lunes, 26 de enero de 2009

Un finde sin tí

Echo de menos ir al cine contigo, estar los dos solos en la sala casi vacía mientras nos hinchamos de palomitas y chuches.

Echo de menos esas tardes de jugar a fútbol y pasear por la playa.

He echado de menos la cena en el chino.

He echado de menos la cena en casa, con las velas, la música suave y brindando.

He echado de menos tus labios, tus abrazos y hasta las pequeñas discusiones.

He echado de menos abrazarme a tí por la mañana y hacer el amor contigo.

Tengo tantas ganas de verte que hasta te reirías de mí.
Ojalá el próximo finde no ocurra nada que nos impida vernos.

miércoles, 21 de enero de 2009

El debate

No sé si seguís Gran Hermano o no. Yo la verdad, me confieso seguidora, y este año me he enganchado más de lo habitual desde que estuve de baja y pasaba más tiempo en casa y viendo la tele.
El caso es que desde que salió Liz que es la última que expulsaron se ha abierto un debate sobre sexualidad que me hace ver que la gente en este país cada día es más retrógrada. Y que es una pena, pero en gente joven sigue habiendo ideas de lo más machista.

Esta chica ha sido acusada de ser una calentona y una buscona por otra concursante porque según ella se ha intentado liar con todos los tíos de la casa. Cosa que no es cierta, pero bueno.
El tema es que la acusadora ha hecho lo mismo.

Lo que aquí no entiendo es como una chica joven que defiende que puede hacer con su vida lo que quiere, y que de hecho lo hace y me parece estupendo, acusa a otra de lo mismo que hace ella.
Y lo peor es cuando entra un tío en el debate porque por supuesto nunca le da la razón a la tía.

Por qué las mujeres siempre tenemos las de perder?

Si llevas escote o falda corta vas provocando, si te pones a bailar con un tío le estás calentando, si le das cuatro morreos y luego no quieres seguir eres un putón, y lo peor es que si te vas a la cama con él nada más conocerle eres una guarra, una puta y todo lo que te quieran decir.

Por qué yo no puedo vestirme como me dé la gana, o bailar o hacer lo que quiera? Yo también veo a muchos tíos que están buenísimos o que por la forma de vestir me pueden provocar y no me lanzo encima de ellos. Si uno se pone a bailar conmigo no le acuso de calentarme. Y por supuesto aún no he dicho a ninguno que sea un zorrón, gigoló o la palabra que sea, por irse con cincuenta mil en una noche.
Al contrario, parece que ellos con cuantas más vayan mejor. De hecho ni siquiera existe una palabra despectiva para esa actitud, en cambio para las mujeres podríamos llenar un libro.

Estoy harta de que una mujer siempre siempre siempre tenga que defenderse por hacer lo que le viene en gana, por su forma de vestir o de actuar.
Estoy harta de aguantar que los tíos siempre se escuden en que si han hecho algo o se han sobrepasado con una chica es porque les provocaba.
Estoy harta de que haya jueces titulados o sin titular que dan la razón a los violadores porque ella llevaba minifalda o se contoneaba por la calle.
Y estoy más harta todavía de ver que las propias mujeres piensan así muchas veces.

Un tío que se dedica a hacer streptease también está calentando a las chicas que tiene delante, y todavía no he oído a ninguno que haya sufrido abusos sexuales por parte de ellas.

Es que nosotras tenemos una neurona más que nos hace aguantarnos y ellos carecen de ella? Pues seguramente sí.

Me parece patético que todavía tengamos que defendernos y explicar nuestros comportamientos. Y me parece horrible que en la mayoría de los casos siempre el tío sea el que queda como víctima. Dónde vivimos, en la era victoriana?

Lo peor de todo es que falta mucho tiempo si es que llega alguna vez el momento para que esto cambie. Parece que todo tema relacionado en cualquier medida con el sexo o el cuerpo de la mujer todavía es tabú.

Pues aquí sigue el debate, ya me contaréis vuestra opinión.

jueves, 15 de enero de 2009

Porque hoy es hoy

Hoy estoy contenta. Y no sé por qué. Simplemente lo estoy, sin más.

Tendrá que ver que mañana es San Viernes, como dice mi querida Carn.
Y que vaya a ver a mi niño y pasar el finde con él.

Tendrá que ver que me he comprado un libro de rutas a pie por la zona que vivo y me he animado porque quiero ir a ver todos los sitios que salen. Seguro que a Candy le encantaría.

Será que me he sentido un poco animada por mis compañeros de trabajo, porque estoy pasando una mala época y la cosa está liadilla, pero es una historia muy larga que no quiero contar. Hoy no.

Será que llevo dos días sin ver a mi jefa :)

Será que he leído a mi Hada muy contenta porque ha vuelto a ser tía.

O puede que sea que tengo muchas ganas de ver quienes son los finalistas de Gran Hermano por fin! (Pues sí lo confieso, estoy enganchada).

Será que mi germaneta cada vez escribe mejor, que me encanta cómo lo hace y nunca me cansaré de decirle que debería dedicarse a esto.

O será que me gusta teneros a todos por aquí, aguantando mis rollos y sabiendo de vuestras vidas.

lunes, 12 de enero de 2009

En el Spa

Por petición popular cuento el finde, aunque la verdad, no ha sido el mejor que he tenido.

El sábado nos fuimos por la mañana hacia el hotel, dejamos las bolsas y nos fuimos a ver los alrededores. La verdad que los pueblos eran bastante feos, no vimos nada interesante, y mi niño estaba un poco desanimado, también está pasando mala temporada en el trabajo, y fue un día un poco soso.

Como el hotel estaba bastante alejado de cualquier pueblo y no había nada interesante compramos algo en un super y cenamos en la habitación. Había llevado una botella de vino, el trivial, y estuvimos riendónos y bien.

El problema llegó cuando nos íbamos a la cama. Hace ya unos meses que le veo un poco pasota en este aspecto. Lo he hablado muchas veces con él, le he preguntado si le pasa algo, pero dice que no, que sí que le apetece, y lo único que sabe decir es que no es el momento de hablar de eso o que son neuras mías. Pero no lo son, y él está más frío.
Y lo peor de todo es que no es que lo vea más distante, al contrario, cada vez le veo mejor conmigo, hasta un día en Navidades me envió un sms diciéndome que a su manera pero sí que me quería. Yo se lo había preguntado, pero no dijo nada, cambiaba de tema. No hay manera de sacarle nada :P

Así que por la noche charla y medio discusión, y yo que me quedé con las ganas y mal.

El domingo fue diferente, el sitio al que fuimos estaba muy bien y él estaba muy contento.Era lo que necesitaba, hacer algo diferente, ver algo nuevo. Igual que yo. Solo que yo estaba todavía un poco mal. Al final hablamos y se me pasó poco a poco y ya disfruté del día.

Hoy me he ido con mi amiga de rebajas, así que ha sido un día genial. Cuando volvíamos a casa estaba pensando en que mañana tengo que volver a trabajar, me sentía fatal, y tenía unas ganas enormes de hablar con mi niño. Aunque tengamos bajones, problemas y días malos en el fondo me reconforta hablar con él, me da fuerza.

viernes, 9 de enero de 2009

Más vale tarde....

Pues eso, que más vale tarde que nunca, y aquí estoy de nuevo. He estado un poco desaparecida porque con este rollo de las Navidades no he parado mucho en casa. Entre ir y venir a casa, los días que estaba aquí no me quedaba tiempo para nada, y que los días que podía no me apetecía escribir, pues desconexión total.

He tenido algunos días malos, de dudas, de discusiones, de no saber qué hacer ni conmigo, ni con mi vida ni con nada.
Y he tenido días buenos, y días mejores.

El fin de año lo pasé genial, estuve con mis amigos y sin mi niño, pero nos llamamos varias veces para desearnos feliz año.

Los Reyes fueron genial, no puedo quejarme, tuve un montón de regalos, y fue un día que lo pasé bastante bien.

Lo demás como siempre, en el trabajo mal, y fuera de él bien.

Mañana me voy con mi niño a un hotel con SPA para relajarnos y desconectar un poco. Solo espero que no haga muy mal tiempo que está todo bastante mal. Y si llueve, pues a hacer de cangrejos ermitaños en el hotel, jajaja.

Feliz año a tod@s!!

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Detalles

Muchas veces me quejo de que mi niño no es detallista, no me hace regalos o no se acuerda de fechas especiales.

El sábado del puente nos fuimos a pasar el día a Barcelona. El estaba todo el rato diciéndome que entrara en las tiendas, que me probara lo que me gustaba, que me comprara algo.
Yo no quería entrar a todas porque sé que a él no le gusta mucho, si no va a comprarse algo para él se aburre. Pero todo el rato me animaba y me iba diciendo, quieres entrar aquí?, no entras en esta? Venga va.
Y eso que había muchísima gente.

Me compré un vestido para Nochevieja, muy mono. Yo estaba encantada probándome, y mirándome en el espejo lo bien que me quedaba. Estaba supercontenta, claro, para algo soy adicta a las compras, jajaja.

Pero lo mejor es que él estaba encantado de verme tan contenta, me preguntaba si me lo estaba pasando bien, me decía que me brillaban los ojos y se me veía muy sonriente y muy bien.

Para mí era genial, pasar el día allí que me encanta, de tiendas, buscando sitios nuevos para comer, y sobre todo en su compañía. Cómo no iba a estar feliz.

Supongo que me he acostumbrado a las cosas materiales como casi todo el mundo, y por supuesto que valoro lo que no es material, pero parece que a veces se me olvida que no todos los regalos tienen que venir en una caja con lazo.
Para mí, el simple hecho de que estuviera contento viéndome contenta, de que me animara a entrar en todas las tiendas que quería, que tuviera la paciencia de esperar colas y aguantar la marabunta de gente que había, ya es un regalazo.

Si lo pienso bien, tiene muchos detalles conmigo, aunque no coincidan con mi cumpleaños o con el día que nos conocimos. Lo bueno es que no haya que esperar a un día especial, sino que cualquier día sea especial.

No podré esperar que me compre algo, que venga el día de Reyes con un regalo, pero sé que en cualquier momento hará algo solo para que yo me sienta bien, para verme contenta.

domingo, 14 de diciembre de 2008

No quiero ir a trabajar

De vuelta de las minivacaciones y de vuelta casi al trabajo. No quiero ir mañana!

Entre la baja y la semana de vacaciones hace un mes que no voy, y además de la pereza que normalmente ya te da después de un finde, imaginaos después de un mes, no tengo ninguna gana de ver a nadie de allí.

Vuelvo cabreada, indignada, porque han cuestionado que realmente me encuentre mal. Una compañera le dijo a mi amiga que había oído cómo el director decía a mi jefa que lo mío había sido una pataleta. Es por una putada que me hizo, a mí y a cinco personas más, y le pusimos una denuncia. Ahora cree que pillé la baja por rabia. Justo al día siguiente de pedir el alta me llamaron para pasar una revisión de la Inspección médica, ordenada por él, claro, para que me diesen el alta.

No tengo ninguna gana de que venga a preguntarme nada, sé que es tan cobarde que no me dará la cara, pero mi jefa sí me preguntará, y no pienso callarme nada.
Me da asco tener que volver a verles la cara, a ellos y a los demás, porque ya no me fío de nadie.
El día anterior a cogerme la baja también tuve una movida con una compañera por las vacaciones, y me fastidió porque no me esperaba de ella esa reacción, se puso muy borde. Así que como véis no me hace ninguna ilusión volver.

Por otra parte y contando algo mejor las vacaciones han estado genial. Como siempre me sirven para salir de aquí y desconectar, para hacer cosas diferentes.
Mi sobrino está hecho un gamberro, es una monada, y también el más borrico cuando le da el punto. No tengo paciencia para los críos, pero es muy mono.

El viernes volví a mi casa, para pasar el finde con mi niño, aunque ya sabía que el viernes no quedaríamos porque tenía cena del trabajo. Pero me encantó volver a casa, estar yo sola y a mis anchas, volver a dormir en mi cama grande, tener a mi gato pegado al lado en el sofá y poder ver lo que quisiera en la tele.

El sábado quedamos para ir a comer, y luego nos pasamos la tarde en la cama, durmiendo y sin dormir, y cuando nos levantamos estuvimos viendo la tele. Hoy se ha ido a la hora de comer, pero tenía tantas ganas de verle y de estar con él. Estaba muy contenta de volver para verle. He estado muy bien aunque haya sido poco tiempo, y me gustaría tanto que mañana pudiese despertarme a su lado para que me diese ánimos para pasar el día.