martes, 14 de septiembre de 2010

Locura

Necesito ayuda, alguien que pueda entender lo que me pasa.
Tengo la sensación de que o no me sé explicar o me entienden todo al revés.

Todo este asunto de mis amigas me está afectando mucho.
El problema no es que se hayan liado, a mí me parece bien, están muy bien juntas. Tampoco tengo problema en quedarme sola si ellas quieren hacer algo juntas. Siempre me dicen que vaya, que por qué me quedo en casa o me voy sola a la playa, pero es que me siento incómoda con ellas. Intento que no sea así, pero es superior a mí. Nunca me ha gustado estar con una pareja, sobre todo si están en los comienzos y más acarameladas que nunca. No es que se den besos delante de mí ni nada de eso, pero sí que se dan la mano aunque sea disimuladamente, hay miradas, risas, en fin, lo normal.

El problema es que siento que la persona que había encontrado para apoyarme, la que me había ayudado, en quien había confiado, K, ahora se ha alejado de mí. Ya estaba yo bastante insegura, bastante apocada y mal y cuando por fin empiezo a animarme con ella, con el grupo que se había formado, empiezo a notar que se acerca más a mi otra amiga, C, que a mí.
Ya hace un tiempo que lo notaba, que hablaba más con C, que se reía mucho con ella, que cuando estábamos todos se pegaba más a ella, incluso cuando estuvo de vacaciones le enviaba sms o la llamaba a ella cuando antes lo hacía conmigo.
Yo empecé a pensar que era normal, porque la mayoría del tiempo estoy depre y todo el mundo prefiere estar con quien se ríe. A veces K me decía que si ya no estaba bien con ella, y yo le contestaba que todo lo contrario, que era ella la que se estaba alejando de mí y estaba más con C. Decía que no era así, que eran cosas mías.
Hasta que se liaron, y entonces cada vez la distancia entre nosotras ha sido mayor. Yo sé que si le pido ayuda está ahí, si me ve mal se me acerca y me dice que cuente con ella. Todo eso lo sé. Pero es que también necesito la atención que me daba antes. Que por estar ahora enamorada, enchochada, atontada o como esté con C, n quiere decir que no exista nadie más.
En el trabajo solo habla con ella, si yo no me acerco apenas me dice nada. Quedan y se van a la playa, a tomar algo o donde sea. A veces voy, porque no quiero separarme, pero no estoy muy a gusto, y eso que lo intento, de verdad.
Ahora solo la llama a ella, se pone en el Facebook y yo ya no puedo hablar con K como hacía antes. Antes me decía a mí, o a C, o a las dos porque estábamos juntas, hacemos tal cosa? Ahora es C la que me dice, vamos a ir a tal sitio te vienes? Pues a veces me apetece y a veces no.

Tenemos un finde reservado desde hace un mes o más para ir a Santiago en octubre, y nos apetecía mucho a las tres, porque íbamos a pasarlo muy bien. Ahora no me apetece nada, porque vamos ellas dos y yo. Y eso que vamos a casa de una amiga de K, y con su hermana, y allí no saben nada de esta relación porque no quiere decir nada.

Lo he hablado con K, dice que no cree que se haya separado de mí, que sabe que la tengo para lo que quiera.
Lo he hablado con C, dice que si no puedo entender que quiere estar con ella, que no me deja sola que lo que K quiere es estar con ella. Y se enfada.

Ya no puedo decirles nada, porque cualquier cosa que digo se la toman mal. Y es cierto que a veces meto alguna puya, porque se me escapa, porque supongo que en el fondo me da envidia que estén tan bien. Que C aún no había terminado con su otra relación y ya estaba con esta, y parece que lo anterior no exista. Y yo sigo pasándolo mal porque echo de menos a la persona que más quiero en esta vida. Y encima el grupo que había encontrado se ha separado un poco, porque el chico que vive con K también se ha dado cuenta que se ha separado de él, y ya lleva un tiempo que tiene problemas con ella y se ha ido con otra gente. Con nosotros ya no viene tanto.

El viernes estuve en su casa, fui a hablar con él, y me decía que sí, que hacía tiempo que se había separado de él, que primero se juntó mucho conmigo, que ahora con C, que luego se cansaría y se iría con quien fuese. No le podía decir que tal vez no se canse tan pronto porque no son solo amigas, porque ella tampoco ha querido decírselo.
Me hace gracia porque un día les dije que tuvieran cuidado en el trabajo, que se cortaran un poco porque se les notaba mucho y la gente enseguida habla y para hacer daño, y yo no quería que C saliera mal parada, al fin y al cabo es 20 años mayor que la otra, y nunca le ha gustado que nadie sepa nada de su opción sexual. La respuesta de ambas es que les da igual y que no están haciendo nada malo. Vale, no digo que hagas nada malo, pero entonces por qué no lo dices a tu compañero de piso, ni a tus amigos?

En fin, que ya no sé si es normal lo que me pasa, si tengo celos de su felicidad, o me veo sola otra vez y no quiero confiar en nadie más porque está claro que siempre aparece alguien mejor que yo y se van. Estoy en el banquillo, pero no valgo para jugar, parece ser.

Me da mucha rabia cada vez que C recibe un sms de ella o cualquier cosa porque antes me llamaba a mí. Yo me sentía bien, y la gente decía que qué bien nos llevábamos y qué amigas nos habíamos hecho. Ahora nada. A veces me da rabia hasta verla.

Me siento sola otra vez.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Escapada

El sábado exploté de todo lo que llevaba acumulado. Muchas cosas, y no sé ni cómo pasó.
Estábamos cenando en casa de un amigo y bien, riéndonos y tal, hasta que de repente ya solo recuerdo estar chillando como una auténtica histérica, llorando y como una loca.

Me sentí tan mal al día siguiente, tenía tantos nervios todavía que el lunes cogí un tren y me fuí. Necesitaba estar sola, alejarme de todo y de todos, pensar, tranquilizarme.
He estado en Madrid dos días y medio, y la verdad que me ha ido genial. Realmente solo para desconectar ese tiempo, porque hoy en cuanto entraba a la estación me ha dado el bajón otra vez.
Supongo que por volver a lo de siempre. No se pasan las cosas así de fácilmente, ni tan rápido.
Y eso que venía animada, con ganas de que todo fuera bien.

Esta tarde he quedado con mi otra amiga, la que os contaba el otro día que notaba que se alejaba de mí. Tenía que hablar con ella de todo lo que había pasado porque también le grité el sábado por teléfono. Ya os digo que fue una situación lamentable. Uno de mis amigos me tuvo que coger de los brazos y apoyarme contra el coche porque estaba fuera de mí. Me ha dejado moraduras, pero bueno, al menos me estuve quieta.
Pues a lo que iba, durante la semana que he estado fuera ellas dos han intimado más y vamos, que se han liado bien.

Cuando hemos quedado hemos hablado, y me decía que ella no se alejaba de mí, que me quería mucho, que era una impresión mía, que siempre había estado ahí.
Pues será que estoy sensible. Pero si está más con ella, está menos conmigo eso es así. Por mucho que lo entienda, que lo comprenda y que sea lo más normal del mundo.

Después de un rato ha venido mi otra amiga, y normal, hasta que ha pasado un rato, y yo veía que se hacían ojitos, que se miraban, pero estaban controlándose para no hacer nada. Habían aprovechado mientras se bañaban, pero lógicamente tenían ganas de más.
Así que me he ido para casa y las he dejado solas.

Me he vuelto a sentir sola, allí estaba sobrando como es normal. Así que tendré que acostumbrarme a ir sola a los sitios, o cuando vaya más gente, porque desde luego con las dos solas no vuelvo a ir. No me gusta molestar a nadie.

Tal vez me vaya otro finde a otro sitio yo sola, esta vez lo he pasado muy bien, pues repetiré.
Igual hoy no he escrito muy claramente, pero estoy nerviosa y no me centro.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Harta

Harta de todo.

De sentirme mal, de que la gente de alrededor encuentre la felicidad y yo no pueda.
De sentirme sola, de ver cómo me quedo sola. De estar aquí, de que las cosas no me salgan bien.
De mi carácter, que no debe ser tan bueno como creo o parece y que de hecho no lo es. De ser una puta egoísta.

Harta de mí y del mundo entero.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

No sé por dónde empezar

No sé qué contar primero ni cómo. Está claro que estoy mal, que todo me sale al revés o no me sale. Me siento triste, sola, soy egoísta, estoy rabiosa, celosa y envidiosa.

De lo de siempre sigo mal, le echo de menos, a veces me enfado con él, y encima sé que con ella no está bien, pq es tan celosa y sobre todo desde que nos vió que parece ser que ahora está agobiante perdida, pero ese no es mi problema, ellos sabrán lo que hacen. En el fondo hasta me alegro, aunque no me gusta cuando él está mal. Pero oye, que hubiese elegido mejor.

Iba a mi pequeño paraíso a relajarme, al bosque donde iba con él, a nuestra cueva a bañarme. Fui un día y un tío muy sospechoso empezó a hablarme y me dio mal rollo. A los dos días vuelvo, estoy en mi cueva, nerviosa por otras cosas, y no estaba nada relajada. Me vestí y me preparé para irme, cuando de repente me veo al tío psicópata ese que lo tengo ahí delante y me dice que si se puede poner ahí. Total, otra vez ahí agobiándome, con esa cara de panoli como la que tienen los asesinos en serie. Me puse más nerviosa, me largué de allí con los nervios de punta, llorando porque sabía que no iba a poder volver. No me fío, ese tío merodea por allí y encima va al mismo sitio que yo, no sé si porque ya iba o porque me vió. En cualquier caso no me acerco. Perdí mi paraíso.

La chica con la que me fui de crucero, con la que me llevaba tan bien y empezaba a sentirme tan a gusto, hace un tiempo que está más unida a mi otra amiga. En el trabajo no paran de hablar ellas dos, están todo el día hablando por el facebook, cuando ella se fue de vacaciones no hacía más que enviar sms y llamar a mi otra amiga, cuando antes todo eso lo hacía conmigo. Y sí, estoy celosa, envidiosa, lo que queráis, pero es que siento que se aleja de mí, que ya no le importo tanto. Y encima mis sospechas se han confirmado, y todo esto es porque se gustan. Y están empezando a tontear. Mi amiga de siempre acaba de cortar con su novia porque estaba agobiada de sus celos, y ya tiene a alguien con quien evadirse, alguien que le hace olvidar. Y me da rabia que todo el mundo tenga a alguien y yo siga sola, que el que me gusta no me haga ni caso porque no le gusto ni se interesa por mí.

El viernes me iba a hacer rafting, teníamos el finde reservado y me apetecía ir a la montaña, hacer algo nuevo y diferente que me apetecía un montón. Necesitaba ese finde para desconectar, para ver si me relajaba un poco pq últimamente estoy muy nerviosa y rabiosa.
Pues justo a las dos menos cuarto, cuando estaba a punto de salir y ya pensando en irme me llama mi hermana y me dice que mi padre está muy mal, en la UCI, que les han dicho que está muy grave y que igual no sale.
Me traen a Zaragoza, mi padre fatal y no sabían qué tenía. Ahora ya sabemos que fue un infarto cerebral, tiene la parte izquierda paralizada, pero ya se ha despertado y nos reconoce, intenta hablar con nosotros aunque está llenos de tubos y no puede. Tiene respiración artificial y el corazón muy débil. Además le han encontrado tumores en los pulmones y están extendidos, y no saben si es cáncer o no, aunque creen que sí. Total, que no sé si es mejor o no que se haya despertado si va a estar tan mal y va a tener que pasar un cáncer que ya no se puede tratar de la metástasis que tiene.

Llevo desde el viernes en Zgz, y ya estoy agobiada. Demasiado roce familiar para mí que me fui a vivir lejos por las circunstancias pero que no he tenido nunca prisa en volver porque me siento mejor lejos de todos. Me gusta venir un finde y estoy bien, pero tantos días ya no puedo. Y tengo que estar porque si no, no vería a mi padre. Pero esta no es mi casa, ya no tengo aquí mi vida. Los demás salen del hospital y hacen sus cosas, se van a sus casas y con su gente. Yo me siento aquí fuera de lugar. Necesito estar en mi casa, ir a comprar y pensar lo que me hago para comer o para cenar, dormir en mi cama rodeada de mis fotos, mis libros y todas mis cosas, acariciar a mi gato cuando llego a casa y que se refrote en mis piernas cuando quiere mimos. Necesito poner la lavadora y fregar mis cacharros, ver los programas que me gustan o hacer mis cosas en el ordenador. Y menos mal que un amigo me ha dejado un portátil, si no ya estaría loca.
Siento que soy una egoísta por querer irme, pq parece que no quiera estar aquí para ver a mi padre y eso, pero es que yo ya no vivo aquí. Hace mucho tiempo.

Empiezo a sentirme como un león enjaulado, nervioso, y con ganas de saltar contra el primero que aparezca y ose acercarse a mí. Aunque venga con las mejores intenciones.
He llamado a mi amiga para contárselo, y he tenido que insistir cinco veces, pq no se enteraba. Dónde estaba? Comiendo con la otra, contándole sus secretitos. Qué rabia me ha dado.

Ya no sé si quiero estar sola, o que todo el mundo esté pendiente de mí. Nó sé si quiero estar aquí o allá. No sé si quiero que la gente sea feliz o que les vaya mal para que estén como yo.
No sé si me estoy volviendo loca o es que están saliendo mis peores instintos.
No sé lo que quiero ni lo que me está pasando.

domingo, 22 de agosto de 2010

Respuesta a los anteriores comentarios

Que piense todas esas cosas no significa que no siga con mi vida.

Que a veces no tenga planes no significa que no me apetezca salir y divertirme.

Que le eche de menos y le añore con toda mi alma no significa que no vea nada más.

Y sobre todo que desee que vuelva conmigo no significa que esté esperándole como una idiota.

Ya sé lo que hay, ya sé cómo es, ya sé el daño que me ha hecho, pero también sé las miles de cosas buenas que me dio y muchas veces no conté aquí. Porque el blog me sirve para desahogarme, para contar mis penas cuando no puedo más. Cuando necesito expresar cómo me siento. Si hubiese contando constantemente los ratos buenos, esto no sería apto para diabéticos.

El hecho de que todavía llore por él, por mi futuro incierto, por la poca autoestima que me queda y que tengo por los suelos, no quiere decir que no desee que algo bueno me pase, ni que me esté encerrada en mi casa, ni mucho menos que me vaya a meter a un convento de clausura.

No estoy ciega ni soy imbécil. No me creo hace mucho los cuentos de hadas porque no es la primera vez que me dejan, y ya sé que se sale como he salido otras veces.
Pero esta vez ha sido diferente porque ha sido una relación más larga, más profunda y con muchas historias buenas y malas que he pasado. Y me va a costar muchísimo más.

En otras ocasiones a estas alturas ya estaba curada y conociendo otra gente. Ahora simplemente no puedo, porque sé que éstas heridas tardarán más en cicatrizar.

sábado, 21 de agosto de 2010

Mi Mr.Big

Una de mis series favoritas es Sexo en Nueva York. Me encanta, porque refleja muy bien los sentimientos de amor, desamor, traición, celos, amistad... En fin, las relaciones entre mujeres y mujeres y hombres en general.

A esta serie me enganché tarde, pero he visto todas las temporadas cientos de veces.
A las que os guste sabréis que desde el principio Carrie tiene una relación con Mr.Big, que no acaba hasta el final.

Es una relación difícil, las cosas no van siempre bien, pero siempre siguen juntos de alguna forma, no pueden vivir el uno sin el otro. Cada uno va teniendo sus relaciones, pero siempre están ahí los dos. Se encuentran y desencuentran, se llaman cuando el otro tiene una relación y se ven.

El casi siempre la decepciona, por eso ella corta la relación al principio, pero luego no puede evitar buscarle otra vez. Sus amigas siempre le aconsejan que no esté con él, siempre se enfadan cuando le ve, porque saben que acabará haciéndole daño.Y así se pasan todas las temporadas, que sí, que no.
Hasta que al final él va a buscarla a París, y por fin, acaban juntos.

Hace mucho tiempo que me pregunto si él será mi Mr. Big. Supongo que todas tenemos uno, alguien sin el que no podemos vivir, aunque no nos quede más remedio que seguir adelante. Alguien con quien volveríamos con los ojos cerrados aún sabiendo que nos hará daño otra vez. Pero sabiendo también que los momentos a su lado son inolvidables. Alguien con quien queremos que todo salga bien, por quien apostamos que esta vez sí que saldrá bien.

Yo sé que él no vendrá a buscarme a París, ni siquiera vendrá a mi casa que está a veinte minutos de la suya en coche. Pero sé que siempre estará ahí de alguna manera.
Sé que si las cosas no van bien con ella él volverá conmigo aunque sea como antes, y yo aceptaré. Sé que si yo estoy con alguien y él me llama casi seguro que caeré. Podría apostarlo.

Sé que es la misma atracción que siente Carrie, que tan bien reflejada está en la serie y que nadie puede entender.
Pero son los mejores amigos, los mejores amantes, el único hombre que hace que su vida valga la pena, el que la hace sentir viva, y al que le perdona todo.

Las cosas no tienen que pasarme igual que en la serie, está claro, al fin y al cabo, por muy real que sea no deja de ser ficción, y yo estoy en la vida real.

Pero sigo deseando que algún día se dé cuenta de lo que significa perderme, y venga a buscarme donde quiera que esté.

jueves, 12 de agosto de 2010

Lo que echo de menos

Cuando me dicen que encontraré a otro, que hay alguien por ahí para mí y todas esas cosas, pienso, no es tan fácil.

No será fácil encontrar a alguien que me guste tanto, que coincida en tantas cosas conmigo. Hay cosas que vienen solas, o que puedes aceptar o no, que te acaban gustando, pero hay otras que son difíciles aunque no lo parezca.
Por ejemplo, para mí, es bastante importante que el tío no fume,que tenga un gran respeto por los animales y que no quiera tener hijos. Eso es complicado.

Otra cosa que me gustaba mucho de estar con mi niño es que para la familia era igual de desapegado que yo, no tenía la necesidad de estar constantemente en casa, o con sus padres, además no tiene hermanos ni nada, lo cual está muy bien a la hora de meterte en una relación, estás más tranquila. Y le gustaba que estuviésemos solos los dos, yo tampoco soy de salir en plan parejitas y todo eso. Alguna vez vale, pero no de continuo.

Además tuve la suerte de que es mi ideal físicamente. Alto, moreno, ojos oscuros, labios carnosos... Bueno, mejor no sigo que me pongo loca solo de acordarme.

Luego ya empiezo a pensar, y a recordar, y echo de menos muchas cosas. Echo de menos su manera de hablar, cómo me hacía reir con sus tonterías, las bromas que teníamos entre los dos.
Echo de menos que me cuente cosas, lo que lee en las noticias, los nuevos descubrimientos científicos, lo que ha visto en un documental sobre animales. Hablábamos de cualquier tema.

Me gustaba que se preocupara por mí, que coincidíamos en muchas cosas, nos gustaba hacer lo mismo y lo disfrutábamos a tope. Siempre me divertía con él.

Me gustaba que se preocupaba por su imagen, siempre iba arreglado, es incapaz de salir a la calle sin arreglarse el pelo, él sin su secador y su gomina no es nada :)

Me gustaban y me gustan tantas cosas de él, tantos pequeños detalles que no tendría tiempo de seguir escribiendo.

Lo que daría por hacer el amor con él, por volver a sentirle dentro de mí, tenerle tan cerca y poder acariciar su piel tan suave. Que dejara su olor en mis sábanas otra vez. Huele tan bien...

Lo que daría por hablar media hora con él. Sólo eso.

Lo que daría por volver a reirme con él.