Esta semana no están sus padres, y me he estado viniendo a dormir a su casa todos los días, menos uno. Habíamos quedado cuando salí de trabajar, me vine a comer con él y nos quedamos en casa, pero me tuve que ir, porque ella iba a venir. Me sentó muy mal porque estaba tan a gusto, justo viviendo una fantasía como si viviésemos juntos o algo así, pero claro, pronto desperté.
Casi mejor.
Me enfadé un poco y me fui sin darle un beso ni nada, pero en casa ya se me había pasado. Era algo que tenía que tener en cuenta, y bueno, al menos pudimos pasar la tarde juntos. Por la noche ya le echaba de menos y me moría por volver a abrazarle.
Ahora estoy en su casa, hemos venido de la playa y el cine, y no sé si mañana ya podremos quedar o no, el sábado y el domingo supongo que no nos veremos, y aunque nos hemos visto todos los días, a mí aún me sabe a poco.
El dice que soy una acaparadora, que siempre quiero más. Puede que sí, pero es que estar con él es lo que quiero el resto de mi vida.
Esta semana está siendo genial, aunque hoy hemos tenido otra vez una pequeña discusión que ya os contaré.
Si en el anterior post decía que después de la tempestad llega la calma, ahora temo que después de tanta calma lleguen otra vez los días malos.
Nunca se sabe.
Gracias por estar ahí aunque no haya pasado mucho. Os seguiré contando.
jueves, 18 de octubre de 2007
miércoles, 10 de octubre de 2007
Después de la tempestad...
llega la calma. Y así ha sido desde el lunes. Le llamé por la mañana para ver si me invitaba a dormir a su casa y al día siguiente yo me cogía fiesta y hacíamos algo. Me dijo que sí, que de hecho me lo iba a proponer él. Así que me fui a su casa a las diez y media de la noche, con la cena preparada, y allí estuvimos hablando, cenando, bebiendo y bailando salsa. Nos reímos un montón, nos dieron las tres de la mañana haciendo el ganso. Al día siguiente se nos hizo tarde y ya no fuimos a la playa, pero estuvimos viendo un documental de arañas en la tele que me quería enseñar y que me gustó mucho. Comimos juntos y se fue a trabajar, no sin antes echar uno rapidito.
También me estuvo contando que está muy confuso. Que no sabe si irse a vivir con ella o no, porque hay detalles que no le gustan, pero que no es por culpa de ella, sino de él, que es muy raro y hay cosas que no soporta. Y no sabe si decirle que no quiere irse con ella o no, porque por una parte es muy buena tía, la quiere mucho y no quiere hacerle daño, y por otra tampoco quiere hacerle perder el tiempo o meter la pata si se van. Y además estoy yo, que se lo pasa genial conmigo, que le gustaría hacer muchísimas cosas, y sabe que conmigo las haría, porque ella es más parada para eso. Dice que aunque yo no lo crea se acuerda de muchas de las cosas que hemos hecho, y que echa de menos algunas. Que le hubiese encantado hacer el crucero conmigo, ir a Roma, que no crea que ha pasado del tema.
Y me pide mi opinión. Y claro, lo que yo le dije. Me encanta que me lo cuentes porque significa que tienes muchísima confianza conmigo, pero no soy la persona indicada para aconsejarte. Porque todo lo que diga puede ser utilizado en mi contra. Si le digo déjala, parece que sea en plan vengativo e interesado, basta que le diga una cosa para que haga la contraria. Le dije, si algo no te convence del todo y tienen dudas, es que algo falla. En la relación con ella o en cualquier cosa de tu vida. Las cosas las tienes que hacer porque te apetece y porque quieres, en cualquier aspecto, y si lo quieres vas a por ello de cabeza. Tú también tienes cosas que no me gustan, pero sé que de cabeza me iría contigo. Sin pensármelo, porque las cosas buenas compensan a las malas.
Yo podría ser muy mala y decirte muy sutilmente que la dejaras porque vas a estar mejor sin ella y así podremos hacer mogollón de cosas y movernos de aquí para allá. Pero no lo hago, porque igual estarías mal, y lo que no quiero es que estés mal. Que hagamos algo y estés mal por ella, o aunque no lo hagamos. Quiero que estés bien, aunque no sea conmigo.
El sigue en su indecisión, supongo que al final seguirán juntos, no sé si se atreverá a dar el paso porque a veces también le da pena.
Pero sé que conmigo se lo ha pasado genial, que ayer me dijo que fuera otra vez a dormir, que me dijo que me quedara hoy con él y no fuera a trabajar, y al final ha pasado porque me he dormido, que hoy no he ido porque le han cambiado el horario del turno y sale a las doce de la noche.
Me dijo que la próxima semana podemos hacer lo mismo, pero como tendrá las tardes libres puede que ella se apunte a ir a su casa cuando salga de trabajar. El ni se lo había planteado, se lo dije yo. Así que ya se verá.
Desde luego todas las penas que tuve el finde se fueron en cuanto hablé con él el lunes. Y todos los detalles que ha tenido, todas las risas y todo lo que hemos hecho, no diré que lo compensen, porque a veces el dolor es tan grande que no hay compensación posible, pero sí que me hace olvidar los malos ratos.
Mañana me voy a las fiestas, él también va, qué cosas, estaremos los dos en Zaragoza y puede que ni nos veamos. Dice que le encantaría poder quedarse conmigo porque sabe que lo pasaríamos muy bien y haríamos muchas cosas, pero que no puede dejar colgados a sus amigos y se irá con ellos.
Es una lástima, me hubiese gustado que viniese conmigo, pero otra vez será. O no.
He pasado unos días muy bien con él. Sé que la próxima semana nos veremos otra vez, y yo voy a estar con mis amigos, mi familia y de fiestas, así que estaré bien aunque lo eche muchísimo de menos en todo lo que haga.
Hoy no me llamará porque sale tarde, pero tenía un mal rollo en el trabajo, le he dicho que me lo cuente mañana a ver qué ha pasado. Me dice, vale. Si esta noche estoy muy mal te llamo aunque sea tarde vale? O estarás durmiendo?
No me dormiré, y si lo hiciera me despertaría para que me cuente lo que quiera. Me lo ha dicho de esa forma como que me necesitaba para hablar que sería incapaz de decirle que no.
También me estuvo contando que está muy confuso. Que no sabe si irse a vivir con ella o no, porque hay detalles que no le gustan, pero que no es por culpa de ella, sino de él, que es muy raro y hay cosas que no soporta. Y no sabe si decirle que no quiere irse con ella o no, porque por una parte es muy buena tía, la quiere mucho y no quiere hacerle daño, y por otra tampoco quiere hacerle perder el tiempo o meter la pata si se van. Y además estoy yo, que se lo pasa genial conmigo, que le gustaría hacer muchísimas cosas, y sabe que conmigo las haría, porque ella es más parada para eso. Dice que aunque yo no lo crea se acuerda de muchas de las cosas que hemos hecho, y que echa de menos algunas. Que le hubiese encantado hacer el crucero conmigo, ir a Roma, que no crea que ha pasado del tema.
Y me pide mi opinión. Y claro, lo que yo le dije. Me encanta que me lo cuentes porque significa que tienes muchísima confianza conmigo, pero no soy la persona indicada para aconsejarte. Porque todo lo que diga puede ser utilizado en mi contra. Si le digo déjala, parece que sea en plan vengativo e interesado, basta que le diga una cosa para que haga la contraria. Le dije, si algo no te convence del todo y tienen dudas, es que algo falla. En la relación con ella o en cualquier cosa de tu vida. Las cosas las tienes que hacer porque te apetece y porque quieres, en cualquier aspecto, y si lo quieres vas a por ello de cabeza. Tú también tienes cosas que no me gustan, pero sé que de cabeza me iría contigo. Sin pensármelo, porque las cosas buenas compensan a las malas.
Yo podría ser muy mala y decirte muy sutilmente que la dejaras porque vas a estar mejor sin ella y así podremos hacer mogollón de cosas y movernos de aquí para allá. Pero no lo hago, porque igual estarías mal, y lo que no quiero es que estés mal. Que hagamos algo y estés mal por ella, o aunque no lo hagamos. Quiero que estés bien, aunque no sea conmigo.
El sigue en su indecisión, supongo que al final seguirán juntos, no sé si se atreverá a dar el paso porque a veces también le da pena.
Pero sé que conmigo se lo ha pasado genial, que ayer me dijo que fuera otra vez a dormir, que me dijo que me quedara hoy con él y no fuera a trabajar, y al final ha pasado porque me he dormido, que hoy no he ido porque le han cambiado el horario del turno y sale a las doce de la noche.
Me dijo que la próxima semana podemos hacer lo mismo, pero como tendrá las tardes libres puede que ella se apunte a ir a su casa cuando salga de trabajar. El ni se lo había planteado, se lo dije yo. Así que ya se verá.
Desde luego todas las penas que tuve el finde se fueron en cuanto hablé con él el lunes. Y todos los detalles que ha tenido, todas las risas y todo lo que hemos hecho, no diré que lo compensen, porque a veces el dolor es tan grande que no hay compensación posible, pero sí que me hace olvidar los malos ratos.
Mañana me voy a las fiestas, él también va, qué cosas, estaremos los dos en Zaragoza y puede que ni nos veamos. Dice que le encantaría poder quedarse conmigo porque sabe que lo pasaríamos muy bien y haríamos muchas cosas, pero que no puede dejar colgados a sus amigos y se irá con ellos.
Es una lástima, me hubiese gustado que viniese conmigo, pero otra vez será. O no.
He pasado unos días muy bien con él. Sé que la próxima semana nos veremos otra vez, y yo voy a estar con mis amigos, mi familia y de fiestas, así que estaré bien aunque lo eche muchísimo de menos en todo lo que haga.
Hoy no me llamará porque sale tarde, pero tenía un mal rollo en el trabajo, le he dicho que me lo cuente mañana a ver qué ha pasado. Me dice, vale. Si esta noche estoy muy mal te llamo aunque sea tarde vale? O estarás durmiendo?
No me dormiré, y si lo hiciera me despertaría para que me cuente lo que quiera. Me lo ha dicho de esa forma como que me necesitaba para hablar que sería incapaz de decirle que no.
sábado, 6 de octubre de 2007
Me gustaría alejar este dolor
Me gustaría saber que se siente viviendo sin este miedo, esta inseguridad y esta tristeza cada vez que no estoy con él. O mejor dicho, cada vez que sé que está con ella.
Intento no pensar en ello, pero inevitablemente los pensamientos asaltan mi cabeza, me reconcomen y me queman por dentro.
Sé que no arreglo nada con eso, que las cosas no cambian, simplemente soy yo la que paso el mal rato, y qué puedo hacer?
Me gustaría tener un grupo de amigos que no fueran gays, que les gustara salir por donde me gusta a mí, que no se cansaran enseguida y se fueran a casa, que pudieran traer al grupo gente nueva que conocer.
Me gustaría no estar toda la manaña repitiendo "van a discutir, ella se irá y él vendrá conmigo", como si de un mantra se tratara, porque creo que no me estoy volviendo loca. Creo sinceramente que ya lo estoy.
Cuando volvía de la playa he venido paseando por otro camino más largo, para que me diera el sol, el aire, para despejarme. No podía evitar pensar si ellos también habrían ido a alguna playa, a comer paella, a pasarlo bien.
Pasaba junto a una pared rugosa, y he pasado mis nudillos por ella para hacerme daño. Por qué?
Acaso no lo paso ya mal? Necesito más dolor? O es que necesito algo más tangible por lo que sufrir?
No sé por qué lo hago, pero cuando estoy tan mal parece que quiera castigarme a mí misma con algún dolor físico.
Sé que llegara el próximo día que estemos juntos y volveré a sentirme en una felicidad completa o casi completa, si no me pongo a pensar que esto acabará.
Me gustaría que él estuviese aquí, para sentirme bien, para no sentirme tan sola. Para no estar tan sola.
Intento no pensar en ello, pero inevitablemente los pensamientos asaltan mi cabeza, me reconcomen y me queman por dentro.
Sé que no arreglo nada con eso, que las cosas no cambian, simplemente soy yo la que paso el mal rato, y qué puedo hacer?
Me gustaría tener un grupo de amigos que no fueran gays, que les gustara salir por donde me gusta a mí, que no se cansaran enseguida y se fueran a casa, que pudieran traer al grupo gente nueva que conocer.
Me gustaría no estar toda la manaña repitiendo "van a discutir, ella se irá y él vendrá conmigo", como si de un mantra se tratara, porque creo que no me estoy volviendo loca. Creo sinceramente que ya lo estoy.
Cuando volvía de la playa he venido paseando por otro camino más largo, para que me diera el sol, el aire, para despejarme. No podía evitar pensar si ellos también habrían ido a alguna playa, a comer paella, a pasarlo bien.
Pasaba junto a una pared rugosa, y he pasado mis nudillos por ella para hacerme daño. Por qué?
Acaso no lo paso ya mal? Necesito más dolor? O es que necesito algo más tangible por lo que sufrir?
No sé por qué lo hago, pero cuando estoy tan mal parece que quiera castigarme a mí misma con algún dolor físico.
Sé que llegara el próximo día que estemos juntos y volveré a sentirme en una felicidad completa o casi completa, si no me pongo a pensar que esto acabará.
Me gustaría que él estuviese aquí, para sentirme bien, para no sentirme tan sola. Para no estar tan sola.
viernes, 5 de octubre de 2007
Sola
Este finde me toca quedarme sola. Y no habrá sorpresas, porque si las hay, desde luego será la megasorpresa.
Sus padres se han ido de vacaciones y ella se va todo el finde a su casa con él. Así que no habrá llamadas de última hora, ni de madrugada porque viene a dormir ni nada.
Ayer era el último día que nos veíamos hasta no se sabe cuando, ya que la próxima semana el lleva el turno de tarde y no podremos quedar.
La tarde estaba negra negrísima, y claro para ir a jugar o a la playa pues no hacía día, pero al final quedamos. Fui a buscarle, empezó a llover muchísimo, y nos fuimos a la playa, pero esta vez no salimos del coche, nos quedamos allí dentro hablando. Después nos fuimos al cine.
Fue una tarde tranquila, diferente. Pero como siempre lo pasamos muy bien.
Por la noche me llamó, me dijo que el próximo finde ella al final no se va, así que no podríamos quedar. Pero había una posibilidad, porque él se iba a ir con los amigos a las fiestas una noche y quizá podríamos vernos allí. Luego se van a Madrid otra noche, dijo que intentaría quedarse conmigo, pero que igual no les hacía mucha gracia que les dejase colgados con el hotel reservado y todo eso.
Supongo que con un poco de suerte tendré que hacerme la encontradiza con él, para que sus amigos no sospechen, como si no nos conociéramos y yo le entrara aprovechando la borrachera de las fiestas.
Me gusta jugar, igual hasta tiene su morbo ;D
Me preguntó si me había enfadado porque se fuera con sus amigos. El plan era que si ella se iba él se venía conmigo.
Le dije que no, pero que me daba rabia que todas las cosas que me apetecía hacer con él, y todos los sitios que me gustaría enseñarle al final se iba con otra gente. Me hubiese gustado llevarle a las fiestas, a Madrid, a Roma tanto que hablábamos de ella. Pero ya estuvo con ella.
Qué más da. Resignación.
De momento este finde estoy sola. No quiero pensar mucho en que estarán juntos, en si estarán muy bien. Desde luego no estarán mal, pero ojalá discutan como siempre. Aunque de lo que me sirve.
Hace un rato me ha llamado, hemos hablado un poco y me ha dicho que me llamará el domingo si puede, o el lunes.
Espero que ella no se quede a dormir tb el domingo. Es que no tiene casa?
Este finde me lo dedicaré a mí, y descansaré y también me aburriré.
Y le echaré de menos.
Sus padres se han ido de vacaciones y ella se va todo el finde a su casa con él. Así que no habrá llamadas de última hora, ni de madrugada porque viene a dormir ni nada.
Ayer era el último día que nos veíamos hasta no se sabe cuando, ya que la próxima semana el lleva el turno de tarde y no podremos quedar.
La tarde estaba negra negrísima, y claro para ir a jugar o a la playa pues no hacía día, pero al final quedamos. Fui a buscarle, empezó a llover muchísimo, y nos fuimos a la playa, pero esta vez no salimos del coche, nos quedamos allí dentro hablando. Después nos fuimos al cine.
Fue una tarde tranquila, diferente. Pero como siempre lo pasamos muy bien.
Por la noche me llamó, me dijo que el próximo finde ella al final no se va, así que no podríamos quedar. Pero había una posibilidad, porque él se iba a ir con los amigos a las fiestas una noche y quizá podríamos vernos allí. Luego se van a Madrid otra noche, dijo que intentaría quedarse conmigo, pero que igual no les hacía mucha gracia que les dejase colgados con el hotel reservado y todo eso.
Supongo que con un poco de suerte tendré que hacerme la encontradiza con él, para que sus amigos no sospechen, como si no nos conociéramos y yo le entrara aprovechando la borrachera de las fiestas.
Me gusta jugar, igual hasta tiene su morbo ;D
Me preguntó si me había enfadado porque se fuera con sus amigos. El plan era que si ella se iba él se venía conmigo.
Le dije que no, pero que me daba rabia que todas las cosas que me apetecía hacer con él, y todos los sitios que me gustaría enseñarle al final se iba con otra gente. Me hubiese gustado llevarle a las fiestas, a Madrid, a Roma tanto que hablábamos de ella. Pero ya estuvo con ella.
Qué más da. Resignación.
De momento este finde estoy sola. No quiero pensar mucho en que estarán juntos, en si estarán muy bien. Desde luego no estarán mal, pero ojalá discutan como siempre. Aunque de lo que me sirve.
Hace un rato me ha llamado, hemos hablado un poco y me ha dicho que me llamará el domingo si puede, o el lunes.
Espero que ella no se quede a dormir tb el domingo. Es que no tiene casa?
Este finde me lo dedicaré a mí, y descansaré y también me aburriré.
Y le echaré de menos.
martes, 2 de octubre de 2007
Jugando
Hoy hemos ido a jugar por la tarde a basket y a fútbol. Me he reído un montón, lo he pasado genial.
Me he reído con todas las tonterías que decía y que hacía. Me gusta verle jugar, me gusta verle tirando a canasta, cómo regatea y como corre por el campo de fútbol. Cada gesto y cada palabra me vuelven loca.
Cómo es posible que en vez de desencantarme por que sé que esto terminará, cada vez me guste más, cada vez me atraiga más?
Será que me gustan las cosas difíciles?
No sé si es que nos gusta agarrarnos a un clavo ardiendo como si fuera la última oportunidad en la vida, si nos gustan los retos o más nos atrae algo cuanto más complicado es.
He llegado a pensar si estaré obsesionada. Pero creo que si lo estuviera no sentiría todo lo que siento, simplemente actuaría por impulsos sin importarme si puedo hacerle daño o no.
Hoy lo he pasado genial, pero como siempre, tengo esa sensación de que le voy a perder. O más bien esa seguridad.
Cuando salíamos de jugar le he dicho que como me iba a tener a dieta muchos días, tendría que buscarme a alguien. Ha empezado como siempre, qué mala, eso no lo digas.
- Hombre qué quieres? Si tú no me das lo que necesito, tendré que buscar a alguien que sí que me lo dé.
-Qué mala eres. Vaya golpe bajo, qué decepción.
Y así en plan broma un rato.
Nos hemos ido al cine. Cuando hemos llegado me ha preguntado. Eso que decías lo dirías en broma no?
Yo le cambiaba de tema y no le contestaba. El volvía a preguntar. Yo le decía que sí que en serio. Y él seguía contestando, qué mala eres.
Lo bueno o lo malo del tema es que se ha quedado pensando en eso, porque me lo ha vuelto a preguntar cuando había pasado un rato. Y no es la primera vez. Cuando ha, pasado unos días sin vernos siempre me pregunta si he sido buena, si me he portado bien...
Si tanto le preocupa, por qué no quiere estar solo conmigo?
Ayer me dijo que este finde sería imposible quedar, por lo que os conté. Le dije que vaya, que además este finde iba a estar sola completamente porque mi amigo no venía ni nada.
- Jolín, me sabe mal.
- No digas eso, si tan mal te supiera no lo harías.
- Hombre claro que me sabe mal por tí. Tampoco me gusta que te quedes sola.
- No mientas, si no te gustara estarías conmigo.
- Sallyy, otra vez vamos a empezar con lo de siempre?
- No, no empiezo, pero al menos no digas tonterías.
Y ya cambié de tema porque no quería discutir.
El caso es que siempre tiene esos detalles tontos que a mí no me parecen tan tontos. Como que cada vez que le dejo en casa me dice que le haga perdida cuando yo llego a la mía, para saber que he llegado bien.
Cuando llegamos a su casa, él se baja del coche y mientras yo me preparo, porque conduce él, y me pongo el asiento bien y el retrovisor, él me espera, me da otro beso y me insiste, ten cuidado eh?, hazme perdida cuando llegues.
No sé , tiene tantos detalles, para bien y para no tan bien.
Me he reído con todas las tonterías que decía y que hacía. Me gusta verle jugar, me gusta verle tirando a canasta, cómo regatea y como corre por el campo de fútbol. Cada gesto y cada palabra me vuelven loca.
Cómo es posible que en vez de desencantarme por que sé que esto terminará, cada vez me guste más, cada vez me atraiga más?
Será que me gustan las cosas difíciles?
No sé si es que nos gusta agarrarnos a un clavo ardiendo como si fuera la última oportunidad en la vida, si nos gustan los retos o más nos atrae algo cuanto más complicado es.
He llegado a pensar si estaré obsesionada. Pero creo que si lo estuviera no sentiría todo lo que siento, simplemente actuaría por impulsos sin importarme si puedo hacerle daño o no.
Hoy lo he pasado genial, pero como siempre, tengo esa sensación de que le voy a perder. O más bien esa seguridad.
Cuando salíamos de jugar le he dicho que como me iba a tener a dieta muchos días, tendría que buscarme a alguien. Ha empezado como siempre, qué mala, eso no lo digas.
- Hombre qué quieres? Si tú no me das lo que necesito, tendré que buscar a alguien que sí que me lo dé.
-Qué mala eres. Vaya golpe bajo, qué decepción.
Y así en plan broma un rato.
Nos hemos ido al cine. Cuando hemos llegado me ha preguntado. Eso que decías lo dirías en broma no?
Yo le cambiaba de tema y no le contestaba. El volvía a preguntar. Yo le decía que sí que en serio. Y él seguía contestando, qué mala eres.
Lo bueno o lo malo del tema es que se ha quedado pensando en eso, porque me lo ha vuelto a preguntar cuando había pasado un rato. Y no es la primera vez. Cuando ha, pasado unos días sin vernos siempre me pregunta si he sido buena, si me he portado bien...
Si tanto le preocupa, por qué no quiere estar solo conmigo?
Ayer me dijo que este finde sería imposible quedar, por lo que os conté. Le dije que vaya, que además este finde iba a estar sola completamente porque mi amigo no venía ni nada.
- Jolín, me sabe mal.
- No digas eso, si tan mal te supiera no lo harías.
- Hombre claro que me sabe mal por tí. Tampoco me gusta que te quedes sola.
- No mientas, si no te gustara estarías conmigo.
- Sallyy, otra vez vamos a empezar con lo de siempre?
- No, no empiezo, pero al menos no digas tonterías.
Y ya cambié de tema porque no quería discutir.
El caso es que siempre tiene esos detalles tontos que a mí no me parecen tan tontos. Como que cada vez que le dejo en casa me dice que le haga perdida cuando yo llego a la mía, para saber que he llegado bien.
Cuando llegamos a su casa, él se baja del coche y mientras yo me preparo, porque conduce él, y me pongo el asiento bien y el retrovisor, él me espera, me da otro beso y me insiste, ten cuidado eh?, hazme perdida cuando llegues.
No sé , tiene tantos detalles, para bien y para no tan bien.
domingo, 30 de septiembre de 2007
Un buen finde
Este finde no ha estado nada mal. El viernes vino a cenar y a dormir, como casi todos los viernes.
Tenía tantas ganas de volver a sentarme a cenar con él, a hablar de qué tal el trabajo, la semana, o cualquier tontería.
Tenía tantas ganas de volver a hacer el amor con él.
A la mañana siguiente tenía que irse pronto, pero pude retenerle un rato. Empecé a acariciarle, a tocarle, y él se dejaba. Yo me daba la vuelta, y él me abrazaba, y volvía a empezar otra vez.
Cuando terminamos, le dije te quiero mucho. Cásate conmigo.
El se echo a reir, le dije, no en serio cásate conmigo. No me dejes.
Entonces no dijo nada. Aún estaba dentro de mí, yo le rodeaba la espalda con mis piernas, mientras le acariciaba la cara. Solo se acercó a darme un beso en la mejilla. Luego con mucho cuidado salió y como si no hubiera pasado nada siguió hablando.
Ya sé que no me iba a decir que sí, desde luego, y quién dice casarse dice vivir juntos o que fuera mi pareja, seguro que lo entendió. Pero tenía que decirlo, no quiero que llegue el momento en que se vaya con ella y pueda decirme algún día que yo nunca le pedí nada. Que no creía que quisiera hacerlo. Porque aunque le demuestre cada día cuánto le quiero, seguro que me saltaría con algo así. Simplemente por ser la excusa más cómoda.
Por la tarde me llamó, dijo que no podría venir a dormir porque ella iba a pasar por su casa hoy muy pronto y no quería arriesgarse a quedarse dormido o a entretenerse en casa. Pero que si quería podíamos ir al cine. Así que fuimos. Por cierto, no vayáis a ver Los guardianes del día, es un bodrio intragable.
Hubiésemos ido a tomar algo, pero claro, dónde si corría el riesgo de encontrarse con algún conocido. Pues nada, cada uno a su casa.
Esta mañana me ha llamado por si quería ir a jugar un rato y a la playa. Por supuesto he dicho que sí, así que hemos estado jugando a basket y a fútbol , luego nos hemos ido a andar por el bosque, a nuestra roca de siempre y por la playa.
Cuando estábamos en nuestro sitio, ha dicho una cosa que me ha encantado. Más que nada porque yo soy muy dada a pensar cosas así también:
-Estaba pensando que a lo mejor aquí en otros tiempos también han venido otras parejas a sentarse y a hablar de sus cosas. La de historias que habrán pasado por aquí.
Y es verdad, seguramente esas piedras, esa pequeña cueva, guarda más de un secreto. A mí tiene que guardarme unos cuantos :P
Luego hemos ido al cine, y le he dejado en casa y nos hemos despedido. Me ha dado un beso dentro del coche, y cuando estaba fuera esperando a que me preparara para irme, ha vuelto a acercarse y me ha dado otro.
El viernes pensaba que estaba más frío desde que volvió, pero hoy ha estado otra vez más cariñoso. Aunque creo que o bien se le ha pasado un poco, o bien quiere guardar un poco las distancias, para que yo no me emocione todavía más.
En cualquier caso ha sido un buen finde. Esta semana creo que podremos vernos alguna tarde, pero a partir del finde no sé qué pasará, porque sus padres se van de vacaciones y se quedará solo en casa, con lo que si ella va allí, desde luego será difícil vernos.
Ya se verá. Como siempre, hasta el último momento, nunca se sabe.
Tenía tantas ganas de volver a sentarme a cenar con él, a hablar de qué tal el trabajo, la semana, o cualquier tontería.
Tenía tantas ganas de volver a hacer el amor con él.
A la mañana siguiente tenía que irse pronto, pero pude retenerle un rato. Empecé a acariciarle, a tocarle, y él se dejaba. Yo me daba la vuelta, y él me abrazaba, y volvía a empezar otra vez.
Cuando terminamos, le dije te quiero mucho. Cásate conmigo.
El se echo a reir, le dije, no en serio cásate conmigo. No me dejes.
Entonces no dijo nada. Aún estaba dentro de mí, yo le rodeaba la espalda con mis piernas, mientras le acariciaba la cara. Solo se acercó a darme un beso en la mejilla. Luego con mucho cuidado salió y como si no hubiera pasado nada siguió hablando.
Ya sé que no me iba a decir que sí, desde luego, y quién dice casarse dice vivir juntos o que fuera mi pareja, seguro que lo entendió. Pero tenía que decirlo, no quiero que llegue el momento en que se vaya con ella y pueda decirme algún día que yo nunca le pedí nada. Que no creía que quisiera hacerlo. Porque aunque le demuestre cada día cuánto le quiero, seguro que me saltaría con algo así. Simplemente por ser la excusa más cómoda.
Por la tarde me llamó, dijo que no podría venir a dormir porque ella iba a pasar por su casa hoy muy pronto y no quería arriesgarse a quedarse dormido o a entretenerse en casa. Pero que si quería podíamos ir al cine. Así que fuimos. Por cierto, no vayáis a ver Los guardianes del día, es un bodrio intragable.
Hubiésemos ido a tomar algo, pero claro, dónde si corría el riesgo de encontrarse con algún conocido. Pues nada, cada uno a su casa.
Esta mañana me ha llamado por si quería ir a jugar un rato y a la playa. Por supuesto he dicho que sí, así que hemos estado jugando a basket y a fútbol , luego nos hemos ido a andar por el bosque, a nuestra roca de siempre y por la playa.
Cuando estábamos en nuestro sitio, ha dicho una cosa que me ha encantado. Más que nada porque yo soy muy dada a pensar cosas así también:
-Estaba pensando que a lo mejor aquí en otros tiempos también han venido otras parejas a sentarse y a hablar de sus cosas. La de historias que habrán pasado por aquí.
Y es verdad, seguramente esas piedras, esa pequeña cueva, guarda más de un secreto. A mí tiene que guardarme unos cuantos :P
Luego hemos ido al cine, y le he dejado en casa y nos hemos despedido. Me ha dado un beso dentro del coche, y cuando estaba fuera esperando a que me preparara para irme, ha vuelto a acercarse y me ha dado otro.
El viernes pensaba que estaba más frío desde que volvió, pero hoy ha estado otra vez más cariñoso. Aunque creo que o bien se le ha pasado un poco, o bien quiere guardar un poco las distancias, para que yo no me emocione todavía más.
En cualquier caso ha sido un buen finde. Esta semana creo que podremos vernos alguna tarde, pero a partir del finde no sé qué pasará, porque sus padres se van de vacaciones y se quedará solo en casa, con lo que si ella va allí, desde luego será difícil vernos.
Ya se verá. Como siempre, hasta el último momento, nunca se sabe.
viernes, 28 de septiembre de 2007
Diario de una ausencia
Este es el título del libro que me estoy leyendo. Trata de una mujer en la corte japonesa del siglo X, enamorada de un hombre que ha sido desterrado por deshonrar a una vestal de la corte. Además él también había tenido una historia con otra mujer.
Hay fragmentos del libro que me hacen sentir muy identificada, por cómo explica el dolor de saber que él quiere a otra, o cómo explica sus celos, su angustia, sus esperas. En fin, cualquier sentimiento que describe.
Os dejo algunas frases que más me han llamado la atención.
"No deseo compartir su ausencia con ella, como no deseaba compartir su cuerpo, pues soy egoísta en mi privación igual que lo era en mi plenitud"
Es curioso como te vuelves celosa de todo, hasta de tu añoranza, es cierto que no deseas compartir ningún sentimiento, es cierto que llegas a odiarla a ella aunque no tenga culpa de nada.
"El argumenta bien que no le importa compartir su amor, pero nunca le gustó mucho que yo compartiera el mío".
Es cierto, puede darte cien mil razones de por qué él está con dos a la vez, pero tú no puedes hacerlo, los celos le matan.
"No lo amaba como yo, pero eso no importaba, porque él la prefería a ella".
Esta es la clave de todo. Yo no sé si ella lo amará más, menos, o igual que yo. En todo caso, diferente. Pero qué importa si él está con ella. Cualquier cosa que ella haga a él le llega al corazón, le hace pensarse las cosas. Todo lo que yo haga, no le deja indiferente, pero no cambia nada.
Cuando volvió con ella me dijo que ella se había puesto de una manera que nunca la había visto, que hasta había llorado y todo. Y decidió darle otra oportunidad.
Cuántas veces he llorado yo delante de él, le he dicho lo que siento, cuántas veces le he dicho que me duele. Y no ha servido de nada.
Su elección está hecha hace mucho tiempo. Por muchas cosas que sienta por mí. Por muy bien que esté conmigo. Por muchos momentos que pasemos juntos.
Lo que está claro, es que desde el principio de los tiempos ha habido infidelidad, celos, dolor, amor, sufrimiento, esperanzas, felicidad, esperas...
Cuántas personas que han vivido historias difíciles, historias felices. Cuántas personas que han apostado por un amor equivocado, pero es el que sienten, el que les hace latir el corazón.
Tantas lágrimas, tantas esperas, tanto dolor, tanta añoranza. Y tanta felicidad en unos segundos. Tanta felicidad en unos recuerdos irrepetibles.
Es algo que no cambiará nunca, que ha pasado, sigue pasando y pasará siempre. El amor es así de complicado.
Hay fragmentos del libro que me hacen sentir muy identificada, por cómo explica el dolor de saber que él quiere a otra, o cómo explica sus celos, su angustia, sus esperas. En fin, cualquier sentimiento que describe.
Os dejo algunas frases que más me han llamado la atención.
"No deseo compartir su ausencia con ella, como no deseaba compartir su cuerpo, pues soy egoísta en mi privación igual que lo era en mi plenitud"
Es curioso como te vuelves celosa de todo, hasta de tu añoranza, es cierto que no deseas compartir ningún sentimiento, es cierto que llegas a odiarla a ella aunque no tenga culpa de nada.
"El argumenta bien que no le importa compartir su amor, pero nunca le gustó mucho que yo compartiera el mío".
Es cierto, puede darte cien mil razones de por qué él está con dos a la vez, pero tú no puedes hacerlo, los celos le matan.
"No lo amaba como yo, pero eso no importaba, porque él la prefería a ella".
Esta es la clave de todo. Yo no sé si ella lo amará más, menos, o igual que yo. En todo caso, diferente. Pero qué importa si él está con ella. Cualquier cosa que ella haga a él le llega al corazón, le hace pensarse las cosas. Todo lo que yo haga, no le deja indiferente, pero no cambia nada.
Cuando volvió con ella me dijo que ella se había puesto de una manera que nunca la había visto, que hasta había llorado y todo. Y decidió darle otra oportunidad.
Cuántas veces he llorado yo delante de él, le he dicho lo que siento, cuántas veces le he dicho que me duele. Y no ha servido de nada.
Su elección está hecha hace mucho tiempo. Por muchas cosas que sienta por mí. Por muy bien que esté conmigo. Por muchos momentos que pasemos juntos.
Lo que está claro, es que desde el principio de los tiempos ha habido infidelidad, celos, dolor, amor, sufrimiento, esperanzas, felicidad, esperas...
Cuántas personas que han vivido historias difíciles, historias felices. Cuántas personas que han apostado por un amor equivocado, pero es el que sienten, el que les hace latir el corazón.
Tantas lágrimas, tantas esperas, tanto dolor, tanta añoranza. Y tanta felicidad en unos segundos. Tanta felicidad en unos recuerdos irrepetibles.
Es algo que no cambiará nunca, que ha pasado, sigue pasando y pasará siempre. El amor es así de complicado.
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