No estoy teniendo muy buena semana.
Os dejo una canción que me encanta de Tamara.
miércoles, 3 de febrero de 2010
domingo, 31 de enero de 2010
Estaba equivocada
Creía que este finde sería diferente, que no me acordaría tanto de él y que no tendría mis bajones porque estaba con gente y entretenida.
Creía que el problema, o gran parte de él, era que estaba sola, sin nada que hacer.
Este finde ha venido mi hermana con el chiquitín, desde luego he estado entretenida, pero los bajones me seguían dando, no dejaba de echarle de menos.
También creía que estos días nublados y lluviosos que tanto me deprimen me hacían estar peor.
Este finde ha brillado el sol, y cuando íbamos hacia la playa solo pensaba en las miles de veces que hemos ido juntos, en las veces que no iremos.
Además esta noche he soñado que le veía besándose con una chica. A veces he tenido sueños con respecto a él que me han avisado de algo que iba a pasar o estaba pasando.
No sé si será verdad o no, da lo mismo porque tampoco me voy a enterar, y aunque me entere él es libre de hacer lo que quiera. Pero solo de pensarlo me duele el alma.
Sé que tengo que prepararme para eso y más si seguimos hablando o incluso nos vemos alguna vez, cosa que ya dudo que pase, pero es muy duro.
Incluso se me ha escapado alguna lágrima este finde. Y no debería haber pasado.
Creía que el problema, o gran parte de él, era que estaba sola, sin nada que hacer.
Este finde ha venido mi hermana con el chiquitín, desde luego he estado entretenida, pero los bajones me seguían dando, no dejaba de echarle de menos.
También creía que estos días nublados y lluviosos que tanto me deprimen me hacían estar peor.
Este finde ha brillado el sol, y cuando íbamos hacia la playa solo pensaba en las miles de veces que hemos ido juntos, en las veces que no iremos.
Además esta noche he soñado que le veía besándose con una chica. A veces he tenido sueños con respecto a él que me han avisado de algo que iba a pasar o estaba pasando.
No sé si será verdad o no, da lo mismo porque tampoco me voy a enterar, y aunque me entere él es libre de hacer lo que quiera. Pero solo de pensarlo me duele el alma.
Sé que tengo que prepararme para eso y más si seguimos hablando o incluso nos vemos alguna vez, cosa que ya dudo que pase, pero es muy duro.
Incluso se me ha escapado alguna lágrima este finde. Y no debería haber pasado.
jueves, 28 de enero de 2010
domingo, 24 de enero de 2010
La cruda realidad
Me sé la teoría. Sé que saldré adelante, que tengo que conocer gente, que no merece la pena llorar, que él no era para mí y que hay más peces en el mar.
Y quién quiere peces? Le quiero a él.
Pero la realidad es que no sé cómo saldré, que no me valen las frases hechas, que tengo miedo, que veía mi vida junto a él, llena de planes, de ilusiones, me veía envejeciendo junto a él.
Y ahora solo veo un agujero negro. Al que me gustaría tirarme y desaparecer.
La realidad es que estoy triste todos los días, que no puedo guardar mis lágrimas en algunos momentos, y en otros estoy tan mal que necesito sacarlas. Me pongo música y rompo a llorar.
Estoy sola y no voy a conocer a nadie fácilmente, porque no salgo ni es tan fácil como cuando tienes 20 años. Yo no me muevo en un ambiente universitario en el que se conoce mucha gente, y en mi trabajo la mayoría de gente es casada, tiene su vida, sus cosas. Nunca he conocido a nadie apuntándome a gimnasios ni clases ni nada.
Y si aparece alguien me da miedo que vuelva a hacerme daño, me da miedo que me engañe, que sea mala persona.
La realida más pura es que me siento sola, perdida y vacía sin mi niño. Que le echo de menos cada minuto de esta vida triste que me ha dejado, que cualquier cosa me recuerda a él, tengo millones de recuerdos que me rodean.
Pero él quiere estar solo, vivir su vida y encontrar algo que le llene. Y tengo que dejarle ir.
Aunque yo me esté consumiendo y hoy me duelan los ojos de tanto llorar.
Y quién quiere peces? Le quiero a él.
Pero la realidad es que no sé cómo saldré, que no me valen las frases hechas, que tengo miedo, que veía mi vida junto a él, llena de planes, de ilusiones, me veía envejeciendo junto a él.
Y ahora solo veo un agujero negro. Al que me gustaría tirarme y desaparecer.
La realidad es que estoy triste todos los días, que no puedo guardar mis lágrimas en algunos momentos, y en otros estoy tan mal que necesito sacarlas. Me pongo música y rompo a llorar.
Estoy sola y no voy a conocer a nadie fácilmente, porque no salgo ni es tan fácil como cuando tienes 20 años. Yo no me muevo en un ambiente universitario en el que se conoce mucha gente, y en mi trabajo la mayoría de gente es casada, tiene su vida, sus cosas. Nunca he conocido a nadie apuntándome a gimnasios ni clases ni nada.
Y si aparece alguien me da miedo que vuelva a hacerme daño, me da miedo que me engañe, que sea mala persona.
La realida más pura es que me siento sola, perdida y vacía sin mi niño. Que le echo de menos cada minuto de esta vida triste que me ha dejado, que cualquier cosa me recuerda a él, tengo millones de recuerdos que me rodean.
Pero él quiere estar solo, vivir su vida y encontrar algo que le llene. Y tengo que dejarle ir.
Aunque yo me esté consumiendo y hoy me duelan los ojos de tanto llorar.
martes, 19 de enero de 2010
No puedo hacerlo
Hace unos dos años más o menos conocí a un chico que era Dj en un bar, y quedé con él una vez. Sólo fue sexo, esa vez y vale. Mi niño estaba con ella todavía y se suponía que yo podía hacer lo que quisiera.
Aún así no me lo pasé tan bien como podría haberlo pasado, porque solo pensaba en él.
Seguimos hablando por el messenger, y siempre quería volver a quedar, me preguntaba cuándo podríamos y eso. Yo ya estaba solo con mi niño, teníamos ese trato de nadie se va con nadie, y siempre le decía que no podía. Además tampoco me apetecía.
Ahora que no estamos juntos una sigue teniendo sus necesidades, y he intentado hablar con el dj varios días, pero no aparecía por el msn. Hoy por fin lo ha hecho, y como siempre, me ha dicho que tiene ganas de verme, bla, bla, bla. Hemos estado hablando de quedar cuando vaya yo a Zaragoza, si tenemos sitio claro, porque está claro que solo quedamos para echar un polvo y ya está.
Y cuando ya llevaba un rato hablando con él me he empezado a sentir fatal. No estoy preparada para esto todavía. Es como si le estuviera poniendo cuernos o yo qué sé. Yo no tengo ganas.
Ya me pasó el domingo, que tenía muchas ganas y empecé a masturbarme, pero me acordaba de mi niño, y en vez de excitarme más me dieron ganas de llorar, porque me acordaba de su cuerpo, de cómo se movía, de cómo me gustaba acariciar sus brazos cuando estaba encima de mí, de su olor, de todo.
No sé qué me pasa, soy una chica muy sexual y esto no me había pasado nunca.
Hoy mientras hablaba con este chico le he tenido que cortar porque ya me sentía muy mal. Me parece todo tan frío, tan insignificante. Me he sentido muy mal, muy triste, con ganas de llorar.
No puedo hacerlo todavía.
Aún así no me lo pasé tan bien como podría haberlo pasado, porque solo pensaba en él.
Seguimos hablando por el messenger, y siempre quería volver a quedar, me preguntaba cuándo podríamos y eso. Yo ya estaba solo con mi niño, teníamos ese trato de nadie se va con nadie, y siempre le decía que no podía. Además tampoco me apetecía.
Ahora que no estamos juntos una sigue teniendo sus necesidades, y he intentado hablar con el dj varios días, pero no aparecía por el msn. Hoy por fin lo ha hecho, y como siempre, me ha dicho que tiene ganas de verme, bla, bla, bla. Hemos estado hablando de quedar cuando vaya yo a Zaragoza, si tenemos sitio claro, porque está claro que solo quedamos para echar un polvo y ya está.
Y cuando ya llevaba un rato hablando con él me he empezado a sentir fatal. No estoy preparada para esto todavía. Es como si le estuviera poniendo cuernos o yo qué sé. Yo no tengo ganas.
Ya me pasó el domingo, que tenía muchas ganas y empecé a masturbarme, pero me acordaba de mi niño, y en vez de excitarme más me dieron ganas de llorar, porque me acordaba de su cuerpo, de cómo se movía, de cómo me gustaba acariciar sus brazos cuando estaba encima de mí, de su olor, de todo.
No sé qué me pasa, soy una chica muy sexual y esto no me había pasado nunca.
Hoy mientras hablaba con este chico le he tenido que cortar porque ya me sentía muy mal. Me parece todo tan frío, tan insignificante. Me he sentido muy mal, muy triste, con ganas de llorar.
No puedo hacerlo todavía.
domingo, 17 de enero de 2010
Mañana de domingo
Hace un tiempo, no mucho, y con un día tan malo como el que ha salido hoy me habría metido en la cama con él, habríamos estado abrazados un rato, hablando, tal vez haciendo el amor.
Después nos habríamos levantado y habríamos visto Aquí no hay quien viva en la Paramount Comedy, y nos habríamos reído mucho.
Luego hubiese preparado espaguetis para comer y habríamos seguido en el sofá viendo la tele.
Si hubiésemos visto el documental de viajes que he visto yo habríamos hecho planes de ir a ese sitio, o de ir a cien mil más. Habríamos hecho planes y hablado de los sitios que nos apetecía ir.
Hoy la cama la he compartido con Lucas, mi gatico, y él era el que me daba calor.
Me han faltado sus risas en el sofá, oir cómo me dice qué ricos te salen los espaguetis Sally, estoy enganchado a ellos.
Me faltan las ganas de hacer planes para viajar porque sin él ya no es lo mismo.
No nos hemos visto, supongo que pasará bastante tiempo, dice que no es buena idea quedar, porque se lo pasa muy bien pero luego se siente muy triste y mal, y así no terminaremos nunca.
Por qué dejar de pasar tu tiempo con alguien que estás tan bien? No te parece una tontería?, le pregunto. Pero no, dice que los dos nos merecemos conocer la felicidad completa, estar con alguien y sentir lo mismo los dos.
No sabe lo que es sentir mariposas en el estómago estando con alguien, cree que quizá nunca las sentirá porque él no es así, pero sabe que lo que siente conmigo tampoco es amor.
No entiendo nada, y consigo que me diga que últimamente se sentía atado, que tenía que darme explicaciones de todo aunque yo no se las pidiera. Que esta relación siendo como una pareja sin serlo no podía continuar.
Cuándo quiere que volvamos a vernos, cuando ya no sintamos nada y hayamos perdido toda la confianza, y todo esto tan especial que nos ha unido?
No puede verme como un rollo, si quedamos no es para hablar y ya está, sabe que hay mucho más. No quiere volver a caer en eso. Tampoco me ve como su pareja.
Dónde me deja eso? Esa persona tan especial que nunca olvidará. Pero a la que por el momento no puede ver.
Sigo sin entender nada, estoy rabiosa, siento impotencia y sobre todo mucha tristeza, mucho dolor. Ya no le llamo, si quiere ya lo hará él.
Después nos habríamos levantado y habríamos visto Aquí no hay quien viva en la Paramount Comedy, y nos habríamos reído mucho.
Luego hubiese preparado espaguetis para comer y habríamos seguido en el sofá viendo la tele.
Si hubiésemos visto el documental de viajes que he visto yo habríamos hecho planes de ir a ese sitio, o de ir a cien mil más. Habríamos hecho planes y hablado de los sitios que nos apetecía ir.
Hoy la cama la he compartido con Lucas, mi gatico, y él era el que me daba calor.
Me han faltado sus risas en el sofá, oir cómo me dice qué ricos te salen los espaguetis Sally, estoy enganchado a ellos.
Me faltan las ganas de hacer planes para viajar porque sin él ya no es lo mismo.
No nos hemos visto, supongo que pasará bastante tiempo, dice que no es buena idea quedar, porque se lo pasa muy bien pero luego se siente muy triste y mal, y así no terminaremos nunca.
Por qué dejar de pasar tu tiempo con alguien que estás tan bien? No te parece una tontería?, le pregunto. Pero no, dice que los dos nos merecemos conocer la felicidad completa, estar con alguien y sentir lo mismo los dos.
No sabe lo que es sentir mariposas en el estómago estando con alguien, cree que quizá nunca las sentirá porque él no es así, pero sabe que lo que siente conmigo tampoco es amor.
No entiendo nada, y consigo que me diga que últimamente se sentía atado, que tenía que darme explicaciones de todo aunque yo no se las pidiera. Que esta relación siendo como una pareja sin serlo no podía continuar.
Cuándo quiere que volvamos a vernos, cuando ya no sintamos nada y hayamos perdido toda la confianza, y todo esto tan especial que nos ha unido?
No puede verme como un rollo, si quedamos no es para hablar y ya está, sabe que hay mucho más. No quiere volver a caer en eso. Tampoco me ve como su pareja.
Dónde me deja eso? Esa persona tan especial que nunca olvidará. Pero a la que por el momento no puede ver.
Sigo sin entender nada, estoy rabiosa, siento impotencia y sobre todo mucha tristeza, mucho dolor. Ya no le llamo, si quiere ya lo hará él.
lunes, 11 de enero de 2010
Frío polar
Parece que esta ola de frío polar sea un reflejo de cómo me siento ahora mismo, de como se ha quedado mi corazón.
Si ahora en invierno se me hace tan duro estar sin él, cómo será en verano, en cuanto empiece a hacer buen tiempo, que siempre íbamos a la playa y pasábamos las tardes juntos.
Echo de menos compartir su vida. Antes hablábamos todos los días y sabía qué tal le había ido en el trabajo, si le habían echado un piropo o había discutido con alguien. Sabía si había estado atareado o si tenía mal día, si había discutido con alguien por la carretera o si había visto un documental interesante en la tele. Sabía hasta lo que había comido.
Ahora no sé casi nada, me entero de alguna cosa pero siempre está ahí la coletilla, ah, no lo sabía.
Siento que ya no soy parte de él, de su vida. Y eso es lo que más me duele.
Me siento sola y desprotegida.
De todas las cosas que echo de menos, la que más es poder hablar cada día con él, para contarle cualquier cosa.
Ayer cuando volvía de Zaragoza y estaba toda la carretera nevada pensaba, se lo contaré. Pero no pude porque no hablamos. Esas tonterías son las que hacen que tengas complicidad con alguien, contarle hasta la más mínima cosa que te ocurra, compartir todo con él.
Ojalá todo esto sirva para que se dé cuenta de que me quiere, aunque tenga que estar con otra tía y ver que conmigo todo era mejor.
Ya sé que no ocurrirá, pero pensarlo me da fuerzas para seguir hasta que todo esto se me pase.
Si ahora en invierno se me hace tan duro estar sin él, cómo será en verano, en cuanto empiece a hacer buen tiempo, que siempre íbamos a la playa y pasábamos las tardes juntos.
Echo de menos compartir su vida. Antes hablábamos todos los días y sabía qué tal le había ido en el trabajo, si le habían echado un piropo o había discutido con alguien. Sabía si había estado atareado o si tenía mal día, si había discutido con alguien por la carretera o si había visto un documental interesante en la tele. Sabía hasta lo que había comido.
Ahora no sé casi nada, me entero de alguna cosa pero siempre está ahí la coletilla, ah, no lo sabía.
Siento que ya no soy parte de él, de su vida. Y eso es lo que más me duele.
Me siento sola y desprotegida.
De todas las cosas que echo de menos, la que más es poder hablar cada día con él, para contarle cualquier cosa.
Ayer cuando volvía de Zaragoza y estaba toda la carretera nevada pensaba, se lo contaré. Pero no pude porque no hablamos. Esas tonterías son las que hacen que tengas complicidad con alguien, contarle hasta la más mínima cosa que te ocurra, compartir todo con él.
Ojalá todo esto sirva para que se dé cuenta de que me quiere, aunque tenga que estar con otra tía y ver que conmigo todo era mejor.
Ya sé que no ocurrirá, pero pensarlo me da fuerzas para seguir hasta que todo esto se me pase.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)