La cuestión no es lo que nos valoramos nosotros mismos, sino lo que valoramos a la persona que queremos.
Tal vez yo no sea tan perfecta, tan angelito, tan fácil de aguantar cada día. Tal vez yo tampoco soy un buen partido para otra persona, porque tal vez esa persona también merezca algo mejor.
Valoro a la persona que amo por encima de todo. No es perfecto, es más a veces es inaguantable. No es todo lo cariñoso que a mí me gustaría, ni todo lo apasionado. Es cabezón, obsesivo y algo egoísta. Porqué le quiero entonces? Quizá porque nos parecemos más de lo que parece.
Igual yo me paso de cariñosa y apasionada para su gusto y tampoco le gusta. También soy bastante cabezona, obsesiva, y egoísta. Porque cuando quiero algo hago lo que sea por tenerlo.
Puede que mi actitud entonces no sea la mejor, puesto que estoy empeñada en tenerle.
No soy un ángel. Como tampoco lo es él.
Pero hay momentos que lo valen todo, que hacen que merezca la pena seguir adelante, intentarlo. Que hay que aprovechar porque la vida es corta, y nunca sabemos hasta cuándo estaremos aquí.
Y tengo muchos momentos guardados, muchos momentos que recordar y seguro que muchos por vivir.
Como el de esta tarde, bañándonos en la playa al atardecer, en una cala que no había nadie, incluso ha salido el arco iris.
Le he abrazado y me ha dicho no te vayas este finde.
- Sí, que tienes que hacer lo de la presentación.
- Que no, mejor nos vamos al chino y a la playa, o de excursión...
- No, que tienes que hacer eso.
- Además si viene tu hermana la semana que viene no nos veremos hasta el viernes, son muchos días.
- Bueno, pero así descansamos de vernos, no necesitabas espacio?
- Te lo guardas todo eh?
Mientras estábamos en el agua le he rodeado con mis brazos y mis piernas, y me ha dicho
- Te echaré de menos
- Yo también a tí
- No te vayas
Pero sí que me iré, porque tengo que ir a Zaragoza, porque me apetece, y porque realmente si no, no hará lo que tiene que hacer. Quizá no nos vayan mal esos días sin vernos. Como le he dicho, así me echarás de menos.
En el fondo, no puede vivir sin mí.