viernes, 5 de octubre de 2007

Sola

Este finde me toca quedarme sola. Y no habrá sorpresas, porque si las hay, desde luego será la megasorpresa.

Sus padres se han ido de vacaciones y ella se va todo el finde a su casa con él. Así que no habrá llamadas de última hora, ni de madrugada porque viene a dormir ni nada.

Ayer era el último día que nos veíamos hasta no se sabe cuando, ya que la próxima semana el lleva el turno de tarde y no podremos quedar.
La tarde estaba negra negrísima, y claro para ir a jugar o a la playa pues no hacía día, pero al final quedamos. Fui a buscarle, empezó a llover muchísimo, y nos fuimos a la playa, pero esta vez no salimos del coche, nos quedamos allí dentro hablando. Después nos fuimos al cine.
Fue una tarde tranquila, diferente. Pero como siempre lo pasamos muy bien.

Por la noche me llamó, me dijo que el próximo finde ella al final no se va, así que no podríamos quedar. Pero había una posibilidad, porque él se iba a ir con los amigos a las fiestas una noche y quizá podríamos vernos allí. Luego se van a Madrid otra noche, dijo que intentaría quedarse conmigo, pero que igual no les hacía mucha gracia que les dejase colgados con el hotel reservado y todo eso.
Supongo que con un poco de suerte tendré que hacerme la encontradiza con él, para que sus amigos no sospechen, como si no nos conociéramos y yo le entrara aprovechando la borrachera de las fiestas.
Me gusta jugar, igual hasta tiene su morbo ;D

Me preguntó si me había enfadado porque se fuera con sus amigos. El plan era que si ella se iba él se venía conmigo.
Le dije que no, pero que me daba rabia que todas las cosas que me apetecía hacer con él, y todos los sitios que me gustaría enseñarle al final se iba con otra gente. Me hubiese gustado llevarle a las fiestas, a Madrid, a Roma tanto que hablábamos de ella. Pero ya estuvo con ella.
Qué más da. Resignación.

De momento este finde estoy sola. No quiero pensar mucho en que estarán juntos, en si estarán muy bien. Desde luego no estarán mal, pero ojalá discutan como siempre. Aunque de lo que me sirve.
Hace un rato me ha llamado, hemos hablado un poco y me ha dicho que me llamará el domingo si puede, o el lunes.
Espero que ella no se quede a dormir tb el domingo. Es que no tiene casa?

Este finde me lo dedicaré a mí, y descansaré y también me aburriré.

Y le echaré de menos.

martes, 2 de octubre de 2007

Jugando

Hoy hemos ido a jugar por la tarde a basket y a fútbol. Me he reído un montón, lo he pasado genial.
Me he reído con todas las tonterías que decía y que hacía. Me gusta verle jugar, me gusta verle tirando a canasta, cómo regatea y como corre por el campo de fútbol. Cada gesto y cada palabra me vuelven loca.

Cómo es posible que en vez de desencantarme por que sé que esto terminará, cada vez me guste más, cada vez me atraiga más?
Será que me gustan las cosas difíciles?
No sé si es que nos gusta agarrarnos a un clavo ardiendo como si fuera la última oportunidad en la vida, si nos gustan los retos o más nos atrae algo cuanto más complicado es.

He llegado a pensar si estaré obsesionada. Pero creo que si lo estuviera no sentiría todo lo que siento, simplemente actuaría por impulsos sin importarme si puedo hacerle daño o no.

Hoy lo he pasado genial, pero como siempre, tengo esa sensación de que le voy a perder. O más bien esa seguridad.

Cuando salíamos de jugar le he dicho que como me iba a tener a dieta muchos días, tendría que buscarme a alguien. Ha empezado como siempre, qué mala, eso no lo digas.

- Hombre qué quieres? Si tú no me das lo que necesito, tendré que buscar a alguien que sí que me lo dé.

-Qué mala eres. Vaya golpe bajo, qué decepción.

Y así en plan broma un rato.

Nos hemos ido al cine. Cuando hemos llegado me ha preguntado. Eso que decías lo dirías en broma no?

Yo le cambiaba de tema y no le contestaba. El volvía a preguntar. Yo le decía que sí que en serio. Y él seguía contestando, qué mala eres.

Lo bueno o lo malo del tema es que se ha quedado pensando en eso, porque me lo ha vuelto a preguntar cuando había pasado un rato. Y no es la primera vez. Cuando ha, pasado unos días sin vernos siempre me pregunta si he sido buena, si me he portado bien...
Si tanto le preocupa, por qué no quiere estar solo conmigo?

Ayer me dijo que este finde sería imposible quedar, por lo que os conté. Le dije que vaya, que además este finde iba a estar sola completamente porque mi amigo no venía ni nada.

- Jolín, me sabe mal.
- No digas eso, si tan mal te supiera no lo harías.
- Hombre claro que me sabe mal por tí. Tampoco me gusta que te quedes sola.
- No mientas, si no te gustara estarías conmigo.
- Sallyy, otra vez vamos a empezar con lo de siempre?
- No, no empiezo, pero al menos no digas tonterías.

Y ya cambié de tema porque no quería discutir.

El caso es que siempre tiene esos detalles tontos que a mí no me parecen tan tontos. Como que cada vez que le dejo en casa me dice que le haga perdida cuando yo llego a la mía, para saber que he llegado bien.
Cuando llegamos a su casa, él se baja del coche y mientras yo me preparo, porque conduce él, y me pongo el asiento bien y el retrovisor, él me espera, me da otro beso y me insiste, ten cuidado eh?, hazme perdida cuando llegues.

No sé , tiene tantos detalles, para bien y para no tan bien.

domingo, 30 de septiembre de 2007

Un buen finde

Este finde no ha estado nada mal. El viernes vino a cenar y a dormir, como casi todos los viernes.
Tenía tantas ganas de volver a sentarme a cenar con él, a hablar de qué tal el trabajo, la semana, o cualquier tontería.

Tenía tantas ganas de volver a hacer el amor con él.

A la mañana siguiente tenía que irse pronto, pero pude retenerle un rato. Empecé a acariciarle, a tocarle, y él se dejaba. Yo me daba la vuelta, y él me abrazaba, y volvía a empezar otra vez.
Cuando terminamos, le dije te quiero mucho. Cásate conmigo.
El se echo a reir, le dije, no en serio cásate conmigo. No me dejes.
Entonces no dijo nada. Aún estaba dentro de mí, yo le rodeaba la espalda con mis piernas, mientras le acariciaba la cara. Solo se acercó a darme un beso en la mejilla. Luego con mucho cuidado salió y como si no hubiera pasado nada siguió hablando.

Ya sé que no me iba a decir que sí, desde luego, y quién dice casarse dice vivir juntos o que fuera mi pareja, seguro que lo entendió. Pero tenía que decirlo, no quiero que llegue el momento en que se vaya con ella y pueda decirme algún día que yo nunca le pedí nada. Que no creía que quisiera hacerlo. Porque aunque le demuestre cada día cuánto le quiero, seguro que me saltaría con algo así. Simplemente por ser la excusa más cómoda.

Por la tarde me llamó, dijo que no podría venir a dormir porque ella iba a pasar por su casa hoy muy pronto y no quería arriesgarse a quedarse dormido o a entretenerse en casa. Pero que si quería podíamos ir al cine. Así que fuimos. Por cierto, no vayáis a ver Los guardianes del día, es un bodrio intragable.

Hubiésemos ido a tomar algo, pero claro, dónde si corría el riesgo de encontrarse con algún conocido. Pues nada, cada uno a su casa.

Esta mañana me ha llamado por si quería ir a jugar un rato y a la playa. Por supuesto he dicho que sí, así que hemos estado jugando a basket y a fútbol , luego nos hemos ido a andar por el bosque, a nuestra roca de siempre y por la playa.

Cuando estábamos en nuestro sitio, ha dicho una cosa que me ha encantado. Más que nada porque yo soy muy dada a pensar cosas así también:

-Estaba pensando que a lo mejor aquí en otros tiempos también han venido otras parejas a sentarse y a hablar de sus cosas. La de historias que habrán pasado por aquí.

Y es verdad, seguramente esas piedras, esa pequeña cueva, guarda más de un secreto. A mí tiene que guardarme unos cuantos :P

Luego hemos ido al cine, y le he dejado en casa y nos hemos despedido. Me ha dado un beso dentro del coche, y cuando estaba fuera esperando a que me preparara para irme, ha vuelto a acercarse y me ha dado otro.
El viernes pensaba que estaba más frío desde que volvió, pero hoy ha estado otra vez más cariñoso. Aunque creo que o bien se le ha pasado un poco, o bien quiere guardar un poco las distancias, para que yo no me emocione todavía más.

En cualquier caso ha sido un buen finde. Esta semana creo que podremos vernos alguna tarde, pero a partir del finde no sé qué pasará, porque sus padres se van de vacaciones y se quedará solo en casa, con lo que si ella va allí, desde luego será difícil vernos.

Ya se verá. Como siempre, hasta el último momento, nunca se sabe.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Diario de una ausencia

Este es el título del libro que me estoy leyendo. Trata de una mujer en la corte japonesa del siglo X, enamorada de un hombre que ha sido desterrado por deshonrar a una vestal de la corte. Además él también había tenido una historia con otra mujer.

Hay fragmentos del libro que me hacen sentir muy identificada, por cómo explica el dolor de saber que él quiere a otra, o cómo explica sus celos, su angustia, sus esperas. En fin, cualquier sentimiento que describe.

Os dejo algunas frases que más me han llamado la atención.

"No deseo compartir su ausencia con ella, como no deseaba compartir su cuerpo, pues soy egoísta en mi privación igual que lo era en mi plenitud"

Es curioso como te vuelves celosa de todo, hasta de tu añoranza, es cierto que no deseas compartir ningún sentimiento, es cierto que llegas a odiarla a ella aunque no tenga culpa de nada.

"El argumenta bien que no le importa compartir su amor, pero nunca le gustó mucho que yo compartiera el mío".

Es cierto, puede darte cien mil razones de por qué él está con dos a la vez, pero tú no puedes hacerlo, los celos le matan.

"No lo amaba como yo, pero eso no importaba, porque él la prefería a ella".

Esta es la clave de todo. Yo no sé si ella lo amará más, menos, o igual que yo. En todo caso, diferente. Pero qué importa si él está con ella. Cualquier cosa que ella haga a él le llega al corazón, le hace pensarse las cosas. Todo lo que yo haga, no le deja indiferente, pero no cambia nada.
Cuando volvió con ella me dijo que ella se había puesto de una manera que nunca la había visto, que hasta había llorado y todo. Y decidió darle otra oportunidad.
Cuántas veces he llorado yo delante de él, le he dicho lo que siento, cuántas veces le he dicho que me duele. Y no ha servido de nada.
Su elección está hecha hace mucho tiempo. Por muchas cosas que sienta por mí. Por muy bien que esté conmigo. Por muchos momentos que pasemos juntos.

Lo que está claro, es que desde el principio de los tiempos ha habido infidelidad, celos, dolor, amor, sufrimiento, esperanzas, felicidad, esperas...
Cuántas personas que han vivido historias difíciles, historias felices. Cuántas personas que han apostado por un amor equivocado, pero es el que sienten, el que les hace latir el corazón.
Tantas lágrimas, tantas esperas, tanto dolor, tanta añoranza. Y tanta felicidad en unos segundos. Tanta felicidad en unos recuerdos irrepetibles.

Es algo que no cambiará nunca, que ha pasado, sigue pasando y pasará siempre. El amor es así de complicado.

jueves, 27 de septiembre de 2007

Por fin!

Por fin ha venido, le he visto! Y estaba tan guapo!
Madre mía, no podía dejar de mirarle, de abrazarle, de besarle.
Estaba tan moreno, con su pendiente que me vuelve loca, menos mal que se lo puso hace poco otra vez. Y se había vuelto a hacer mechas como el verano pasado. Dios, qué guapo estaba!
Sé que debo parecer loca, pero es que me vuelve loca, no lo puedo remediar.

Me gusta que haya venido a comer, me gusta prepararle la comida, sentarnos juntos en el sofá a hablar de que no quiere ir a trabajar o cualquier otra cosa, me gusta tumbarme 10 minutos en la cama junto a él.
Me gusta dejarle el mando del parking para mañana cuando venga como si fuese de los dos.
Parece que seamos una pareja normal y corriente, quién lo diría.

En este momento estoy feliz, quiero que dure mucho esta sensación, pero sé que se pasará en algún momento y no lo quiero pensar.

Me ha preguntado qué tal la semana pasada, le he dicho que prefería no hablar de eso.
Por qué?
-Porque no, vale? Vamos a cambiar de tema.
- Vale
Pero sé por la cara que ha puesto y su tono de voz que sabe que es porque estuve mal y no quiero decírselo.
No quiero agobiarle ni volver a hablar del tema, porque no lleva a ninguna parte y acabamos discutiendo y mal. Así que mejor dejarlo estar.

Ahora me voy a buscar a mi amiga y nos vamos de compras, todavía llevo su olor pegado en mi piel.

Por cierto, os he dicho lo bien que huele?

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Eres mi amante eres mi amigo

Hace unos días Pilar63 me dijo que escuchara la canción Diles de Malú. Ya la había escuchado, pero he vuelto a hacerlo y quiero dejarla aquí.
A veces es así como me siento, como si nadie entendiera lo que pasa, porque nadie está en los momentos buenos, en los que no puedo parar de sonreír, en los que todo parece que sea posible. Quizá es que no los cuento mucho. Tan solo repito mis bajones y malos momentos.
Además,la playa del vídeo me recuerda a la que vamos nosotros :D





Diles
Dicen que lo nuestro esta prohibido
Que es el veneno del pecado y un mal trago del destino
Que sólo somos dos amantes a escondidas
Que tú me harás una infeliz toda mi vida
Qué me importa...., si te quiero qué me importa…

Dicen que esta historia esta acabada
Que estoy ciega porque sigo enamorada
Que tus “te quiero” son el fruto del vacío
Que tú algún día me echarás de tu camino
Dicen que vivimos una farsa y es mentira

Diles, que nuestro amor es grande como el universo
Que en este corazón me sobran sentimientos
Entre huracanes de pasión sin límites
Diles, que vivo y muero para darte amor…oh…

Oh…no…, oh…no…

Sólo con mirarte yo te intuyo
Te adivino entre caricias y promesas
Yo construyo mi castillo
Eres mi bálsamo mi cura, de mi soledad abrigo
La inocencia que me inunda eres mi amante eres mi amigo

Tú…, eres el aire de mi cielo
Aunque la gente nos señale, será sólo un burdo intento
Nosotros volaremos alto como el viento
Entre la inmensidad de un nuevo firmamento…

Diles, que nuestro amor es grande como el universo
Que en este corazón me sobran sentimientos
Entre huracanes de pasión sin límites
Diles, que vivo y muero para darte amor…

Con el velero de tu sonrisa
Llévame lejos cúrame esta herida
Donde los sueños se hacen siempre eternos
Donde el deseo quema a fuego nuestros cuerpos, oh….

Diles, que nuestro amor es grande como el universo
Que en este corazón me sobran sentimientos

Eh…, oh, no, oh…

Diles, que nuestro amor será infinitamente eterno
Que cuando me besas el mundo calla en su silencio
Entre huracanes de pasión sin límites
Diles, que vivo y muero para darte amor…

martes, 25 de septiembre de 2007

La vuelta de vacaciones

Ayer a la una de la tarde me llamó para ir a la playa. Había llegado hace unas horas y quería ir a la playa. Pero yo no estaba, me fui el domingo a ver a mis padres, así que nada.
Pero me puse contenta porque nada más llegar ya me llamó para hacer algo, aunque me extrañó que hubiera llegado tan pronto a casa si venía de San Sebastián.

Por la noche me llamó, estuvimos hablando casi dos horas y media. Yo le decía que le había echado mucho de menos, él no decía nada. Al final le pregunté directamente, me dijo con ese tono de broma que no, que no se había acordado de mí en ningún momento. Siguió así con sus bromas de qué tranquilo estaba, y cosas por el estilo, lo que en su lenguaje quiere decir que sí que tenía ganas de verme y me echaba de menos.
Quizá no tanto como a mí me hubiera gustado, pero bueno.

No le pregunté mucho por el viaje, simplemente que si había llovido mucho, y poco más. El dijo que sí, que había comido mucho , que había estado en casa de unos conocidos, cosas así.

Hablando hablando salió el tema de Italia, ya habíamos hablado otras veces de cuando yo estuve y él me preguntaba qué tal era. Yo le explicaba, y me preguntaba por sitios.

Siguió la conversación y al final salió el tema de su carácter, yo le dije entre otras cosas que con lo sincero que era para algunas cosas, para otras era muy mentiroso. El decía que claro, a ella le tenía que mentir o se descubría el pastel y a mí si alguna vez me decía alguna mentira era para no hacerme daño, porque sabía que si me decía la verdad me iba a doler bastante.
Le volví a repetir que no me gusta que me mientan, que es lo único que le pido siempre, que me diga la verdad, que prefiero saber una verdad y que me duela que descubrir una mentira porque me duele todavía más.
Total, que al final salió que me había mentido en lo de las vacaciones, que no había ido a San Sebastián.
No hizo falta que dijera más. Ya se lo dije yo.

- Te has ido de crucero verdad? Lo sabía, en cuanto me dijiste cuándo te ibas y volvías sabía que te ibas de crucero. La semana pasada me desperté por la noche un día pensando, me ha engañado, se ha ido de crucero y no me lo ha dicho.

La verdad, se quedó bastante alucinado. Pero me dijo que sí, que no me lo había querido decir porque sabía que me iba a doler, porque yo tenía muchas ganas de ir, y si me enteraba sabía que le iba a dar vueltas de por qué se iba con ella y todo eso.

Por qué se iba con ella, ya lo sé, porque está con ella. Desde luego que me fastidia que se haya ido de crucero y si me lo hubiese dicho me hubiese jodido bastante, no os voy a mentir. Pero ahora lo que me duele es que me haya mentido, porque me confesó que a veces no me dice que queda con ella para que no me sienta peor.

Vamos a ver, le dije, si ya sé que estás con ella, que diferencia hay que me digas que quedáis un sábado a que me lo digas un martes. Ninguna. Si cuando me dices que no puedes que tienes que hacer cosas, ya sé que vas a quedar con ella, o a hacer algo relacionado con ella. Yo puedo ser muchas cosas, pero no soy tonta, y soy muy intuitiva con la gente a la que me siento muy unida. Y cuando digo que soy un poco bruja tampoco lo digo de broma.

En fin, ahí es cuando empezaron a encajarme cosas. Por qué no me llamó ese domingo, porque seguramente se fueron a dormir juntos ya. Por qué era tan complicado lo de poner un sms, porque en alta mar no hay cobertura, además si estaba en el extranjero le sale muy caro.
Por qué llegó ayer tan pronto. Por qué me preguntaba tanto por Italia, porque iba a ir, y ayer era una manera de cambiar opiniones sin que yo me enterara. Y por qué no me decía que había pensado en mí, porque seguramente se acordaría bastante durante todo el viaje,por todo lo que habíamos hablado, planeado y le había contado.
Me sentí tan tonta.
El dijo que no era tonta, que solo lo había hecho para no hacerme más daño, porque con las conversaciones que tenemos últimamente sabe que lo estoy pasando mal y no quiere echar más leña al fuego.
Le dije que prefiero saber que se va con ella, sin detalles, no quiero saber lo que hace, pero si queda mucho quiero saberlo, porque si no, es cuando yo me monto las películas en mi cabeza.

Antes de esto ya me había dicho que habían discutido bastante durante toda la semana. Pero siempre discuten bastante.

Y eso no cambia nada. También dijo que después de esto ella estaba más emocionada con irse a vivir juntos. El dijo que esperaran hasta el año que viene. Pero para el año que viene quedan 3 meses.
El dice que tenemos que aprovechar todo lo que podamos.
Pero ya veo que me quedan dos telediarios, que la cosa va para delante, con discusiones o sin ellas, que por mucho que quiera protegerme, por mucho que le preocupe no hacerme daño, el que más me hace que es estar con ella no lo soluciona.
Sé, que esto tiene un fin, por muchas esperanzas que tenga yo de que pueda cambiar. Pero no. Se irá con ella, vivirán juntos más o menos felices, y yo le diré adiós, porque no quiero saber nada del tema cuando se vayan a vivir juntos.
Ya se lo dije, que en ese momento se acabaría, como le dije ayer que si le volvía a pillar en una mentira, también se acabó, porque no puedo perder la confianza en él, y ya la estaba perdiendo mucho. Y con razón, por lo que veo.

Así que ahora estoy dolida por las mentiras, dolida porque se ha ido de crucero, y dolida porque me he dado cuenta por fin, que esto tiene un final cada vez más cercano.

Cuando le pregunté que si entonces le había gustado Italia, me dijo que sí que estaba totalmente de acuerdo con lo que yo le había contado. También dijo que si hubiese ido conmigo habría visto más cosas, que había visto pero no tanto como si hubiésemos ido juntos, porque sabe que conmigo lo habría aprovechado más.

- Te jodes, no se te está mal. La próxima vez te buscas mejor la compañera de viaje.

Ese posible viaje que tenemos pendiente para cuando ella se vaya a Londres, a mí me hacía ilusión ir a Roma, tanto que hablábamos de ella y con las ganas que tenía de volver y de enseñársela. Ahora ya no quiero ir allí. El ha estado ya con ella, y no me hace ninguna ilusión.

Así es como se va perdiendo la esperanza, cuando te van quitando ilusiones poco a poco.
No sé si alegrarme un poco porque ha preferido mentirme para no hacerme daño, o cabrearme porque se ha ido, por las mentiras, y porque no va a querer estar conmigo.
Claro que bien pensado, si dice que para él la prioridad es independizarse y si es con ella, pues bueno.
Así que tampoco le veo muchas ganas. Al menos en eso a mí no me miente. Tampoco me gustaría que estuviese porque sí, porque le toca y ya está.
Esto es una mierda.
Pero aún así estoy deseando que llegue el viernes para vernos, y quizá el jueves podamos quedar también.
Mi idiotez no tiene precio.