Cuando parece que las cosas empiezan a ir bien, que por fin vas a estar tranquila, pasa algo y se vuelve a fastidiar.
Mi niño por fin ha encontrado el trabajo que quería, está a gusto, tranquilo, horario intensivo, todo genial. El sale a las dos y yo a las dos y media, justo el tiempo que tarda en llegar a buscarme, ni hecho a posta. Así aprovechamos las tardes para ir a jugar, y las que yo trabajo pues él aprovecha para estudiar. Ya habíamos hecho un montón de planes para los findes, para ir de excursión, para pasarlos fuera, etc.
Pues ayer le dice su compañero que se va, deja el trabajo. Con lo cual a él le hacen responsable de su departamento, pero eso sí, tiene que hacer el horario partido.
Me alegro por él porque es una buena oportunidad de que aprenda muchísimo más, y que seguramente le paguen más. Pero justo ahora que parecía que empezábamos a poder hacer planes tranquilamente, otra vez se tuerce. Por las tardes ya no podremos quedar, además tiene que estudiar muchísimo más para ponerse al día de todo lo que se le viene encima, y los findes, pues tendrá que aprovechar también, así que haremos algo el sábado y vale. Viernes y domingo estudio.
Tengo la sensación de estar subiendo una montaña y cada vez que estoy a punto de llegar a la cima, caigo y tengo que volver a subir.
Ayer la cosa se veía muy negra, pero también sé que cuando lo empiezas a ver a un mes de plazo te lo planteas de una manera, y luego es otra cosa. Desde luego no podrá ser como ahora, pero seguro que alguna tarde sale agobiado y quiere quedar para hacer algo. Además con lo que le gusta la playa, seguro que no puede estar ningún día sin ir.
Se nos presentaba un verano genial, con todas las tardes libres y los findes saliendo por ahí. Y ahora ya veremos.
Para colmo hoy llego a trabajar y la cerda de mi jefa me dice que he bajado mi rendimiento y que qué hago, que las demás hacen más trabajo que yo.
Pues hago lo que tengo, y si no le gusta pues ya sabe lo que tiene que hacer, bien claro se lo he dicho.
Es la típica pesada que si un día haces diez siempre tienes que hacer diez. Pero no siempre hay la misma cantidad de trabajo, hay otras cosas que te lían. Pues no, ella no lo ve.
Me da un asco que no puedo con ella, cada día más.
Menos mal que mañana es viernes.
jueves, 17 de abril de 2008
martes, 15 de abril de 2008
Llamada perdida
Hoy a media mañana me ha hecho una llamada perdida. Yo pensando que le había pasado algo en el trabajo, porque normalmente no me llama a esas horas, le he llamado enseguida.
- Qué ha pasado?
- Nada, es que me estaba acordando de lo bien que lo pasamos ayer, y estos días.
- Ah, vale, es que pensaba que te había pasado algo.
- No, simplemente me estaba acordando de eso y he llamado.
Como comprenderéis a mí se me caía la baba y todo lo que fuera susceptible de caer, bragas incluidas :P
Y es que aunque no signifique nada especial, me hace ilusión saber que estaba pensando en mí, en los ratos que hemos pasado juntos, que lo hemos pasado tan bien, y ha querido llamarme para simplemente contármelo.
Más tarde le he puesto un sms, por si quería ir a comer al chino, ya que ayer se quedó con ganas de ir a cenar. Ha estado muy bien, lo malo es que después de beber sangría y un vaso de licor de ese que te dan aún me daba más pereza volver a trabajar. Hoy tenía que ir, precisamente hoy que hacía un día tan bueno y hubiésemos podido ir a jugar y a pasear. Esperemos que mañana haga tan buen día y lo podamos aprovechar.
- Qué ha pasado?
- Nada, es que me estaba acordando de lo bien que lo pasamos ayer, y estos días.
- Ah, vale, es que pensaba que te había pasado algo.
- No, simplemente me estaba acordando de eso y he llamado.
Como comprenderéis a mí se me caía la baba y todo lo que fuera susceptible de caer, bragas incluidas :P
Y es que aunque no signifique nada especial, me hace ilusión saber que estaba pensando en mí, en los ratos que hemos pasado juntos, que lo hemos pasado tan bien, y ha querido llamarme para simplemente contármelo.
Más tarde le he puesto un sms, por si quería ir a comer al chino, ya que ayer se quedó con ganas de ir a cenar. Ha estado muy bien, lo malo es que después de beber sangría y un vaso de licor de ese que te dan aún me daba más pereza volver a trabajar. Hoy tenía que ir, precisamente hoy que hacía un día tan bueno y hubiésemos podido ir a jugar y a pasear. Esperemos que mañana haga tan buen día y lo podamos aprovechar.
viernes, 11 de abril de 2008
Decepcionada
Hay un grupo de compañeros del trabajo con los que normalmente mi amiga y yo vamos a comer o cenar.
Hoy he visto que uno de ellos pasaba a avisar a una que está en mi sección y decía que venía otra chica que trabaja en un pueblo. No falla, si viene ella es que hay comida. Ya he empezado a mosquearme, porque yo no me había enterado.
Le he preguntado a mi amiga si le habían dicho algo de ir a comer hoy, por si se había olvidado de comentármelo. Estos días está bastante mal con su novia y podría ser que se le hubiese pasado con tantas cosas en la cabeza. Pero no sabía nada.
Al salir he visto que estaban juntos varios del grupillo, y ahí me he mosquedado del todo. Por qué no nos habían dicho nada? No cuela la excusa de se les ha pasado, porque una de ellas trabaja a mi lado, varios de ellos con mi amiga. Así que vernos nos vemos todos los días y durante toda la mañana.La última vez que salimos yo no podía ir porque iba fatal de pasta, y hasta una de ellas se ofreció a pagarme la cena para que fuera. Así que no entiendo por qué ahora han pasado de nosotras.
La verdad, me he sentido decepcionada. Y dolida.
Cuando me ha llamado mi niño, se lo he contado, me ha dicho que pasara de ellos que ese gesto demostraba mucho. Luego ha estado bromeando sobre otras cosas, y me ha preguntado:
- Pero estás bien?
- No mucho, la verdad.
- Vaya, justo hoy que no voy. En fin, no sé intenta no pensar y pasa del tema, no merece la pena.
Hoy había quedado con unos amigos y no iba a venir a casa. Pero esas palabras me demostraban que se preocupaba por mí, que le sabía mal dejarme cuando estoy mal. Al menos eso me ha animado.
Me hubiese gustado que viniese a dormir conmigo, ya que solo va a cenar, no va a salir ni nada, pero no vendrá al final. Lástima, porque me hubiese gustado poder abrazarme a él hoy que me siento tan rechazada y tan mal.
Hoy he visto que uno de ellos pasaba a avisar a una que está en mi sección y decía que venía otra chica que trabaja en un pueblo. No falla, si viene ella es que hay comida. Ya he empezado a mosquearme, porque yo no me había enterado.
Le he preguntado a mi amiga si le habían dicho algo de ir a comer hoy, por si se había olvidado de comentármelo. Estos días está bastante mal con su novia y podría ser que se le hubiese pasado con tantas cosas en la cabeza. Pero no sabía nada.
Al salir he visto que estaban juntos varios del grupillo, y ahí me he mosquedado del todo. Por qué no nos habían dicho nada? No cuela la excusa de se les ha pasado, porque una de ellas trabaja a mi lado, varios de ellos con mi amiga. Así que vernos nos vemos todos los días y durante toda la mañana.La última vez que salimos yo no podía ir porque iba fatal de pasta, y hasta una de ellas se ofreció a pagarme la cena para que fuera. Así que no entiendo por qué ahora han pasado de nosotras.
La verdad, me he sentido decepcionada. Y dolida.
Cuando me ha llamado mi niño, se lo he contado, me ha dicho que pasara de ellos que ese gesto demostraba mucho. Luego ha estado bromeando sobre otras cosas, y me ha preguntado:
- Pero estás bien?
- No mucho, la verdad.
- Vaya, justo hoy que no voy. En fin, no sé intenta no pensar y pasa del tema, no merece la pena.
Hoy había quedado con unos amigos y no iba a venir a casa. Pero esas palabras me demostraban que se preocupaba por mí, que le sabía mal dejarme cuando estoy mal. Al menos eso me ha animado.
Me hubiese gustado que viniese a dormir conmigo, ya que solo va a cenar, no va a salir ni nada, pero no vendrá al final. Lástima, porque me hubiese gustado poder abrazarme a él hoy que me siento tan rechazada y tan mal.
domingo, 6 de abril de 2008
Vitamina C
El viernes por la mañana me llamó para decirme que vendría a casa, que preparara cena especial.
En realidad, todas las cenas que hacemos son cena especial.
Yo estaba un poco de bajón el viernes, esta semana las hormonas me han llevado como loca, y la verdad que no fue la mejor noche, bastante normalilla.
Pero el sábado fue un día genial. Empezó de la mejor manera, haciendo el amor , y nos preparamos para irnos de excursión, hacía un día estupendo de sol y calor. Solo con ver el día así de despejado ya me dio energía.
Nos fuimos a un pueblo precioso por aquí cerca. Yo quería ver el pueblo y caminar, él tenía más ganas de caminar, y creía que por allí no habría caminatas chulas para hacer. Yo me empeñé en seguir con el plan, y al final me lo agradeció porque resultó una de las mejores excursiones que hemos hecho. Acompañaba el tiempo, el paisaje, todo.
Caminábamos cerca del río, todo lleno de una vegetación impresionante, y campos llenos de naranjos . Estuvimos comiendo naranjas, y mandarinas que estaban buenísimas. Ya nos habían dicho que podíamos coger todas las que quisiéramos que ya habían hecho la recolección. Así que nos sentaron divinamente en medio del calor.
Seguimos la caminata y paramos a comer, rodeados de naranjos por todas partes. Nunca había visto tantos juntos. El se tumbó después de comer y se medio durmió. Yo le daba besos y mimos. Me decía que tenía frío, le eché mi chaqueta de chandal por encima, y me acerqué a darle otro beso. Me abrazó y me acercó a él, y me dijo, quédate aquí, así me abrigas. Me puse encima de él, y nos animamos. Y acabamos haciendo el amor entre los naranjos.
El día fue completo, llegamos a casa cansados, cenamos y antes de dormir lo hicimos otra vez.
No sé que tendrían esas naranjas y mandarinas que comimos, pero ni el Red Bull. Sería un exceso de vitamina C , el sol, o el aire del campo, pero fue un día perfecto. Y no solo por cómo lo hemos hecho, sino por todo.
Esta mañana parece que aún nos quedaba energía por gastar, y antes de levantarnos otra vez lo hemos hecho. Se ha quedado a comer y después de ver cuatro tonterías en la tele, ya le he acompañado a casa.
Hoy me ha dicho:
- Ayer te ví muy contenta, y me alegro mucho de que estés así.
Como no lo voy a estar si he tenido las dos cosas que más fuerza me dan en mi vida. El sol y él.
En realidad, todas las cenas que hacemos son cena especial.
Yo estaba un poco de bajón el viernes, esta semana las hormonas me han llevado como loca, y la verdad que no fue la mejor noche, bastante normalilla.
Pero el sábado fue un día genial. Empezó de la mejor manera, haciendo el amor , y nos preparamos para irnos de excursión, hacía un día estupendo de sol y calor. Solo con ver el día así de despejado ya me dio energía.
Nos fuimos a un pueblo precioso por aquí cerca. Yo quería ver el pueblo y caminar, él tenía más ganas de caminar, y creía que por allí no habría caminatas chulas para hacer. Yo me empeñé en seguir con el plan, y al final me lo agradeció porque resultó una de las mejores excursiones que hemos hecho. Acompañaba el tiempo, el paisaje, todo.
Caminábamos cerca del río, todo lleno de una vegetación impresionante, y campos llenos de naranjos . Estuvimos comiendo naranjas, y mandarinas que estaban buenísimas. Ya nos habían dicho que podíamos coger todas las que quisiéramos que ya habían hecho la recolección. Así que nos sentaron divinamente en medio del calor.
Seguimos la caminata y paramos a comer, rodeados de naranjos por todas partes. Nunca había visto tantos juntos. El se tumbó después de comer y se medio durmió. Yo le daba besos y mimos. Me decía que tenía frío, le eché mi chaqueta de chandal por encima, y me acerqué a darle otro beso. Me abrazó y me acercó a él, y me dijo, quédate aquí, así me abrigas. Me puse encima de él, y nos animamos. Y acabamos haciendo el amor entre los naranjos.
El día fue completo, llegamos a casa cansados, cenamos y antes de dormir lo hicimos otra vez.
No sé que tendrían esas naranjas y mandarinas que comimos, pero ni el Red Bull. Sería un exceso de vitamina C , el sol, o el aire del campo, pero fue un día perfecto. Y no solo por cómo lo hemos hecho, sino por todo.
Esta mañana parece que aún nos quedaba energía por gastar, y antes de levantarnos otra vez lo hemos hecho. Se ha quedado a comer y después de ver cuatro tonterías en la tele, ya le he acompañado a casa.
Hoy me ha dicho:
- Ayer te ví muy contenta, y me alegro mucho de que estés así.
Como no lo voy a estar si he tenido las dos cosas que más fuerza me dan en mi vida. El sol y él.
jueves, 3 de abril de 2008
Esta tarde...
- No sé si al final mañana iré o no, no sé qué hacer.
- Bueno, si te apetece quedarte con tus primos porque te apetece verlos, pues no pasa nada.
- A mí lo que me apetece es quedar contigo, lo de quedarme en casa es por si al final este tío se va y tarda bastante tiempo en volver.
No es un encanto? A mí me lo parece claro, me dice esa tontería y ya se me cae la baba, jajaja.
Venga o no venga mañana el sábado estaremos juntos, y será genial.
- Bueno, si te apetece quedarte con tus primos porque te apetece verlos, pues no pasa nada.
- A mí lo que me apetece es quedar contigo, lo de quedarme en casa es por si al final este tío se va y tarda bastante tiempo en volver.
No es un encanto? A mí me lo parece claro, me dice esa tontería y ya se me cae la baba, jajaja.
Venga o no venga mañana el sábado estaremos juntos, y será genial.
lunes, 31 de marzo de 2008
Chica puente
Después de leer ciertos comentarios del anterior post no sabía si contestar por aquí o en los comentarios, pero he decidido contar mi opinión aquí porque seguro que se me hace muy largo si no.
Acepto todas las opiniones que se den en mi blog porque para eso es público, pero también es verdad que hay quien se lanza a hablar sin saber de la misa la mitad. De todas formas ya sabéis que siempre he hecho lo que me ha dado la gana o lo que me ha dictado el corazón, y aquí estoy.
Vale que las cosas no han sido perfectas siempre, pero también es verdad que he dicho muchas veces que me demostraba que me quería de diferentes formas. Claro que estoy esperando oir sus palabras, y claro que me dice que no somos pareja, pero dice que como si lo fuésemos. Y aunque no lo dijera, me da igual.
Este finde ha estado en mi casa desde el viernes por la tarde hasta ayer por la noche. Estaba superresfriado, no se encontraba nada bien, pero prefirió estar conmigo que quedarse en su casa. No íbamos a salir, no íbamos a hacer nada, pero vino. No creo que decidiera eso simplemente por pasar el rato porque no tenía ganas de nada. No ha habido sexo, solo ha habido muchos mimos, muchos cuidados.
Me abrazaba y me apretaba muy fuerte. Buscaba mi mano para agarrármela mientras veíamos la tele. Si yo le abrazaba no dejaba de sonreir. Eso no lo hace por pasar el rato, o porque es mi amigo.
Hay una gran diferencia entre estar desesperada y estar enamorada. Hay gente que no necesita estar siempre con la persona que quiere, o que prefiere hacer muchas más cosas con otra gente aparte de con su pareja. A mí me gusta hacerlas con él. Y las disfruto, y prefiero estar en casa poniéndole paños de agua fría para que se le baje la fiebre que salir a cenar y a tomar copas con un amigo. Igual soy rara, pero soy así.
Cuando quiero a alguien, cuando estoy enamorada y estoy a gusto me gusta estar con esa persona, es mi prioridad, y no porque no tenga más gente o nada que hacer. Simplemente es lo que me pide el cuerpo.
También hay quien opina que en estos blogs todos dicen lo que quiere oir el que lo escribe. No creo que sea así, he recibido críticas y ánimos de las mismas personas, pero a su debido tiempo o en su momento. Desde luego no todo el mundo opina igual, pero es verdad que las cosas han cambiado mucho.
Yo misma muchas veces me como la cabeza pensando en que no me corresponde o nunca se enamorará de mí. Pero luego me doy cuenta que de una manera u otra siempre está ahí. Para salir, para contarme sus cosas, para escucharme, para preocuparse por mí, para reirnos...
Si él se enamorará de mí o no, no lo sé. Pero lo que sé seguro es que no soy un puente mientras espera a alguien porque no busca a nadie. Si aparece aparecerá, pero en su vida, en la mía o en la de cualquiera, eso nunca se sabe, nadie tiene la seguridad en sus parejas para siempre.
Sé que no está conmigo por pasar el rato, ni por sexo, porque no siempre lo tenemos. Sé que hay algo especial entre nosotros, desde el primer día, en la forma que sea. Si no fuera así no llevaríamos juntos dos años y cinco meses estando juntos. No habríamos pasado por tantas cosas, ni le habría influido tanto el conocerme a mí para cortar con ella.
No voy a ser la otra siempre, ya sabe que esto pasó una vez y no pasará más. Ahora está conmigo, porque quiere estar conmigo, porque no quería perderme.
Desde luego que no estoy malgastando mi vida por estar a su lado. El me ha aportado muchas cosas, me ha enseñado muchas otras, no he perdido el tiempo.
Puedo aceptar cualquier opinión sobre mí, cualquier insulto dirigido a mí o hacia mi forma de actuar, pero lo que no he consentido nunca y así seguirá siendo, es que NADIE diga nada ofensivo hacia él sin conocerle. Nadie sabe de su vida, de lo que ha hecho o ha pasado, y si tiene agallas o no es asunto suyo. Y mío en todo caso.
Quienes llevan tiempo pasando por aquí me conocen de alguna manera, los que leen cuatro post y dan su opinión creyendo que están en posesión de la verdad no tienen ni idea.
Cada uno pensará lo que quiera de esta historia, yo pienso que es la mía, la que he elegido, y que ya se verá lo que pasa. Que no cambio ni una de sus sonrisas por todo el oro del mundo, que no cambio su forma de mirarme y de abrazarme por nada.
Acepto todas las opiniones que se den en mi blog porque para eso es público, pero también es verdad que hay quien se lanza a hablar sin saber de la misa la mitad. De todas formas ya sabéis que siempre he hecho lo que me ha dado la gana o lo que me ha dictado el corazón, y aquí estoy.
Vale que las cosas no han sido perfectas siempre, pero también es verdad que he dicho muchas veces que me demostraba que me quería de diferentes formas. Claro que estoy esperando oir sus palabras, y claro que me dice que no somos pareja, pero dice que como si lo fuésemos. Y aunque no lo dijera, me da igual.
Este finde ha estado en mi casa desde el viernes por la tarde hasta ayer por la noche. Estaba superresfriado, no se encontraba nada bien, pero prefirió estar conmigo que quedarse en su casa. No íbamos a salir, no íbamos a hacer nada, pero vino. No creo que decidiera eso simplemente por pasar el rato porque no tenía ganas de nada. No ha habido sexo, solo ha habido muchos mimos, muchos cuidados.
Me abrazaba y me apretaba muy fuerte. Buscaba mi mano para agarrármela mientras veíamos la tele. Si yo le abrazaba no dejaba de sonreir. Eso no lo hace por pasar el rato, o porque es mi amigo.
Hay una gran diferencia entre estar desesperada y estar enamorada. Hay gente que no necesita estar siempre con la persona que quiere, o que prefiere hacer muchas más cosas con otra gente aparte de con su pareja. A mí me gusta hacerlas con él. Y las disfruto, y prefiero estar en casa poniéndole paños de agua fría para que se le baje la fiebre que salir a cenar y a tomar copas con un amigo. Igual soy rara, pero soy así.
Cuando quiero a alguien, cuando estoy enamorada y estoy a gusto me gusta estar con esa persona, es mi prioridad, y no porque no tenga más gente o nada que hacer. Simplemente es lo que me pide el cuerpo.
También hay quien opina que en estos blogs todos dicen lo que quiere oir el que lo escribe. No creo que sea así, he recibido críticas y ánimos de las mismas personas, pero a su debido tiempo o en su momento. Desde luego no todo el mundo opina igual, pero es verdad que las cosas han cambiado mucho.
Yo misma muchas veces me como la cabeza pensando en que no me corresponde o nunca se enamorará de mí. Pero luego me doy cuenta que de una manera u otra siempre está ahí. Para salir, para contarme sus cosas, para escucharme, para preocuparse por mí, para reirnos...
Si él se enamorará de mí o no, no lo sé. Pero lo que sé seguro es que no soy un puente mientras espera a alguien porque no busca a nadie. Si aparece aparecerá, pero en su vida, en la mía o en la de cualquiera, eso nunca se sabe, nadie tiene la seguridad en sus parejas para siempre.
Sé que no está conmigo por pasar el rato, ni por sexo, porque no siempre lo tenemos. Sé que hay algo especial entre nosotros, desde el primer día, en la forma que sea. Si no fuera así no llevaríamos juntos dos años y cinco meses estando juntos. No habríamos pasado por tantas cosas, ni le habría influido tanto el conocerme a mí para cortar con ella.
No voy a ser la otra siempre, ya sabe que esto pasó una vez y no pasará más. Ahora está conmigo, porque quiere estar conmigo, porque no quería perderme.
Desde luego que no estoy malgastando mi vida por estar a su lado. El me ha aportado muchas cosas, me ha enseñado muchas otras, no he perdido el tiempo.
Puedo aceptar cualquier opinión sobre mí, cualquier insulto dirigido a mí o hacia mi forma de actuar, pero lo que no he consentido nunca y así seguirá siendo, es que NADIE diga nada ofensivo hacia él sin conocerle. Nadie sabe de su vida, de lo que ha hecho o ha pasado, y si tiene agallas o no es asunto suyo. Y mío en todo caso.
Quienes llevan tiempo pasando por aquí me conocen de alguna manera, los que leen cuatro post y dan su opinión creyendo que están en posesión de la verdad no tienen ni idea.
Cada uno pensará lo que quiera de esta historia, yo pienso que es la mía, la que he elegido, y que ya se verá lo que pasa. Que no cambio ni una de sus sonrisas por todo el oro del mundo, que no cambio su forma de mirarme y de abrazarme por nada.
jueves, 27 de marzo de 2008
Cinco días
Esta semana no hemos podido quedar ningún día, así que llevamos sin vernos desde el domingo. Cinco días que se me están haciendo eternos.
Mañana podría haber quedado con un amigo al que hace tiempo que no veo y que nos cuesta mucho coincidir, pero la verdad, y aunque muchos digáis que es un error por mi parte, yo me muero por quedar con mi niño.
Tengo unas ganas enormes de abrazarle y llenarle de besos.
El se encuentra mal, está bastante resfriado y quizá no será el mejor finde, pero solo estar con él ya me parece bien.
Mañana podría haber quedado con un amigo al que hace tiempo que no veo y que nos cuesta mucho coincidir, pero la verdad, y aunque muchos digáis que es un error por mi parte, yo me muero por quedar con mi niño.
Tengo unas ganas enormes de abrazarle y llenarle de besos.
El se encuentra mal, está bastante resfriado y quizá no será el mejor finde, pero solo estar con él ya me parece bien.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)