El sábado exploté de todo lo que llevaba acumulado. Muchas cosas, y no sé ni cómo pasó.
Estábamos cenando en casa de un amigo y bien, riéndonos y tal, hasta que de repente ya solo recuerdo estar chillando como una auténtica histérica, llorando y como una loca.
Me sentí tan mal al día siguiente, tenía tantos nervios todavía que el lunes cogí un tren y me fuí. Necesitaba estar sola, alejarme de todo y de todos, pensar, tranquilizarme.
He estado en Madrid dos días y medio, y la verdad que me ha ido genial. Realmente solo para desconectar ese tiempo, porque hoy en cuanto entraba a la estación me ha dado el bajón otra vez.
Supongo que por volver a lo de siempre. No se pasan las cosas así de fácilmente, ni tan rápido.
Y eso que venía animada, con ganas de que todo fuera bien.
Esta tarde he quedado con mi otra amiga, la que os contaba el otro día que notaba que se alejaba de mí. Tenía que hablar con ella de todo lo que había pasado porque también le grité el sábado por teléfono. Ya os digo que fue una situación lamentable. Uno de mis amigos me tuvo que coger de los brazos y apoyarme contra el coche porque estaba fuera de mí. Me ha dejado moraduras, pero bueno, al menos me estuve quieta.
Pues a lo que iba, durante la semana que he estado fuera ellas dos han intimado más y vamos, que se han liado bien.
Cuando hemos quedado hemos hablado, y me decía que ella no se alejaba de mí, que me quería mucho, que era una impresión mía, que siempre había estado ahí.
Pues será que estoy sensible. Pero si está más con ella, está menos conmigo eso es así. Por mucho que lo entienda, que lo comprenda y que sea lo más normal del mundo.
Después de un rato ha venido mi otra amiga, y normal, hasta que ha pasado un rato, y yo veía que se hacían ojitos, que se miraban, pero estaban controlándose para no hacer nada. Habían aprovechado mientras se bañaban, pero lógicamente tenían ganas de más.
Así que me he ido para casa y las he dejado solas.
Me he vuelto a sentir sola, allí estaba sobrando como es normal. Así que tendré que acostumbrarme a ir sola a los sitios, o cuando vaya más gente, porque desde luego con las dos solas no vuelvo a ir. No me gusta molestar a nadie.
Tal vez me vaya otro finde a otro sitio yo sola, esta vez lo he pasado muy bien, pues repetiré.
Igual hoy no he escrito muy claramente, pero estoy nerviosa y no me centro.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
sábado, 4 de septiembre de 2010
Harta
Harta de todo.
De sentirme mal, de que la gente de alrededor encuentre la felicidad y yo no pueda.
De sentirme sola, de ver cómo me quedo sola. De estar aquí, de que las cosas no me salgan bien.
De mi carácter, que no debe ser tan bueno como creo o parece y que de hecho no lo es. De ser una puta egoísta.
Harta de mí y del mundo entero.
De sentirme mal, de que la gente de alrededor encuentre la felicidad y yo no pueda.
De sentirme sola, de ver cómo me quedo sola. De estar aquí, de que las cosas no me salgan bien.
De mi carácter, que no debe ser tan bueno como creo o parece y que de hecho no lo es. De ser una puta egoísta.
Harta de mí y del mundo entero.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
No sé por dónde empezar
No sé qué contar primero ni cómo. Está claro que estoy mal, que todo me sale al revés o no me sale. Me siento triste, sola, soy egoísta, estoy rabiosa, celosa y envidiosa.
De lo de siempre sigo mal, le echo de menos, a veces me enfado con él, y encima sé que con ella no está bien, pq es tan celosa y sobre todo desde que nos vió que parece ser que ahora está agobiante perdida, pero ese no es mi problema, ellos sabrán lo que hacen. En el fondo hasta me alegro, aunque no me gusta cuando él está mal. Pero oye, que hubiese elegido mejor.
Iba a mi pequeño paraíso a relajarme, al bosque donde iba con él, a nuestra cueva a bañarme. Fui un día y un tío muy sospechoso empezó a hablarme y me dio mal rollo. A los dos días vuelvo, estoy en mi cueva, nerviosa por otras cosas, y no estaba nada relajada. Me vestí y me preparé para irme, cuando de repente me veo al tío psicópata ese que lo tengo ahí delante y me dice que si se puede poner ahí. Total, otra vez ahí agobiándome, con esa cara de panoli como la que tienen los asesinos en serie. Me puse más nerviosa, me largué de allí con los nervios de punta, llorando porque sabía que no iba a poder volver. No me fío, ese tío merodea por allí y encima va al mismo sitio que yo, no sé si porque ya iba o porque me vió. En cualquier caso no me acerco. Perdí mi paraíso.
La chica con la que me fui de crucero, con la que me llevaba tan bien y empezaba a sentirme tan a gusto, hace un tiempo que está más unida a mi otra amiga. En el trabajo no paran de hablar ellas dos, están todo el día hablando por el facebook, cuando ella se fue de vacaciones no hacía más que enviar sms y llamar a mi otra amiga, cuando antes todo eso lo hacía conmigo. Y sí, estoy celosa, envidiosa, lo que queráis, pero es que siento que se aleja de mí, que ya no le importo tanto. Y encima mis sospechas se han confirmado, y todo esto es porque se gustan. Y están empezando a tontear. Mi amiga de siempre acaba de cortar con su novia porque estaba agobiada de sus celos, y ya tiene a alguien con quien evadirse, alguien que le hace olvidar. Y me da rabia que todo el mundo tenga a alguien y yo siga sola, que el que me gusta no me haga ni caso porque no le gusto ni se interesa por mí.
El viernes me iba a hacer rafting, teníamos el finde reservado y me apetecía ir a la montaña, hacer algo nuevo y diferente que me apetecía un montón. Necesitaba ese finde para desconectar, para ver si me relajaba un poco pq últimamente estoy muy nerviosa y rabiosa.
Pues justo a las dos menos cuarto, cuando estaba a punto de salir y ya pensando en irme me llama mi hermana y me dice que mi padre está muy mal, en la UCI, que les han dicho que está muy grave y que igual no sale.
Me traen a Zaragoza, mi padre fatal y no sabían qué tenía. Ahora ya sabemos que fue un infarto cerebral, tiene la parte izquierda paralizada, pero ya se ha despertado y nos reconoce, intenta hablar con nosotros aunque está llenos de tubos y no puede. Tiene respiración artificial y el corazón muy débil. Además le han encontrado tumores en los pulmones y están extendidos, y no saben si es cáncer o no, aunque creen que sí. Total, que no sé si es mejor o no que se haya despertado si va a estar tan mal y va a tener que pasar un cáncer que ya no se puede tratar de la metástasis que tiene.
Llevo desde el viernes en Zgz, y ya estoy agobiada. Demasiado roce familiar para mí que me fui a vivir lejos por las circunstancias pero que no he tenido nunca prisa en volver porque me siento mejor lejos de todos. Me gusta venir un finde y estoy bien, pero tantos días ya no puedo. Y tengo que estar porque si no, no vería a mi padre. Pero esta no es mi casa, ya no tengo aquí mi vida. Los demás salen del hospital y hacen sus cosas, se van a sus casas y con su gente. Yo me siento aquí fuera de lugar. Necesito estar en mi casa, ir a comprar y pensar lo que me hago para comer o para cenar, dormir en mi cama rodeada de mis fotos, mis libros y todas mis cosas, acariciar a mi gato cuando llego a casa y que se refrote en mis piernas cuando quiere mimos. Necesito poner la lavadora y fregar mis cacharros, ver los programas que me gustan o hacer mis cosas en el ordenador. Y menos mal que un amigo me ha dejado un portátil, si no ya estaría loca.
Siento que soy una egoísta por querer irme, pq parece que no quiera estar aquí para ver a mi padre y eso, pero es que yo ya no vivo aquí. Hace mucho tiempo.
Empiezo a sentirme como un león enjaulado, nervioso, y con ganas de saltar contra el primero que aparezca y ose acercarse a mí. Aunque venga con las mejores intenciones.
He llamado a mi amiga para contárselo, y he tenido que insistir cinco veces, pq no se enteraba. Dónde estaba? Comiendo con la otra, contándole sus secretitos. Qué rabia me ha dado.
Ya no sé si quiero estar sola, o que todo el mundo esté pendiente de mí. Nó sé si quiero estar aquí o allá. No sé si quiero que la gente sea feliz o que les vaya mal para que estén como yo.
No sé si me estoy volviendo loca o es que están saliendo mis peores instintos.
No sé lo que quiero ni lo que me está pasando.
De lo de siempre sigo mal, le echo de menos, a veces me enfado con él, y encima sé que con ella no está bien, pq es tan celosa y sobre todo desde que nos vió que parece ser que ahora está agobiante perdida, pero ese no es mi problema, ellos sabrán lo que hacen. En el fondo hasta me alegro, aunque no me gusta cuando él está mal. Pero oye, que hubiese elegido mejor.
Iba a mi pequeño paraíso a relajarme, al bosque donde iba con él, a nuestra cueva a bañarme. Fui un día y un tío muy sospechoso empezó a hablarme y me dio mal rollo. A los dos días vuelvo, estoy en mi cueva, nerviosa por otras cosas, y no estaba nada relajada. Me vestí y me preparé para irme, cuando de repente me veo al tío psicópata ese que lo tengo ahí delante y me dice que si se puede poner ahí. Total, otra vez ahí agobiándome, con esa cara de panoli como la que tienen los asesinos en serie. Me puse más nerviosa, me largué de allí con los nervios de punta, llorando porque sabía que no iba a poder volver. No me fío, ese tío merodea por allí y encima va al mismo sitio que yo, no sé si porque ya iba o porque me vió. En cualquier caso no me acerco. Perdí mi paraíso.
La chica con la que me fui de crucero, con la que me llevaba tan bien y empezaba a sentirme tan a gusto, hace un tiempo que está más unida a mi otra amiga. En el trabajo no paran de hablar ellas dos, están todo el día hablando por el facebook, cuando ella se fue de vacaciones no hacía más que enviar sms y llamar a mi otra amiga, cuando antes todo eso lo hacía conmigo. Y sí, estoy celosa, envidiosa, lo que queráis, pero es que siento que se aleja de mí, que ya no le importo tanto. Y encima mis sospechas se han confirmado, y todo esto es porque se gustan. Y están empezando a tontear. Mi amiga de siempre acaba de cortar con su novia porque estaba agobiada de sus celos, y ya tiene a alguien con quien evadirse, alguien que le hace olvidar. Y me da rabia que todo el mundo tenga a alguien y yo siga sola, que el que me gusta no me haga ni caso porque no le gusto ni se interesa por mí.
El viernes me iba a hacer rafting, teníamos el finde reservado y me apetecía ir a la montaña, hacer algo nuevo y diferente que me apetecía un montón. Necesitaba ese finde para desconectar, para ver si me relajaba un poco pq últimamente estoy muy nerviosa y rabiosa.
Pues justo a las dos menos cuarto, cuando estaba a punto de salir y ya pensando en irme me llama mi hermana y me dice que mi padre está muy mal, en la UCI, que les han dicho que está muy grave y que igual no sale.
Me traen a Zaragoza, mi padre fatal y no sabían qué tenía. Ahora ya sabemos que fue un infarto cerebral, tiene la parte izquierda paralizada, pero ya se ha despertado y nos reconoce, intenta hablar con nosotros aunque está llenos de tubos y no puede. Tiene respiración artificial y el corazón muy débil. Además le han encontrado tumores en los pulmones y están extendidos, y no saben si es cáncer o no, aunque creen que sí. Total, que no sé si es mejor o no que se haya despertado si va a estar tan mal y va a tener que pasar un cáncer que ya no se puede tratar de la metástasis que tiene.
Llevo desde el viernes en Zgz, y ya estoy agobiada. Demasiado roce familiar para mí que me fui a vivir lejos por las circunstancias pero que no he tenido nunca prisa en volver porque me siento mejor lejos de todos. Me gusta venir un finde y estoy bien, pero tantos días ya no puedo. Y tengo que estar porque si no, no vería a mi padre. Pero esta no es mi casa, ya no tengo aquí mi vida. Los demás salen del hospital y hacen sus cosas, se van a sus casas y con su gente. Yo me siento aquí fuera de lugar. Necesito estar en mi casa, ir a comprar y pensar lo que me hago para comer o para cenar, dormir en mi cama rodeada de mis fotos, mis libros y todas mis cosas, acariciar a mi gato cuando llego a casa y que se refrote en mis piernas cuando quiere mimos. Necesito poner la lavadora y fregar mis cacharros, ver los programas que me gustan o hacer mis cosas en el ordenador. Y menos mal que un amigo me ha dejado un portátil, si no ya estaría loca.
Siento que soy una egoísta por querer irme, pq parece que no quiera estar aquí para ver a mi padre y eso, pero es que yo ya no vivo aquí. Hace mucho tiempo.
Empiezo a sentirme como un león enjaulado, nervioso, y con ganas de saltar contra el primero que aparezca y ose acercarse a mí. Aunque venga con las mejores intenciones.
He llamado a mi amiga para contárselo, y he tenido que insistir cinco veces, pq no se enteraba. Dónde estaba? Comiendo con la otra, contándole sus secretitos. Qué rabia me ha dado.
Ya no sé si quiero estar sola, o que todo el mundo esté pendiente de mí. Nó sé si quiero estar aquí o allá. No sé si quiero que la gente sea feliz o que les vaya mal para que estén como yo.
No sé si me estoy volviendo loca o es que están saliendo mis peores instintos.
No sé lo que quiero ni lo que me está pasando.
domingo, 22 de agosto de 2010
Respuesta a los anteriores comentarios
Que piense todas esas cosas no significa que no siga con mi vida.
Que a veces no tenga planes no significa que no me apetezca salir y divertirme.
Que le eche de menos y le añore con toda mi alma no significa que no vea nada más.
Y sobre todo que desee que vuelva conmigo no significa que esté esperándole como una idiota.
Ya sé lo que hay, ya sé cómo es, ya sé el daño que me ha hecho, pero también sé las miles de cosas buenas que me dio y muchas veces no conté aquí. Porque el blog me sirve para desahogarme, para contar mis penas cuando no puedo más. Cuando necesito expresar cómo me siento. Si hubiese contando constantemente los ratos buenos, esto no sería apto para diabéticos.
El hecho de que todavía llore por él, por mi futuro incierto, por la poca autoestima que me queda y que tengo por los suelos, no quiere decir que no desee que algo bueno me pase, ni que me esté encerrada en mi casa, ni mucho menos que me vaya a meter a un convento de clausura.
No estoy ciega ni soy imbécil. No me creo hace mucho los cuentos de hadas porque no es la primera vez que me dejan, y ya sé que se sale como he salido otras veces.
Pero esta vez ha sido diferente porque ha sido una relación más larga, más profunda y con muchas historias buenas y malas que he pasado. Y me va a costar muchísimo más.
En otras ocasiones a estas alturas ya estaba curada y conociendo otra gente. Ahora simplemente no puedo, porque sé que éstas heridas tardarán más en cicatrizar.
Que a veces no tenga planes no significa que no me apetezca salir y divertirme.
Que le eche de menos y le añore con toda mi alma no significa que no vea nada más.
Y sobre todo que desee que vuelva conmigo no significa que esté esperándole como una idiota.
Ya sé lo que hay, ya sé cómo es, ya sé el daño que me ha hecho, pero también sé las miles de cosas buenas que me dio y muchas veces no conté aquí. Porque el blog me sirve para desahogarme, para contar mis penas cuando no puedo más. Cuando necesito expresar cómo me siento. Si hubiese contando constantemente los ratos buenos, esto no sería apto para diabéticos.
El hecho de que todavía llore por él, por mi futuro incierto, por la poca autoestima que me queda y que tengo por los suelos, no quiere decir que no desee que algo bueno me pase, ni que me esté encerrada en mi casa, ni mucho menos que me vaya a meter a un convento de clausura.
No estoy ciega ni soy imbécil. No me creo hace mucho los cuentos de hadas porque no es la primera vez que me dejan, y ya sé que se sale como he salido otras veces.
Pero esta vez ha sido diferente porque ha sido una relación más larga, más profunda y con muchas historias buenas y malas que he pasado. Y me va a costar muchísimo más.
En otras ocasiones a estas alturas ya estaba curada y conociendo otra gente. Ahora simplemente no puedo, porque sé que éstas heridas tardarán más en cicatrizar.
sábado, 21 de agosto de 2010
Mi Mr.Big
Una de mis series favoritas es Sexo en Nueva York. Me encanta, porque refleja muy bien los sentimientos de amor, desamor, traición, celos, amistad... En fin, las relaciones entre mujeres y mujeres y hombres en general.
A esta serie me enganché tarde, pero he visto todas las temporadas cientos de veces.
A las que os guste sabréis que desde el principio Carrie tiene una relación con Mr.Big, que no acaba hasta el final.
Es una relación difícil, las cosas no van siempre bien, pero siempre siguen juntos de alguna forma, no pueden vivir el uno sin el otro. Cada uno va teniendo sus relaciones, pero siempre están ahí los dos. Se encuentran y desencuentran, se llaman cuando el otro tiene una relación y se ven.
El casi siempre la decepciona, por eso ella corta la relación al principio, pero luego no puede evitar buscarle otra vez. Sus amigas siempre le aconsejan que no esté con él, siempre se enfadan cuando le ve, porque saben que acabará haciéndole daño.Y así se pasan todas las temporadas, que sí, que no.
Hasta que al final él va a buscarla a París, y por fin, acaban juntos.
Hace mucho tiempo que me pregunto si él será mi Mr. Big. Supongo que todas tenemos uno, alguien sin el que no podemos vivir, aunque no nos quede más remedio que seguir adelante. Alguien con quien volveríamos con los ojos cerrados aún sabiendo que nos hará daño otra vez. Pero sabiendo también que los momentos a su lado son inolvidables. Alguien con quien queremos que todo salga bien, por quien apostamos que esta vez sí que saldrá bien.
Yo sé que él no vendrá a buscarme a París, ni siquiera vendrá a mi casa que está a veinte minutos de la suya en coche. Pero sé que siempre estará ahí de alguna manera.
Sé que si las cosas no van bien con ella él volverá conmigo aunque sea como antes, y yo aceptaré. Sé que si yo estoy con alguien y él me llama casi seguro que caeré. Podría apostarlo.
Sé que es la misma atracción que siente Carrie, que tan bien reflejada está en la serie y que nadie puede entender.
Pero son los mejores amigos, los mejores amantes, el único hombre que hace que su vida valga la pena, el que la hace sentir viva, y al que le perdona todo.
Las cosas no tienen que pasarme igual que en la serie, está claro, al fin y al cabo, por muy real que sea no deja de ser ficción, y yo estoy en la vida real.
Pero sigo deseando que algún día se dé cuenta de lo que significa perderme, y venga a buscarme donde quiera que esté.
A esta serie me enganché tarde, pero he visto todas las temporadas cientos de veces.
A las que os guste sabréis que desde el principio Carrie tiene una relación con Mr.Big, que no acaba hasta el final.
Es una relación difícil, las cosas no van siempre bien, pero siempre siguen juntos de alguna forma, no pueden vivir el uno sin el otro. Cada uno va teniendo sus relaciones, pero siempre están ahí los dos. Se encuentran y desencuentran, se llaman cuando el otro tiene una relación y se ven.
El casi siempre la decepciona, por eso ella corta la relación al principio, pero luego no puede evitar buscarle otra vez. Sus amigas siempre le aconsejan que no esté con él, siempre se enfadan cuando le ve, porque saben que acabará haciéndole daño.Y así se pasan todas las temporadas, que sí, que no.
Hasta que al final él va a buscarla a París, y por fin, acaban juntos.
Hace mucho tiempo que me pregunto si él será mi Mr. Big. Supongo que todas tenemos uno, alguien sin el que no podemos vivir, aunque no nos quede más remedio que seguir adelante. Alguien con quien volveríamos con los ojos cerrados aún sabiendo que nos hará daño otra vez. Pero sabiendo también que los momentos a su lado son inolvidables. Alguien con quien queremos que todo salga bien, por quien apostamos que esta vez sí que saldrá bien.
Yo sé que él no vendrá a buscarme a París, ni siquiera vendrá a mi casa que está a veinte minutos de la suya en coche. Pero sé que siempre estará ahí de alguna manera.
Sé que si las cosas no van bien con ella él volverá conmigo aunque sea como antes, y yo aceptaré. Sé que si yo estoy con alguien y él me llama casi seguro que caeré. Podría apostarlo.
Sé que es la misma atracción que siente Carrie, que tan bien reflejada está en la serie y que nadie puede entender.
Pero son los mejores amigos, los mejores amantes, el único hombre que hace que su vida valga la pena, el que la hace sentir viva, y al que le perdona todo.
Las cosas no tienen que pasarme igual que en la serie, está claro, al fin y al cabo, por muy real que sea no deja de ser ficción, y yo estoy en la vida real.
Pero sigo deseando que algún día se dé cuenta de lo que significa perderme, y venga a buscarme donde quiera que esté.
jueves, 12 de agosto de 2010
Lo que echo de menos
Cuando me dicen que encontraré a otro, que hay alguien por ahí para mí y todas esas cosas, pienso, no es tan fácil.
No será fácil encontrar a alguien que me guste tanto, que coincida en tantas cosas conmigo. Hay cosas que vienen solas, o que puedes aceptar o no, que te acaban gustando, pero hay otras que son difíciles aunque no lo parezca.
Por ejemplo, para mí, es bastante importante que el tío no fume,que tenga un gran respeto por los animales y que no quiera tener hijos. Eso es complicado.
Otra cosa que me gustaba mucho de estar con mi niño es que para la familia era igual de desapegado que yo, no tenía la necesidad de estar constantemente en casa, o con sus padres, además no tiene hermanos ni nada, lo cual está muy bien a la hora de meterte en una relación, estás más tranquila. Y le gustaba que estuviésemos solos los dos, yo tampoco soy de salir en plan parejitas y todo eso. Alguna vez vale, pero no de continuo.
Además tuve la suerte de que es mi ideal físicamente. Alto, moreno, ojos oscuros, labios carnosos... Bueno, mejor no sigo que me pongo loca solo de acordarme.
Luego ya empiezo a pensar, y a recordar, y echo de menos muchas cosas. Echo de menos su manera de hablar, cómo me hacía reir con sus tonterías, las bromas que teníamos entre los dos.
Echo de menos que me cuente cosas, lo que lee en las noticias, los nuevos descubrimientos científicos, lo que ha visto en un documental sobre animales. Hablábamos de cualquier tema.
Me gustaba que se preocupara por mí, que coincidíamos en muchas cosas, nos gustaba hacer lo mismo y lo disfrutábamos a tope. Siempre me divertía con él.
Me gustaba que se preocupaba por su imagen, siempre iba arreglado, es incapaz de salir a la calle sin arreglarse el pelo, él sin su secador y su gomina no es nada :)
Me gustaban y me gustan tantas cosas de él, tantos pequeños detalles que no tendría tiempo de seguir escribiendo.
Lo que daría por hacer el amor con él, por volver a sentirle dentro de mí, tenerle tan cerca y poder acariciar su piel tan suave. Que dejara su olor en mis sábanas otra vez. Huele tan bien...
Lo que daría por hablar media hora con él. Sólo eso.
Lo que daría por volver a reirme con él.
No será fácil encontrar a alguien que me guste tanto, que coincida en tantas cosas conmigo. Hay cosas que vienen solas, o que puedes aceptar o no, que te acaban gustando, pero hay otras que son difíciles aunque no lo parezca.
Por ejemplo, para mí, es bastante importante que el tío no fume,que tenga un gran respeto por los animales y que no quiera tener hijos. Eso es complicado.
Otra cosa que me gustaba mucho de estar con mi niño es que para la familia era igual de desapegado que yo, no tenía la necesidad de estar constantemente en casa, o con sus padres, además no tiene hermanos ni nada, lo cual está muy bien a la hora de meterte en una relación, estás más tranquila. Y le gustaba que estuviésemos solos los dos, yo tampoco soy de salir en plan parejitas y todo eso. Alguna vez vale, pero no de continuo.
Además tuve la suerte de que es mi ideal físicamente. Alto, moreno, ojos oscuros, labios carnosos... Bueno, mejor no sigo que me pongo loca solo de acordarme.
Luego ya empiezo a pensar, y a recordar, y echo de menos muchas cosas. Echo de menos su manera de hablar, cómo me hacía reir con sus tonterías, las bromas que teníamos entre los dos.
Echo de menos que me cuente cosas, lo que lee en las noticias, los nuevos descubrimientos científicos, lo que ha visto en un documental sobre animales. Hablábamos de cualquier tema.
Me gustaba que se preocupara por mí, que coincidíamos en muchas cosas, nos gustaba hacer lo mismo y lo disfrutábamos a tope. Siempre me divertía con él.
Me gustaba que se preocupaba por su imagen, siempre iba arreglado, es incapaz de salir a la calle sin arreglarse el pelo, él sin su secador y su gomina no es nada :)
Me gustaban y me gustan tantas cosas de él, tantos pequeños detalles que no tendría tiempo de seguir escribiendo.
Lo que daría por hacer el amor con él, por volver a sentirle dentro de mí, tenerle tan cerca y poder acariciar su piel tan suave. Que dejara su olor en mis sábanas otra vez. Huele tan bien...
Lo que daría por hablar media hora con él. Sólo eso.
Lo que daría por volver a reirme con él.
martes, 10 de agosto de 2010
Depresión
Este sábado hará un mes que no nos vemos, que no hablamos.
Está siendo el peor mes de mi vida, sin tener en cuenta que llevo ya ocho más de pena.
Estoy muy depre, lloro casi todos los días por no decir todos, pues siempre hay algo que me hace acordarme de él.
Por las noches cuando duermo tengo sueños raros, pesadillas, y a veces me despierto con ataques de ansiedad y ya no puedo volver a conciliar el sueño. Me paso el día pensando en qué hará, cómo estará con ella, aunque intente evitarlo, cualquier cosa hace que me venga algo a la cabeza y me vuelvo loca.
Esta tarde he ido al sitio que nos bañábamos siempre. Aunque parezca mentira es el único sitio en el que consigo relajarme. Era nuestro paraíso, y parece que ahora se haya convertido en su infierno, pues es allí donde ella nos pilló.
En cualquier caso a mí me relaja ir allí, y aunque él no está físicamente es como si estuviera, porque hay tantos recuerdos, tantas horas juntos, tantas risas, tantos besos....
El caso que estaba allí relajada, y cuando me iba a ir he visto una pareja bañándose, abrazados y besándose, disfrutando del baño.
Como disfrutábamos nosotros.
Como disfrutarán ellos. Y me he empezado a agobiar imaginándolos en el agua, si él estaría tan dulce con ella y ella tan lapa con él.
Me he ido de allí y he tenido que sentarme un rato en el bosque porque me ha empezado otro pequeño ataque de ansiedad. No podía respirar, me encontraba muy nerviosa.
Cuando estaba mejor me he ido a por el coche. A la salida hay un stop, he parado, he mirado a la izquierda, nadie abosulutamente, miro a la derecha, nadie. Salgo y en ese momento me veo una bici delante de mi coche. Empotrada. No he tirado al hombre al suelo de puro milagro. Ha sido arrancar y frenar, pero le he dado un golpe. Más susto y más nervios.
He salido y le he preguntado si le había hecho algo, nada, menos mal. Solo se ha dañado la bici. Bueno, después de estar allí un rato todo arreglado.
Si hubiese sido una peli, el tío habría sido un joven guapo y cachas, nos habríamos cambiado los teléfonos y aventura a la vista. Pero era un señor mayor, rechonchete y moro. No tengo suerte ni para eso jajaja. Al menos no le he hecho nada, que ya es bastante.
Son los nervios, que me tienen descentrada y soy incapaz de concentrarme en nada. No es la primera vez que me pasan cosas, no tan graves, pero bueno. Al final no voy a poder ni coger el coche.
Tengo ganas de que llegue el finde para estar sola, últimamente es lo que más me apetece, no quiero ver a nadie, necesito tiempo para estar yo sola.
Y si no escribo más es por no aburrir con mis penas. Siempre es lo mismo. Ya sé que se pasará, pero no sé cuándo, ni a qué precio. Ojalá llegara el día en que ya estuviera bien.
Está siendo el peor mes de mi vida, sin tener en cuenta que llevo ya ocho más de pena.
Estoy muy depre, lloro casi todos los días por no decir todos, pues siempre hay algo que me hace acordarme de él.
Por las noches cuando duermo tengo sueños raros, pesadillas, y a veces me despierto con ataques de ansiedad y ya no puedo volver a conciliar el sueño. Me paso el día pensando en qué hará, cómo estará con ella, aunque intente evitarlo, cualquier cosa hace que me venga algo a la cabeza y me vuelvo loca.
Esta tarde he ido al sitio que nos bañábamos siempre. Aunque parezca mentira es el único sitio en el que consigo relajarme. Era nuestro paraíso, y parece que ahora se haya convertido en su infierno, pues es allí donde ella nos pilló.
En cualquier caso a mí me relaja ir allí, y aunque él no está físicamente es como si estuviera, porque hay tantos recuerdos, tantas horas juntos, tantas risas, tantos besos....
El caso que estaba allí relajada, y cuando me iba a ir he visto una pareja bañándose, abrazados y besándose, disfrutando del baño.
Como disfrutábamos nosotros.
Como disfrutarán ellos. Y me he empezado a agobiar imaginándolos en el agua, si él estaría tan dulce con ella y ella tan lapa con él.
Me he ido de allí y he tenido que sentarme un rato en el bosque porque me ha empezado otro pequeño ataque de ansiedad. No podía respirar, me encontraba muy nerviosa.
Cuando estaba mejor me he ido a por el coche. A la salida hay un stop, he parado, he mirado a la izquierda, nadie abosulutamente, miro a la derecha, nadie. Salgo y en ese momento me veo una bici delante de mi coche. Empotrada. No he tirado al hombre al suelo de puro milagro. Ha sido arrancar y frenar, pero le he dado un golpe. Más susto y más nervios.
He salido y le he preguntado si le había hecho algo, nada, menos mal. Solo se ha dañado la bici. Bueno, después de estar allí un rato todo arreglado.
Si hubiese sido una peli, el tío habría sido un joven guapo y cachas, nos habríamos cambiado los teléfonos y aventura a la vista. Pero era un señor mayor, rechonchete y moro. No tengo suerte ni para eso jajaja. Al menos no le he hecho nada, que ya es bastante.
Son los nervios, que me tienen descentrada y soy incapaz de concentrarme en nada. No es la primera vez que me pasan cosas, no tan graves, pero bueno. Al final no voy a poder ni coger el coche.
Tengo ganas de que llegue el finde para estar sola, últimamente es lo que más me apetece, no quiero ver a nadie, necesito tiempo para estar yo sola.
Y si no escribo más es por no aburrir con mis penas. Siempre es lo mismo. Ya sé que se pasará, pero no sé cuándo, ni a qué precio. Ojalá llegara el día en que ya estuviera bien.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)