jueves, 15 de mayo de 2008

Cumpleaños feliz

La semana pasada fue el cumpleaños de mi niño y quise que tuviese un día muy especial.

Yo me había cogido fiesta hace tiempo porque no sabía si este día estaría trabajando o si iría en turno de mañana o de tarde, así que por si acaso yo fiesta, para no perderme nada.

Preparé un picnic para ir a la playa, vino a buscarme y nos fuimos a comer a nuestro sitio preferido. Estaba supercontento, disfrutando de la comida, de las vistas, de todo.

Para postre como no podía llevar una tarta le llevé un muffin de chocolate, y le dije que se diera la vuelta un momento que tenía una sorpresa. Le dejé la caja con su regalo encima de la manta de picnic y puse una vela en el muffin, pero como hacía tanto aire se apagaba. Me costó lo mío encenderla y cuando por fin le digo que ya puede mirar se apaga otra vez.

- Vaya, es que era para que pidieras un deseo, ahora no podrás.

- Ya sabes que yo no soy muy dado a decir estas cosas, pero mi deseo es estar aquí ahora contigo.
Le encantó la sorpresa, el regalo y la postal que le escribí.

No dejaba de abrazarme, de darme las gracias, de darme besos.

Nos echamos una siesta allí mismo, estábamos cansados y después nos fuimos a pasear un rato. Me invitó al cine.

Fue un día realmente especial, y me alegra haber sido yo la que estuviese a su lado.

martes, 13 de mayo de 2008

Como cangrejos ermitaños

Así pasamos el finde, sin salir de casa. La culpa la tuvo la lluvia, que aunque sé que hace mucha falta a mí me deprime un montón.

Pero esta vez fue diferente, no me importó. Desde el viernes después de comer hasta el domingo por la tarde estuvimos viendo la tele, comiendo de todo un poco o un mucho, mimándonos.

En fin, todo lo que puedes hacer con la persona que más quieres en este mundo. Disfrutar, reír y ser tan feliz que se te olvida todo lo demás.

El siempre hace que me olvide de todo, y la verdad que estoy enganchada a esa sensación. Lo necesito. Necesito estar con él y olvidarme de las pequeñas cosas que hacen que me ponga nerviosa, que me deprima.

El hace que todo un fin de semana de lluvia y tormentas sea como el más radiante.

martes, 6 de mayo de 2008

Sitios así de bonitos...



Son los que vimos durante estos dos días que estuvimos fuera.

Habíamos pensado pasar todo el finde fuera ya que no teníamos puente, pero al final nos fuimos el sábado por la mañana y volvimos el domingo comiéndonos una hora y media de retención que casi acaba conmigo. Entre el calor y el estómago que llevaba tan revuelto de todo el alcohol que había tomado la noche anterior casi me muero. Y es que una ya no está acostumbrada a salir hasta que se hace de día y llegar al hotel con los zapatos en la mano porque ya no puede más. Y no es por falta de ganas, pero las cosas van como van.

Así que en general y aunque trabajara el viernes ha sido un puente genial. He visto sitios preciosos, que me apetecía mucho conocer y por fin he podido ir con la mejor compañía.

Y no todo ha sido bonito y maravilloso, hubo algo que me amargó un poco la noche, pero decidí pasar de todo y pasármelo bien, que para un día que salgo no me voy a cabrear. Y tampoco quiero contarlo ahora, quizá otro día.

Hoy solo quiero contar y quedarme con esas sonrisas, esas caricias y esa forma de mirarme fijamente que hace que me ponga nerviosa, porque no suele hacerlo. Que hace que le pregunte, qué miras? y me conteste Qué pasa, no puedo mirar? Con los planes y los abrazos y con todos los momentos compartidos. Con sus palabras resonando en mi cabeza, tienes bonitos ojos.

Para qué quiero agobiarme pensando que las cosas no son como suelen ser. No tengo a alguien con quien compartir mis momentos? No tengo a alguien que me hace reir, sentirme en el cielo y olvidarme del mundo?

Tengo que aprender que las cosas no son siempre igual, que no todas las personas son iguales ni actúan de la misma manera. Que todos tenemos nuestras manías y nuestra forma de pensar, y que si aceptas a alguien lo aceptas como es, sin más. Con sus rarezas, sus manías, su forma de pensar y de ver la vida. Aunque haya cosas que no entiendas, que no seas capaz de asimilar porque no son como tú o la mayoría de la gente las piensa.

Así que me quedaré con una frase que él me dijo:

- Entonces esto no es real?

jueves, 1 de mayo de 2008

De vuelta

Por fin vuelvo por el mundo bloggeril, pero es que he estado liada estos días.

El domingo vino mi hermana con el peque, y como es un terremoto pues imposible ponerse un rato al ordenador. Así que aparte de pasármelo muy bien, he vuelto a convencerme, aunque lo tuviese ya clarísimo, que los niños muy monos pero para sus padres, jajaja. Yo no puedo con uno de esos.
Si lo tendré claro desde siempre que cuando jugaba de pequeña con mi hermana y las muñecas yo siempre era la tía, nunca la madre. Así que el instinto maternal en mí nunca ha existido.


Hoy he ido de excursión con mi niño por un camino al lado de unas playas preciosas, lo hemos pasado genial.
A veces me agobio un poco pensando en que nunca salimos por la noche, que estoy un poco cansada de preparar cenas especiales cada viernes, de que cada vez que hacemos planes para pasar un finde fuera pasa algo o le surge alguna cosa que hace que tengamos que cancelarlo. Y me digo, se acabó, me voy con quien sea. Pero aún no he terminado de decirme estas palabras cuando me doy cuenta de que con quien realmente me divierto y con quien realmente quiero hacer todas esas cosas es con él. Y luego me dice cualquier cosa y me sonríe y se me olvida todo. Qué le vamos a hacer, el amor es lo que tiene. O la vida.

Me han ayudado mucho vuestros comentarios al anterior post. Ya sé que la vida es así, que tenemos que pasar momentos malos para apreciar los buenos, pero a veces no ves más allá de lo que quieres ver y es muy poco.

Llega el finde, mañana trabajo, pero pienso disfrutar de los días de fiesta.

miércoles, 23 de abril de 2008

Como en una montaña rusa

Esta semana no he tenido muchas ganas de escribir, así que siento teneros un poco abandonados.

Últimamente han pasado muchas cosas que me han tenido nerviosa, tensa y mal, en definitiva. Parece que algunas se van arreglando, pero no sé si es que ahora me han salido todos los nervios de vez o qué y me he quedado como agotada. No sé si me explico muy bien, pero ya digo que llevo unos días muy rara.

Hay momentos que estoy muy bien, eufórica, contenta, otros me dan bajones y estoy fatal.

El finde estuvimos hablando y volvió a salir la conversación típica de no estoy enamorado de tí, no creo en el amor etc. Pero a la vez decía cosas que se contradecían, como igual estamos así toda la vida y que hay muchas formas de amor y de querer.

El tiene un carácter muy raro, muy complicado, y aunque hay muchísimas veces que estoy genial otras me desquicia. Necesito dosis gigantescas de paciencia a veces, y claro cuando se me acaba exploto y me da igual todo.
Hace dos días pensaba que si esta relación acaba, no pienso buscar a nadie más, primero para que nadie vuelva a hacerme daño, y segundo porque cuando estás sola haces lo que te da la gana y estás más ancha que Dios. Pero hoy que estoy sola porque mi amiga se ha ido a Madrid unos días, pues me encuentro demasiado sola. A veces disfruto de mi soledad, otras me cansa.

Soy contradictoria, paso del blanco al negro, no tengo término medio.

Hoy no podíamos quedar porque él tenía que estar en casa por un asunto, y yo me he ido a la playa por mi cuenta. Cuando ha salido de trabajar me ha llamado por si íbamos a comer al chino, y justo hoy estaba yo en la playa que más lejos me pilla de casa. Me ha dado mucha rabia, porque claro, él ya se ha ido para casa porque entre que yo llegaba y todo se hacía tarde.

Arrastro una historia que me está volviendo loca, porque no hago más que pensar, y me hizo tanto daño que todavía me duele.

Me miro al espejo y me veo horrible, y es que el tiempo no perdona, y cada día me veo algo que me deprime. Más celulitis, más venas rojas por las piernas, incluso una que se me hincha y me da un asco horrible. Estoy engordando y no puedo dejar de comer chocolate, o simplemente de comer. Hay días que me miro al espejo y me digo, pues no están tan mal, y otros que me miro y me dan ganas de romperlo, sobre todo cuando ves todas esas tías que por mayores que sean están estupendas.

Hay días, momentos, en los que me dan ganas de dormirme y no despertarme más, que me siento tan poca cosa.

Hay días, como ayer, que mientras le abrazo y él me abraza a mí, y solo siento la brisa del mar y el ruido de las olas chocando en las rocas. me siento como si volara, como si nada más existiera. Feliz.

jueves, 17 de abril de 2008

Cambio de planes

Cuando parece que las cosas empiezan a ir bien, que por fin vas a estar tranquila, pasa algo y se vuelve a fastidiar.

Mi niño por fin ha encontrado el trabajo que quería, está a gusto, tranquilo, horario intensivo, todo genial. El sale a las dos y yo a las dos y media, justo el tiempo que tarda en llegar a buscarme, ni hecho a posta. Así aprovechamos las tardes para ir a jugar, y las que yo trabajo pues él aprovecha para estudiar. Ya habíamos hecho un montón de planes para los findes, para ir de excursión, para pasarlos fuera, etc.

Pues ayer le dice su compañero que se va, deja el trabajo. Con lo cual a él le hacen responsable de su departamento, pero eso sí, tiene que hacer el horario partido.

Me alegro por él porque es una buena oportunidad de que aprenda muchísimo más, y que seguramente le paguen más. Pero justo ahora que parecía que empezábamos a poder hacer planes tranquilamente, otra vez se tuerce. Por las tardes ya no podremos quedar, además tiene que estudiar muchísimo más para ponerse al día de todo lo que se le viene encima, y los findes, pues tendrá que aprovechar también, así que haremos algo el sábado y vale. Viernes y domingo estudio.

Tengo la sensación de estar subiendo una montaña y cada vez que estoy a punto de llegar a la cima, caigo y tengo que volver a subir.

Ayer la cosa se veía muy negra, pero también sé que cuando lo empiezas a ver a un mes de plazo te lo planteas de una manera, y luego es otra cosa. Desde luego no podrá ser como ahora, pero seguro que alguna tarde sale agobiado y quiere quedar para hacer algo. Además con lo que le gusta la playa, seguro que no puede estar ningún día sin ir.

Se nos presentaba un verano genial, con todas las tardes libres y los findes saliendo por ahí. Y ahora ya veremos.

Para colmo hoy llego a trabajar y la cerda de mi jefa me dice que he bajado mi rendimiento y que qué hago, que las demás hacen más trabajo que yo.
Pues hago lo que tengo, y si no le gusta pues ya sabe lo que tiene que hacer, bien claro se lo he dicho.
Es la típica pesada que si un día haces diez siempre tienes que hacer diez. Pero no siempre hay la misma cantidad de trabajo, hay otras cosas que te lían. Pues no, ella no lo ve.
Me da un asco que no puedo con ella, cada día más.

Menos mal que mañana es viernes.

martes, 15 de abril de 2008

Llamada perdida

Hoy a media mañana me ha hecho una llamada perdida. Yo pensando que le había pasado algo en el trabajo, porque normalmente no me llama a esas horas, le he llamado enseguida.

- Qué ha pasado?
- Nada, es que me estaba acordando de lo bien que lo pasamos ayer, y estos días.
- Ah, vale, es que pensaba que te había pasado algo.
- No, simplemente me estaba acordando de eso y he llamado.


Como comprenderéis a mí se me caía la baba y todo lo que fuera susceptible de caer, bragas incluidas :P

Y es que aunque no signifique nada especial, me hace ilusión saber que estaba pensando en mí, en los ratos que hemos pasado juntos, que lo hemos pasado tan bien, y ha querido llamarme para simplemente contármelo.

Más tarde le he puesto un sms, por si quería ir a comer al chino, ya que ayer se quedó con ganas de ir a cenar. Ha estado muy bien, lo malo es que después de beber sangría y un vaso de licor de ese que te dan aún me daba más pereza volver a trabajar. Hoy tenía que ir, precisamente hoy que hacía un día tan bueno y hubiésemos podido ir a jugar y a pasear. Esperemos que mañana haga tan buen día y lo podamos aprovechar.