lunes, 3 de agosto de 2009

Mi mejor momento del día


Es cuando vamos a la playa por la tarde, paseamos por el bosque y llegamos a las rocas donde está nuestra cueva. Allí nos desnudamos y nos bañamos solos. A veces hay gente alrededor, pero muy poca, no es un sitio donde haya aglomeraciones.

Me gusta cuando me coge por la cintura para hacerme saltar las olas que estos días vienen más fuertes.
Me gusta abrazarle con los brazos y las piernas y ver cómo le brillan los ojos al sol.

Me gustan esos besos y esas palabras que se escapan en ese momento.

Y si ya vamos al cine después, la tarde es perfecta.

domingo, 2 de agosto de 2009

El lado oscuro

No me gusta hablar de estas cosas en mi blog, porque lo dedico a otras. Pero últimamente estoy pasando una mala temporada en el trabajo.
A decir verdad la mala temporada dura ya un año más o menos, pero lo he ido pasando como he podido. Hace ya bastante tuve malos rollos con mi jefa, broncas y eso, y la odio tanto que no lo podéis imaginar. No la soporto. Quería pedir un cambio de sección, pero el caso es que con mis compañeras estoy bien y no me atrevo porque a saber dónde iré a parar, porque hay cada uno y cada una que madre mía.
Todos me dicen que tengo que ser valiente y cambiar, y al final tendré que hacerlo porque no puedo estar siempre agobiada pensando en el tema.

Para empeorar la situación en octubre del año pasado pasó algo que no quiero alargarme en contar y el caso es que cinco compañeros y yo acabamos poniendo una demanda. Se suponía que era por una cosa y después nos enteramos que había más historias, un informe negativo de cada uno de nosotros y que nunca habíamos visto ni sabíamos nada de él. Se decían cosas muy fuertes, y todo mentira, claro y eso me dejó más hundida.
Siempre he dicho que no soy la mejor trabajadora, pero desde luego tampoco soy la peor. Y no creo que me merezca como me han tratado. Lo bueno del tema es que todo empezó porque querían cargarse a uno que no es del mismo partido político y no lo soportan y para que no fuera tan evidente han arrastrado a los demás.
No creo que se esperaran la reacción que tuvimos de poner una demanda, y como suele pasar al final la bola se ha ido haciendo cada vez más grande, y ellos se ponen bordes por un lado y nosotros atacamos por otro. En definitiva, una mierda.

Y lo peor de todo es como me está afectando todo esto. No es que nunca haya tenido ganas de que llegara el lunes para ir a trabajar, pero es que hace ya un tiempo que empiezo a agobiarme en cuanto llega el domingo. Cuando volví de Berlín, los días que me quedaban hasta empezar a trabajar no hacía más que soñar con el trabajo. Me pasa mucho, por lo que no duermo bien y no descanso. Me pongo nerviosa y lo acaba pagando la gente que tengo alrededor y que no tiene culpa de nada. Yo no quiero que esto influya en mi vida, quiero salir de allí y olvidarme, pero no puedo. Y luego me entra la desgana y no me apetece hacer nada. Yo me digo, Sally, que no te ganen, que ellos estarán tan ricamente disfrutando de todo y no se acuerdan de tí, olvídate tú tb de esa panda de hijos de puta.
Y ahí sale mi lado oscuro, y empiezo a desear que se mueran, no que se mueran no, que les pase algo que realmente les haga sufrir, que lo pasen mal. Y os puedo jurar que no es la típica sensación pasajera, realmente lo siento y lo deseo, y les deseo todo el mal del mundo y yo poder verlo para disfrutarlo.

Este finde no he hecho nada, he estado en casa y encima no he parado de darle vueltas casi todo el tiempo, me he aburrido, me he sentido insegura y encima me da por pensar otra vez en que mi niño no me quiere lo suficiente, no me desea, porque se levanta por la mañana y ni siquiera me toca.

Este finde estoy depre.

martes, 28 de julio de 2009

En el Monasterio de Piedra

Este finde nos fuimos a Zaragoza. Llegamos el viernes por la tarde, estuvimos un rato en casa y luego nos fuimos a cenar y a tomar algo.

Al día siguiente estuvimos de tiendas, aunque al final no compramos nada, fuimos a tomar vermut, a beber granizado de chocolate, más tiendas, y por la tarde volvimos a casa para descansar un rato. Nos encontramos con mi hermano en casa y, como ya lo ha visto unas cuantas veces porque casi siempre coincidimos, me acompañó a ver el piso que se había comprado. Parece que ha perdido la vergüenza con él. Algo es algo.
Luego yo me pasé a casa de mi hermana para ver un rato a mi sobrino, y él ya se quedó durmiendo un rato. Ya hubiese sido mucho tanta visita familiar jajaja.

Por la noche fuimos a cenar a un restaurante que me había recomendado mi hermana, muy mono, y sobre todo cenamos genial.
Después nos fuimos a la zona de las playas que hicieron el año pasado, actúaba Wally López y nos apetecía fiesta, así que allí estuvimos disfrutando como enanos.

Al día siguiente nos levantamos tarde y nos fuimos al Monasterio de Piedra. Con el calor que hacía el domingo era un sitio donde estar algo frescos, entre las sombras y el agua al menos te podías remojar y refrescar.

Lo pasamos genial, y como siempre se nos hizo corto. Y es que el finde se pasa volando!

Os dejo unas fotos del Monasterio de Piedra, a ver si os animáis y vais a visitarlo que es precioso.


Cascada caprichosa






















El lago del espejo
















Los Vadillos

jueves, 23 de julio de 2009

Semana tranquila

Esta ha sido una semana tranquila, excepto en el trabajo para variar. Pero de eso intento olvidarme en cuanto salgo.

Mi amiga está de vacaciones en Berlín toda la semana, así que estoy sola en casa, y la verdad que se está de coña, de vez en cuando se agradece tener la casa para tí sola.

Con mi niño muy bien, hemos quedado todos los días para hacer lo de siempre, y genial.
Mañana nos vamos a Zaragoza aprovechando que tenemos una casa libre, así el sábado iremos al Monasterio de Piedra, que él no lo conoce y le gustará seguro. La verdad que es precioso, y ahora con el calor que hace es una buena opción para pasar el día, por lo menos te puedes refrescar un poco por las cascadas.

Y en este momento estoy muerta de calor así que voy a quitarme de delante de la pantalla que aún me acalora más y voy a tomarme una shandy bien fría.

miércoles, 15 de julio de 2009

Doce días en veinte líneas

He estado en Zaragoza, he comido tapas y bebido granizado de chocolate.
Vinieron mi hermana y mi sobrino.
Cambió el tiempo, llovió e hizo frío.
Fuimos a Peñíscola, comimos como cerdas y nos rebozamos en la arena.
Jugamos en el agua con el pequeñín y nos reímos mucho.
Eché de menos a mi niño.
No pudimos ir a la playa ni un día más.
Se me caía la baba con mi sobrino.
Seguía echando de menos a mi niño muchísimo.
Se marcharon mi hermana y el peque.
Vi a mi niño y discutimos.
Fuimos al concierto de Amaral.
Pasamos la noche y el día siguiente en Barcelona.
Hicimos el amor por la mañana con muchas ganas.
Vimos una peli en 3D, comimos en una de nuestras pizzerías favoritas y me compré el vestido para una boda que tengo en agosto.
Hicimos el amor apasionadamente y como locos.
Descansamos en casa todo el domingo.
Hemos ido a la playa.
Y he echado de menos a mi otro niño.

miércoles, 1 de julio de 2009

No soy un ángel

La cuestión no es lo que nos valoramos nosotros mismos, sino lo que valoramos a la persona que queremos.
Tal vez yo no sea tan perfecta, tan angelito, tan fácil de aguantar cada día. Tal vez yo tampoco soy un buen partido para otra persona, porque tal vez esa persona también merezca algo mejor.

Valoro a la persona que amo por encima de todo. No es perfecto, es más a veces es inaguantable. No es todo lo cariñoso que a mí me gustaría, ni todo lo apasionado. Es cabezón, obsesivo y algo egoísta. Porqué le quiero entonces? Quizá porque nos parecemos más de lo que parece.
Igual yo me paso de cariñosa y apasionada para su gusto y tampoco le gusta. También soy bastante cabezona, obsesiva, y egoísta. Porque cuando quiero algo hago lo que sea por tenerlo.
Puede que mi actitud entonces no sea la mejor, puesto que estoy empeñada en tenerle.

No soy un ángel. Como tampoco lo es él.

Pero hay momentos que lo valen todo, que hacen que merezca la pena seguir adelante, intentarlo. Que hay que aprovechar porque la vida es corta, y nunca sabemos hasta cuándo estaremos aquí.

Y tengo muchos momentos guardados, muchos momentos que recordar y seguro que muchos por vivir.
Como el de esta tarde, bañándonos en la playa al atardecer, en una cala que no había nadie, incluso ha salido el arco iris.

Le he abrazado y me ha dicho no te vayas este finde.

- Sí, que tienes que hacer lo de la presentación.
- Que no, mejor nos vamos al chino y a la playa, o de excursión...
- No, que tienes que hacer eso.
- Además si viene tu hermana la semana que viene no nos veremos hasta el viernes, son muchos días.
- Bueno, pero así descansamos de vernos, no necesitabas espacio?
- Te lo guardas todo eh?

Mientras estábamos en el agua le he rodeado con mis brazos y mis piernas, y me ha dicho

- Te echaré de menos
- Yo también a tí
- No te vayas


Pero sí que me iré, porque tengo que ir a Zaragoza, porque me apetece, y porque realmente si no, no hará lo que tiene que hacer. Quizá no nos vayan mal esos días sin vernos. Como le he dicho, así me echarás de menos.

En el fondo, no puede vivir sin mí.

lunes, 29 de junio de 2009

Berlín

Esa ha sido la causa de mi ausencia. Esa gran ciudad que me ha tenido absorbida durante unos días, pocos para mi gusto, porque bien me habría quedado muchos días más, pero me conformo con al menos haberla conocido.

Berlín es otro mundo. Nada que ver con cualquier ciudad europea, al menos las que conozco. Es una ciudad que une lo antiguo con lo más moderno, la gente va a su bola, todo está permitido y admitido. Gente muy amable que intenta ayudarte si te ve perdida. Gente respetuosa, educada y sobre todo limpia.
En las orillas del río Spree hay zonas de bares que son como playas, con arena, hamacas o lo que pillen para que te sientes. Tienes una caseta donde te venden la bebida y hay gente de todo tipo. Todo está limpísimo. Hay otras zonas que tienen césped y la gente va allí a beber, a tomar el sol, a pasar el rato. Es el sitio idóneo para que esté sucio y se dejen las botellas y la basura tirada por ahí. Vamos, como suele pasar en cualquier parque de aquí. Pues la gente se levanta con su botella a la papelera y no ves ni una caca de perro por el parque.
Eso sí que lo envidio, la educación que tiene esa gente. No les envidio el clima ni la alegría que tenemos aquí, ni las playas que aquí son de verdad.

Berlín es enorme, no me la imaginaba tan grande. Tiene un parque el doble de grande que Hyde Park en medio mismo de la ciudad, el zoo más completo que he visto en medio de la ciudad, los centros comerciales más grandes que he visto. No he visto a ningún alemán desnudo, para saber si todo es tan grande, jajaja.

En fin, que el viaje estuvo muy bien, volvimos supercansados, pero lo pasamos muy bien.

Eso sí, volvimos con una pequeña crisis. Durante los cinco días que estuvimos allí solo lo hicimos una vez. Siempre me decía que estaba cansado, no funcionó ninguno de mis trucos, ni la indiferencia, ni los mimos, ni ponerme ropa interior sexy. Nada.
A la vuelta me dijo que le preocupaba esta falta de deseo que tenía últimamente, que solo se ponía si yo me disfrazaba de algo, como el día que me vestí de enfermera y se puso como loco, justo el finde antes de irnos.
Volvió a salir el tema de la diferencia de sentimientos, que él me quiere mucho más que a una amiga, que es algo especial, pero no tanto como para ser pareja. En fin, lo de siempre. Que tenemos que dejar que las cosas fluyan. Las estoy dejando fluir hace tres años y medio ya, pero parece que no cambian como a mí me gustaría. Ni cambiarán.

Me quedo con lo bueno de las vacaciones, ya pasé el sábado y el domingo bastante mal, así que voy a aprovechar mi último día de vacaciones en la playa y comiendo paella.