Hoy ha sido un día de esos en los que solo te apetece estar en la cama, y si es abrazada a alguien especial, mejor que mejor.
Hoy quería haberme quedado en la cama abrazando a mi niño. Pero no puede ser.
Estoy tan mal que no he podido ni escribir, la verdad es que casi no puedo comer, duermo fatal y lloro mucho. Aunque empiezo a tener algún momento bueno tengo bastantes bajones.
Lo peor fue hace tres semanas exactamente, cuando por fin quedamos para darle el ordenador que me tenía que arreglar. Entonces fue cuando me confesó por qué no quería venir a casa en fin de semana. Está saliendo con otra.
Mis dudas fueron obvias. Estaba ya con ella mientras estaba conmigo? En realidad lo ha dejado por irse con ella?
Me dijo que no, que la decisión estaba tomada, que nunca me ha engañado. A esta chica se la presentaron sus amigos hace año y medio o más, y a veces si salía con ellos coincidían, pero nunca paso nada porque le dijo que estaba con alguien de una forma especial. Cuando lo dejamos y volvió a salir con sus amigos más a menudo y empezaron a verse se animaron a salir juntos.
Dice que no está bien del todo porque sabe que yo estoy mal, que me echa de menos, que todas las chicas no hacen las mismas cosas que yo, y que no es igual.
Pero lo que está claro es que él tiene una ilusión, alguien con quien estar, y yo solo tengo mucho dolor. Y lo peor es que no sé cómo quitármelo de encima. Lo intento, igual que intento no pensar, que no me invadan todos esos recuerdos y todas las conjeturas sobre lo que hará con ella o dejará de hacer.
Hablamos de vez en cuando, incluso hemos quedado por el tema del ordenador. Lo pasamos bien, incluso se quedó a dormir en mi casa un día con todas las consecuencias.
Pero las cosas han cambiado, él ha cambiado, y aunque le apetece quedar conmigo porque me quiere mucho, porque soy muy especial, porque se lo pasa bien conmigo, ya me ha dicho que intentará quedar pero que tampoco quiere mentir como otras veces. Que aunque le encantaría hacer excursiones o todo lo que hacíamos que eso ya no podrá ser.
Todos me dicen que no piense, y yo contesto, dónde está el botón de no pensar?
Me dicen que sería mejor no vernos, ni hablar, pero a mí hablar con él me da fuerzas para seguir, me anima, aunque parezca raro. Y si nos vemos estoy genial, me lo paso bien y aprovecho a robarle un abrazo, unos besos o unas caricias.
No es la solución, lo sé, pero es lo que tengo, es lo que no quiero perder, y mientras tanto sigo adelante, intento no hundirme, quedar con gente y no estar solo con una sonrisa pintada en la cara.
Es muy difícil, no lo he pasado tan mal por nadie nunca en mi vida. Pero tampoco me había enamorado de esta manera nunca en la vida. Lo que he sentido por él desde el primer momento ha sido muy fuerte, y se ha hecho más fuerte con todo lo que hemos pasado.
El no ha sentido todo eso por mí, pero sí que ha sentido mucho, cosas, como me ha dicho hoy, que no ha sentido por otra gente nunca. Me ha ayudado, me ha animado, me ha hecho reir y enfadar, me ha hecho daño y me ha dado las alegrías más grandes de mi vida. Me ha hecho ver la vida diferente, sin miedo cuando estaba a su lado, y totalmente vulnerable ahora que no está. Me ha dado lo mejor y lo peor. Y todo es inolvidable, para él y para mí.
A ella le ha hablado de mí durante mucho tiempo, tanto que hasta le dijo un día que si tanto sentimiento tenía conmigo que volviera conmigo. Le dijo que sí que habíamos sido una pareja.
A mí no me quiere contar nada de ella, no sé ni cómo se llama, y dice que no me contará nada porque no viene al caso.
Le pregunto si está bien, pero lo único que me dice es que no puede estar bien del todo si me ve tan mal a mí.
Yo quiero que esté bien, pero no puedo ni mentirle para decirle que estoy mejor. Estoy mal, y lo comparto con él, quiero que sepa si lloro o todo lo que siento desde que esto terminó.
Y ni siquiera puedo odiarle.
miércoles, 3 de marzo de 2010
martes, 9 de febrero de 2010
No es la primera vez
Sé que pasará. Sé que vendrán tiempos mejores. O quizá no, pero ya no dolerá tanto.
Sé que no le voy a olvidar aunque pasen mil años, y tampoco quiero porque ha sido, y es, muy importante en mi vida.
Para bien o para mal no es la primera vez que paso por esto, no es la primera vez que se rompe algo en lo que había puesto muchas ilusiones y que duele tanto.
Para bien o para mal mi niño siempre será mi niño. Porque tampoco las cosas han terminado mal, no ha habido engaños, solo se ha terminado una situación que no hacía felices a las dos personas a la vez.
Sé que todo pasará, pero mientras pasa necesito llorar, los recuerdos me invaden cada día a cada minuto.
Lo que no sé es por qué se echan de menos hasta las cosas que no te esperas, por qué sigo teniendo la esperanza de que algún día cambien las cosas aun sabiendo que no lo harán, y por qué se idealiza tanto una relación que no era perfecta. Pero acaso alguna lo es?
Sé que no le voy a olvidar aunque pasen mil años, y tampoco quiero porque ha sido, y es, muy importante en mi vida.
Para bien o para mal no es la primera vez que paso por esto, no es la primera vez que se rompe algo en lo que había puesto muchas ilusiones y que duele tanto.
Para bien o para mal mi niño siempre será mi niño. Porque tampoco las cosas han terminado mal, no ha habido engaños, solo se ha terminado una situación que no hacía felices a las dos personas a la vez.
Sé que todo pasará, pero mientras pasa necesito llorar, los recuerdos me invaden cada día a cada minuto.
Lo que no sé es por qué se echan de menos hasta las cosas que no te esperas, por qué sigo teniendo la esperanza de que algún día cambien las cosas aun sabiendo que no lo harán, y por qué se idealiza tanto una relación que no era perfecta. Pero acaso alguna lo es?
domingo, 7 de febrero de 2010
Como sentirse desgraciada en el lugar que tan feliz fui
Hoy era un día de sol, playa y picnic.
Pero me he levantado sola y me he ido yo sola a caminar por donde íbamos siempre. Me ha faltado la tortilla, el guacamole y las shandys. Pero sobre todo me han faltado las risas, los abrazos y ver todo ese paisaje, que siempre me ha parecido el paraíso, menos triste.
Hoy nada era igual, me han invadido millones de recuerdos y cientos de lágrimas.
- Por qué has ido allí a pasear? Me ha preguntado mi hermana.
- Porque es el mejor sitio aquí cerca para venir a caminar, es tranquilo y se está muy bien. Además si es por los recuerdos no me hace falta ni salir de casa.
No quiere que nos veamos, dice que todavía hay muchos sentimientos y es mejor dejarlo para más adelante, cuando ya esté todo más calmado.
Supongo que es lo mejor y que es él quien está poniendo el punto sensato en este final, pero para mí es imposible. Creo que estaría mejor si pudiésemos vernos alguna vez.
Pensaba que cuantos más días pasaran más fácil sería. Pero cada día que pasa estoy peor, más triste, siendo más consciente de que todo ha terminado.
Cada día me siento más lejos de todo lo que tuvimos, de todo lo que nos ha unido, en vez de más cerca de otra posible felicidad.
Siento que se está alejando, que todo lo que dijo de no olvidarme, de llámame para lo que necesites cada vez es más irreal.
Me siento sola, vacía, no tengo ganas de nada. Yo me veía envejeciendo junto a él, aunque era consciente muchas veces de que no podría ser, pero aún así tenía la ilusión y la esperanza de que todo saldría bien. Me sentía segura junto a él, ya nada me daba miedo y me sentía capaz de casi todo si estaba a su lado.
Ahora todo es al contrario.
Pero me he levantado sola y me he ido yo sola a caminar por donde íbamos siempre. Me ha faltado la tortilla, el guacamole y las shandys. Pero sobre todo me han faltado las risas, los abrazos y ver todo ese paisaje, que siempre me ha parecido el paraíso, menos triste.
Hoy nada era igual, me han invadido millones de recuerdos y cientos de lágrimas.
- Por qué has ido allí a pasear? Me ha preguntado mi hermana.
- Porque es el mejor sitio aquí cerca para venir a caminar, es tranquilo y se está muy bien. Además si es por los recuerdos no me hace falta ni salir de casa.
No quiere que nos veamos, dice que todavía hay muchos sentimientos y es mejor dejarlo para más adelante, cuando ya esté todo más calmado.
Supongo que es lo mejor y que es él quien está poniendo el punto sensato en este final, pero para mí es imposible. Creo que estaría mejor si pudiésemos vernos alguna vez.
Pensaba que cuantos más días pasaran más fácil sería. Pero cada día que pasa estoy peor, más triste, siendo más consciente de que todo ha terminado.
Cada día me siento más lejos de todo lo que tuvimos, de todo lo que nos ha unido, en vez de más cerca de otra posible felicidad.
Siento que se está alejando, que todo lo que dijo de no olvidarme, de llámame para lo que necesites cada vez es más irreal.
Me siento sola, vacía, no tengo ganas de nada. Yo me veía envejeciendo junto a él, aunque era consciente muchas veces de que no podría ser, pero aún así tenía la ilusión y la esperanza de que todo saldría bien. Me sentía segura junto a él, ya nada me daba miedo y me sentía capaz de casi todo si estaba a su lado.
Ahora todo es al contrario.
miércoles, 3 de febrero de 2010
domingo, 31 de enero de 2010
Estaba equivocada
Creía que este finde sería diferente, que no me acordaría tanto de él y que no tendría mis bajones porque estaba con gente y entretenida.
Creía que el problema, o gran parte de él, era que estaba sola, sin nada que hacer.
Este finde ha venido mi hermana con el chiquitín, desde luego he estado entretenida, pero los bajones me seguían dando, no dejaba de echarle de menos.
También creía que estos días nublados y lluviosos que tanto me deprimen me hacían estar peor.
Este finde ha brillado el sol, y cuando íbamos hacia la playa solo pensaba en las miles de veces que hemos ido juntos, en las veces que no iremos.
Además esta noche he soñado que le veía besándose con una chica. A veces he tenido sueños con respecto a él que me han avisado de algo que iba a pasar o estaba pasando.
No sé si será verdad o no, da lo mismo porque tampoco me voy a enterar, y aunque me entere él es libre de hacer lo que quiera. Pero solo de pensarlo me duele el alma.
Sé que tengo que prepararme para eso y más si seguimos hablando o incluso nos vemos alguna vez, cosa que ya dudo que pase, pero es muy duro.
Incluso se me ha escapado alguna lágrima este finde. Y no debería haber pasado.
Creía que el problema, o gran parte de él, era que estaba sola, sin nada que hacer.
Este finde ha venido mi hermana con el chiquitín, desde luego he estado entretenida, pero los bajones me seguían dando, no dejaba de echarle de menos.
También creía que estos días nublados y lluviosos que tanto me deprimen me hacían estar peor.
Este finde ha brillado el sol, y cuando íbamos hacia la playa solo pensaba en las miles de veces que hemos ido juntos, en las veces que no iremos.
Además esta noche he soñado que le veía besándose con una chica. A veces he tenido sueños con respecto a él que me han avisado de algo que iba a pasar o estaba pasando.
No sé si será verdad o no, da lo mismo porque tampoco me voy a enterar, y aunque me entere él es libre de hacer lo que quiera. Pero solo de pensarlo me duele el alma.
Sé que tengo que prepararme para eso y más si seguimos hablando o incluso nos vemos alguna vez, cosa que ya dudo que pase, pero es muy duro.
Incluso se me ha escapado alguna lágrima este finde. Y no debería haber pasado.
jueves, 28 de enero de 2010
domingo, 24 de enero de 2010
La cruda realidad
Me sé la teoría. Sé que saldré adelante, que tengo que conocer gente, que no merece la pena llorar, que él no era para mí y que hay más peces en el mar.
Y quién quiere peces? Le quiero a él.
Pero la realidad es que no sé cómo saldré, que no me valen las frases hechas, que tengo miedo, que veía mi vida junto a él, llena de planes, de ilusiones, me veía envejeciendo junto a él.
Y ahora solo veo un agujero negro. Al que me gustaría tirarme y desaparecer.
La realidad es que estoy triste todos los días, que no puedo guardar mis lágrimas en algunos momentos, y en otros estoy tan mal que necesito sacarlas. Me pongo música y rompo a llorar.
Estoy sola y no voy a conocer a nadie fácilmente, porque no salgo ni es tan fácil como cuando tienes 20 años. Yo no me muevo en un ambiente universitario en el que se conoce mucha gente, y en mi trabajo la mayoría de gente es casada, tiene su vida, sus cosas. Nunca he conocido a nadie apuntándome a gimnasios ni clases ni nada.
Y si aparece alguien me da miedo que vuelva a hacerme daño, me da miedo que me engañe, que sea mala persona.
La realida más pura es que me siento sola, perdida y vacía sin mi niño. Que le echo de menos cada minuto de esta vida triste que me ha dejado, que cualquier cosa me recuerda a él, tengo millones de recuerdos que me rodean.
Pero él quiere estar solo, vivir su vida y encontrar algo que le llene. Y tengo que dejarle ir.
Aunque yo me esté consumiendo y hoy me duelan los ojos de tanto llorar.
Y quién quiere peces? Le quiero a él.
Pero la realidad es que no sé cómo saldré, que no me valen las frases hechas, que tengo miedo, que veía mi vida junto a él, llena de planes, de ilusiones, me veía envejeciendo junto a él.
Y ahora solo veo un agujero negro. Al que me gustaría tirarme y desaparecer.
La realidad es que estoy triste todos los días, que no puedo guardar mis lágrimas en algunos momentos, y en otros estoy tan mal que necesito sacarlas. Me pongo música y rompo a llorar.
Estoy sola y no voy a conocer a nadie fácilmente, porque no salgo ni es tan fácil como cuando tienes 20 años. Yo no me muevo en un ambiente universitario en el que se conoce mucha gente, y en mi trabajo la mayoría de gente es casada, tiene su vida, sus cosas. Nunca he conocido a nadie apuntándome a gimnasios ni clases ni nada.
Y si aparece alguien me da miedo que vuelva a hacerme daño, me da miedo que me engañe, que sea mala persona.
La realida más pura es que me siento sola, perdida y vacía sin mi niño. Que le echo de menos cada minuto de esta vida triste que me ha dejado, que cualquier cosa me recuerda a él, tengo millones de recuerdos que me rodean.
Pero él quiere estar solo, vivir su vida y encontrar algo que le llene. Y tengo que dejarle ir.
Aunque yo me esté consumiendo y hoy me duelan los ojos de tanto llorar.
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