martes, 21 de abril de 2009

Album de fotos

Para poner un poco de color al blog os pongo unas fotos del viaje que hicimos en Semana Santa por San Sebastián y alrededores, y a ver si así se me anima un poco Mini viendo su tierra. A ver qué te parece nena ;)


Playa de Zarauz

Este es el puerto de Getaria. La primera foto la puse de fondo de pantalla y a mi niño le gustó mucho cómo quedaba, así que la pongo :P







Zumaia, el pueblo que más me gustó de los que vimos ese día.



Biarritz. Este sitio nos encantó y si viviera cerca seguro que pasaba muchos días por allí.



San Juan de Luz (Menudo crêpe de Nutella que nos comimos aquí :P)



Y para terminar, San Sebastián, el Peine de los vientos que es un sitio precioso y al que fuimos todas las tardes que estuvimos por allí cerca.



El parque de atracciones del monte Igueldo, me gustó mucho, es encantador.

Y las maravillosas vistas que se tienen desde allí.



Bueno, pues aquí teneis las fotos del viaje, espero que os gusten.

lunes, 20 de abril de 2009

Qué querrá?

Este finde ha sido de relax, sobre todo para mí que no he tenido la suerte de poder salir de fiesta el viernes como hizo él. Así que el sábado ya se levantó tarde, nos fuimos a comer al chino y luego a la playa un rato.

El domingo ibamos a ir a la playa porque hacía solazo, pero nos enganchamos viendo en la tele el último superviviente. Nos gusta mucho, pero cuando sale comiendo bichos o lo que sea es asqueroso, entonces él empieza ajjjj qué asco y se tapa pegándose a mí, y yo hago lo mismo. Así que entre bicho y caca de elefante no paramos de abrazarnos y de estar bien junticos en el sofá.

Luego nos entró la pereza y ya no salimos así que nos pegamos el día en el sofá viendo la tele y tonteando.

El otro día me dijo que la asturiana (la que le echó los tejos en el trabajo) le preguntaba mucho por mí, que le preguntó un día cómo era yo, físicamente y personalmente. Se ve que hablan bastante de mí, le cuenta muchas cosas, hasta le ha dicho cómo me llama él, que es un nombre que nadie me dice y que nunca me dice cuando hay gente delante.
Pero es que el sábado me viene diciendo que la tía le ha pedido una foto mía.

- Pues no se la des que igual quiere hacerme vudú o algo
- Qué va mujer, mira que eres
- No, que la quiere para ponerme verde y sacarme faltas.
- Que no mujer, que ella no es así.
- Mira que eres inocente, delante de tí no lo hará, pero cuando no estés delante irá a la compañera y le dirá pues no es para tanto, bien fea es, yo que sé, cualquier cosa.
- Que no, que ella no es de esas, vamos o esa impresión me da.
- Si le llevas foto, porque aunque te diga yo que no lo hagas lo harás igual, llévale una que esté bien guapa, que yo salgo muy mal siempre. Llévale la de la noche de gala del crucero que estoy guapísima, jajaja.

Total, que entre bromas y no bromas, escaneó la foto para enseñársela.

Yo la verdad que no sé qué pensar, eso de que le pregunte tanto por mí, por cómo estoy, que quiera verme, no sé no sé.
Realmente tanto le interesa, o simplemente quiere satisfacer su gran curiosidad? A lo mejor quiere parecerse a mí. No creo.
El dice que lo que pasa es que no está acostumbrada a que le digan que no, porque parece ser que es bastante guapa, alta, tipazo, en fin, que tiene buena planta, y que por eso tiene tanta curiosidad por verme. Puede ser.

Lo que también me extraña mucho es que mi niño, con lo reservado que es para hablar de sus cosas, con ella comparta todo que hasta le ha preguntado y le ha dicho él que soy muy buena en la cama. Eso de que diga hasta lo que no sabe nadie es que es muy raro en él. Supongo que ha cogido tanta confianza que le gusta hablar de un tema del que casi nunca habla con nadie.

Misterios sin resolver. Cuando le enseñe la foto ya os contaré lo que ha dicho, aunque no me creeré ni la mitad.

jueves, 16 de abril de 2009

No se da cuenta

Mi niño tiene muchas cosas buenas, pero a veces parece tonto. Realmente es que no se da cuenta de que ciertas cosas que dice me pueden afectar, y mira que sabe que soy hipersensible para muchas cosas, sobre todo las que tienen que ver con él.

Hace mucho tiempo estuvo con una chica que era de Zarauz, iba a verla cada finde, conocía a su familia, todo muy bien. Esto me lo contó cuando me dijo que quería que fuésemos al País Vasco porque era muy bonito y quería enseñarme muchos sitios que le gustaban.
Yo ya le había dicho hace días que si íbamos no quería que me contara nada de cuando estaba con esa chica.
-Pero si fue hace años, ni siquiera te conocía a tí.
-Vale, pero no hace falta que estés todo el rato contándome lo que hacías o dejabas de hacer.
-Hombre, pues recuerdos tendré.
- Normal, pero te los guardas, a mí no me digas nada.

Total que cuando llegamos ya empezó a recordar cosas, no es que me diese detalles, pero en esta casa estuve, aquí me acuerdo que vine y era muy bonito. Yo ya empezaba a hartarme porque aunque eso pasara hace años no me gustaba que estuviera recordando todo el rato lo que hizo con otra tía.

- Que te calles ya, que ya sé que has estado pero no quiero saber nada.
- Pero qué rara eres, si total ya no me acuerdo ni de su cara, seguro que si la viera ni la conocía. No ves que hace mucho tiempo y tampoco fue tan importante?
- Bueno, pero me molesta que estés todo el rato acordándote.
- Ahora con quien estoy, contigo no? Pues qué problema hay.

Reconozco que quizá exgere, pero no me sentía cómoda. Pasamos por unos bloques de casas en el coche y me dice que va más despacio que quiere ver unas cosillas.
Pues vale, no me dices nada, pero me dices que vas a ver unas cosillas. O sea, la casa donde vivía ella. Yo ya cabreada como una mona.
Era el día que estuvimos en Orio, Zarauz, Getaria y Zumaia. Todo muy bonito, me gustó mucho, si no fuera por la lluvia, los nubarrones y los comentarios.

Ya parece que se calló y al día siguiente todo estuvo muy bien, fuimos a Biarritz y a San Juan de Luz, una maravilla los dos, me encantaron. El día estaba siendo estupendo, yo me sentía tan feliz de estar con él, estábamos cariñosos, contentos, todo muy bien. Y por la noche después de salir del cine en San Sebastián, fuimos a pasear, y cuando llegamos al puerto dice:

-Qué recuerdos madre mía, pero no te voy a contar cuáles claro.

O sea, que a saber qué pasaría ahí, pero no hay que echarle mucha imaginación por cómo lo dijo.
Ahí me jodió la noche. Yo empecé a rayarme otra vez. Le dije que por qué me tenía que decir nada, que me daba igual. Que aunque no me diera detalles ya me imaginaba de qué iba. Me enfadé y estuve callada bastante rato. El me seguía hablando, intentando que la cosa no fuese a más. Cuando me dijo que si ibamos a tomar algo le dije que no tenía ganas.

- Es verdad, es que se te ve cansada.
- Cansada no, cabreada, o es que no te has enterado de lo que te he dicho, que te lo llevo diciendo todos los días y desde antes de venir. A tí no te han dicho nunca que cuando estás con una tía no le tienes que hablar de tus ex?
-Bueno vale, lo siento, no me he dado cuenta.

Y lo bueno del caso es que es verdad, no se da cuenta, porque le da tan poca importancia, porque a él no le pasan estas cosas, que no se entera. Y aunque yo se lo diga no lo entiende porque debe ser tan absurdo que se le olvida.

Esa noche ya no estuve muy bien, pero intenté que se me pasara porque vi que era una batalla perdida, que al final ya no te puedes ni enfadar porque realmente es que no merece ni la pena.

La mañana siguiente por fin salió el sol, y estuvimos en el parque de atracciones del Monte Igueldo, paseando por la playa y el peine de los vientos, y después de comer en un restaurante con vistas al mar, estuvimos en el Acuario, y ya nos volvimos para casa.

A pesar de esto, que parece lo que más recuerdo del viaje, me lo pasé genial, hubo muchos momentos buenos, casi todos, menos esos y si yo no me rayara tanto a lo mejor no habrían tenido importancia. Me gustó mucho todo lo que vimos, eché de menos el sol, pero bueno tendré que volver cuando haga mejor tiempo.
Quería poneros fotos pero ahora no me da tiempo, otro día.

Me reía mucho, compartí momentos preciosos, él me dijo mientras paséabamos un día gracias por compartir estos momentos conmigo. Y Tam, tb f***** mucho ;)

miércoles, 8 de abril de 2009

Semana Santa de Zaragoza

Soy una fan de la Semana Santa zaragozana. Desde que era pequeña me tragaba todas las procesiones y me encantaba oir los tambores.

Es una pena que siempre se hable solo de la Semana Santa de Andalucía o de la de Castilla, porque la de Zaragoza, es preciosa también.

Es la única de toda España que tiene pasos de cada momento de la pasión, desde la entrada de Jesús en Jerusalén hasta la Resurrección. El día de Viernes Santo en la procesión del Santo Entierro puedes ver toda la pasión en imágenes.
Y por supuesto envuelta en el estruendo de los tambores y bombos que le acompañan.
Es impresionante ver pasar la procesión y sentir como retumba todo alrededor con el sonido de los tambores, se ponen los pelos de punta.

Uno de los momentos que más me gusta es cuando encierran el paso en la iglesia correspondiente. Todos empiezan a tocar muy bajo y van subiendo de intensidad hasta que está entrando por la puerta, que es el momento en que más fuerte y rápido se toca, cuando se dejan todas las fuerzas en los instrumentos, hasta que el paso está dentro y entonces todos paran a la vez, y la plaza que hasta ese momento retumbaba y temblaba por el estruendo queda en completo silencio. Un silencio que dura pocos segundos porque la gente empieza a aplaudir, a mí personalmente no me gusta, pero bueno.

Cada cofradía tiene sus propios toques, así que nunca te aburres de oir los tambores, no tocan despacio siempre ni en plan marcha militar, hay una variedad de toques bastante extensa.

Es algo que no se puede explicar con palabras, ni siquiera viéndolo en el vídeo que os dejo os podéis hacer una idea de cómo es. Lo bueno es vivirlo, sentirlo. Tener los tambores pasando a unos centímetros de tu cuerpo.



Este video lo grabé el domingo, es la única procesión que he podido ver este año.

El viernes me voy con mi niño a San Sebastián, a mojarme a base de bien por lo que he visto en el tiempo, pero bueno, el caso es salir y hacer algo.

Estos días he estado con mi hermana y mi sobrino que han venido a pasar unos días, y he acabado agotada. El niño es una monada, muy rico, muy gracioso y muy cariñoso, pero cuando llevo mucho rato con él ya no puedo, no tengo paciencia ni fuerzas para aguantar.
Recordadme que no tenga niños nunca, jajaja.

Y hoy que por fin la tranquilidad reina en mi casa he podido poneros al día y dejaros mi visión de la Semana Santa que me vuelve loca que es la de mi querida Zaragoza.
Venga, animaros y acercaros a ver las procesiones, no os arrepentiréis. Os encantará.

lunes, 30 de marzo de 2009

Inesperada nieve


Teníamos la idea de ir a Andorra a hacer senderismo y disfrutar de un día de sol caminando por la montaña. Y nos encontramos con frío y mucha nieve, más de la que he visto nunca.
Fue la primera de las cosas inesperadas que nos encontramos, pero todas hicieron que fuera un finde genial, diferente y muy divertido.

Otra de las cosas inesperadas pero para mal fue el hotel. Resulta que mi niño había elegido una escapada romántica en un hotel de 4* que ofrecía un pack muy interesante: Bombones y velas aromáticas en la habitación, cena romántica con fondue de queso, vino blanco y postre, una hora de jacuzzi en privado y media hora de sauna también privada.
Para empezar el hotel no parecía de 4*, en todo caso de 3. No teníamos ni bombones, ni velas, ni la cena reservada, debió haber una confusión y encima se pusieron chulos diciendo que no teníamos razón. Mi niño estuvo discutiendo en recepción y diciendo que habíamos ido por ese paquete en especial, ni siquiera para esquiar, ya que el hotel está en una estación de esquí.
Al final nos dijeron que nos preparaban la cena romántica, pero de romántica nada, estábamos allí con más gente, sin velas y con más luz en el comedor que si fueran las tres de la tarde de un agosto cualquiera. Para más inri la fondue era un engrudo de queso que no había manera de mojar el pan, y para después que cogiéramos lo que quisiéramos del bufett, pero como era a última hora nos quedamos con los restos. Y encima la comida nada buena. Menos mal que al final nos lo tomamos todo a risa.

Al jacuzzi no pudimos ir porque ya estaban las horas reservadas y quedaban solo las de la mañana o el domingo que ya nos teníamos que ir. Y en la sauna no había ni toallas, ni duchas, ni nada de nada.
Vamos, que para no volver.

Pero estuvo muy bien pasar el día en la nieve, porque yo no estoy acostumbrada a ver nevar tanto, ni andar por la nieve y que se me hundan los pies hasta el tobillo. Fue muy divertido, y también tenía su punto romántico.
Estuvimos en un bar iglú, una pasada, todo de hielo, iluminado con velas, y con pieles en los asientos de hielo.
Estuvimos comiendo en un sitio típico de montaña, todo de madera, con vistas a las pistas de esquí, todo muy encantador.

Además no sé si fue el frio que nos dio la nieve o qué pero nos subieron los calores y la pasión nos salía por las orejas, jajaja.

Así que ni siquiera la pifia del hotel pudo estropearnos el finde tan romántico que pasamos.

Nunca pensé que podría pasar un día tan bonito en la nieve, con lo poco que me gusta a mí.

jueves, 19 de marzo de 2009

Envidias

El comentario que me ha hecho mi germaneta, me ha hecho pensar en cómo siempre deseamos lo que no tenemos, sin darnos cuenta de lo que disfrutamos, y aunque nos creamos que no tenemos nada siempre hay alguien que nos envidia.

Ella me dice al final del coment que le doy envidia, porque estoy de aquí para allá, yendo a sitios diferentes, a la playa.
Y yo la envidio a ella porque creo que es una tía valiente que ha hecho siempre lo que ha querido, por ese cuerpazo que tiene, por lo bien que escribe y porque tiene una mente abierta, tolerante y respetuosa como no la tiene mucha gente.

Y envidio a mi niña Carn porque tiene una relación genial con su Andrés, de esas que me gustan a mí, llenas de mimos, de palabras bonitas, de un amor incondicional.
Envidio a Candy porque comparte una casa genial con su chico.
O a Mini que consiguió estar con él de una vez por todas y se dedica a la fotografía, que a mí también me encanta, y va a hacer una exposición!

Y por supuesto envidio a mucha más gente, lo que no significa que no esté feliz con lo tengo, que tengo muchas cosas que desde luego no le envidio a nadie, y disfruto de mis momentos, de mis cosas y de todo lo que me gusta.

Esto viene a ser como lo de la rubia que quiere ser morena y la morena que quiere ser rubia, pues algo así. Pensé que tiñéndome de pelirroja no envidiaría a nadie pero no ha salido bien :P

Así que es bueno saber lo que la gente envidia de tí para darnos cuenta que todos somos afortunados por algo, que todos tenemos algo que los demás desean, y que desde luego no somos tan infelices como a veces nos creemos.

martes, 17 de marzo de 2009

Peñiscola


Siempre que vamos a Peñiscola es un día especial. Siempre lo pasamos bien, nos relajamos y disfrutamos.

El sábado fuimos otra vez, hacía que no ibamos desde junio, y tuvimos la suerte de que hizo un día precioso, ya lo véis.
Hicimos lo de siempre, pasear por el pueblo, comer una buena paella, y luego nos fuimos a caminar por toda la playa, que no te la acabas de lo larga que es. Después tomamos un cocktail en un sitio que descubrimos en verano y ya nos volvimos para casa.

Nada especial, si no fuera por la compañía.