En realidad esto iba a ser una respuesta a los comentarios, pero como creo que me iba a extender un poco lo haré en un post.
Por qué lo aguanto? Buena pregunta.
No sé, en realidad no creo que lo aguante, porque siempre salto y se produce una reacción por su parte. Pero sí que lo perdono. Creo que hablando se entiende la gente, y si veo un arrepentimiento por su parte ya me vale.
Desde luego veo en él un grado de inmadurez bastante elevado, aunque tiene gracia que él muchas veces me dice que soy infantil, ja ja. Estas cosas que tiene, este no saber lo que quiere y dar mucho sin dar nada, en fin, todas esas cosas le hacen a él bien infantil.
Por otra parte ya no creo hace mucho en los príncipes azules, aunque siga soñando con ellos, no creo que haya una relación perfecta, ni nadie que quiera gritar que te quiere. Yo lo haría, pero soy infantil y romántica en el fondo :P
Sé que hay tios más cariñosos, más entregados o más o menos enamorados, pero en el fondo como cualquier persona no dejan de ser egoistas y nadie da más de lo que quiere dar.
Será que ya estoy muy escarmentada, será que nunca he tenido una relación lo que se puede decir normal, siempre ha habido algo que ha hecho que sea diferente, que tenga que esconderme o que no llegue a saber lo que tengo.
Será que ya me han dicho más veces que no quiero novia ni nada estable y al tiempo han acabado con novia, relación, y hasta hijos postizos.
El caso es que hoy estoy muy contenta, que desde que nos reconciliamos he vuelto a subir a mi nube y de momento estoy bien, que solo bajaré para montar en el barco que me lleve lejos de aquí por una semana y disfrutar de mi crucero que llevo esperando un año.
Justamente hace un año por estas fechas estaba llorando porque se iba con ella y no sabía cómo acabarían las cosas. Yo, de momento, me voy preparando la maleta, que ya no me queda nada.
Tanto he llorado, y sigo haciéndolo, es verdad, que ya no quiero pensar. Quiero aprovechar cuando estoy bien, disfrutarlo, porque sé que llegarán más lágrimas.
Y bien pensado, con otros tíos que no me escondían, o no eran tan raros también llegaron lágrimas.
Parece que no me libre de ellas, ni de ellos, porque parece que tengo un imán especial para los tíos raritos.
O puede que la rara sea yo.
lunes, 15 de septiembre de 2008
domingo, 14 de septiembre de 2008
Viernes por la noche
El viernes quedé para salir con mi mejor amigo, y él había quedado con los suyos. Cuando se enteró que salíamos los dos, dijo que igual se lo pensaba y no salía, porque se sentiría muy incómodo sabiendo que yo también estaba por ahí y podríamos encontrarnos. Porque seguro que yo no dejaba de mirar a ver qué hacía y que pasaba.
Le dije que eso era una chorrada, pero que hiciera lo que quisiera porque yo iba a salir igualmente, a mi bola y a pasármelo bien.
Al final me dijo que iba a salir, pero que si le veía tampoco estuviera encima todo el rato, que nos saludábamos y ya está, pero que yo no dijera quién era a mi amigo ni él diría quien era yo a sus amigos. Le dije que ya estábamos con las tonterías, que no pensaba pegarme a él porque yo salía con D y a estar con él, pero que tampoco hacía falta que me escondiera. Que si ya saben la historia de que está con alguien qué más daba que supieran que soy yo.
Total, discusión porque yo no entiendo su postura y él no entiende la mía.
Yo quedé con D, fuimos a cenar y después a hacer la ronda de los pocos sitios que hay por aquí. Normalmente nunca nos hemos visto, pero esta vez nos encontramos desde el primer momento.
El primer sitio al que fuimos es con música pero más de estar sentados y hablar, más tranquilo. Yo estaba con D hablando cuando le ví entrar, estaba justo al lado de nuestra mesa y no se dio cuenta, incluso le preguntó a él si estaba libre la banqueta, y se sentó con todo su grupo justo al lado. Yo le veía perfectamente. El no decía nada, ni miraba ni nada. Parte de su grupo se fueron y se quedó él con otros dos amigos. D me decía que fuera al baño, porque así pasaba por delante y me veían fijo. Le dije que vale, pero que mirase a ver si me miraban o qué hacían. Parecíamos quinceañeras. Lo hice, sin mirarle siquiera pasé por delante contoneándome todo lo que pude y más chula que un ocho y sin decir nada. D me dijo que me habían mirado los tres, claro y que me había visto seguro. Pero no me dijo nada. Así que nos fuimos a otro sitio.
Estábamos nosotros dos bailando y haciendo el ganso cuando de repente le veo entrar y creo que no me ve, así que pensé que pasaría de largo. Cuando de repente me lo encuentro delante, me da dos besos y me dice, no te he visto antes, hasta que no te has ido no me había dado cuenta de que estabas ahí.
- Seguro
- No en serio, te he visto cuando ya te levantabas para irte.
- Bueno vale vale.
Ya se fue, yo estaba pasándomelo muy bien y no quería amargarme la noche, así que seguí a la mía.
Salimos para ir a otro pub, y mientras nosotros ibamos andando tranquilamente riéndonos y haciendo el chorras, ellos tres venían por detrás. Pasaron por al lado sin decir nada y se metieron al garito. Al principio no le ví, luego me di cuenta que estaban al lado. Yo ya estaba bailando y a mi bola y pasé de decir nada. Vi que se cambiaban de sitio, y cuando pasé por delante para ir al baño me paré a hablar con él.
- Qué tal?
- Bien, mejor que tú que anda que no vas taja.
- Qué va, si voy bien, lo suficiente para ver que no me quieres ni saludar
- Bueno venga mañana hablamos
- Ya me estás echando?
- Que no mujer, pero mañana te llamo y hablamos
- No te puedo dar un beso?
- Venga Sally, mañana hablamos
Ahí ya no pude más, me fui pero ya me dolía tanto que no quisiera ni que estuviera delante, no entiendo por qué tiene que avergonzarse de mí de esa manera. El no lo ve así, dice que simplemente no le gusta si sale con sus amigos estar con otra gente, pero yo veo que si ni siquiera puedo acercarme a él es porque se avergüenza.
Ya estaba mal, tenía muchas ganas de llorar y le dije a D que nos ibamos. Antes me acerqué a él y le dije que no hacía falta que me llamara mañana. En cuanto salí me eché a llorar, no lo entendía. Cuando llegué a casa le puse un sms diciéndole que me había ido llorando porque veia que se avergonzaba de mí, que ya estaba solo y se divirtiera.
Me eché a dormir y me quedé como un tronco, porque aunque no estaba borracha sí que había bebido lo mío. Entonces oí el teléfono, y vi que era él, no le contesté. Llamó otra vez y tampoco. A la tercera se lo cogí, y me dijo que si podía venir a casa. Le dije que no que lo dejara que daba igual. Siguió insistiendo y al final dijo, venga que voy. Entonces ví que me había puesto un sms. Parece que como no le contestaba me llamó.
Así que se plantó en casa, me dijo que por qué me enfadaba tanto, le dije que porque no quería ni verme delante de sus amigos, y dijo que no es eso, que se había acercado a saludarme, pero que antes no me había visto y ya sé cómo es y todo eso.
Lo hablamos, me pidió perdón, me abrazaba, me dijo que había venido porque no quería que estuviese mal, en fin que hablamos y al final lo arreglamos como os imagináis.
El sábado se quedó en casa hasta las nueve de la noche, tenía que irse a la suya, pero estuvo estirando todo lo que pudo. Nos levantamos tarde claro, porque entre unas cosas y otras se nos hicieron las siete de la mañana casi, y la verdad que estuvimos muy bien, muy mimosos otra vez, hablando mucho y con la sensación de que la mala racha se ha terminado.
Esta mañana me ha reconocido que sí ,que es muy raro para estas cosas, que no hay quien le entienda, pero bueno.
Esperemos que si otra vez volvemos a encontrarnos de esa manera no se vuelva a repetir.
Esta relación ha sido rara y diferente desde el principio, y no sé cómo seguirá, desde luego no tiene nada de normal, o de típica. Mi amigo D conoció a una chica hace tres meses y están tan bien que ya casi viven juntos. Yo llevo casi tres años con mi niño y aún no quiere que nadie me vea.
Mejor no me pongo a analizarlo porque no merece la pena. Me quedo con los ratos buenos, con que se preocupa por mí. Ya sé que sería mejor que no me hiciera daño para no tener que arreglarlo, pero si lo hace más vale que me demuestre que lo siente, creo yo.
Le dije que eso era una chorrada, pero que hiciera lo que quisiera porque yo iba a salir igualmente, a mi bola y a pasármelo bien.
Al final me dijo que iba a salir, pero que si le veía tampoco estuviera encima todo el rato, que nos saludábamos y ya está, pero que yo no dijera quién era a mi amigo ni él diría quien era yo a sus amigos. Le dije que ya estábamos con las tonterías, que no pensaba pegarme a él porque yo salía con D y a estar con él, pero que tampoco hacía falta que me escondiera. Que si ya saben la historia de que está con alguien qué más daba que supieran que soy yo.
Total, discusión porque yo no entiendo su postura y él no entiende la mía.
Yo quedé con D, fuimos a cenar y después a hacer la ronda de los pocos sitios que hay por aquí. Normalmente nunca nos hemos visto, pero esta vez nos encontramos desde el primer momento.
El primer sitio al que fuimos es con música pero más de estar sentados y hablar, más tranquilo. Yo estaba con D hablando cuando le ví entrar, estaba justo al lado de nuestra mesa y no se dio cuenta, incluso le preguntó a él si estaba libre la banqueta, y se sentó con todo su grupo justo al lado. Yo le veía perfectamente. El no decía nada, ni miraba ni nada. Parte de su grupo se fueron y se quedó él con otros dos amigos. D me decía que fuera al baño, porque así pasaba por delante y me veían fijo. Le dije que vale, pero que mirase a ver si me miraban o qué hacían. Parecíamos quinceañeras. Lo hice, sin mirarle siquiera pasé por delante contoneándome todo lo que pude y más chula que un ocho y sin decir nada. D me dijo que me habían mirado los tres, claro y que me había visto seguro. Pero no me dijo nada. Así que nos fuimos a otro sitio.
Estábamos nosotros dos bailando y haciendo el ganso cuando de repente le veo entrar y creo que no me ve, así que pensé que pasaría de largo. Cuando de repente me lo encuentro delante, me da dos besos y me dice, no te he visto antes, hasta que no te has ido no me había dado cuenta de que estabas ahí.
- Seguro
- No en serio, te he visto cuando ya te levantabas para irte.
- Bueno vale vale.
Ya se fue, yo estaba pasándomelo muy bien y no quería amargarme la noche, así que seguí a la mía.
Salimos para ir a otro pub, y mientras nosotros ibamos andando tranquilamente riéndonos y haciendo el chorras, ellos tres venían por detrás. Pasaron por al lado sin decir nada y se metieron al garito. Al principio no le ví, luego me di cuenta que estaban al lado. Yo ya estaba bailando y a mi bola y pasé de decir nada. Vi que se cambiaban de sitio, y cuando pasé por delante para ir al baño me paré a hablar con él.
- Qué tal?
- Bien, mejor que tú que anda que no vas taja.
- Qué va, si voy bien, lo suficiente para ver que no me quieres ni saludar
- Bueno venga mañana hablamos
- Ya me estás echando?
- Que no mujer, pero mañana te llamo y hablamos
- No te puedo dar un beso?
- Venga Sally, mañana hablamos
Ahí ya no pude más, me fui pero ya me dolía tanto que no quisiera ni que estuviera delante, no entiendo por qué tiene que avergonzarse de mí de esa manera. El no lo ve así, dice que simplemente no le gusta si sale con sus amigos estar con otra gente, pero yo veo que si ni siquiera puedo acercarme a él es porque se avergüenza.
Ya estaba mal, tenía muchas ganas de llorar y le dije a D que nos ibamos. Antes me acerqué a él y le dije que no hacía falta que me llamara mañana. En cuanto salí me eché a llorar, no lo entendía. Cuando llegué a casa le puse un sms diciéndole que me había ido llorando porque veia que se avergonzaba de mí, que ya estaba solo y se divirtiera.
Me eché a dormir y me quedé como un tronco, porque aunque no estaba borracha sí que había bebido lo mío. Entonces oí el teléfono, y vi que era él, no le contesté. Llamó otra vez y tampoco. A la tercera se lo cogí, y me dijo que si podía venir a casa. Le dije que no que lo dejara que daba igual. Siguió insistiendo y al final dijo, venga que voy. Entonces ví que me había puesto un sms. Parece que como no le contestaba me llamó.
Así que se plantó en casa, me dijo que por qué me enfadaba tanto, le dije que porque no quería ni verme delante de sus amigos, y dijo que no es eso, que se había acercado a saludarme, pero que antes no me había visto y ya sé cómo es y todo eso.
Lo hablamos, me pidió perdón, me abrazaba, me dijo que había venido porque no quería que estuviese mal, en fin que hablamos y al final lo arreglamos como os imagináis.
El sábado se quedó en casa hasta las nueve de la noche, tenía que irse a la suya, pero estuvo estirando todo lo que pudo. Nos levantamos tarde claro, porque entre unas cosas y otras se nos hicieron las siete de la mañana casi, y la verdad que estuvimos muy bien, muy mimosos otra vez, hablando mucho y con la sensación de que la mala racha se ha terminado.
Esta mañana me ha reconocido que sí ,que es muy raro para estas cosas, que no hay quien le entienda, pero bueno.
Esperemos que si otra vez volvemos a encontrarnos de esa manera no se vuelva a repetir.
Esta relación ha sido rara y diferente desde el principio, y no sé cómo seguirá, desde luego no tiene nada de normal, o de típica. Mi amigo D conoció a una chica hace tres meses y están tan bien que ya casi viven juntos. Yo llevo casi tres años con mi niño y aún no quiere que nadie me vea.
Mejor no me pongo a analizarlo porque no merece la pena. Me quedo con los ratos buenos, con que se preocupa por mí. Ya sé que sería mejor que no me hiciera daño para no tener que arreglarlo, pero si lo hace más vale que me demuestre que lo siente, creo yo.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Sin novedades
La verdad que no tengo mucho que contar, por eso no he escrito nada, pero mis fans me reclaman, jajajaja.
Desde mitad de agosto nos hemos visto poco, parece que todo se hubiese enfriado porque él está entre agobiado por el trabajo y aburrido, como dice. Llevamos todo este tiempo sin hacer el amor, dormimos separados cuando viene porque hace mucho calor y está poco mimoso.
Pero eso sí, con muchas ganas de ir al crucero. Parece que allí todo se vaya a arreglar.
Yo he tenido días de bajón, días buenos y días malos, como siempre. Y también tengo ganas de irme de vacaciones a ver si es verdad que todo será tan perfecto.
Ahora él lleva unos días más agobiado todavía con el trabajo, para colmo estuvo malo el finde pasado y estaba bastante hecho polvo.
En fin, que nada de especial. Pero ya se sabe, la vida tiene temporadas mejores y otras peores.
Yo estoy bien, tranquila, al menos hoy :P y ya estoy empezando a pensar en las excursiones del viaje, en el equipaje y todo eso.
Solo queda una semana y cuatro días!!
Desde mitad de agosto nos hemos visto poco, parece que todo se hubiese enfriado porque él está entre agobiado por el trabajo y aburrido, como dice. Llevamos todo este tiempo sin hacer el amor, dormimos separados cuando viene porque hace mucho calor y está poco mimoso.
Pero eso sí, con muchas ganas de ir al crucero. Parece que allí todo se vaya a arreglar.
Yo he tenido días de bajón, días buenos y días malos, como siempre. Y también tengo ganas de irme de vacaciones a ver si es verdad que todo será tan perfecto.
Ahora él lleva unos días más agobiado todavía con el trabajo, para colmo estuvo malo el finde pasado y estaba bastante hecho polvo.
En fin, que nada de especial. Pero ya se sabe, la vida tiene temporadas mejores y otras peores.
Yo estoy bien, tranquila, al menos hoy :P y ya estoy empezando a pensar en las excursiones del viaje, en el equipaje y todo eso.
Solo queda una semana y cuatro días!!
lunes, 1 de septiembre de 2008
Y qué...
Y qué si estoy loca por amar a alguien más intensamente de lo que me ama.
Y qué si me muero por verle aunque solo haga cuatro días que no le veo. Para mí son una eternidad.
Y qué si mi forma de querer a alguien es sin concesiones. Soy de blanco o negro, qué le vamos a hacer. Las escorpiones somos así.
Y qué si me quejo cuando estoy mal. No lo hace todo el mundo?
Y qué si dependo de él? Yo dependo de toda la gente que quiero, lo que no significa que mi vida se pare cuando no están, pero desde luego no está completa.
Así que este finde aunque le haya echado de menos una barbaridad, tengo que decir que me lo he pasado genial, porque afortunadamente tengo más gente, sé hacer más cosas y me apetece hacerlas. Claro que me hubiese gustado estar con él, pero si no está yo sigo. Claro que él es mi prioridad siempre, pero por eso le quiero más que a nada en el mundo.
Y qué si me muero por verle aunque solo haga cuatro días que no le veo. Para mí son una eternidad.
Y qué si mi forma de querer a alguien es sin concesiones. Soy de blanco o negro, qué le vamos a hacer. Las escorpiones somos así.
Y qué si me quejo cuando estoy mal. No lo hace todo el mundo?
Y qué si dependo de él? Yo dependo de toda la gente que quiero, lo que no significa que mi vida se pare cuando no están, pero desde luego no está completa.
Así que este finde aunque le haya echado de menos una barbaridad, tengo que decir que me lo he pasado genial, porque afortunadamente tengo más gente, sé hacer más cosas y me apetece hacerlas. Claro que me hubiese gustado estar con él, pero si no está yo sigo. Claro que él es mi prioridad siempre, pero por eso le quiero más que a nada en el mundo.
miércoles, 27 de agosto de 2008
Qué me pasa?
Cuando estoy sin verle le echo de menos muchísimo.
Espero que me llame, que llegue el momento de verle.
Y cuando lo hace y a veces dice algo que me fastidia acabamos discutiendo y me dan ganas de mandarle allí donde sabéis.
Cuando pasa un rato, estoy deseando que me llame otra vez para poder hablar tranquilamente, porque no soporto esta sensación de no saber si se ha enfadado mucho o no está pensando en nada.
A veces me desquicia, pero siempre tengo ganas de correr a abrazarle.
Espero que me llame, que llegue el momento de verle.
Y cuando lo hace y a veces dice algo que me fastidia acabamos discutiendo y me dan ganas de mandarle allí donde sabéis.
Cuando pasa un rato, estoy deseando que me llame otra vez para poder hablar tranquilamente, porque no soporto esta sensación de no saber si se ha enfadado mucho o no está pensando en nada.
A veces me desquicia, pero siempre tengo ganas de correr a abrazarle.
martes, 26 de agosto de 2008
Nada especial
Aquí estoy después de muchos días, no es que haya hecho nada especial, más bien al contrario. Desde que volvimos de Roma han sido los días más sosos, los que menos hemos salido y los que menos hemos hecho nada.
Nos vemos todos los días, quedamos para ir a jugar a fútbol un rato y para ir a la playa. Pero los findes nada de especial, entre que ha hecho mal tiempo, o que un día salió y luego se pasó el día durmiendo y este último que vino mi hermana a verme con el chiquitín, pues la verdad, que poco hemos hecho. Pero estamos muy bien. Me llama todos los días desde el trabajo, nos vemos por la tarde y me vuelve a llamar por la noche. Ayer me llamó un poco antes de salir de trabajar porque le había pasado una cosa en el trabajo y se había puesto nervioso. Llamó para contármelo, para desahogarse. A mí estas cosas me hacen ilusión, ya véis que tontería.
Los dos tenemos muchas ganas de ir de crucero, él está muy ilusionado por él y por mí, dice que ya veré que me va a encantar, que además es superromántico, y eso que él no lo es, pero que cuando estás allí en cubierta, mirando las estrellas, es algo especial. Lo que me hace pensar que el año pasado mientras yo lo pasaba tan mal, él estaba en plan tierno con ella. Pero luego pienso que ahora está conmigo, que nos vamos a ir juntos.
La verdad que cada día estoy más colgada, cada día siento más cosas si es posible. Y creo que él también. Aunque decir colgado en su caso es un poco exagerado. No creo que lo esté. Siente muchas cosas por mí, está muy bien conmigo, pero de ahí a enamorarse, en fin, que volvemos al cuento de siempre.
Hoy mismo discutía con él porque llevo diciéndole hace mucho que a ver si alguna noche salimos de fiesta, y él dice que no le gusta salir por aqui. Le digo que sale con sus amigos, y dice que es diferente, que conmigo no es lo mismo. Pero también lo pasamos bien, le contesto.
Es verdad que a veces le llaman para salir y no quiere, pero me molesta que no quiera ir nunca conmigo. Dice que ya saldremos en el crucero. Tengo que esperar a las vacaciones o a alguna escapada para ir de fiesta con él? Dice que soy una acaparadora, que lo quiero todo, que no me conformo con todo lo que hacemos. A mí me encanta, pero también quiero salir porque me apetece y me apetece hacerlo con él. También quiero que me vea guapa a mí, que me vea arreglada más a menudo, y no siempre sudada y con las zapatillas de deporte, o con los pelos de playa.
El lleva una temporada mala, de desgana, y solo piensa en el viaje para desconectar de todo. No le apetece hacer nada más que ir a jugar para sudar y ponerse en forma. Siempre habla del crucero , parece que entonces va a cambiar todo. Pero luego habla de la depre que le entró el año pasado cuando volvió, y que fue el principio del fin con ella. Lo ha repetido tanto que hace dos días le dije que se me estaban pasando las ganas de ir, porque parece que cuando volvamos se va a ir todo a la mierda, y para que todo se estropee prefiero quedarme en casa. Me dijo que no fuera tonta, que eso pasó porque con ella ya estaba regular y tenía muchas dudas, que conmigo está muy bien, no tiene ningún problema y que seguro que se deprimirá por volver a la rutina pero nada más.
Como este finde él ha quedado para salir con su mejor amigo y el sábado tiene un cumpleaños, yo aprovecho y me voy a Zaragoza. No sé si lo dice de verdad o para picarme, pero cada vez que le digo que le echaré de menos me dice que nos vendrá bien un finde separados, que nos vemos todos los días. Yo no necesito separarme de él, sobre todo siendo que el finde pasado tampoco nos vimos, y que la próxima semana empieza el horario normal y ya no podremos quedar cada tarde como hasta ahora.
Yo solo quiero que entienda, que sea capaz de ver todo lo que hago por él, todo lo que siento por él. Que no quiero acapararle, solo hacer millones de cosas con él, porque estoy bien a su lado y me lo paso genial. Que es la persona que más me importa en el mundo, que soy capaz de dejar lo que sea por estar con él, que si me pide algo no me lo pienso y lo hago, que muevo cielo y tierra por complacerle y no porque esté sola y quiera salir con alguien.
Supongo que lo ve, si no, no estaría conmigo, pero a veces me da rabia que no me devuelva lo mismo que le doy.
Nos vemos todos los días, quedamos para ir a jugar a fútbol un rato y para ir a la playa. Pero los findes nada de especial, entre que ha hecho mal tiempo, o que un día salió y luego se pasó el día durmiendo y este último que vino mi hermana a verme con el chiquitín, pues la verdad, que poco hemos hecho. Pero estamos muy bien. Me llama todos los días desde el trabajo, nos vemos por la tarde y me vuelve a llamar por la noche. Ayer me llamó un poco antes de salir de trabajar porque le había pasado una cosa en el trabajo y se había puesto nervioso. Llamó para contármelo, para desahogarse. A mí estas cosas me hacen ilusión, ya véis que tontería.
Los dos tenemos muchas ganas de ir de crucero, él está muy ilusionado por él y por mí, dice que ya veré que me va a encantar, que además es superromántico, y eso que él no lo es, pero que cuando estás allí en cubierta, mirando las estrellas, es algo especial. Lo que me hace pensar que el año pasado mientras yo lo pasaba tan mal, él estaba en plan tierno con ella. Pero luego pienso que ahora está conmigo, que nos vamos a ir juntos.
La verdad que cada día estoy más colgada, cada día siento más cosas si es posible. Y creo que él también. Aunque decir colgado en su caso es un poco exagerado. No creo que lo esté. Siente muchas cosas por mí, está muy bien conmigo, pero de ahí a enamorarse, en fin, que volvemos al cuento de siempre.
Hoy mismo discutía con él porque llevo diciéndole hace mucho que a ver si alguna noche salimos de fiesta, y él dice que no le gusta salir por aqui. Le digo que sale con sus amigos, y dice que es diferente, que conmigo no es lo mismo. Pero también lo pasamos bien, le contesto.
Es verdad que a veces le llaman para salir y no quiere, pero me molesta que no quiera ir nunca conmigo. Dice que ya saldremos en el crucero. Tengo que esperar a las vacaciones o a alguna escapada para ir de fiesta con él? Dice que soy una acaparadora, que lo quiero todo, que no me conformo con todo lo que hacemos. A mí me encanta, pero también quiero salir porque me apetece y me apetece hacerlo con él. También quiero que me vea guapa a mí, que me vea arreglada más a menudo, y no siempre sudada y con las zapatillas de deporte, o con los pelos de playa.
El lleva una temporada mala, de desgana, y solo piensa en el viaje para desconectar de todo. No le apetece hacer nada más que ir a jugar para sudar y ponerse en forma. Siempre habla del crucero , parece que entonces va a cambiar todo. Pero luego habla de la depre que le entró el año pasado cuando volvió, y que fue el principio del fin con ella. Lo ha repetido tanto que hace dos días le dije que se me estaban pasando las ganas de ir, porque parece que cuando volvamos se va a ir todo a la mierda, y para que todo se estropee prefiero quedarme en casa. Me dijo que no fuera tonta, que eso pasó porque con ella ya estaba regular y tenía muchas dudas, que conmigo está muy bien, no tiene ningún problema y que seguro que se deprimirá por volver a la rutina pero nada más.
Como este finde él ha quedado para salir con su mejor amigo y el sábado tiene un cumpleaños, yo aprovecho y me voy a Zaragoza. No sé si lo dice de verdad o para picarme, pero cada vez que le digo que le echaré de menos me dice que nos vendrá bien un finde separados, que nos vemos todos los días. Yo no necesito separarme de él, sobre todo siendo que el finde pasado tampoco nos vimos, y que la próxima semana empieza el horario normal y ya no podremos quedar cada tarde como hasta ahora.
Yo solo quiero que entienda, que sea capaz de ver todo lo que hago por él, todo lo que siento por él. Que no quiero acapararle, solo hacer millones de cosas con él, porque estoy bien a su lado y me lo paso genial. Que es la persona que más me importa en el mundo, que soy capaz de dejar lo que sea por estar con él, que si me pide algo no me lo pienso y lo hago, que muevo cielo y tierra por complacerle y no porque esté sola y quiera salir con alguien.
Supongo que lo ve, si no, no estaría conmigo, pero a veces me da rabia que no me devuelva lo mismo que le doy.
lunes, 11 de agosto de 2008
Contenta
Hoy estoy muy contenta. Por fin hemos podido reservar el crucero, ya hemos dado la mitad de la reserva y si no pasa nada, el día 22 de septiembre nos vamos!!
No he estado tan contenta el finde o el resto de semana. Como siempre en mi montaña rusa, con mis altibajos, mis dudas. Parece que me guste agobiarme. Pero no es así, la verdad que me gustaría estar siempre como hoy, que no hay casi nada que pueda hacerme dejar de sonreir y de ilusionarme.
Ultimamente mi niño está más distante, casi no me abraza, no hacemos el amor, siempre está cansado y muerto de sueño. Dice que es el calor, que le agota. Pero yo también paso calor y no dejo de sentir esas ganas de abrazarle, de estar con él, de besarle cada vez que le miro y veo lo guapo que está.
Como siempre voy a la par que mi germaneta, y llevo unos días planteándome si esto es lo que quiero, si no sería mejor dejarlo, porque a veces me canso de sus contestaciones, de que no sienta lo mismo que yo, en definitiva.
No sé qué futuro tengo con él, ni con nadie, pero no me gusta oirle repetir que no quiere pareja, que está muy bien así, que no quiere estar con nadie.
A veces habla de nosotros en un futuro, pero como que todo sigue igual que ahora. Otras veces dice que qué será de nosotros en un tiempo.
Sé que me quiere a su manera, que soy muy especial para él. Hasta me dijo el otro día que si alguna vez tuviera una hija le pondría mi nombre. No sé si alegrarme o no, porque eso significa que estará con otra persona. Aunque ni él ni yo queramos tener hijos. Mejor me lo tomo como un detalle y no le hago caso no?
En fin, que como siempre no dejo de pensar estas cosas, que a veces estoy harta, y a veces siento que mi corazón explota solo de mirarle. (Mira, parezco la Carrá :P)
Lo importante que hoy estoy contenta por el viaje, y los dos tenemos muchas ganas de que llegue.
No he estado tan contenta el finde o el resto de semana. Como siempre en mi montaña rusa, con mis altibajos, mis dudas. Parece que me guste agobiarme. Pero no es así, la verdad que me gustaría estar siempre como hoy, que no hay casi nada que pueda hacerme dejar de sonreir y de ilusionarme.
Ultimamente mi niño está más distante, casi no me abraza, no hacemos el amor, siempre está cansado y muerto de sueño. Dice que es el calor, que le agota. Pero yo también paso calor y no dejo de sentir esas ganas de abrazarle, de estar con él, de besarle cada vez que le miro y veo lo guapo que está.
Como siempre voy a la par que mi germaneta, y llevo unos días planteándome si esto es lo que quiero, si no sería mejor dejarlo, porque a veces me canso de sus contestaciones, de que no sienta lo mismo que yo, en definitiva.
No sé qué futuro tengo con él, ni con nadie, pero no me gusta oirle repetir que no quiere pareja, que está muy bien así, que no quiere estar con nadie.
A veces habla de nosotros en un futuro, pero como que todo sigue igual que ahora. Otras veces dice que qué será de nosotros en un tiempo.
Sé que me quiere a su manera, que soy muy especial para él. Hasta me dijo el otro día que si alguna vez tuviera una hija le pondría mi nombre. No sé si alegrarme o no, porque eso significa que estará con otra persona. Aunque ni él ni yo queramos tener hijos. Mejor me lo tomo como un detalle y no le hago caso no?
En fin, que como siempre no dejo de pensar estas cosas, que a veces estoy harta, y a veces siento que mi corazón explota solo de mirarle. (Mira, parezco la Carrá :P)
Lo importante que hoy estoy contenta por el viaje, y los dos tenemos muchas ganas de que llegue.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)