sábado, 22 de septiembre de 2007

Cuántas películas he visto

Me pongo a pensar que él vuelve antes de tiempo y me lo encuentro esperando en la puerta cuando vuelvo a casa. Yo me quedo extrañada, le pregunto qué hace aquí y me dice que no podía estar más tiempo sin verme y que ha venido porque se ha dado cuenta de que ya no quiere separarse nunca de mí.

Pienso que me llama cuando vuelve, me dice que me ha echado mucho de menos, que quiere verme, que quiere estar conmigo siempre.

Imagino que nos vemos, no deja de abrazarme y me dice que no quiere dejarme más, que ha sido la peor semana de su vida, que quiere estar solo conmigo.

Imagino que cuando me ve no quiere separarse de mí. Que me dice que no ha dejado de pensar en mí y que se ha dado cuenta que no puede estar con ella, que tantos días juntos le han agobiado. Que quiere que nos vayamos a vivir juntos.

Imagino que me dice: te quiero.


No sé hasta qué punto es bueno ver tantas películas con final feliz. Te hacen tener esperanzas cuando a veces es mejor no tenerlas, sino prepararte para lo peor.
Yo que siempre he sido tan soñadora, y lo sigo siendo, si no no estaría escribiendo esto, pero ahora sé que no siempre las cosas salen como quieres. Que por mucho que veas en el cine que cuándo él se va vuelve arrepentido y muerto de amor a buscarla a ella, eso no pasa en la realidad. Es mucho más sencillo, si está con ella, sigue con ella.

Si ni siquiera me ha enviado un sms como le pedí, que no es tan complicado como me decía.
Es que quiero pensar que en algún momento se habrá acordado de mí, seguro que ha habido cualquier cosa que le ha hecho pensar en mí, pero si no me lo dice, igual es que no lo hace.
Ya me dijo que no me montara películas si no me envíaba nada. Que nada iba a cambiar.
Entonces, por qué tengo tanto miedo?
Tengo muchas ganas de que llegue el lunes, para saber que al menos ya no estarán todo el día juntos.
Y si esto les une mucho más? Seguro que viene con muchos planes hechos para otros puentes, para otros findes. Pero con ella, claro.

Pero quiero pensar que van a discutir, que con ese carácter que tienen los dos, tendrán algún roce. Aunque nada más pensar eso me viene a la cabeza un mundo ideal entre ellos, todo felicidad y alegría. Muchos momentos románticos como los que ha tenido conmigo, pero que quizá con ella serán mucho mejores.

Si no vuelve pronto me va a dar algo.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Así nos conocimos

Voy a pensar en cosas agradables esta tarde, y a partir de hoy. Creo que si piensas mucho en algo al final se cumple, así que como siga pensando cosas negativas sobre él se cumplirán.

Quiero contaros cómo nos conocimos, creo que no lo he hecho nunca.

Había cortado con mi ex, y llevaba unos meses bastante malos. Cuando empecé a animarme un poco, decidí volver al chat, que hacía tiempo que no entraba. Como siempre me encontraba los típicos pesados, graciosillos y los que van a por sexo descaradamente.
Pero entre esa gente le encontré a él. Empezamos a hablar y muy bien, de todo un poco, nos reíamos, y no sé por qué pero empecé a contarle mi historia y otras cosas. Nos dimos el msn y empezamos a hablar por ahí. Cuando puso su foto yo ya me esperaba lo típico, un tío con el que puedes hablar y luego resulta ser horrible. Ví la foto y dije, madre mía pero si encima está bueno. Esto sí que es suerte.
Hablamos mucho rato, y durante dos o tres semanas todos los días. Cada vez era mejor. Así que decidimos quedar, un sábado por la noche.
El viernes anterior me llamó, y pensé, qué voz tan bonita tiene. Vaya que empezaba a gustarme todo lo que veía. Pero sin emocionarme demasiado.
El sábado quedamos. Yo había vuelto de Madrid de quedar con uno que conocía del msn hacía tiempo, y nos apetecía vernos. Me caía muy bien y eso, pero cuando llegué allí me aburrí como una ostra. Así que después de esta experiencia no me fiaba de que me fuera bien esa noche. Así que por si acaso le dije que había quedado a cenar con unos amigos, con la intención de que si la cosa iba bien decirle que cambiaba el plan, y si iba mal, tenía la excusa perfecta para irme.
Fuimos a un bar y estuvimos hablando durante dos horas, hasta que se hizo la hora de cenar, pero me salió mal y él resulta que había quedado de verdad. Yo le dije que vale, que me iba también y ya iríamos otro día a cenar.
Qué rabia me dio llegar a casa y haber perdido la oportunidad de cenar con él.
Al despedirnos me dijo, bueno queda pendiente esa cena eh? Vale, ya iremos hablando y ya quedaremos.
Pensé que ya no quedaríamos. Pero volvió a entrar al msn como todos los días, dijo que lo había pasado muy bien, y quedamos para el siguiente sábado.
Esa primera tarde ya me había dejado claro que él no quería pareja, que solo tenía rollos y eso era lo que le gustaba, que no se veía atado a nadie.

El sábado fuimos a cenar, me alegré de volver a verle, seguimos hablando de todo, en ningún momento nos cortábamos,era como si nos conociésemos de toda la vida. Y allí mismo, en el restaurante, empecé a darme cuenta que con él podía perder todos los papeles. Cuando le ví comer, de esa forma que parece que no haya comido en años, sin dejar nada en el plato, yo sé que de otra persona me habría molestado, pero no me molestó, casi hasta me hacia gracia. Ahí dije, Sally, estás perdida.

Nos fuimos a tomar algo, y por el camino nos paramos en la calle y me dió un beso. El primero. Después siguieron más. Entramos en el bar, seguimos hablando, pero ya más de cerca, y al final le propuse que viniera a casa. Vino, hicimos el amor y fue genial.

A partir de ahí empezamos a quedar los findes, casi todos. Recuerdo el primero que se quedó a dormir. Y el que vino un viernes y el sábado me propuso acompañarle a comprarse ropa, fuí con él, volvimos a casa, se quedó a cenar conmigo, a dormir y pasó todo el domingo en casa. Yo alucinaba, porque me lo había pasado genial.
Pero no dejaba de repetirme, Sally, solo quiere rollos, tiene más tías y no puedes enamorarte.
Pero como siempre he sido muy desobediente y cuando me he empeñado en algo no he parado hasta conseguirlo, pues me enamoré como una tonta.

A los dos meses de quedar, ya empezaba a fastidiarme que tuviera más amigas, y me dolía cuando decía que no podía venir o quedar porque se iba con sus amigos. Yo sabía ya que en ese grupo estaba ella. Y no sé por qué, intuición femenina será, o que soy algo bruja, pero desde el momento que la ví, porque alguna vez nos encontrábamos en los mismos bares, sabía que era ella. Que con ella había algo.

Bueno, así fuimos quedando, unas veces más otras menos, desde noviembre que nos conocimos, hasta que llegó abril y empezamos a ir a la playa a pasear por las rocas, a jugar a fútbol y basket. En fin, lo que ya no hemos dejado de hacer.

Un día me estuvo hablando de una amiga que le caía muy bien, que era muy guapa... Ahí dije, mierda, con esta tía hay algo. El decía que no, que incluso le había animado a su amigo a que salieran juntos, y ahí empezó todo.Creo que eso ya lo he contado alguna vez, y si no, da igual, porque eso ya duele mucho.

El me dijo que al chat había entrado un par de días, que no entraba nunca, porque iba buscando rollo. Y me encontró a mí. Yo le digo que eso es el destino, que teníamos que conocernos. El dice que fue una casualidad. No cree en el destino, ni en nada de esto. Todo lo que no se pueda demostrar no es creíble para él. Y yo que me lo creo todo, destino, cartas, rayas de la mano, sueños.... El blanco y el negro.

Pero ahí estamos, ya casi hace dos años. Con nuestras risas, nuestras discusiones, buenos y malos ratos.

Desde que me conoció a mí y a ella, que fue unos meses antes que a mí, fue dejando el resto de rollos. De hecho muchas veces estaba conmigo y le llamaban o le ponían mensajes para quedar, y él nunca se iba. Otras veces me decía que prefería quedar con migo que con otra gente.

Pasé el mejor verano de mi vida, nos veíamos casi todos los días, hicimos un montón de excursiones, y pasé malos ratos tb, pero eso desde el principio. Es muy difícil compartir.

Así que como véis no ha sido fácil desde el principio, siempre he sabido a lo que atenerme, nunca me ha engañado ni me ha prometido cosas que no podrían ser. No puedo acusarle de mentiroso.

Pero también ha tenido sus momentos inolvidables, preciosos e irrepetibles.

Si ese destino en el que creo nos juntó, no puede separarnos no?
O tendré que hacer caso de lo que dice él y pensar en estas malditas casualidades que se van dando poco a poco y todo se va complicando cada vez más?

Voy a volverme loca

Esta noche me he despertado y he empezado a pensar, y si me ha engañado y se ha ido de crucero y no me lo quiso decir? Y si vuelve y quiere irse con ella a Londres y me deja otra vez con las ganas?

La noche hace que salgan todos tus miedos. Todo se ve tan oscuro.
Por la mañana ha sido diferente. He pensado que no tenía por qué mentirme y si me deja colgada otra vez, le mando a la mierda. O al menos ya sé a qué atenerme.

En fin, que no dejo de pensar, de daros la lata y de dármela a mí. Y me digo, piensa en positivo, tanto pensar en negativo al final se cumplirá lo que piensas.

Ya es jueves, falta menos. Pero tengo que prepararme para que el lunes no me llame, para que el finde no pueda quedar, o cualquier cosa.

Como dice una canción de Bunbury, "Voy a perder la cabeza por tu amor".
Sí, esta semana va de canciones, y es que el que canta su mal espanta, aunque quizá tendría que cantar algo de King Africa para animarme y no pensar ;D

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Lágrima

Hay una canción que hace tiempo que me gusta. Es un fado de Amalia Rodrigues cantado por Dulce Pontes. Os dejo la traducción, aunque se entiende más o menos bien, y la canción por si la queréis escuchar.


Llena de penas me acuesto,
y con más penas me levanto.
Ya se ha puesto en mi pecho
este gesto de quererte tanto.

Desespero,
tengo por mí desespero,
dentro de mí el castigo.
Y no te quiero
yo digo que no te quiero
y de noche sueño contigo.

Si considero que un dia he de morir,
y en el desespero de no volverte a ver
extiendo mi chal en el suelo
y me dejo adormecer.

Si supiese que muriendo
tú me ibas a llorar,
por una lágrima tuya,
qué alegría,
me dejaría matar.

martes, 18 de septiembre de 2007

Miedo y vacío

No puedo dejar de pensar en que algo pueda cambiar después de estos días. Ya sé que lo nuestro no es tan frágil como creo Tam, pero no puedo evitarlo. Son muchos días con ella, y si se da cuenta de que es así como quiere estar, que no me necesita para nada, que no me echa de menos y prefiere la tranquilidad de estar con ella solamente?

No sé, intento entretenerme, hacer cosas, pero mi cabeza no deja de darle vueltas al asunto.

Me siento como en la canción, que sin él, no soy nada.


lunes, 17 de septiembre de 2007

Hairspray

Hoy he ido al cine a ver esta peli. Me ha encantado, porque me encantan los musicales y toda la estética de los años 50 y 60, así que he alucinado. Muy divertida.

Yo no había visto el musical, y no sabía ni de qué iba. Habla de perseguir tus sueños, de que cualquiera puede conseguir lo que quiere si lucha por ello. Si participas puedes ganar.
Y todo eso me ha hecho pensar en mi historia, y animarme a seguir adelante, porque mientras esté ahí tengo posibilidades, si me retiro, las pierdo todas.

Pero también pasa lo de casi todas las películas, ella se enamora del que parece un chico imposible para ella y cuando se separan él se da cuenta de que la quiere. Y eso también me ha hecho pensar.
Por qué él no se dio cuenta de eso cuando nos separamos? Por qué durante esta semana sin saber nada de mí, no vendrá a buscarme?

Es fácil, no está enamorado. Está bien como está.

Y yo no puedo dejar de pensar en por qué ayer no me llamó. Dijo que lo haría, siempre lo hace y si no, me avisa que quizá no pueda. Qué paso ayer? Es que a última hora estuvo con ella y no pudo? O es que prefirió no hacerlo por alguna razón? Quizá quiere ir marcando algo de distancias para que no lo pase tan mal. No lo sé. (Lo siento X, yo no puedo dejar de darle vueltas, qué le vamos a hacer).

Hoy he empezado en el gimnasio, he estado en la piscina, y la zona spa. Estaba bien, pero solo pensaba que hoy no podría contarle a mi niño que no he aguantado mucho nadando, que le he echado de menos en la sauna :P, que me acordaba mucho de cuando estuvimos en el balneario. En fin las cien mil tonterías que a lo largo del día voy diciendo esta noche se lo cuento.

Me voy buscando cosas que hacer, nadie podrá decir que me quedo en casa llorando, pero no puedo evitar echarle de menos en todo lo que hago. No quiero llorar delante de mi amiga ni contarle lo mal que me siento, porque no quiere verme mal y entonces la carga contra él. Y no soporto que se ponga a decir cosas malas de él. Así que voy todo el día con una sonrisa pegada, pero falsa, porque la mayoría del tiempo no me apetece sonreir.

Ayer quería decirle que todas las noches le mandaría un beso desde el balcón, para que le llegase esté donde esté. Pero no pude. Lo haré igual, espero que en algún momento piense en mí, me eche de menos, quiera hablar conmigo y no pueda, así se dará cuenta de que me echa de menos.
Aunque quizá esté tan bien que ni se acuerde.

Tengo miedo de lo que pueda pasar después de esta semana.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Un domingo cualquiera

Ayer vino a dormir cuando la dejó a ella y a sus amigos. Venía un poco enfadado porque tenía ganas de fiesta y al final todo se había torcido y todos se habían ido a casa. Dijo que si lo hubiese sabido hubiese venido a cenar conmigo directamente y hubiésemos estado tranquilos los dos en casa, pero así no había hecho ni una cosa ni la otra.

Hemos dormido juntos, hemos comido muy pronto porque ninguno de los dos había cenado mucho y teníamos hambre. Hoy a la europea, a las 12 ya estábamos comiendo espaguetis y bebiendo lambrusco.

Luego hemos estado viendo la tele un rato, los dos en el sofá,haciendo zapping y comentando todo lo que salía. Y yo pensaba, por qué no puede ser un domingo cualquiera así? Por qué no puede ser más habitual y que no tenga que irse en cuanto recibe una llamada perdida o por si ella pasa por su casa?

Parecía que viviésemos juntos, o al menos que no hubiese nadie más. Es uno de esos momentos que dices, y por qué no puede ser algún día?

He tenido suerte, he tenido unas horas extra que no pensaba tener a su lado. Esta noche me llamará y ya me despido de él hasta el lunes de la próxima semana. Sin verle, sin hablarnos. Ojalá algún día pueda ponerme algún sms o algo.

Hoy estoy un poco mejor, tengo que cambiar el chip y no agobiarle tanto con lo mal que estoy, porque veo que tampoco cambia nada, por mucho que le diga todo lo que siento, por mucho que me vea llorar, lo único que hace es preocuparse, decirme que no quiere verme así, que tengo que conocer a alguien, que si es lo mejor para mí tendríamos que dejarlo.
Le digo que si es lo que quiere que me lo diga, pero dice que él no quiere, que quiere aprovechar todo lo que pueda, y que nunca se sabe como acabarán las cosas, pero que no quiere que esté tan mal, que tengo que asumir la situación o dejarlo.
Le digo que he vuelto a chatear y me dice que tenga cuidado, que estoy muy sensible y puedo meter la pata e irme con cualquiera. Que no haga tonterías. Que esa no es la mejor forma de conocer gente. Siempre hemos tenido nuestras diferencias en ese tema, y eso que nosotros nos conocimos así. En fin.

Y si yo soy la amante, su mejor amiga, tengo que estar bien, para que conmigo disfrute y no se agobie, que se agobie con ella, pero nunca conmigo o perderé, quizá, la única oportunidad de que puedan cambiar las cosas.

Voy a echarle de menos tanto que ni se lo imagina.
Antes de irse le he dicho te quiero mucho. El ha contestado como siempre, Ay Sally.