sábado, 15 de septiembre de 2007

El test

Bueno, ya me he decidido y he hecho el test. Así me conocéis un poco mejor, sobre todo va para Carn, que tanto ha insistido jajaja.


* Yo tengo los ojos: color miel, como dice mi niño
* Yo deseo: Que él se enamore de mí
* Yo odio: las mentiras, no me gusta que me mientan, prefiero saber la verdad aunque duela
* Yo escucho: la música, el sonido del mar, la lluvia, cualquier cosa que me guste y me relaje
* Yo le tengo miedo: A casi todo, pero a lo que más, a perder a quien quiero.

* Yo no estoy: Cuando no me interesa la conversación. Desconecto y me voy a mi mundo

* Yo lloro: Con casi todo, soy muy sensible aunque a veces no lo parezca.

* Yo pierdo: En el amor, y en la primitiva, es que no hay manera de hacerse millonaria eh?

* Yo necesito: Irme de viaje
* Yo le debo: Supongo que debo más tiempo a la gente que me rodea, porque cada vez me alejo más de todos.
* Me pone feliz: Estar con él en la playa, en casa, en cualquier sitio
* Me duele: Las injusticias, que pasen de mí, compartirle…

* ¿Tienes un diario?: Sí, desde que tenía 18 años que lo empecé más en serio
*¿Te gusta cocinar?: Me encanta, y me sale bastante bueno todo, o eso dicen los que lo han probado.
* ¿Tienes un secreto que no le hayas contado a nadie?: Como todo el mundo, más de uno.
*¿Pones tu reloj unos minutos adelantado?: No, pero como tengo varios cada uno va a su hora.
* ¿Te bañas todos los días?: Me ducho, y cuando puedo me doy un baño de espuma, con música relajante y velas.
* ¿Te quieres casar?: Quiero compartir mi vida con alguien, pero si me casara no haría una boda como las de todo el mundo, sería algo especial.

* ¿Te gustan las tormentas?: Si estoy en casa o en un lugar seguro, sí.

* ¿La persona más rara?: Mi padre y mi hermano, son raritos, así que yo tb tengo algo de rara.

* ¿La persona más molesta?: Mi jefa, es pesadísima
*¿La persona que te conoce mejor?: Mi amiga, vivir durante 16 años juntas hace mucho.

* ¿El profesor más aburrido?: Uy, ya no me acuerdo de mis profesores, pero me aburrían todos en general. Odiaba el colegio.

* ¿La frase que más usas en el msn?: Hola qué tal?
* ¿Tu grupo favorito?: Amaral, Bunbury, La oreja, Madredeus…. Es que me gustan muchos
* ¿Tu mayor deseo?: Ser feliz, como dicen, salud, dinero y amor.

OTRAS PREGUNTAS

* Signo: Escorpión
* ¿Color de pelo natural?: Moreno
* Color de pelo que tienes: Pelirrojo

* Color de ojos: Miel
* Número favorito: 24, porque me gustan el 2 y el 4

* Día favorito: viernes y sábado

* Mes favorito: Junio, es cuando los días son más largos

* Estación del año favorita: Verano
* Deporte favorito: No soy muy deportista, el trekking, si acaso
* Café o té: No me gustan, en todo caso el té si es frío y con limón.

* Montaña o playa: Las dos, pero más la playa.
* Barça o Madrid: Odio a los dos, es que no hay más equipos? Si tengo q ir con alguno con el Zaragoza.

* Sol o Nieve: Siempre sol

EN LAS ÚLTIMAS 24H TÚ HAS :

* ¿Llorado?:

* ¿Ayudado a alguien?: Vale llevar a mi amiga a la estación? :P
* ¿Comprado algo?: Aparte de comida no, aunque sea raro en mí. Pero el miércoles me compré un vestido. Es que estoy ya sin perras.

* ¿Enfermado?:.He estado un poco mareada. Y me duele el corazón.
* ¿Ido al cine?: No, esta semana no he ido.
* ¿Salido a cenar?: No, pero preparé cena en casa con velas y eso. Vale?
* ¿Dicho “te amo”?:
* ¿Escrito una carta?: Hace tiempo que no escribo cartas, emails, sí
* ¿Perdido a una novio?: Pues podría decir que sí, puesto que se va toda la semana no?

* ¿Hablado con alguien que hace tiempo no hablabas?: No

* ¿Escrito en un journal?: He escrito en el blog, si es lo mismo.
*¿Tenido una conversación seria?: Si con mi niño.
* ¿Perdido a alguién?: La perdí esta semana.
* ¿Abrazado a alguién?: Si, a mi niño, y a mi amiga

* ¿Peleado con un pariente?: No, como casi no los veo
* ¿Peleado con un amigo?: Suelo pelear bastante con mi amiga, será por el roce, pero ayer, no.
* ¿Soñado despierto?: Siempre estoy soñando, despierta y dormida.

ALGUNA VEZ PODRÍAS

* ¿Comer un gusano?: Nunca se sabe, según la situación, o si tuviera mucho hambre. Dicen que saben ricos.
* ¿Matar a alguien?: A veces me dan ganas. Pero hasta que no llega el momento no se sabe. Pueden pasar tantas cosas que te empujen a hacerlo que no podría decirlo.
* ¿Besar a alguien del mismo sexo?: Si
* ¿Tener sexo con alguien del mismo sexo?: Si, ya lo tuve.
* ¿Lanzarte de un paracaídas?: Me gustaría, aunque no sé si tendrían que empujarme.

* ¿Cantar en un karaoke?: Por el bien de los tímpanos de la humanidad, mejor que no.

* ¿Ser vegetariano?: No creo, a mí me gusta comer de todo :P
* ¿Robar en una tienda?: Antes lo hacía, como la mayoría, supongo. Ahora ya no.
* ¿Usar maquillaje en público?: Normalmente no lo uso para irme a dormir. Qué pregunta es esta? :S

Ya se ha ido

Hace un rato. No sé cuando volveré a verle. Seguramente en un par de semanas.
Y lo peor no es eso, sino saber que estará con ella cada minuto del día.
Se van el martes, pero ya están juntos desde hoy. Volverá el siguiente lunes por la mañana. Toda una semana para los dos solos, disfrutando, pasándoselo bien, y viendo lugares bonitos.

Le he dicho que le iba a echar mucho de menos, él ha dicho que también se acordaría de mí. Seguro que no mucho, le he contestado sonriendo.

Me dice que no me preocupe, que no pasa nada, que solo es una semana, que no le dé muchas vueltas, por mí, y por él, que no quiere que esté mal.

Pero me preocupo porque en esa semana tendrá ratos buenísimos como los que ha tenido conmigo, puede pensar también en dejarlo conmigo porque ella no se merece el engaño. Estará tan a gusto que ni se acordará de mí.
Para mí una semana sin saber nada de él es una eternidad. Claro que estaré mal. Desde que se ha ido no he parado de llorar.

Por qué tiene que afectarme tanto su ausencia? Por qué tuve que enamorarme de él? Por qué me duele tanto que no esté conmigo, que quiera más a otra?

Y por qué se queda mirándome fijamente, diciendo que mira mis ojos color miel, cogiéndome la mano y besándomela mientras cenamos? Por qué me abraza tan fuerte como si no quisiera soltarme?

Le he dicho que intente ponerme algún sms estos días. Dice que será complicado. Le he dicho, bueno pero en algún momento ella estará en el baño o algo no? Es complicado, dice.
- Pues hazme una llamada perdida para saber que te acuerdas de mí.
- Lo intentaré, pero si no lo hago no pienses que es porque no me acuerdo.

Y qué voy a pensar? Tampoco es tan dificil coger el móvil y poner un sms o hacer una llamada en el momento que ella no está en la habitación no?

Le he dicho cuando nos despedíamos, ya podrás estar tantos días sin hablar conmigo?
- Pff, no puedo hacer otra cosa.


Espero de todo corazón que se acuerde mucho de mí, que me eche tanto de menos que hasta él se sorprenda, que se harte de estar con ella, porque no sé si alguna vez han estado tantos días juntos los dos solos. Que se aburra y que discutan, y que le duela tanto la cabeza a ella que no quiera ni acostarse con él.

Pero en el fondo sé que van a ser unos días fantásticos para los dos, que se afianzará más todo, y que de mí se acordará muy muy poco.

Quizá mañana por la noche pueda llamarme, pero el lunes ya no, porque aunque se van el martes parece que pasan la noche juntos ya.

Ojalá yo hubiese podido pasar alguna vez toda una semana con él.
Esta era mi semana, nos íbamos de crucero, iba a ser genial, perfecta.
Cómo pude pensar que algo perfecto con él podía sucederme a mí?

jueves, 13 de septiembre de 2007

Triste

No puedo quitarme esta tristeza de encima. Estoy tan hecha polvo que cualquier cosa se me hace tremenda, no puedo con nada.

Una de las cosas que me ha dicho esta mañana es que si hago algo para entretenerme no pensaré tanto y estaré menos agobiada, como cuando iba a danza del vientre.

Me canso de decirle que no tiene que ver, que yo pienso igual. El decía que entonces estaba mejor, más tranquila.
No es verdad, había días que en la relajación que nos hacían no podía relajarme porque no dejaba de darle vueltas al asunto.
Pero a él no se lo contaba. Si no lo digo no existe, parece ser.
Cuando le cuento que estoy mal y que cada vez lo paso peor , él se agobia, dice que siempre estamos hablando de lo mismo pero no hay más que dos soluciones o lo dejamos o me hago a la idea. El dice que no quiere dejarlo. Y que si no fuera porque me quiere tanto no aguantaría que simpre estuviese con lo mismo.
Yo le digo que necesito desahogarme, pero sé que cada vez es más seguido.

Pero cómo puedo hacerle entender que le quiero más que a mi vida? Que cada vez me duele más separarme de él, compartirle, saber que no llegaremos a ningún sitio? Y aún así no puedo dejarle.

Hoy estoy triste, tanto que me agobia cualquier tontería. He ido a probar un parking que me habían ofrecido en mi casa, y madre mía, me ha parecido horrible, las columnas se me venían encima y les veía hasta dientes. Y eso que es bastante ancho. Cuando subí andando eso me pareció, hoy con el coche me ha parecido como si encongiera. Lo he visto chungo, pero claro lo tendría en casa y a cubierto, y además con trastero, que me vendría genial. No sé qué hacer, tengo que decidirme para mañana, y hasta esto se me hace una montaña.

Hoy solo tengo ganas de llorar, ya no quiero escribir nada más. No quiero darle más vueltas a lo mismo.

Rodando

Ya estoy de vuelta. Ante todo agradeceros los ánimos, como siempre. Como pasa en estos casos, aunque te lo esperes un poco, siempre te duele, y lo pasas mal. Mi abuela tenía ya 92 años, y estaba mal, tenía sus ratos de lucidez, otros se le iba un poco la olla, pero por lo general se enteraba y veía que no estaba bien, que ya no podía andar, y de alguna manera esperaba su hora. Y creo que se dió cuenta de que llegaba, porque dicen que vieron como se le caían las lágrimas y después hizo un gesto raro con la cabeza y le dió el infarto. Al menos no sufrió demasiado.

Cuando peor lo pasé fue el día del entierro, hasta entonces no la había visto ni nada, no me gusta ver a la gente cuando ya está muerta, prefiero recordarla de viva, no quiero guardar esa imagen de alguien metido en una caja. Pero cuando entraron la caja en la capilla pues ahí lo pasé fatal, de alguna manera fue como ser consciente de que sí que había muerto.
Yo no hacía más que pensar en mi niño, lo echaba de menos muchísimo, quería que estuviese conmigo, que me abrazara. Todo el mundo tenía a su pareja, menos yo, que estaba sola. Menos mal que estaba mi amiga, como siempre, y fue en ella en quien me refugié.

Hoy hemos quedado un rato, me ha preguntado qué tal estaba, y yo le he dicho que mal, porque ahora se va de vacaciones y no nos veremos en bastantes días, y me da miedo que esté tan bien con ella que cuando vuelva decida que mejor lo dejamos. Además no soporto pensar que será con ella con quien se ría, con quien haga el amor, a quien coja la mano.
Me ha dicho que no me preocupe, que porque se vaya no va a haber un cambio radical, por muy bien que se lo pase, eso no cambia las cosas.

Al final hemos acabado hablando de lo de siempre, que si yo lo paso muy mal, que si tengo que intentar no pensar tanto, que las cosas son así, que para él también es difícil.
Pero lo que yo le he dicho, por muy difícil que sea para él, está con ella, y llegará un momento que seguirá su camino y yo me quedaré ahí, plantada y sola.
Yo sé que estoy rodando hacia un precipicio, que me voy a pegar la gran leche, tan grande que no podré levantarme en mucho tiempo, pero como el camino hasta allí tiene tantas cosas buenas no me quiero perder ni una. A veces paro, y digo, no sigas, que te la pegas, quédate aquí, con tus heridas y tus magulladuras, pero quédate. Mi cabeza dice una cosa y mis pies siguen andando, y yo sigo rodando, y cada vez la cuesta es más empinada y cojo más velocidad. Cada vez la ostia se ve más cerca y más gorda. Pero sigo.

El dice que tengo que intentar no pensar tanto en esto, disfrutarlo y ya está, que nunca se sabe lo que pasará, que la vida da muchas vueltas, que puede que yo conozca a alguien y sea quien lo deje. Dice que analizo mucho todo, lo que dice, lo que hace, todo lo que está pasando y que como siga pensando tanto me voy a volver loca, que acabaré tirándome por el balcón. Le digo que no creo, me falta valor, pero ganas a veces no me faltan.

Sé que tengo que asumir la situación que es así, que no cambiará, por mucho que él esté más cariñoso, por mucho que cada vez me quiera más, por mucho que tenga celos de que me vaya con otro, pero y qué? Está con ella, hay sentimientos por medio, como dice. Hacia mí también los tiene, pero serán diferentes por lo que veo.
Es cierto que siempre le estoy dando vueltas a lo mismo, y no salgo, y siempre es la misma conclusión. Intento no pensar, intento que no me afecte, pero o me arranco el corazón o no sé de qué otra forma controlar todo esto.

Hasta hemos dicho otra vez de dejarlo, pero al final no he podido, es que no puedo. No sé vivir sin él. No quiero vivir sin él.
Sí, sí, ya sé que todo se supera, que todo se pasa, que sería duro al principio pero empezaría de cero y encontraría a alguien.
Pero es que ya no me creo nada, no creo que haya nadie que no me haga daño. Ya no creo en los cuentos de hadas hace tiempo.
Sé que tengo lo que me merezco, yo me he metido en esta situación y tengo que aceptarla como viene, o dejarla. Si no quiero hacer lo segundo tendré que espabilarme y aprender a vivir con lo que hay. Con mis bajones, con mis días buenos, mis días malos, los momentos irrepetibles, las esperas. Con el miedo y la esperanza. Con la ilusión y la desilusión.
Pero también sé que después de tanto malo siempre viene algo bueno. Así que quizá después de esta semana tan mala llegue algo buenísimo.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Cambiará algún día?

Cuando pasan cosas como las de este finde, o las que están pasando últimamente, no puedo evitar pensar que puede que cambie todo para mejor.
Visto desde fuere parece lo mismo, que todo esté cambiando.

Parece que todo el mundo lo tiene claro menos él.

Pero ayer por ejemplo me llamó muy tarde y muy rápido porque tenía que irse a dormir. Hoy no hemos podido quedar porque tenía que hacer "cosillas". Siempre que dice eso no me cuenta el qué.
Le pregunté si le podía acompañar, me dijo que no, que eran cosas personales. Le dije bueno, como otras veces has ido a comprar o a lavar el coche o algo así pues por si podía ir.

Total, cuando me dice cosillas y que no puedo ir pienso que es porque va a hacer algo relacionado con ella, como algo de las vacaciones, o mirar un piso, o algo así.
Puede que no sea nada de eso, puede que le dé demasiadas vueltas a una cosa sin importancia.
Pero me hace sentirme mal. Y me hace pensar que nada cambiará, que seguirá con ella, aunque a mí me parezca una falsedad, porque veo cosas que no me cuadran, porque van demasiado a su bola y cuando no lo van me parece forzado. Pero claro, a mí qué me va a parecer.

Quiero ir a buscarle ahora cuanda salga del gimnasio para verle aunque sea cinco minutos. Para despedirme de él.
Esta tarde me iba a ir a ver a mis padres, con mi coche, el primer viaje que hago tan largo, y por si acaso, para que me dé ánimos.
Hace un rato me han llamado que se ha muerto mi abuela, así que ahora con más razón tengo que ir, y pensaba volver mañana, pero ahora no sé cuándo volveré.

Lo de mi abuela ya me lo esperaba, ya llevaba yo unos días con el presentimiento de que me iban a llamar para decírmelo. Incluso el sábado estaba pensando mira que si es el lunes justo el día que siempre celebrábamos el cumple de mi madre?
Es que mi madre siempre había pensado que nació el 10 de septiembre, hasta que hace unos años mi abuela le dijo que en realidad había sido el 9, pero que se habían confundido al apuntarla en el registro. Así que desde entonces lo celebra el 9.
Total, que vaya lío os he contado y solo para deciros que hoy estoy como el día. Nublada, espesa y triste.
Puede que suene fatal, pero estoy más triste por no ver a mi niño que por lo de mi abuela. Por supuesto que me afecta, pero es que ya me lo esperaba, estaba mal y tenía 92 años, así que tampoco ha sido una sorpresa. Además yo pasé casi toda mi infancia en su casa, todos los findes y vacaciones me iba con ella, así que estaba bastante unida a ella. Pero últimamente ya no se acordaba ni de mi nombre, entonces sí que lo pasé mal. Ahora, pienso que es mejor que descanse por fin, porque estar así no me parece vida.

Y estaré rodeada de mi familia, de mis amigos, que no me fallan nunca, pero me faltará mi niño, que es en quien realmente me gustaría protegerme. Querría meterme entre sus brazos y no salir, sentirme totalmente a salvo allí.

Espero no tardar mucho en volver, en casa de mis padres no tengo ordenador, así que estaré desconectada unos días.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Un finde lleno de sorpresas

Este finde ibamos a quedar solo el domingo, y al final nos hemos visto todos los días.

El viernes vino a cenar y a dormir, pero antes me llamó para decirme que tenía noticias que podían ser buenas y malas. El sábado podíamos estar juntos hasta la noche, pero lo malo era que tenía que ir a comprarle a ella el regalo de cumpleaños, porque ella lo quería esa noche.

A mí no me gustó la idea, porque ya pasé por eso cuando fuimos a Andorra y no me gustó, pero al final le dije que vale, total, no iba a perder todo un día por un rato malo.

Como siempre todo fue muy bien, cada vez mejor. El sábado entramos a un centro comercial, y él se puso a mirar el regalo en una tienda. No diré lo que compró por si acaso, pero era muy bonito, algo que a mí también me gustó. Estuve un rato allí dentro, pero me salí, ya no quería estar allí viendo cómo se decidía y lo que miraba. Mientras estaba fuera esperándole, me imaginaba cómo sería el momento en que se lo diera. No podía soportarlo.


Cuando salió yo no tenía ganas de hablar, y andaba unos pasos por delante de él. Me preguntó si me había enfadado, le dije no es enfado es otra cosa.
- Perdona, lo siento, es que no he podido hacerlo de otra forma, pensaba ir el lunes, pero claro. Perdona, no te enfades.
- No si la culpa es mía, porque sabía a lo que venía y no tenía que haber venido, no tengo por qué ver lo que le compras ni saber nada.

El me rodeaba con su brazo, me pedía perdón e intentaba cambiar de tema y hacerme reir. Yo en ese momento no tenía ganas. Fui tranquilizándome poco a poco y seguí disfrutando del día.
Cuando entramos a comer, vi que me tendía la mano por encima de la mesa, no tenía ganas de dársela y le dije, me voy al baño.
- Vaya, ahora que iba a darte la mano.

Cuando volví, lo hizo otra vez, le dije que no quería dársela, todavía estaba algo tocada, y él insistía, hablándome muy dulcemente, hasta que al final no lo pude evitar. A partir de entonces ya todo fue mejor. Cada poco me cogía la mano. Me preguntó, te has dado cuenta que últimamente te abrazo más?

- Ultimamente me he dado cuenta de muchas cosas
- Qué cosas?
- Pues que me abrazas más, estás más cariñoso, me dices cosas que antes mo me decías, no sé, estás muy diferente. Yo no sé si es que cada vez te sientes más culpable o qué pasa.
- Qué mala. En vez de pensar que estoy más romántico.
- Es que no quiero pensar eso porque luego me hago ilusiones que no se harán realidad, entonces prefiero ver las cosas por el lado más práctico.

Evidentemente delante de él me hago la dura, pero las ilusiones me las tengo que quitar cada día de encima como si fueran moscas, porque no dejan de acosarme.

Al salir del restaurante, me dió la mano, estuvimos caminando así durante un buen rato. Me encanta cuando estamos en otra ciudad, porque allí se suelta más no hay peligro de que nos vea algún conocido.

En fin, que toda la tarde así, muy cariñoso, muy dulce, muy bonito. También me dio las gracias por acompañarle, que sabía que no era fácil para mí, pero que muchas gracias. Siempre me está dando gracias por todo, por estar con él, por la cena, por ir una tarde al cine, por cualquier cosa. Qué agradecido es.

Nos despedimos, porque él salía por la noche con ella y los amigos para celebrar el cumpleaños.
Yo me fui a cenar con un amigo, y a dormir. Y otra vez, a las 5 de la mañana suena el teléfono, me pregunta si puede venir. Le digo que sí, y se va a su casa a coger el cepillo de dientes y a avisar a sus padres. No le pilla de paso precisamente. De donde venía, era más sencillo venir directamente a mi casa que dar toda la vuelta, pero lo hizo.

Estuvimos hablando un rato y nos dormimos, esta mañana hemos despertado y hemos hecho el amor tranquilamente, sin prisas. Quería quedarse, incluso ha dicho que nos podríamos ir a comer fuera, ,pero que prefería ir a casa no sea que ella se presentase allí de sorpresa como hace últimamente.

No sé si mañana le veré o no. Puede que vayamos de picnic a la playa. Y espero que lo hagamos, porque si no, esta semana ya se pone difícil la cosa. Se acercan las vacaciones y no le veré en varios días.

Pero nunca se sabe, me estoy acostumbrando a las sorpresas.

jueves, 6 de septiembre de 2007

El picnic

Esta tarde hemos ido a la playa y hemos llevado comida para hacer un picnic.
Ya lo habíamos hecho otras veces, pero hoy ha sido muy especial.

Hemos ido por el bosque, por otro camino que el habitual, y nos hemos quedado en otro sitio, antes de llegar a la playa, entre los pinos, con el mar intensamente azul y brillando enfrente.

Un sitio precioso.

Allí hemos estado comiendo nuestra ensalada de pasta, bebiendo vino y hablando y riendo, como siempre.

El me decía, gracias por el picnic, está todo muy rico. Y me acariciaba.

Cuando hemos terminado él estaba medio echado, apoyado sobre su codo, diciéndome lo bien que estaba, acariciando mi pierna y besándome.

Un grillo ha empezado a cantar, y decía que era un mariachi que había contratado para que me hiciera una serenata. Me ha hecho reír. Y me ha parecido tan romántico.

Luego me he puesto detrás de él, rodeándole con mis piernas y mis brazos, disfrutando de la vista, del sonido del viento entre los árboles, del murmullo del mar. Y de su piel tan cerca de la mía, de su olor, de su sabor mientras le besaba la nuca.

Le he dicho, sabes una cosa?
- Qué
- Me gustaría que el tiempo se parase ahora mismo, y que no existiera nada más, aunque ahora mismo ya no existe nada más que tú y yo.
- No estaría mal, eh? Que se pare.

Y hemos seguido abrazados, y acariciándonos y le he dicho, si alguien me preguntara si soy feliz, le diría que en este momento soy muy feliz.
El ha sonreído, me ha dado un beso, y ha dicho, pues sí.

Y él me acariciaba las piernas, los brazos, yo le abrazaba y le acariciaba el pecho y he ido bajando y bajando. Y me ha desnudado y hemos hecho el amor allí mismo, escondidos entre los árboles.

Cuando estaba dentro de mí decía, estoy muy bien aquí Sally.
- Pues no te vayas.
- Me quedo aquí para siempre.

Y entonces es cuando le abrazo más fuerte, cuando parece que voy a explotar de tanto amor.

Ha sido tan bonito, tan romántico. He querido grabar ese momento en mi cabeza para siempre. En mi corazón ha quedado tatuado, como tantos otros.

Después hemos ido al cine, se ha pasado la tarde volando, y ha dicho que intentaría no quedar mañana por la noche para quedar conmigo.

Parece ser que ella irá a comer, se quedará un rato y se irá. Por la noche cenaremos juntos y se quedará a dormir.

Me gustaría llenar mi vida de tardes como esta, en las que siento un amor tan grande que no puedo dejar de mirarle, de abrazarle, de mimarle. En las que siento tanta felicidad que no puedo dejar de sonreir.
Me gustaría que en esos momentos el tiempo fuese más lento, para aprovecharlo más, para no separarme de él. Por qué tiene que pasar tan rápido cuando estás tan a gusto?