domingo, 16 de marzo de 2008

Lo mejor del mundo

A veces siento tanto amor que creo que voy a explotar.

Como esta mañana después de hacer el amor, no podía dejar de abrazarte, de besarte.

Por qué me cuesta tanto despegarme de tí? Cualquier día me dejas por lapa.

No puedo olvidarme de cómo me sonreías mientras lo hacíamos, cómo buscabas mis labios.

No puedo olvidarme de cómo me abrazabas mientras nos despertábamos. Estar así contigo es lo mejor del mundo, te he susurrado al oído.

Y es que si supieras lo bien que me siento entre tus brazos, tan segura, como si nada malo pudiese pasarme. Como si jamás pudiese cambiar nada.

Me gusta cuando vas cambiando tus planes y en vez de irte a casa vamos alargando el día, y vamos a pasear, y luego a comer, y luego a jugar y otra vez a la playa.

Me gusta mirarte, no puedo evitarlo, aunque a tí no te guste y me digas qué miras mirona? Pero yo me quedo enganchada a tí, a tu cara, a tu cuerpo, a tus gestos.

Y aunque sé que no todo es perfecto, que no todo sale como a mí me gustaría, a veces me da igual, porque me dejas con una sonrisa tonta en la cara por pasar dos días contigo.
Y sé que no sientes lo mismo que yo, que tienes otras prioridades, pero cada día estás más unido a mí, cada día me quieres más, aunque no sientas ese amor que yo siento.

Quizá tu manera de decirme te quiero es abrazarme fuerte cada vez que yo te lo digo. O cada vez que te quedas mirándome y me abrazas un buen rato sin dejar que me separe de tí. Quién sabe.
Pero me encanta que lo hagas.

jueves, 13 de marzo de 2008

Toda la semana

Mil disculpas porque os tengo abandonados, pero en un momento me pongo al día. Siento no poder comentaros en vuestros blogs, pero los voy mirando. Estos días he estado llegando tarde y cansada, así que no me he dedicado mucho a esto.

Lo primero dar las gracias a Yayi y Minipiniwini por los premios, y como ando tan liada, daros por premiados todos los que me teneis enganchada a vuestro blog, porque todos lo mereceis, por hacerme pensar, reir y llorar. Porque cada uno aporta algo a mi vida aunque no lo creais, y porque todos sois importantes para mí de alguna manera.

El reencuentro fue genial, vino a buscarme, preparé un picnic y nos fuimos a la playa. Comimos allí y estuvimos un rato paseando. No volvimos tarde porque tenía que prepararse unas cosas para una entrevista, le propuse subir a casa un rato, pero no quiso. Así que sigo a dieta :P y él preocupado por lo del trabajo.

El lunes también fuimos a jugar, con la mala suerte que me doblé un dedo con la pelota de basket, me hice bastante daño y se me empezó a hinchar. Así que nos fuimos para casa, de todas formas yo tenía que volver pronto porque tenía que ir a darme un masaje en la espalda y él tenía otra entrevista.
Cuando salí del masaje, me encuentro un sms diciéndome que si quería nos ibamos a cenar al japonés, que tenía tiempo hasta las diez que tenía que ir a buscar a su madre al trabajo. Así que nos fuimos.

El martes como llevaba el dedo todavía hinchado y me dolía un poco no fui a trabajar para no forzarlo mucho. Otra de las causas por las que no he escrito. Así que le dije si aprovechábamos y nos ibamos a hacer una caminata más larga, ya que tampoco podía ir a jugar. Nos fuimos por las playas que nos gustan, una ruta que ya hemos hecho otras veces pero nos encanta. Aunque él seguía preocupado al menos desconectó un poco. A la vuelta cenamos una hamburguesa antes de venir a casa. Un día genial.

El miércoles me llama pronto para decirme que por fin le han llamado de un sitio, justo el que más le interesaba, porque tiene horario intensivo de mañana y coincide conmigo, así podremos seguir quedando por las tardes. Super contentos los dos, claro. Así que por la tarde volvimos a quedar y fuimos al cine. Realmente le había cambiado la cara, ya no tenía esa preocupación de los días anteriores, estaba mucho más relajado.
Volvimos a hablar de vacaciones, del tan hablado viaje que queremos hacer, que tiene muchas ganas, y de poder salir los findes, poder ir a ver sitios o no quedarnos siempre en casa.
Por la noche me llamó para decirme que muchas gracias por la paciencia que he tenido con él estos días. Que cada vez que piensa en todo lo que me ha estado dando la brasa últimamente cree que él no lo hubiese aguantado tanto. Que va a intentar que le vaya bien en este sitio, va a aguantar todo lo posible, por él, por sus padres y por mí, porque me merezco ya también un poco de tranquilidad y de poder hacer más salidas y viajes.

También dijo que aunque no saliésemos juntos (pero si no entramos!) yo era muy importante para él, que soy muy especial y quiere hacer muchas cosas conmigo, está muy a gusto conmigo. Me preguntó si no me gustaba lo que me decía, porque me notaba seria, rara. Yo le dije que no todo.
- El qué no te gusta?
- Ya lo sabes
- Ya bueno, y a veces me siento culpable de no poder corresponderte como te mereces, pero estas cosas ya sabes como son. Nunca se sabe lo que pasará, hasta hace unos meses pensaba que me iba a ir a vivir con ella y ahora estamos los dos juntos. Y estoy muy bien, y no me arrepiento porque eres muy importante para mí, y además sabes que una de las razones por las que corté con ella, una de las más fuertes fue por estar contigo, porque no quería perderte, pero bueno, no sé. También tengo que centrarme en un trabajo, en encontrar piso, y después pues ya se verá. Yo creo que tenemos que aprovechar estos momentos en los que estamos bien, y ya veremos.

Volvió a darme las gracias por todo, le dije para eso están las amigas no?
- Sí, pero tú no eres una amigota cualquiera, tú eres algo especial.

No sé, hemos tenido muchas conversaciones así a lo largo de la semana, muchas veces me dice cosas que me dan esperanzas, y otras que me hacen abrir los ojos a la realidad y decirme, no te hagas ilusiones por si acaso.
A veces pienso mucho, a veces no quiero pensarlo y solo quiero disfrutarlo.

Mañana no vendrá a casa porque ha quedado con sus amigos, al menos tenían ese plan, pero todavía no han dicho hora ni lugar. Dice que si al final no queda, casi que hasta lo agradecería, le gustaría más estar en casa tranquilamente y tomar esa cena que le tengo preparada.

No sé si vendrá o no al final, pero espero que mañana o el sábado venga con ganas de hacer algo, ya me entendéis, porque yo con tanta dieta no puedo :D

Buen finde para todos.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Que será será

Cuando me abraza como hoy, sin querer soltarme, quedándose quieto y apretándome contra él, pienso que todo lo que me agobia a veces son solo tonterías.

Ultimamente habla de tener estabilidad, que no quiere empezar una relación hasta que tenga un trabajo estable, su casa, en fin, la vida un poco organizada.

Está deseando que podamos hacer un viaje en vacaciones, porque le apetece mucho hacerlo conmigo, porque quiere aprovechar ahora que estamos bien, porque quién sabe si en un tiempo él o yo estaremos con otra persona. Dice que por él estaría así toda la vida, pero claro, nunca se sabe.

Ya sé que hace todo lo posible por quedar conmigo siempre, y le apetece, que es lo importante.
Quién sabe lo que pasará, disfrutaré el momento. Pero no puedo evitar soñar y desear ciertas cosas.

Mañana me voy a Zaragoza, así pasaré un par de días con mi sobrino, que si no no le veo nunca.

El domingo vuelvo, mi niño vendrá a buscarme a la estación y pasaremos el día juntos.

Qué voy a hacer tantos días sin verle? :P

martes, 4 de marzo de 2008

Cuentos de hadas

Quizás he visto muchas veces Romeo y Julieta, o quizás he leído muchos cuentos de hadas.
Quizás no es bueno ser fan de las comedias románticas, ni leer libros de ese género.

Puede que me haya hecho una idea de un príncipe azul que nunca aparecerá porque no existe. Porque cada uno es como es, y el que te regala flores no te escucha, y el que te escucha no te dice cosas bonitas.

Tal vez puedan quererte de una forma que nunca has esperado, porque soñabas con algo más convencional, o quizá más irreal.

No todo el mundo es igual de romántico que yo, ni le gustan las historias de amor, ni tiene como prioridad enamorarse o los sentimientos hacia alguien. No todo el mundo es dado a decir lo que siente, ni siquiera a contestar yo también cuando tú lo dices.

Entonces no sé por qué siento que hay algo que no encaja.

domingo, 2 de marzo de 2008

Noche de estreno

Quiero que mi niño vuelva a estar bien, que vuelva a ser él. Quiero que vuelva a recuperar la tranquilidad, que pueda quitarse todos esos agobios de la cabeza, que cuando no son unos son otros. Que vuelva a reirse como antes, que vuelva a decir sus tonterías y que vuelva a abrazarme y a mimarme como antes.

Este mes ha sido bastante malo. Hemos tenido momentos buenos, pero en general él ha estado tan preocupado que entre lo poco que nos hemos visto y sus agobios la cosa ha estado bastante fría.

Desde luego que él me ha agradecido mi ayuda, dice que le he ayudado mucho, y he sido un apoyo importante.

El viernes vino del trabajo peor que otras veces, ya no aguantaba más. No entraré en detalles, pero se han pasado y al final lo ha dejado. Por una parte está tranquilo, aliviado por haber terminado con esa gente, pero claro, ahora empieza el otro agobio, el de buscar trabajo otra vez, y vuelta a la misma rueda.
Está cansado, física y mentalmente y pensando en encontrar algo pronto, y por fin poder estar bien.

El viernes estuvimos en casa, el sábado al final no salimos más que al cine por la noche. Todo el día de relax, de ver películas y hablar y hablar.
En una de las conversaciones que tuvimos por la noche dijo que quería encontrar algo que le hiciese sentirse bien, que se siente vacío porque no hay nada que le llene completamente. De todo se aburre, se cansa, nada le llena lo suficiente. No tiene nada que le anime a hacer cosas.
Yo me quedé bastante mal por el comentario, pero no dije nada. Al fin y al cabo no es más que otra confirmación de que no siente por mí lo mismo que yo por él.
Quise pasar de eso y animarle, y cuando salió de ducharse yo le estaba esperando en la cama con el famoso picardías. Cuando me vio se quedó sorprendido, se metió a la cama, me dijo que estaba muy guapa. Se tumbó en su sitio y se tapó, le dije, qué, ya estás tomando posiciones para dejarte hacer.
- Es que tengo frío.
- Ya, yo también pero esperaba que me dieses calor tú.
- Ven, échate conmigo.

Me tumbé a su lado y me abrazó, pero ya sabía que no iba a pasar nada más. Estaba cansado. Me dijo que perdonara que no es que no quisiera hacerlo conmigo pero no se encontraba con ganas.
Me preguntó cuánto tiempo llevábamos juntos.

- Dos años y tres meses, va para cuatro.
- Dos años, qué pasada. Es mucho tiempo eh?
- Sí, eres el que más me ha aguantado.

- Yo creo que en el fondo nos necesitamos, por eso seguimos.
- No lo sé. Lo que sí sé es por qué estoy contigo, y es porque te quiero. Solo por eso, porque te quiero y punto, con todo lo bueno y malo que tienes. Y tú sí que haces que mi vida tenga sentido, y no me siento vacía. Llegaste un día, pusiste mi vida patas arriba y aquí estamos.

El no dijo nada, como siempre, solo me abrazó más fuerte. Y nos quedamos así. Entonces me levanté a quitarme el picardías, me puse la camiseta de dormir, y apagué la luz. Me dio un beso y nos dormimos.

Esta mañana hemos estado abrazados un rato, otra vez mi imagen perfecta, recordáis? Pero tampoco hemos hecho el amor.

Yo ya estaba bastante rallada, porque aunque sé que él no está bien del todo ya no sé si es que se cansa de mí, si ya no le gusto o cada vez quiere alejarse un poco de mí porque no está enamorado. Como siempre, no he dicho nada, ya sé lo que viene después, discutir y darle la vuelta para que yo sea la que me pongo histérica y no estoy contenta ni valoro nada. Lo he dejado pasar. Pero él sabía que no estaba bien porque yo apenas hablaba, no tenía ganas.

Cuando ibamos paseando por el bosque y la playa, él seguía dándole vueltas a lo suyo. Una de las veces mientras hablaba, yo estaba sentada partiendo ramas de pino que cogía del suelo en trozos más pequeños. El ha dicho que sabía que estaba mal por lo de los cariños y por no hacer el amor, pero que comprendiera que ahora no estaba bien, que no tenía ganas de nada, estaba apático, y que no le apetecía hacer nada conmigo ni con nadie. Que si le apeteciese irse con alguien pues vale, pero que no es el caso, que no me preocupe, que a ver si se pasa todo y podemos hacer nuestros viajes, y salidas el finde y todo lo que nos apetezca.

Ojalá encuentre algo pronto, ojalá se vayan sus preocupaciones y vuelva a estar bien. Ojalá vuelva a ser él.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Sorpresas te da la vida

Vaya semana tan rara y tan inesperada. Dicen que las mejores cosas llegan sin avisar, cuando menos te lo esperas. Y así está siendo.
Yo pensaba que esta semana sería como estas últimas, esperando desesperadamente que llegase el viernes para poder verle. Y todo lo contrario, nos estamos viendo todos los días.

El lunes porque quería hacer algo antes de volver a casa. No pudimos ir al cine y nos fuimos a cenar. Ayer como se había quedado con ganas de cine me llamó, me cambié en tiempo récord, (más que el día anterior) y nos fuimos al cine.

Hoy me ha llamado a mediodía, más tarde de lo normal, yo estaba preocupada pensando si le habría pasado algo en el trabajo, o por la carretera, pero me ha llamado para decirme que estaba cerca de mi trabajo, que si podía salir un momento. Estaba cerca porque había ido a hacer unas cosas y ha pasado a verme. Solo han sido diez minutos porque tenía que volver a trabajar, pero me ha hecho mucha ilusión que me esperara en la puerta del trabajo. Nunca se había acercado tanto.
Le he dicho que a partir de hoy estaría sola hasta el domingo, porque mi amiga y su novia se han marchado. Que si quería viniera a cenar o a estar un rato en casa. Y ha venido. Hemos ido a cenar al chino y se ha marchado, pero mañana vendrá a dormir.

Me ha preguntado cuándo me iba yo a ver a mis padres porque no se acordaba, le he dicho que el próximo finde. Le he preguntado por qué lo decía, y es que había recibido un sms de su amigo para salir el viernes, pero le ha dicho que lo dejan para el siguiente. Dice que prefiere quedar conmigo.
Está un poco frío conmigo, entiendo que es por el agobio del trabajo, el cansancio, que tiene muchas cosas en la cabeza. Pero si hace todo esto es que realmente le apetece verme, aunque sea para hablar.
No estaré confundiendo amor con amistad no? Supongo que no, aunque es todo tan raro en esta relación que ya no sé qué pensar.

martes, 26 de febrero de 2008

La vida es imprevisible

Así es. Nunca sabemos con qué nos va a sorprender, puedes hacer todos los planes que quieras que pueden cambiar en un segundo. Podemos hacer planes pero nunca podemos asegurar que los llevaremos a cabo.

Este finde pensaba que no ibamos a salir de casa, que estaríamos encerrados todo el sábado preparando lo que quería hacer de su trabajo. Compré para hacer la cena el viernes en casa y para el sábado.

Pero nada salió como pensaba. A última hora del viernes su compañero no le dejó llevarse los apuntes a casa, dijo que se olvidara y desconectara, así que tuvimos todo el sábado libre, nos fuimos a comer a un pueblo por aquí cerca, y a pasear por una zona de playas que nos encantan.
El viernes fui a buscarle a casa y nos quedamos a cenar por ahí.

Y no pude estrenar el picardías, lástima, quedará para este finde. Resulta que él está tan agobiado, tan cansado, que por la noche no ha tenido cuerpo para nada, caía rendido en la cama. Todos los nervios que está haciendo, la ansiedad que lleva encima hace que esté pensando en otras cosas, no está muy centrado. No tiene ganas de nada, y aunque tiene algún momento bueno y quiere olvidarse lo cierto es que no es tan fácil y no está muy centrado.

Ayer salió tan agobiado de trabajar, tan harto de no poder hacer nada porque no le quedan horas que me llamó y me dijo que si nos íbamos a cenar. Vamos, no tardé ni cinco minutos en arreglarme.
Fue un lunes con sorpresa, no pensaba verle y fuimos a cenar juntos. Por un par de horas pudimos estar hablando tranquilamente, reirnos y decir tonterías.

Y es que mi niño es como la vida. Totalmente imprevisible.