Ultimamente no escribo mucho, y es que llevo una temporada un poco mala.
Aunque a veces no lo parezca por lo que cuento, realmente no estoy siempre en esa nube que describo. Tengo días malos, y muy malos, estoy fatal de los nervios por el trabajo, por muchas cosas, y entre ellas mi niño. También hay reproches, cosas que me cansa oir, que me cansa aguantar. Palabras que me duelen aunque me diga que no es en serio, que me fije en los hechos, que ya sé cómo es. A veces me canso de esperar algo que no llega. De oirle decir que no quiere pareja, que está muy bien así, que una pareja solo trae exigencias y obligaciones. Y me canso de decirle que no tiene por qué ser así, pero que me da igual como lo llame si seguimos como estamos.
Pero hoy no quería hablar de lo mal o lo bien que lo paso. Quería deciros que os he echado de menos, que no sabéis cuánto me he alegrado de leer vuestros comentarios, que me encanta sentir que realmente os alegráis por mí, igual que os preocupáis y hasta os enfadáis si hace falta.
Sé que últimamente ni siquiera he pasado a vuestras casas mucho, a veces os leo aunque no pueda entretenerme a comentaros porque no tengo mucho tiempo.
Me apetece contaros un montón de cosas, buenas y malas, pero al final estoy tan cansada que ni entro.
Está siendo una semana muy rara, de altibajos, de ataques de nervios, de llorar, de enfados, pero también de risas, de disfrutar y de hacer planes.
La semana que viene nos vamos a Roma, así que con vuestro permiso os abandonaré unos cuantos días más :P
Gracias por estar ahí, quizá no lo imagináis pero me ayudáis mucho, sé que siempre encuentro el apoyo que necesito cuando estoy mal, tal vez por eso es tan fácil contar aquí las penas.
Así que no penséis que me olvido de vosotras porque la verdad es que ya no podré hacerlo nunca.
Gracias a Tam, mi germaneta, porque siempre me dice lo que necesito oir, sea bueno o malo, es mi alma gemela y sabe cómo me siento en cada momento.
A mi niña Carn, que todos los días tiene un momento para pasar a saludarme y hacerme sonreir.
A mi querida Hada, y a Candy, que saben muy bien lo que es ser la otra.
A mi loca de Mini que me hace reir con sus historias y me da ánimos para conseguir lo que ella tiene.
A Patry, que me contagia su optimismo. A Nanuck que tb ha conseguido ser feliz después de todo lo que ha pasado.
A Nais, Daniela, Nuria, Eso es lo que se siente, Alicia que están ahí alegrándose de lo que me pasa.
A Luna, que por mal que esté siempre tiene fuerzas para animar a los demás.
A Pablete que siempre tiene una palabra bonita para mí.
Y seguro que me dejo a alguien pero igualmente gracias por estar a mi lado.
lunes, 21 de julio de 2008
viernes, 18 de julio de 2008
Hoy
Hoy quiero decirte que te quiero aunque a veces me den ganas de contestarte que te busques a otra que no se canse, que esté más buena, que no sea tan miedosa, que siempre lleve el pelo perfecto, que no se enfade nunca y no te agobie.
Dices que importan los hechos y no las palabras, que no eres persona de hablar pero sí de demostrar. Y tú me demuestras que te importo, aunque a veces me gustaría oir más a menudo todas esas cosas bonitas que me dices de vez en cuando. Me gustaría no oirte siempre metiéndote conmigo aunque sea en broma.
Hoy quiero decirte que a veces me sorprendes gratamente con tus reacciones, y otras todo lo contrario, y aún así no puedo vivir sin tí.
Quiero que sepas que tu sonrisa me hace sonreir a mí, me hace sentirme la mujer más feliz del mundo. El brillo de tus ojos llena todo mi mundo. Que tú eres lo único que necesito para seguir.
Hoy quiero decirte, aunque te parezca exagerada, que te voy a echar de menos estos dos días sin verte. Que las cosas no son lo mismo si no estás tú. Aunque me digas medio en serio medio en broma que nos va bien descansar un poco el uno del otro.
Por qué tendría que descansar de la persona que me hace sentir lo peor y lo mejor de esta vida?
Hoy quiero decirte que te quiero. Quiero decírtelo siempre.
Dices que importan los hechos y no las palabras, que no eres persona de hablar pero sí de demostrar. Y tú me demuestras que te importo, aunque a veces me gustaría oir más a menudo todas esas cosas bonitas que me dices de vez en cuando. Me gustaría no oirte siempre metiéndote conmigo aunque sea en broma.
Hoy quiero decirte que a veces me sorprendes gratamente con tus reacciones, y otras todo lo contrario, y aún así no puedo vivir sin tí.
Quiero que sepas que tu sonrisa me hace sonreir a mí, me hace sentirme la mujer más feliz del mundo. El brillo de tus ojos llena todo mi mundo. Que tú eres lo único que necesito para seguir.
Hoy quiero decirte, aunque te parezca exagerada, que te voy a echar de menos estos dos días sin verte. Que las cosas no son lo mismo si no estás tú. Aunque me digas medio en serio medio en broma que nos va bien descansar un poco el uno del otro.
Por qué tendría que descansar de la persona que me hace sentir lo peor y lo mejor de esta vida?
Hoy quiero decirte que te quiero. Quiero decírtelo siempre.
miércoles, 9 de julio de 2008
Despedida de soltero
El próximo finde se casa un amigo de mi niño, con lo cual este toca la despedida de soltero.
Yo ya temblaba, porque ya sé lo que pasa en estos casos. Pero el domingo me dijo que no sabía si ir o no. Si la hacían él y ella juntos entonces sí porque no pasaba nada, pero que si era él solo no quería ir, porque conociendo a sus colegas lo pesados que se ponen y que seguro que había tías de por medio, prefería evitar cualquier tontería.
A mí eso me alegró mucho, por supuesto, pero no dije nada, de sobras sé las veces que puede cambiar de opinión a lo largo de la semana.
Ayer decía que a ver si le decían ya cuando quedaban y eso, hoy que ya sabe que quedarán a las cinco y poco más, dice que no sabe qué hacer.
Por una parte prefiere quedar conmigo para ir a andar, a hacer ejercicio y aprovechar el sábado y el domingo, porque si no, entre que el sábado sale pronto y al día siguiente estará hecho polvo, dice que se le pasa el finde sin ir a la playa ni nada.
Por otra parte le apetece quedar con sus amigos porque hace tiempo que no los ve.
Yo estoy deseando que no vaya, claro, y no porque esté conmigo, que también, sino por evitar cualquier peligro.
Además hoy debo estar muy rara, porque he cogido un cabreo tonto yo sola por una tontería...
Primero estábamos hablando de la semana de vacaciones que tenemos que coger este mes, que yo le he dicho cincuenta veces cuándo la cogemos, y las he tenido que cambiar otras cincuenta veces. Ahora parece ser que estaba claro que cogíamos la última, pero hoy me dice que igual no puede. Total, que ya le he dicho enfadada que haga el favor de aclararse que yo no puedo cambiarlas cada dos por tres. Hemos seguido hablando normal, íbamos en el coche, y ha pasado por delante una tía que estaba bastante bien, la verdad. De cara normalilla, pero claro, tenía un tipazo, iba con sus leggins marcando culo y ella que sabía que estaba bien, y podía, pues se lucía, como haría cualquiera. Total, que él se ha quedado mirando que hasta ha girado la cabeza y le he tenido que decir que se iba a chocar por mirarle el culo. Y eso es lo que me ha cabreado. Porque siempre se queda mirando tías, yo también miro a tíos, pero yo sé que si me encontrara un tiazo no haría nada, pero si él se encuentra a una tía así que se le pone a tiro, pues no sé lo que haría, por más que me repita que no quiere liarse con nadie, que está bien conmigo y que solo está conmigo.
Y me cabrea que a veces me haga sentir tan fea, porque siempre habla de otras que están muy buenas, y aunque a veces me diga lo guapa que estoy, también me dice cuando estoy horrible.
Me da la sensación que nunca estoy a la altura, que cualquiera es mejor que yo.
No sé, supongo que es la inseguridad que me crea constantemente. El miedo que tengo a que se vaya con cualquiera, porque me dolería si se enamorara de otra pero creo que más si solo se enrrolla una noche.
Ahora me acaba de llamar y me ha dicho que no va a ir de despedida, que prefiere aprovechar el finde y que conociendo el percal prefiere evitar cualquier peligro.
Qué tranquila me quedo.
Yo ya temblaba, porque ya sé lo que pasa en estos casos. Pero el domingo me dijo que no sabía si ir o no. Si la hacían él y ella juntos entonces sí porque no pasaba nada, pero que si era él solo no quería ir, porque conociendo a sus colegas lo pesados que se ponen y que seguro que había tías de por medio, prefería evitar cualquier tontería.
A mí eso me alegró mucho, por supuesto, pero no dije nada, de sobras sé las veces que puede cambiar de opinión a lo largo de la semana.
Ayer decía que a ver si le decían ya cuando quedaban y eso, hoy que ya sabe que quedarán a las cinco y poco más, dice que no sabe qué hacer.
Por una parte prefiere quedar conmigo para ir a andar, a hacer ejercicio y aprovechar el sábado y el domingo, porque si no, entre que el sábado sale pronto y al día siguiente estará hecho polvo, dice que se le pasa el finde sin ir a la playa ni nada.
Por otra parte le apetece quedar con sus amigos porque hace tiempo que no los ve.
Yo estoy deseando que no vaya, claro, y no porque esté conmigo, que también, sino por evitar cualquier peligro.
Además hoy debo estar muy rara, porque he cogido un cabreo tonto yo sola por una tontería...
Primero estábamos hablando de la semana de vacaciones que tenemos que coger este mes, que yo le he dicho cincuenta veces cuándo la cogemos, y las he tenido que cambiar otras cincuenta veces. Ahora parece ser que estaba claro que cogíamos la última, pero hoy me dice que igual no puede. Total, que ya le he dicho enfadada que haga el favor de aclararse que yo no puedo cambiarlas cada dos por tres. Hemos seguido hablando normal, íbamos en el coche, y ha pasado por delante una tía que estaba bastante bien, la verdad. De cara normalilla, pero claro, tenía un tipazo, iba con sus leggins marcando culo y ella que sabía que estaba bien, y podía, pues se lucía, como haría cualquiera. Total, que él se ha quedado mirando que hasta ha girado la cabeza y le he tenido que decir que se iba a chocar por mirarle el culo. Y eso es lo que me ha cabreado. Porque siempre se queda mirando tías, yo también miro a tíos, pero yo sé que si me encontrara un tiazo no haría nada, pero si él se encuentra a una tía así que se le pone a tiro, pues no sé lo que haría, por más que me repita que no quiere liarse con nadie, que está bien conmigo y que solo está conmigo.
Y me cabrea que a veces me haga sentir tan fea, porque siempre habla de otras que están muy buenas, y aunque a veces me diga lo guapa que estoy, también me dice cuando estoy horrible.
Me da la sensación que nunca estoy a la altura, que cualquiera es mejor que yo.
No sé, supongo que es la inseguridad que me crea constantemente. El miedo que tengo a que se vaya con cualquiera, porque me dolería si se enamorara de otra pero creo que más si solo se enrrolla una noche.
Ahora me acaba de llamar y me ha dicho que no va a ir de despedida, que prefiere aprovechar el finde y que conociendo el percal prefiere evitar cualquier peligro.
Qué tranquila me quedo.
lunes, 7 de julio de 2008
En la Expo
Hay fines de semana que salen redondos, y este ha sido uno de ellos.
Pasé a recogerle el viernes por la tarde para salir hacia Zaragoza. Llegamos ya por la noche, y rápidamente nos fuimos a cenar, dimos una vuelta y fuimos de marcha. Me lo pasé genial, será que últimamente no salgo mucho y cuando lo hago aprovecho bien.
Volvimos a casa ya casi de día, y hay que ver lo bien que le sienta Zaragoza porque lo hicimos dos veces seguidas y de qué manera.
A la mañana siguiente no pude dormir mucho, tenía que ir a casa de mis padres y a ver a mi sobrino un rato. Así que a la hora de comer volví a casa de mi amiga, que es donde nos alojábamos , y nos fuimos a comer. Después dimos una vuelta por el parque, un rato a las rebajas, y ya por fin a la Expo.
Está genial, a pesar de las colas, el calor y la gente. Pero es lo normal en estos casos y sobre todo un sábado.
Todo está muy bien organizado, el recinto es precioso, hay pabellones que son verdaderas maravillas, y el tema es interesante. Eso sí, hay que perder tiempo leyendo muchas cosas si quieres enterarte bien de muchos datos interesantes y nadie lo hace. Hay tanto que ver que no te paras.
Ojalá esto sirviera para que la gente tomara conciencia de lo importante que es conservar lo que tenemos y aprovechar energías alternativas y menos contaminantes, pero claro, eso no interesa. En fin, que me voy del tema.
Por la noche estaba tan agotada que me fui a la cama.
Al día siguiente más Expo y de vuelta a casa.
Me hacía mucha ilusión ir a Zaragoza con él. Ya vino hace dos años una semana que teníamos vacaciones, y ahora me apetecía un montón que volviera, ir a la Expo con él, llevarle a los restaurantes que le gustaron y a otros que sabía que le encantarían. Fue genial que me abrazara por la calle, que me diera la mano, que me besara y estuviera tan pendiente de mí.
Aunque tengamos nuestras discusiones, aunque a veces se ponga tan pesado que no lo aguante, aunque tenga sus rarezas y sus manías, otra vez he pasado un finde estupendo a su lado, y todo eso se me olvida con cada palabra cariñosa que me dice, o cuando noto que está tan a gusto conmigo que no quiere irse.
Este próximo finde no sé si nos veremos mucho, pero esa es otra historia.
Pasé a recogerle el viernes por la tarde para salir hacia Zaragoza. Llegamos ya por la noche, y rápidamente nos fuimos a cenar, dimos una vuelta y fuimos de marcha. Me lo pasé genial, será que últimamente no salgo mucho y cuando lo hago aprovecho bien.
Volvimos a casa ya casi de día, y hay que ver lo bien que le sienta Zaragoza porque lo hicimos dos veces seguidas y de qué manera.
A la mañana siguiente no pude dormir mucho, tenía que ir a casa de mis padres y a ver a mi sobrino un rato. Así que a la hora de comer volví a casa de mi amiga, que es donde nos alojábamos , y nos fuimos a comer. Después dimos una vuelta por el parque, un rato a las rebajas, y ya por fin a la Expo.
Está genial, a pesar de las colas, el calor y la gente. Pero es lo normal en estos casos y sobre todo un sábado.
Todo está muy bien organizado, el recinto es precioso, hay pabellones que son verdaderas maravillas, y el tema es interesante. Eso sí, hay que perder tiempo leyendo muchas cosas si quieres enterarte bien de muchos datos interesantes y nadie lo hace. Hay tanto que ver que no te paras.
Ojalá esto sirviera para que la gente tomara conciencia de lo importante que es conservar lo que tenemos y aprovechar energías alternativas y menos contaminantes, pero claro, eso no interesa. En fin, que me voy del tema.
Por la noche estaba tan agotada que me fui a la cama.
Al día siguiente más Expo y de vuelta a casa.
Me hacía mucha ilusión ir a Zaragoza con él. Ya vino hace dos años una semana que teníamos vacaciones, y ahora me apetecía un montón que volviera, ir a la Expo con él, llevarle a los restaurantes que le gustaron y a otros que sabía que le encantarían. Fue genial que me abrazara por la calle, que me diera la mano, que me besara y estuviera tan pendiente de mí.
Aunque tengamos nuestras discusiones, aunque a veces se ponga tan pesado que no lo aguante, aunque tenga sus rarezas y sus manías, otra vez he pasado un finde estupendo a su lado, y todo eso se me olvida con cada palabra cariñosa que me dice, o cuando noto que está tan a gusto conmigo que no quiere irse.
Este próximo finde no sé si nos veremos mucho, pero esa es otra historia.
miércoles, 2 de julio de 2008
Con qué me quedo?
Hay algo mejor que estar entre sus brazos?
Quizá que me abrace bien fuerte cuando voy a la cama después de dormir separados por el calor.
O ver su cara sonriente, sus ojos brillando mientras se baña en el mar o la piscina. Se pone tan guapo!
O sentir sus manos acariciándome.
Escucharle decir que estoy muy guapa, que tengo los ojos bonitos o que le gusto.
O sentir cómo se preocupa por mí. Cómo me pide que me cuide mucho siempre.
Hay tantas cosas buenas a su lado que no sé con cuál quedarme.
Quizá que me abrace bien fuerte cuando voy a la cama después de dormir separados por el calor.
O ver su cara sonriente, sus ojos brillando mientras se baña en el mar o la piscina. Se pone tan guapo!
O sentir sus manos acariciándome.
Escucharle decir que estoy muy guapa, que tengo los ojos bonitos o que le gusto.
O sentir cómo se preocupa por mí. Cómo me pide que me cuide mucho siempre.
Hay tantas cosas buenas a su lado que no sé con cuál quedarme.
miércoles, 25 de junio de 2008
Noche de San Juan
Cuando menos te lo esperas llegan las sorpresas. El viernes casi a final de mañana me llamó para decirme que al final le daban el lunes fiesta, que podíamos coger el puente. Así que pregunté si me lo podía coger y sin pensarlo cuatro días de fiesta.
Yo había reservado una habitación en Peñíscola para ir a pasar la noche de San Juan, pensando salir cuando él terminara de trabajar. Pero mira por donde salió mejor, porque al final pudimos ir a pasar el día entero. Y la verdad que han sido dos días geniales. No sé qué tiene ese pueblo que siempre que vamos allí todo resulta perfecto. Cada día que hemos ido ha sido especial y maravilloso.
Me ha encantado despertarme a su lado allí, un lugar tan especial para mi. Me ha encantado volver a pasear con él por esas callejuelas, sentarme en mi rincón favorito con él y disfrutar de la brisa del mar mientras hablábamos de tonterías y nos hacíamos fotos. Me ha encantado comer paellas y fideuas hasta reventar, los brindis con la sangría bien fría, por estos momentos especiales.
Me ha encantado estar sentada en la terraza de la pizzería por la noche, que me mirara a los ojos y me dijera, qué guapa estás. Tienes unos ojos muy bonitos.
Y lo mejor, pasar esa noche mágica junto a él, en la playa, metiendo los pies en el agua y pidiendo un deseo. Ver las hogueras, y que él me abrazara, me cogiera de la cintura y se preocupara todo el rato por donde tiraban los petardos para que no me llegara ninguno. Que me dijera que le estaba gustando mucho todo eso, que nunca había estado en la playa una noche de San Juan. Que mientras veíamos los fuegos artificiales reflejándose en el mar no me soltara, no quitara su brazo de mi cintura y repitiera todo el rato qué bonito era.
Ayer durante la comida estuvimos hablando de nuestra relación. Al final queda claro que si no somos pareja es porque el simple hecho de llamarla así le agobia. Dice que cuando estaba con ella había findes que no le apetecía quedar y ella insistía. Para él era como una obligación y no tenía ganas. Sin embargo conmigo queda casi cada día desde que nos conocemos y nunca le ha parecido una obligación.
Por eso todo funciona tan bien, porque él no siente ninguna obligación, aunque si le sale ocasión de liarse con alguna él piense en mí y diga que no, que no lo hace porque le sabe mal por mí. Eso es como ser pareja no?
Como yo le dije, si eres más feliz así, pues adelante, mientras sigamos haciendo tantas cosas que más da.
Ha sido un puente genial, porque los otros dos días estuvo en mi casa, y los dos últimos han sido la guinda del pastel.
Vamos, que aún estoy en la nube, y no quiero bajar, quiero que llegue el viernes y continuar.
Yo había reservado una habitación en Peñíscola para ir a pasar la noche de San Juan, pensando salir cuando él terminara de trabajar. Pero mira por donde salió mejor, porque al final pudimos ir a pasar el día entero. Y la verdad que han sido dos días geniales. No sé qué tiene ese pueblo que siempre que vamos allí todo resulta perfecto. Cada día que hemos ido ha sido especial y maravilloso.
Me ha encantado despertarme a su lado allí, un lugar tan especial para mi. Me ha encantado volver a pasear con él por esas callejuelas, sentarme en mi rincón favorito con él y disfrutar de la brisa del mar mientras hablábamos de tonterías y nos hacíamos fotos. Me ha encantado comer paellas y fideuas hasta reventar, los brindis con la sangría bien fría, por estos momentos especiales.
Me ha encantado estar sentada en la terraza de la pizzería por la noche, que me mirara a los ojos y me dijera, qué guapa estás. Tienes unos ojos muy bonitos.
Y lo mejor, pasar esa noche mágica junto a él, en la playa, metiendo los pies en el agua y pidiendo un deseo. Ver las hogueras, y que él me abrazara, me cogiera de la cintura y se preocupara todo el rato por donde tiraban los petardos para que no me llegara ninguno. Que me dijera que le estaba gustando mucho todo eso, que nunca había estado en la playa una noche de San Juan. Que mientras veíamos los fuegos artificiales reflejándose en el mar no me soltara, no quitara su brazo de mi cintura y repitiera todo el rato qué bonito era.
Ayer durante la comida estuvimos hablando de nuestra relación. Al final queda claro que si no somos pareja es porque el simple hecho de llamarla así le agobia. Dice que cuando estaba con ella había findes que no le apetecía quedar y ella insistía. Para él era como una obligación y no tenía ganas. Sin embargo conmigo queda casi cada día desde que nos conocemos y nunca le ha parecido una obligación.
Por eso todo funciona tan bien, porque él no siente ninguna obligación, aunque si le sale ocasión de liarse con alguna él piense en mí y diga que no, que no lo hace porque le sabe mal por mí. Eso es como ser pareja no?
Como yo le dije, si eres más feliz así, pues adelante, mientras sigamos haciendo tantas cosas que más da.
Ha sido un puente genial, porque los otros dos días estuvo en mi casa, y los dos últimos han sido la guinda del pastel.
Vamos, que aún estoy en la nube, y no quiero bajar, quiero que llegue el viernes y continuar.
martes, 17 de junio de 2008
En solo un segundo
El viernes salimos cada uno por nuestro lado. El con sus colegas y yo con mi mejor amigo.
Ese día no me llamó, yo le hice una perdida pero no me devolvió la llamada y luego ya se hacía la hora de irme.
A la mañana siguiente tardaba en llamarme, pensé que se habría acostado muy tarde y estaría durmiendo, pero como queríamos ir a algún sitio le llamé a eso de las once. Estaba en la calle, me dijo que había bajado a comprar agua y el periódico para su padre, que me llamaba enseguida desde casa.
Con todo lo que me había comido la cabeza esa semana solo me faltó oir eso. Yo que tantas veces le he oído poner excusas desde mi casa cuando ella le llamaba por las mañanas. Y empecé a montarme la historia. Pensé que se habría ido a algún sitio, que habría pasado la noche fuera con a saber quién. En fin, de los nervios.
Cuando me volvió a llamar, él de lo más normal, todo hay que decirlo, me empezó a contar que le había prometido a su padre que bajaría a por agua y todo eso. No pude evitarlo y le pregunté, seguro que solo has bajado a por agua?
Entonces se puso serio, y me dijo, eso ni se pregunta, me ofende que me lo digas tú. Casi mejor no quedamos, ya se me han ido las ganas.
Le dije que perdonara, pero que entendiera que me costaba confiar en él desde que me había enterado de lo del otro viaje, y que había pasado una semana muy mala dándole vueltas a eso. Y justo cuando decido no darle más pasa esto y me mosquea.
Contestó que si no voy a creer en él pues no hay nada que hacer.
Quedamos en que pasaba a buscarle, y al rato me vuelve a llamar diciendo que no le apetece mucho salir, que le ha sentado muy mal que pensara eso. Seguimos hablando del tema, dijo que no era perfecto, pero yo tampoco que también había hecho cosas que le habían dolido y no me lo recordaba cada poco.
Al final dijimos que mejor nos olvidábamos de todo y empezábamos de cero, y nos fuimos a la playa y a comer una paella.
El día fue genial, igual que todo el finde. Estuvo muy cariñoso, todo volvió a ser como hace unos días.
El domingo él hacía cosas en el ordenador mientras yo leía un libro en el sofá. Se levantó y se sentó conmigo, me abrazó, yo le abracé a él y le besaba por el cuello, él se apoyó en mi pecho y yo le acariciaba y le besaba la cabeza. Me abrazaba muy fuerte y me decía, cuídate eh? y no me soltaba. Y ahí estuvimos abrazados, dándonos besos y caricias, hasta que no pudimos más y acabamos como os imagináis.
Sentí tanto amor en ese momento que creía que iba a explotar , era como si me estuviese saliendo por cada poro de mi piel. Tenía que notarse, salía y nos envolvía, y nos apartaba de todo.
Fue el mejor momento de todo el finde.
Como en la canción de Amaral, me sentía en una burbuja de amor.Aquí os la dejo, porque explica mejor que yo, todo lo que pasaba por mi cabeza y mi corazón. Y todo lo que pasa tantas veces.
Ese día no me llamó, yo le hice una perdida pero no me devolvió la llamada y luego ya se hacía la hora de irme.
A la mañana siguiente tardaba en llamarme, pensé que se habría acostado muy tarde y estaría durmiendo, pero como queríamos ir a algún sitio le llamé a eso de las once. Estaba en la calle, me dijo que había bajado a comprar agua y el periódico para su padre, que me llamaba enseguida desde casa.
Con todo lo que me había comido la cabeza esa semana solo me faltó oir eso. Yo que tantas veces le he oído poner excusas desde mi casa cuando ella le llamaba por las mañanas. Y empecé a montarme la historia. Pensé que se habría ido a algún sitio, que habría pasado la noche fuera con a saber quién. En fin, de los nervios.
Cuando me volvió a llamar, él de lo más normal, todo hay que decirlo, me empezó a contar que le había prometido a su padre que bajaría a por agua y todo eso. No pude evitarlo y le pregunté, seguro que solo has bajado a por agua?
Entonces se puso serio, y me dijo, eso ni se pregunta, me ofende que me lo digas tú. Casi mejor no quedamos, ya se me han ido las ganas.
Le dije que perdonara, pero que entendiera que me costaba confiar en él desde que me había enterado de lo del otro viaje, y que había pasado una semana muy mala dándole vueltas a eso. Y justo cuando decido no darle más pasa esto y me mosquea.
Contestó que si no voy a creer en él pues no hay nada que hacer.
Quedamos en que pasaba a buscarle, y al rato me vuelve a llamar diciendo que no le apetece mucho salir, que le ha sentado muy mal que pensara eso. Seguimos hablando del tema, dijo que no era perfecto, pero yo tampoco que también había hecho cosas que le habían dolido y no me lo recordaba cada poco.
Al final dijimos que mejor nos olvidábamos de todo y empezábamos de cero, y nos fuimos a la playa y a comer una paella.
El día fue genial, igual que todo el finde. Estuvo muy cariñoso, todo volvió a ser como hace unos días.
El domingo él hacía cosas en el ordenador mientras yo leía un libro en el sofá. Se levantó y se sentó conmigo, me abrazó, yo le abracé a él y le besaba por el cuello, él se apoyó en mi pecho y yo le acariciaba y le besaba la cabeza. Me abrazaba muy fuerte y me decía, cuídate eh? y no me soltaba. Y ahí estuvimos abrazados, dándonos besos y caricias, hasta que no pudimos más y acabamos como os imagináis.
Sentí tanto amor en ese momento que creía que iba a explotar , era como si me estuviese saliendo por cada poro de mi piel. Tenía que notarse, salía y nos envolvía, y nos apartaba de todo.
Fue el mejor momento de todo el finde.
Como en la canción de Amaral, me sentía en una burbuja de amor.Aquí os la dejo, porque explica mejor que yo, todo lo que pasaba por mi cabeza y mi corazón. Y todo lo que pasa tantas veces.
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