miércoles, 31 de octubre de 2007

Como la odio

Pues sí, la odio y mucho. Cada día más.

Hoy habíamos quedado al salir de trabajar para pasar la tarde juntos ya hasta mañana. Pero he recibido el dichoso mensaje "Sally, viene a comer, te llamo luego".

Y a mi casa otra vez a esperar que me llame. Creía que tendría que trabajar por la tarde, pero debe ser que le han dado fiesta o algo porque no me llama . Seguro que ha ido a verle porque sabe que está mal por lo del trabajo y se ha quedado con él toda la tarde. Qué asco.

Es que no puede irse a su casa, hacer sus cosas y dejarme en paz?

Y no puedo echarle la culpa a él aunque la tenga, porque a él le quiero y a ella la odio. Por estar ahí, por habérselo llevado, y porque siempre está jodiéndome los planes.

Espero que se vaya pronto, que no le convenza para salir esta noche o para hacer mañana algo. Porque nosotros ya teníamos nuestros planes, porque ella no iba a hacer nada. Ahora que no cambie de idea otra vez que es muy pesada la tía.

Será todo lo irracional que queráis pero si la tuviera delante en este momento seguro que no le haría nada bueno.

La odio, la odio, la odio!!!!

martes, 30 de octubre de 2007

Llamará?

Hoy no estoy inspirada para escribir. Y no es porque esté mal, al contrario, estoy muy tranquila.

La verdad que aunque no me llamara el domingo por la noche ni ayer, no le he dado demasiadas vueltas. Esta mañana he recibido un sms que me decía que perdonara por no haberme llamado ayer, pero no pudo.
No hemos podido quedar esta tarde, ha dicho que ya me contaría, pero hasta ahora no me ha llamado tampoco así que no sé.
También me ha dicho que volvía a estar mal en el trabajo.

Tengo ganas de hablar con él, de saber lo que le ha pasado. Me gusta que me cuente lo que le sienta mal, me demuestra mucha confianza.

Me muero por hablar con él, aunque nos viésemos el domingo, pero me apetece estar ahí para escucharle y animarle. Ya le he puesto un sms estar tarde que si necesitaba hablar o lo que sea que me llamara.

Quizá hoy también esté liado y no me llame, y vuelva a quedarme con las ganas, pero no estoy mal.

Porque sé que volveremos a vernos y me pondrá al día.
Porque quizá tengo la tonta ilusión de que termine con ella y esté conmigo.
Y eso me hace verlo todo menos negro.

domingo, 28 de octubre de 2007

Mi regalo de cumpleaños

Este ha sido un finde bastante bueno. El viernes estuve con unos amigos por la tarde, mi niño vino de madrugada para dormir conmigo y pasar juntos el sábado. Realmente no hicimos casi nada excepto dormir, comer y hacer el amor. Se fue por la tarde, había quedado para cenar con ella, yo había quedado con otro amigo. Vino a dormir conmigo porque quería que hoy estuviésemos juntos porque es mi cumple.

Pues sí, hoy cumplo un año más, y al igual que el año pasado quería despertarme a su lado, estar con él porque para mí es el mejor regalo que puedo tener. Luego hemos ido a comer al chino, realmente no se ha diferenciado en casi nada del cumpleaños del año pasado, solo que este yo le había pedido un regalo que no me ha hecho pero le seguiré exigiendo hasta que se aburra de oirme, que para eso yo le acompañé a comprar el de ella, y en que cada vez estamos mejor.

Durante la comida ha salido el tema del viaje, me ha dicho que seguramente podremos ir, que ya ha pedido los días y solo queda que se los concedan, y que ella a última hora no cambie de idea, porque con ella siempre es igual, nunca se sabe hasta el último momento. Dice, si tú estás cansada de esta situación ni te imaginas yo. Me ha vuelto a decir lo de la otra vez, que por una parte le apetece hacer muchas cosas conmigo, que es algo que le atrae mucho de mí, que no me cuesta moverme, en cambio ella siempre tiene que estar convenciendola. Que cuando están juntos se lo pasan muy bien, pero cuando se plantea cortar con ella siempre pasa algo que le hace cambiar de idea, hasta a veces le dan ganas de casarse. Pero por otra parte se ven muy poco, dice que el hecho de que ella viva en un pueblo que está a 12 km de aquí también influye y que siempre tiene muchas cosas que hacer. Yo le he dicho que solo son 12 km, no 300, que cuando quieres ver a alguien te mueves lo que haga falta, aunque sea para media hora. Que querer es poder, y que yo no es que no tenga nada que hacer, sino que muchas veces dejo lo que tengo que hacer para irme con él. Eso le ha hecho pensar, se ha quedado bastante serio.
Dice que a veces cree que está con él para que no se vaya con otra, como cuando habían cortado y le dijo que se iba con otra de vacaciones, y ella se puso como una loca y al final volvieron y se fueron juntos. Que él al principio estaba más metido en la relación que siempre intentaba darse otra oportunidad, pero ahora no, que si ella le dijera de cortar lo haría, y por eso cree que no le dice nada. Dice que la cosa no está muy bien.

Pero no lo deja, sigue con ella y sigue diciendo que aunque no hay nada en especial que no le guste de mí, que no está con ella porque sea mejor que yo, sino porque hay cosas que se sienten o no se sienten. Que con ella se dieron una serie de circunstancias que no cree que vuelvan a darse nunca.
Pero qué tengo yo para que nadie sienta esa chispa especial? O qué no tengo?

Por mucho que diga, algo especial tiene que haber conmigo si no, no se entiende todo lo que hace y dice.

Hace tiempo, durante el primer año de relación siempre me preguntaba que si yo iría a su boda. Yo le decía que no, que no podría, él contestaba que él sí vendría a la mía, que eramos amigos y le haría ilusión.
Hoy me ha dicho, yo no iré a tu boda. No podría ir.
Algo ha cambiado no?

El viernes me dijo siempre te tendré en mi corazón Sally, pase lo que pase.
Yo le pregunté y por qué no me tienes siempre a tu lado?
Ya no me contestó, se quedó dormido.

Esas frases, la forma en que hemos hecho el amor estos dos días, que hoy haya dicho antes de irse, qué guapa estás hoy, y que haya venido conmigo, es el mejor regalo de cumpleaños que puedo tener.

jueves, 25 de octubre de 2007

Se me cae la baba

Y es que es tan rico. Lo reconozco, no puedo evitarlo, estoy tan ciega que se me cae la baba con cada tontería que hace.

Veo lo malo que tiene y lo mal que lo paso a veces, pero hay otras como ahora que hace que me olvide de todo eso.

Acaba de llamarme desde el trabajo, porque se aburría, y me llama para preguntarme qué tal el día, y para quedar mañana.
Yo no sé si también la ha llamado a ella o no, pero no me importa. Se ha acordado de mí, me ha llamado y me ha dejado dibujada esta sonrisa de boba.

Ayer hablamos de lo del viaje, como siempre, que ya se verá que no es tan fácil, que no sabe qué va a hacer porque le está diciendo ella que vaya a Londres, sus colegas que quieren irse al mes que viene de viaje también, y yo que a ver si nos vamos. Se está agobiando.

Al final dijo que a ver que podía hacer, pero que no me pensara que no quería venir conmigo o que pasaba de mí, sencillamente no es tan fácil escaquearse.

Como ya me sé todas las conversaciones, al final paso de todo y evito discutir, porque no me sirve de nada más que para llevarme un mal rato. Así que lo dejé estar, lo que tenga que ser será.

Y luego seguimos hablando normal, y nos reímos mucho, y me daban unas ganas de tenerle al lado para abrazarle que ni os imagináis, por las bromas que hacía, por las tonterías que decía, por hacerme reír tanto.

Hoy estaba en el cine y antes de que empezara la peli me he puesto a mirar unos videos que llevo en el móvil. Y sale uno que no me acordaba que tenía, y está tan guapo que me lo hubiese comido. Se lo he enseñado a mi amiga, y yo venga decir, qué guapo, es más rico. Y ella me miraba de esa manera como diciendo, hija mía, que chocha estás.

Yo le he dicho, ya sé que estoy chocha y soy gilipollas, pero hija, qué le voy a hacer.

martes, 23 de octubre de 2007

El viaje

Hoy me encuentro un poco rara. Será la revolución mensual de hormonas que me tiene loca. Tan pronto estoy contenta recordando estos días junto a él, como me dan ganas de llorar porque sé que me va a dejar colgada otra vez.

La semana pasada hablamos del viaje que teníamos que hacer cuando ella se vaya a Londres. Ahora dice que quizá no podamos ir, que igual se va con ella, porque está mosqueada porque no va, porque se están distanciando.
Le dije que si no nos íbamos yo también me iba a mosquear y mucho, que estoy harta de quedarme siempre colgada, que ya me lo hizo las anteriores vacaciones porque pasó aquello , pero que esta vez era él quien lo había planeado, quien me hizo la ilusión y ahora se plantea irse con ella.
Dice que también le apetece ir conmigo, pero claro que ella es su novia, que ya sé cómo están las cosas. Que yo lo quiero todo, que no me conformo con nada y que soy una acaparadora.
Le dije que claro que lo quiero todo, porque quiero pasar mi vida con él, fijate si quiero. Y que está muy bien ir a la playa y al cine todos los días, pero que también me apetece hacer otras cosas con él, sobre todo si es él quien me las va prometiendo.
Como siempre al final, él se queda con la suya y yo con la mía, y no quería discutir más. Que si me dejaba tirada otra vez , se acabaría.

No hemos vuelto a hablar del tema, no quiero presionarle más, hará lo que quiera diga lo que diga yo.
Pero llevo unas noches soñando que me dice que se va a Londres, y yo me despierto nerviosa y cabreada.
Porque esta vez creo que ya no aguantaré, y sí que le diré que hasta aquí hemos llegado.

Pero por otra parte es que no quiero terminar con él. Sé que así seguirá tomándome el pelo toda la vida, pero tengo que asumir mi papel y sé que estas cosas pasan cuando eres la otra. Siempre corres el riesgo de quedarte tirada.
Pienso que le quiero tanto, que quiero seguir luchando por él, que quizá algún día cambie, y si me voy no sabré nunca qué habría pasado.
Escucho canciones que me hacen más fuerte, que me animan a seguir, porque sé que lo nuestro es difícil, pero es verdadero.

Solo quiero que me diga que ha cogido las vacaciones y que nos vamos los dos unos días. Ahora me toca a mí no?

Bailamos?

Me encanta esta canción y quiero bailarla contigo. Creo que ya lo hicimos una vez.

lunes, 22 de octubre de 2007

Qué no daría yo

Daría todo lo que tengo porque siempre fuera así contigo.
Porque pudiera verte todos los días, por poder dormir contigo, por despertar a tu lado.

Daría mi vida por poder pasar un tiempo contigo, sin que nadie más se cruzara en nuestro camino, por poder hacer planes, por llevarlos a cabo.

Daría mi alma al diablo por poder irme de vacaciones contigo, porque no acabasen nunca esas caricias, por seguir viendo el brillo en tus ojos cuando me miras.

Me gustaría que solo existiera yo para tí.

Me gusta ir a tu casa y quedarme, me gusta que me dejes la llave cuando tú te vas a trabajar. Me gusta que me abraces al despertar, que te rías conmigo.

Me gusta que aunque no pueda ir quedemos para ir a cenar. Me gusta que me digas que vienes por mí porque te hubieses ido a casa porque te encuentras mal. Y aún así vienes, y cenamos, y nos reímos, y hablamos y me miras, y me dices que te gusta cuando río.

Te doy las gracias por venir y tú me las das por acompañarte. Te acompañaría toda la vida si quisieras, te digo. Y como siempre sonríes y no contestas.

Me gusta sentirme así, volver a casa con esa sonrisa en la cara que no puedo quitarme. Y que no quiero que se vaya nunca. Quiero seguir sintiendo esta emoción tonta de haberte visto, de volverte a ver.
Quiero hablar contigo por teléfono como ayer, que me digas que te lo has pasado muy bien conmigo, que me digas que soy muy buena mujer, yo me río y te digo pues no me dejes que se me llevará otro. Y tú dices que te resultaría muy raro verme con otro, que no te gustaría. Pues no me dejes marchar, te digo. Pero las circunstancias ahora están como están, respondes.

No quiero pensar en que al final te vayas con ella de viaje y vuelvas a dejarme colgada, porque entonces pienso en dejarte por no quererme. Quiero pensar que hoy has venido aún estando mal, y me demuestras que te importo.

Qué puedo hacer para que sea todo menos complicado? Cómo hago para que te olvides de ella y quieras tener solo estos momentos conmigo?

Quisiera no tener que estar pensando si te veré o no el finde, quisiera saber que tenemos muchos planes por hacer.

Ojalá esta sonrisa tonta no empezara a borrarse por pensar en cuándo será la próxima vez.

Es posible que hace media hora que te has ido y ya te eche de menos?

Lo que daría esta noche por dormir otra vez contigo.