trabajar muy cansada. Y con ganas de comprarme algo.

Así soy, qué le vamos a hacer. Tengo el vicio de gastar y comprarme cosas. Tengo la mala suerte que me gusta todo, o casi.

Me encanta la ropa, los libros, los maquillajes y cremas, las pulseras y demás. La ropa interior, la comida, los disfraces. Todo.

Así que hoy me he ido al centro comercial y me he comprado cosas. Lástima que la camiseta que vi el otro día y hoy me parecía una compra imprescindible no estaba en mi talla. Tendré que ir en Zaragoza, qué remedio :)

Sí, este finde me voy a Zaragoza. Tengo unas ganas locas de ver a mi sobrino, a mi hermana y a los demás. Tengo ganas de hacer cosas y no quedarme en casa, de salir, de comprar, de tomar el vermut, de comer ternasco...

Debe ser por eso que se me ha hecho la semana interminable.

domingo, 13 de febrero de 2011

Pensando cosas

Esta semana que ya termina ha sido más tranquila que la anterior. No ha pasado nada de especial, pero bueno.

Parece que últimamente esos días del mes me trastornan bastante, o será que cuando estás mal te sientes tan insegura, tan lejana a todo el mundo que no hay nada que te anime. Cuando más necesitas a la gente más lejos está.

El viernes me dijo mi niño que a lo mejor podría venir por la noche, pero claro, viene a la una de la mañana cuando ya es seguro que ella ni aparece por casa ni le llama más. Como a las once no me había dicho nada todavía, le puse un correo que igual es que ella había llegado ya, pero de todas formas que no vieniera que estaba cansada y tenía mucho sueño.
Me fui a la cama y me puse a leer. Llamó por teléfono, no había visto el correo, y me dijo que venía, pero le dije que ya estaba en la cama, así que estuvimos hablando y lo dejamos para el sábado si podíamos.

Le dije que me sabía mal, porque estaba desaprovechando la oportunidad, y además el finde que viene me voy a Zgz, así que seguro que no nos vemos. Dijo, vaya, pues vamos a estar un montón de días sin vernos. Me contaba que ella no sabe cuándo se va, que lo decide a última hora, si ha tenido una semana muy agobiante se va a casa de su primo y familia a desconectar.

Lo que no entiendo es como la tía quiere desconectar con su primo y no con su novio. Para mí la mejor desconexión era verle a él, hablar con él y pasar el rato a su lado. No necesitaba más. Hacíamos planes y pasábamos el finde juntos, no se me ocurría salir corriendo a ver a nadie de mi familia.
Se supone que solo llevan un año saliendo, llevan cuatro meses viviendo juntos y ella desconecta viendo a sus primos. No lo entiendo.

A veces pienso que para ella ha sido un juego. Desde el primer momento él le gustó y le fue detrás, pero él la rechazó, y acostumbrada como estaba a que todos le fuesen detrás se lo tomó como un reto. Tenía que hacer lo que fuera para tenerle, y ahora que le tiene pasa de él, excepto de que podamos hablar claro, porque no soporta la relación que tenía conmigo y que por mí le dijera que no quería nada.
Lo peor de todo es que pienso que él si que se ha enamorado y ahora está como un tonto detrás, y le aguanta todo.

No sé ni para qué pienso en esto si no merece la pena. Solo sé lo que hay, que él sigue queriendo verme cuando puede. Que seguimos estando igual de a gusto, y que sigue sin sentir nada más por mí, aunque cuando a veces le digo que me gustaría ir a este u otro sitio, se le iluminan los ojos y dice, estaría guay, sí, y a continuación se apaga esa luz y dice, pero no tengo pasta y no puedo.

Con C estoy regular. Si no digo nada de que hagamos algo o de que estoy sola, todo va bien. Así que voy a mi bola, aunque eso me haga estar bastante triste a veces.

Este finde, he estado bien, retomando mi afición a la cocina y la repostería y poco más. Al final el sábado no pudo venir mi niño, y yo me quedé con las ganas de hacer la celebración de San Valentín que tenía preparada, pero bueno, ya se sabe. Así que me hice palomitas y me puse una peli. Es otra opción.

Ahora lo que me ilusiona es hacer cambios en la casa cuando se vaya C, quiero pintarla, cambiar alguna cosa. Lo malo es que voy a estar super arruinada y tendré que hacerlo muy poco a poco.

Otra cosa que me apetece un montón es hacer un safari a Kenia. Es uno de mis viajes soñados de toda la vida, pero cuesta una pasta gansa y además tendría que ir sola, uniéndome al resto del grupo, aún así, me da cosa. Pero la verdad que no dejo de darle vueltas y mirar viajes.
Tengo muchas ganas de viajar a algún sitio diferente. El año pasado no salí mucho, y este me apetece hacer eso o irme otra vez al Caribe. No descarto la idea de irme sola si nadie se anima, ya veré.

domingo, 6 de febrero de 2011

Mala semana

Creo que en el anterior post me puse tan poética que no se entendió lo que quería decir. Realmente no lo conté.

He tenido una mala semana, se me ha juntado que me vino la regla, que algún virus maldito ha estado jugando conmigo teniéndome un día mal, al otro bien y al otro peor. El caso es que he estado de bajón total.

Para colmo, el martes, me entero que aquél chico que me gusta del trabajo, creo que alguna vez lo he contado, empieza su relación con una chica que le gustaba. Ya lo sabía, me lo había dicho, pero no sé, cuando supe que era real no pude evitar llorar. Quizá porque no me encontraba bien, o porque no podía yo gustarle, o porque veo que todo el mundo a mi alrededor se va emparejando y cada vez tengo más miedo a quedarme sola. Más de lo que me estoy quedando.

Esta vez no hablaba de mi niño, y eso que le sigo echando de menos, muchísimo. Y sí, nos seguimos viendo de vez en cuando. Sé que no debería hacerlo, sé que no va a cambiar nada, sé que es peor para mí. Lo sé todo.
Pero cuando llega a casa y puedo abrazarle es como si el resto de la semana no importara. Es como si no hubiese pasado el tiempo y todo estuviera genial. No es ver la luz al final del túnel, es sentir cómo la luz me rodea, cómo de repente todo brilla, cómo vuelvo a sentirme lejos de todo.

Sigo con el virus que no me deja en paz, ahora ha empezado a atacarme al estómago, y todo esto hace que esté con el ánimo por los suelos.

Además, el mes que viene definitivamente C se va ya de casa, con K, y se me hace muy duro y muy raro, porque después de 20 años viviendo juntas... creo que me costará acostumbrarme.

martes, 1 de febrero de 2011

Por una vez...

Por una vez me gustaría que las cosas me salieran bien,
me gustaría que el tío que me gusta sienta lo mismo que yo y no dijera desde el principio que no se podrá enamorar de mí.

Por una vez me gustaría conocer a alguien fuera de internet, de manera normal como lo hace la mayoría de la gente, saliendo de copas o con amigas.

Por una vez me gustaría tener las cosas claras y el valor para hacer lo que debo.

Por una vez quisiera que la maldita mujer de rojo no dejara mi autoestima por los suelos, que no me dejara tan sensible que tenga ganas de llorar todo el día.

Por una vez quisiera no tener ganas de llorar cuando otra persona empieza a salir con alguien. Quisiera que no me doliera.

Por una vez quisiera que algo de lo que deseo con toda mi alma se cumpliera.

lunes, 31 de enero de 2011

BLANCO Y NEGRO

domingo, 23 de enero de 2011

El banquete de bodas

Al final el finde ha ido bien, lo he pasado genial.

El viernes nos levantamos pronto para acompañar a mis amigos a firmar, y luego nos fuimos a tomar algo. Después ya cada uno se fue a sus cosas y yo me quedé con mi hermana y otro amigo que era su cumple y estuvimos de compras, y fuimos a comer, en fin, que pasamos todo el día por ahí.

El sábado me iba poniendo nerviosa conforme iba llegando el momento, pero me pasé por casa de C justo en el momento de irnos. Cuando entré felicité a uno de mis amigos que era su cumple, y casi no había saludado al resto cuando oigo que K me dice hola. Es curioso, porque el jueves cuando se fue de trabajar pasó por delante de mí que estaba sola y ni siquiera saludó.

Bueno, nos fuimos hacia el restaurante, y la verdad es que pasé de ella completamente, como ella de mí. Al fin y al cabo yo estaba en mi casa, con mi gente y no tenía que estar mal. Era ella la que a veces quedaba desubicada porque no sabía de qué hablaban.

La cena fue genial, les gustaron mucho los regalos que les dimos, uno se lo había hecho yo, y se emocionaron y todo con los brindis y contando cómo se habían conocido, con los regalos...

Después de cenar se iban a tomar algo y yo me fui con mi hermana que estaba por otra zona.

Hoy no hemos visto a C, ni ha dicho nada. Mi hermana también está un poco mosca porque C no le dijo que venía K, ni si hoy nos veríamos ni nada. Hace unos días le dijo que cuando volviese K ya quedarían, así podían verse y la conocía mejor, para no tener solo mi versión. Pero no la ha llamado ni nada. Han quedado con otro amigo común para ir a comer.

En fin, yo ya paso. Estoy tranquila. Cuando tenga que verla en cenas y demás cada una por su lado y todos tan contentos.

martes, 18 de enero de 2011

Necesitas algo?

Esta semana estoy más nerviosa conforme más se va acercando el sábado. Por lo de la cena.

Supongo que es por eso que me está atacando todo. Ayer una tortícolis que no podía moverme. Total, salí de trabajar y me vine a casa porque me daban hasta náuseas de lo que me dolía.

Hoy, aparte del dolor de estómago que me dura hace unos días, infección de orina. Qué mal. Cada cinco minutos en el baño y con un dolor horrible. Total, tarde en casa, yendo al baño y tumbada en el sofá cuando he podido parar hasta que parece que se me ha calmado un poco.

Y qué hacía C?

Ayer salió de trabajar y se fue con K a dar una vuelta. Después de haber estado desde el jueves durmiendo con ella y pasar todo el finde juntas. Vino a casa ayer por la noche a dormir y casi no la había visto. Solo un rato por la mañana. Por la tarde vino a dejar la bolsa de la piscina y la del finde, me preguntó qué tal estaba y me dijo si necesitaba algo.

-Leche sin lactosa que se me ha acabado, y activias, porfa, que no he ido que no podía cargar.
- Vale.

Esta tarde, ha venido a dejar la bolsa de la piscina, ha puesto la lavadora, ha fregado los cacharros, apenas he podido hablarle mientras miraba algo en el ordenador y me dice bueno me voy.

-Ya te vas?
- Sí. Quieres que te traiga algo?
- No, hay de todo
- Vale, si necesitas algo me llamas. Chao.
- Chao

A lo mejor necesito compañía.

Entiendo que quiera estar con K, pero casi no la he visto, me he pasado el finde sola, ayer sola, esta tarde otra vez. No sé, se ven durante toda la mañana en el trabajo, hablan, y por una tarde que se quede conmigo porque me encuentro mal no pasaría nada no?
Igual soy rara. O muy egoísta. No sé.