Más o menos he ido consiguiendo todo lo que quería en mi vida. No puedo quejarme.
Tengo un trabajo fijo, me independicé bastante pronto, vivo en el piso que me gustaba, tengo un gato que era la ilusión de mi vida y mi madre no me dejaba, y ahora hasta tengo coche. Y lo más importante tuve una relación que duró bastante y que me hizo muy feliz, sobre todo los primeros años.
Pero terminó, porque yo quise terminar. Porque quería hacer otras cosas y probar nuevas experiencias. Y desde luego que las he probado, pero si llego a saber que terminan tan mal.
Entonces por qué no me siento feliz?
Porque no puedo tenerle a él.
Ultimamente solo me siento bien cuando estoy con mi niño, o cuando sé que voy a verle o hacemos algún plan y se cumple.
Pero muchos no se cumplen, como el de las vacaciones, como el de poder hacer tantas cosas porque ya no estaría atado a nadie.
Yo ya me veía en el crucero, me veía mirando las estrellas por la noche con él, tomando el sol en cubierta, conociendo un montón de sitios, paseando por las playas de Niza, y empapándonos de la magia de Roma. Me veía feliz a su lado, haciendo el amor todas las noches en un pequeño camarote, como él dijo. Me veía en la discoteca bailando con él, hasta ya sabía qué ponerme en la cena de gala.
Y de repente, como si fuera agua entre mis dedos todo desapareció.
Y pienso que al final se irá con ella, ya me da igual dónde, pero no irá conmigo.
Y pienso en todo lo que podíamos haber hecho, todos los planes que ya no se cumplirán.
Quizá me precipité a coger esa felicidad que me ofrecían, quizá tenía que haber esperado un poco. Pero cómo no iba a ilusionarme con algo así?
Ahora me siento tan vacía, tan llena de dudas, tan sola. Y lo peor, por primera vez desde que empecé a trabajar no voy a poder irme de vacaciones a ningún sitio. Todos los planes han ido cayendo uno tras otro como si fueran fichas de dominó.
Mis amigos, sé que me prestarán ayuda siempre que la necesite, pero cada vez me veo más lejos de ellos, cada vez tenemos menos en común. Otro día os contaré.
Algunos no viven donde yo vivo, y los que están aquí, son tan caseros y tan tranquilos que no pegan nada conmigo en ese aspecto. Me gustaría salir a cenar , a tomar algo, a bailar. Pero les cuesta tanto moverse de casa, y desde luego no son de hacer ese plan.
Quiero a mi niño para mí sola, quiero no temer al futuro, quiero irme de vacaciones.
sábado, 18 de agosto de 2007
Nuestro momento
Esta noche ha sido genial. La verdad, no recuerdo un momento que haya estado con él que no lo haya sido. Excepto cuando hemos discutido, claro, pero si no, siempre lo hemos pasado muy bien .
Supongo que estar con la persona que amas es lo que tiene. Cualquier cosa a su lado por aburrida que sea la encuentras encantadora.
Después de cenar, no nos dio tiempo a llegar a la cama, hicimos el amor en el sofá. Al terminar me dijo, mira, tócame el corazón. Parecía que se le iba a salir. Yo le sonreí. Me dijo, piensa que al menos por un momento, eres tú la que haces que se me acelere el corazón. Nos miramos a los ojos fijamente, lo poco que se veía porque había muy poca luz, le di un beso en los labios en el que puse todo mi amor, toda mi ternura, todo lo que siento y si no sintió eso es que es de piedra. Fue un momento muy especial.
Ese momento es mío, y ya no me lo quita nadie. Ese momento no lo ha tenido con ella. Ese momento fue de los dos y sentí como si estuviera en el cielo.
Si pudiera sentirme siempre así.
Supongo que estar con la persona que amas es lo que tiene. Cualquier cosa a su lado por aburrida que sea la encuentras encantadora.
Después de cenar, no nos dio tiempo a llegar a la cama, hicimos el amor en el sofá. Al terminar me dijo, mira, tócame el corazón. Parecía que se le iba a salir. Yo le sonreí. Me dijo, piensa que al menos por un momento, eres tú la que haces que se me acelere el corazón. Nos miramos a los ojos fijamente, lo poco que se veía porque había muy poca luz, le di un beso en los labios en el que puse todo mi amor, toda mi ternura, todo lo que siento y si no sintió eso es que es de piedra. Fue un momento muy especial.
Ese momento es mío, y ya no me lo quita nadie. Ese momento no lo ha tenido con ella. Ese momento fue de los dos y sentí como si estuviera en el cielo.
Si pudiera sentirme siempre así.
viernes, 17 de agosto de 2007
Me siento sola
Hoy me he levantado muy contenta porque esta noche voy a ver a mi niño.
Pero conforme pasa el día me estoy entristeciendo, y no por él, sino porque me siento sola.
Mi amiga, la que vive conmigo, está de vacaciones, se ha ido dos semanas a Argentina, para conocer en persona por fin, a la chica con la que lleva hablando casi un año. Está supercontenta, se ve que ha ido todo muy bien, y yo me alegro mucho por ella, se merece que le salga bien.
Pero la estoy echando mucho de menos, porque desde que empezamos a vivir juntas hace ya años, no hemos dejado de hablar ni un solo día. Y ahora no puedo llamarla allí en cuanto hay algo que me apetece decirle, y se me está haciendo muy cuesta arriba.
Además, veo que ella rehace su vida, o al menos está en ello. Mi niño está conmigo de aquellas maneras y yo le necesito cada día más. Pero como siempre, hay alguien que gusta más que yo o tiene algo que yo no tengo.
Siempre que he estado con un tío me ha dejado por otra tía, y al final eso te marca, te hace preguntarte muchas cosas. Si al menos me dejaran porque soy una cerda o porque les he hecho daño, pero encima tienes que oir lo buena persona que eres y que lo siento pero no me puedo enamorar de tí.
Si él estuviese conmigo me sentiría más segura, más protegida.
Yo creo que siempre he sido fuerte, me he hundido pero he salido otra vez. He resurgido de mis cenizas. Pero ya llega un momento que piensas, qué será de mi vida? Voy a estar toda la vida sola? Ya no quiero arriesgarme ni volver a pasarlo mal.
Todo el mundo a mi alrededor va haciendo su vida, y yo me quedo en el camino.
Pero conforme pasa el día me estoy entristeciendo, y no por él, sino porque me siento sola.
Mi amiga, la que vive conmigo, está de vacaciones, se ha ido dos semanas a Argentina, para conocer en persona por fin, a la chica con la que lleva hablando casi un año. Está supercontenta, se ve que ha ido todo muy bien, y yo me alegro mucho por ella, se merece que le salga bien.
Pero la estoy echando mucho de menos, porque desde que empezamos a vivir juntas hace ya años, no hemos dejado de hablar ni un solo día. Y ahora no puedo llamarla allí en cuanto hay algo que me apetece decirle, y se me está haciendo muy cuesta arriba.
Además, veo que ella rehace su vida, o al menos está en ello. Mi niño está conmigo de aquellas maneras y yo le necesito cada día más. Pero como siempre, hay alguien que gusta más que yo o tiene algo que yo no tengo.
Siempre que he estado con un tío me ha dejado por otra tía, y al final eso te marca, te hace preguntarte muchas cosas. Si al menos me dejaran porque soy una cerda o porque les he hecho daño, pero encima tienes que oir lo buena persona que eres y que lo siento pero no me puedo enamorar de tí.
Si él estuviese conmigo me sentiría más segura, más protegida.
Yo creo que siempre he sido fuerte, me he hundido pero he salido otra vez. He resurgido de mis cenizas. Pero ya llega un momento que piensas, qué será de mi vida? Voy a estar toda la vida sola? Ya no quiero arriesgarme ni volver a pasarlo mal.
Todo el mundo a mi alrededor va haciendo su vida, y yo me quedo en el camino.
miércoles, 15 de agosto de 2007
Una noche especial
Ayer por fin fue el día que nos vimos. Tenía tantas ganas de abrazarle.
Llevaba los nervios en el estómago, parecía que el reloj no avanzaba hasta las 10,30.
Yo miraba por el balcón por si veía llegar el coche, daba vueltas, preparaba la cena, me preparaba yo, mascarilla, cremas, maquillaje, un conjunto mono. Encendía las velas y la barrita de sándalo para que todo estuviera tan acogedor como siempre.
Por fin, llamó al timbre, y mi corazón empezó a acelerarse, tuve que agarrarlo para que no se escapara.
Pero por qué no llega el ascensor? Si solo son 5 pisos
Por fín se abrió la puerta y apareció él, sonriéndome, con un brillo especial en los ojos, se notaba que también tenía muchas ganas de verme.
Le abracé con todas mis fuerzas, no quería soltarle.
-Déjame que me duche primero que voy muy sudado y huelo mal.
-No me importa
Hubiese podido morir en ese momento y hubiese muerto feliz.
Terminé de preparar la cena mientras él se duchaba, y cuando salió vino a abrazarme.
-Ahora sí, que ya huelo bien.
Nos besamos, y dijo, tenía muchas ganas de verte.
Cenamos hablando de todo un poco, él tenía prisa por oir lo que tenía que decirle, si estaba decidida a dejarle o no.
- Primero terminamos la cena y luego hablamos.
Cuando terminamos de cenar me preguntó, qué has pensado?
- Que voy a luchar por la persona que amo, que eres tú, hasta que no pueda más y no haya otra salida. Y me trago mi orgullo, mi dolor, y me arriesgo a que pienses que soy débil o cobarde por no dejarte, y que me tomes poco en serio por cambiar de opinión. Pero no quiero perderte.
Me abrazó, me dijo que se alegraba mucho, que a ver como iba todo, que como siempre n me prometía nada porque no sabía como iban a ir las cosas, pero que desde luego tampoco quería perderme. Que estos días me había echado muchísimo de menos.
Hicimos el amor con más ganas que nunca. Fue genial.
Esta mañana me he despertado a su lado, yo le rodeaba con mi brazo, y cada vez que él cogía mi mano o me acariciaba yo podía volar.
Me he acercado a besarle en el cuello y le he susurrado al oído, solo por despertar a tu lado y estar así contigo puedo aguantar todo el dolor que venga.
Me ha abrazado fuerte, hemos vuelto a hacer el amor. Yo no quería que acabara nunca, él decía que no quería irse de ahí, que se quedaba para siempre. Quédate, le decía yo.
Siempre me dice lo mismo, y siempre le contesto lo mismo.
Cuando estaba a punto de irse me ha dado el bajón otra vez, me ha vuelto a visitar el miedo y la inseguridad. He dudado de todo otra vez, de si hacía bien o no.
Cuando ha dicho que haría todo lo posible por vernos pero que igual nos podíamos ver menos que antes porque cada vez era más difícil, y he vuelto a verlo todo negro, he caído de ese cielo al que había subido ayer.
El decía que no me preocupara, que intentara no pensar en eso y no agobiarme, que seguro que podiamos vernos y hacer algo, que a ver como iban saliendo las cosas.
Luego se me ha pasado un poco, y cuando me ha llamado para comentarme unas cosas y me ha dicho que si no pasa nada de última hora el finde de la próxima semana podremos tenerlo entero para nosotros, me he vuelto a animar.
Que no cambien mucho las cosas por favor, al menos para peor.
Llevaba los nervios en el estómago, parecía que el reloj no avanzaba hasta las 10,30.
Yo miraba por el balcón por si veía llegar el coche, daba vueltas, preparaba la cena, me preparaba yo, mascarilla, cremas, maquillaje, un conjunto mono. Encendía las velas y la barrita de sándalo para que todo estuviera tan acogedor como siempre.
Por fin, llamó al timbre, y mi corazón empezó a acelerarse, tuve que agarrarlo para que no se escapara.
Pero por qué no llega el ascensor? Si solo son 5 pisos
Por fín se abrió la puerta y apareció él, sonriéndome, con un brillo especial en los ojos, se notaba que también tenía muchas ganas de verme.
Le abracé con todas mis fuerzas, no quería soltarle.
-Déjame que me duche primero que voy muy sudado y huelo mal.
-No me importa
Hubiese podido morir en ese momento y hubiese muerto feliz.
Terminé de preparar la cena mientras él se duchaba, y cuando salió vino a abrazarme.
-Ahora sí, que ya huelo bien.
Nos besamos, y dijo, tenía muchas ganas de verte.
Cenamos hablando de todo un poco, él tenía prisa por oir lo que tenía que decirle, si estaba decidida a dejarle o no.
- Primero terminamos la cena y luego hablamos.
Cuando terminamos de cenar me preguntó, qué has pensado?
- Que voy a luchar por la persona que amo, que eres tú, hasta que no pueda más y no haya otra salida. Y me trago mi orgullo, mi dolor, y me arriesgo a que pienses que soy débil o cobarde por no dejarte, y que me tomes poco en serio por cambiar de opinión. Pero no quiero perderte.
Me abrazó, me dijo que se alegraba mucho, que a ver como iba todo, que como siempre n me prometía nada porque no sabía como iban a ir las cosas, pero que desde luego tampoco quería perderme. Que estos días me había echado muchísimo de menos.
Hicimos el amor con más ganas que nunca. Fue genial.
Esta mañana me he despertado a su lado, yo le rodeaba con mi brazo, y cada vez que él cogía mi mano o me acariciaba yo podía volar.
Me he acercado a besarle en el cuello y le he susurrado al oído, solo por despertar a tu lado y estar así contigo puedo aguantar todo el dolor que venga.
Me ha abrazado fuerte, hemos vuelto a hacer el amor. Yo no quería que acabara nunca, él decía que no quería irse de ahí, que se quedaba para siempre. Quédate, le decía yo.
Siempre me dice lo mismo, y siempre le contesto lo mismo.
Cuando estaba a punto de irse me ha dado el bajón otra vez, me ha vuelto a visitar el miedo y la inseguridad. He dudado de todo otra vez, de si hacía bien o no.
Cuando ha dicho que haría todo lo posible por vernos pero que igual nos podíamos ver menos que antes porque cada vez era más difícil, y he vuelto a verlo todo negro, he caído de ese cielo al que había subido ayer.
El decía que no me preocupara, que intentara no pensar en eso y no agobiarme, que seguro que podiamos vernos y hacer algo, que a ver como iban saliendo las cosas.
Luego se me ha pasado un poco, y cuando me ha llamado para comentarme unas cosas y me ha dicho que si no pasa nada de última hora el finde de la próxima semana podremos tenerlo entero para nosotros, me he vuelto a animar.
Que no cambien mucho las cosas por favor, al menos para peor.
lunes, 13 de agosto de 2007
Contradicciones
He leído muchas historias, he escuchado canciones, en las que el protagonista deja a la persona amada por amor. Yo siempre me he preguntado, si le quiere tanto por qué no lucha por seguir con ella? Por qué le deja?
Ayer le pregunté a mi niño si me quería. Dijo que sí. Entonces por qué insistes en hacerme daño? Por qué no me dejas?
El no quiere que lo dejemos. Y yo me pregunto, si me parece mal o triste cuando dejan a alguien por no hacerle daño, por qué no me parece bien que él quiera seguir? Debo sentirme halagada porque me quiere tanto que no renuncia a mí?
No sé que pensar, estoy hecha un lío.
Por otro lado sé que la vida ya te quita a las personas cuando menos te lo esperas, entonces por qué tengo que perderle ahora? Por una cuestión de orgullo, de a ella la quieres más que a mí?
Por una cuestión de dolor? Ahora no me duele menos.
Por qué no luchar por la persona que amo?
Nunca se sabe lo que puede pasar más adelante, si lo dejo ahora, nunca lo sabré.
Ayer le pregunté a mi niño si me quería. Dijo que sí. Entonces por qué insistes en hacerme daño? Por qué no me dejas?
El no quiere que lo dejemos. Y yo me pregunto, si me parece mal o triste cuando dejan a alguien por no hacerle daño, por qué no me parece bien que él quiera seguir? Debo sentirme halagada porque me quiere tanto que no renuncia a mí?
No sé que pensar, estoy hecha un lío.
Por otro lado sé que la vida ya te quita a las personas cuando menos te lo esperas, entonces por qué tengo que perderle ahora? Por una cuestión de orgullo, de a ella la quieres más que a mí?
Por una cuestión de dolor? Ahora no me duele menos.
Por qué no luchar por la persona que amo?
Nunca se sabe lo que puede pasar más adelante, si lo dejo ahora, nunca lo sabré.
domingo, 12 de agosto de 2007
Perdida
Te echo tanto de menos que duele.
Duele saber que por mucho que te importe siempre estoy en segundo lugar.
Duele saber que tengo que dejarte.
Y duele más saber que no tengo fuerzas.
Cómo voy a hacerlo?
Me asaltan las dudas, quiero esperarte, quiero verte, quiero tenerte aunque sea unas horas.
Quiero estar contigo y volver a reirme.
No quiero llorar más.
Me encuentro tan perdida sin ti. Ven a buscarme. Vámonos lejos.
Si volviese la felicidad de aquella semana en que no tuve que compartirte, en que me sentía libre y la única.
Duele saber que por mucho que te importe siempre estoy en segundo lugar.
Duele saber que tengo que dejarte.
Y duele más saber que no tengo fuerzas.
Cómo voy a hacerlo?
Me asaltan las dudas, quiero esperarte, quiero verte, quiero tenerte aunque sea unas horas.
Quiero estar contigo y volver a reirme.
No quiero llorar más.
Me encuentro tan perdida sin ti. Ven a buscarme. Vámonos lejos.
Si volviese la felicidad de aquella semana en que no tuve que compartirte, en que me sentía libre y la única.
No puedo seguir
Tengo ganas de verte. Pero me da miedo. Porque no sé si sabré decirte adiós.
No quiero hacerlo, pero sé que ya no hay salida, que no cambiarán las cosas, y no puedo seguir así.
Sé que intentarás convencerme para seguir, dirás que no quieres perderme y que harás todo lo posible por verme.
Pero yo tendré que seguir esperando, y ya no tengo fuerzas.
Sé que perderé muchos buenos momentos contigo, pero no puedo aguantar más. No puedo decirte que estaré aquí, porque aunque es muy posible que lo esté no quiero que sea tan fácil para tí.
Tienes que elegir, y ya lo has hecho hace tiempo. Tienes que decidirte, y seguirás con ella.
Por mucho que me eches de menos, por mucho que te importe y que me quieras.
Tal vez no sea lo suficiente.
No quiero hacerlo, pero sé que ya no hay salida, que no cambiarán las cosas, y no puedo seguir así.
Sé que intentarás convencerme para seguir, dirás que no quieres perderme y que harás todo lo posible por verme.
Pero yo tendré que seguir esperando, y ya no tengo fuerzas.
Sé que perderé muchos buenos momentos contigo, pero no puedo aguantar más. No puedo decirte que estaré aquí, porque aunque es muy posible que lo esté no quiero que sea tan fácil para tí.
Tienes que elegir, y ya lo has hecho hace tiempo. Tienes que decidirte, y seguirás con ella.
Por mucho que me eches de menos, por mucho que te importe y que me quieras.
Tal vez no sea lo suficiente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)